El sermón del viernes

Espíritu y normas del trabajo en equipo

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {وَقُلِ اعْمَلُوا فَسَيَرَى اللَّهُ عَمَلَكُمْ وَرَسُولُهُ وَالْمُؤْمِنُونَ وَسَتُرَدُّونَ إِلَى عَالِمِ الْغَيْبِ وَالشَّهَادَةِ فَيُنَبِّئُكُمْ بِمَا كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ}  “Diles: “Obren como quieran, pero sepan que Al-lah, Su Mensajero y los creyentes verán sus obras”. Luego comparecerán ante el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él les informará lo que cometieron”.  Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Las naciones no se desarrollan con las palabras ni los lemas, sino con la ciencia, donación y sacrificio. Uno de los medios más importantes de la construcción de las naciones es el trabajo serio y perfeccionado. En este sentido dice Al-lah, Glorificado sea: {وَقُلِ اعْمَلُوا فَسَيَرَى اللَّهُ عَمَلَكُمْ وَرَسُولُهُ وَالْمُؤْمِنُونَ وَسَتُرَدُّونَ إِلَى عَالِمِ الْغَيْبِ وَالشَّهَادَةِ فَيُنَبِّئُكُمْ بِمَا كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ}  “Diles: “Obren como quieran, pero sepan que Al-lah, Su Mensajero y los creyentes verán sus obras”. Luego comparecerán ante el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él les informará lo que cometieron”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah, Glorificado sea, quiere que cuando uno haga un trabajo que lo perfeccione”. Pues, la religión y el patriotismo exigen un esfuerzo, sudor, trabajo y producción, especialmente que nuestra religión es la  de trabajo y perfección.

Si el individuo fuera el elemento principal en la construcción de la sociedad, su papel verdadero en dicha construcción no se completa sino a través del trabajo con los otros individuos de la sociedad, pues el ser humano puede, por sí solo, hacer algunos trabajos, pero si su pensamiento se junta con el de otras personas y su esfuerzo también se añade al de los otros, su trabajo será, sin duda,  más útil y más fructífero. Por eso, el Islam subrayó el trabajo en equipo y lo consideró uno de los factores y bases de la construcción de estados y civilizaciones, porque es un medio de aprovechar las energías, unificación de intentos y cooperación por objetivos comunes que promueven el bien de toda la gente. Dice Al-lah, Glorificado sea: {وَتَعَاوَنُوا عَلَى الْبِرِّ وَالتَّقْوَى وَلَا تَعَاوَنُوا عَلَى الْإِثْمِ وَالْعُدْوَانِ} “Cooperen a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”.

Quien contempla el discurso coránico observará que las aleyas que provocan difundir el espíritu del trabajo en equipo y realizar las tareas como un solo equipo son muchas y distintas. Por ejemplo, Al-lah, Glorificado sea, ordenó a la gente que le adore, diciendo: “¡Oh, seres humanos! Adorad a vuestro Señor que os creó a vosotros y a quienes os precedieron, para que así alcancéis el temor devocional de Al-lah”. Con respecto a la oración, que trata del rito más destacado y grandioso de la religión, dice Al-lah, Glorificado sea: “Cumplid con la oración” en modo de pluralidad; y dice también: “¡Oh, creyentes! Inclinaos  y prosternáis  [durante la oración], adorad a vuestro Señor y haced el bien, que así alcanzaréis el triunfo”. Y dice hablando con su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Reúnete con quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro. No te apartes de ellos buscando el encanto de la vida mundanal. No obedezcas a aquel cuyo corazón se ha olvidado de recordarme, sigue sus pasiones y actúa con negligencia”; y dice también: “Aferraos  todos a la religión de Al-lah y no os dividáis en sectas», y nos advirtió de la separación diciendo: “Obedezcan a Al-lah y a Su Mensajero y no discrepen, porque se debilitarían y serían derrotados. Sean pacientes, porque Al-lah está con los pacientes”.

No cabe duda que realizar los trabajos y las tares con este espíritu de equipo fortifica las relaciones de amor, fraternidad y armonía entre los miembros de la sociedad, por lo que, realizarán la descripción de Al-lah, Alabado sea: “Esta es la comunidad a la que pertenecen [la de los Profetas], que es única comunidad”. Y el dicho del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Los creyentes, en su amor mutuo, misericordia mutua y afecto mutuo, son como un cuerpo, que si un miembro se queja de dolor, todos los miembros se velan y sienten la fiebre por él”. Cuando un hombre mayor quiso enseñar a sus hijos la importancia de la unidad, y afirmar que es un motivo de fuerza, advertir de la gravedad de la separación y demostrar que se trata de un motivo de dispersión y perdición trajo un paquete de leñas y dijo: ¿Quién de vosotros puede romper este paquete con un golpe o dos? Cada uno de los hijos trató pero no pudo conseguirlo, entonces desató el paquete de leñas y lo distribuyó entre sus hijos, dio una leña a cada uno de ellos, y en ese momento pudieron romperlo.

El Noble Corán nos dio muchos excelentes ejemplo que provocan el trabajo en equipo, incita a aplicarlo y aclara cómo tenía una gran influencia en la realización de los grandes objetivos. Por ejemplo, cuando Al-lah, Alabado sea, ordenó a su profeta Abraham construir la Caaba Sagrada, fue a su hijo Ismael y le dijo: “Al-lah me ordenó una cosa, dijo Ismael: Haz lo que Al-lah te ordenó; dijo Abraham: ¿Y me ayudas? Dijo: Sí, te ayudo, dijo: Al-lah me ordenó construir una casa aquí, y entonces empezaron a poner las bases de la Casa, Ismael, la paz sea con él, traía las piedras y Abraham construía, y así construyeron la primera casa que fue puesta para la gente. El Noble Corán inmortalizó esta situación en la aleya siguiente: “Y [recuerden] cuando Abraham e Ismael levantaron los cimientos de La Casa, dijeron: “¡Oh, Señor! Acepta nuestra obra. Tú eres el que todo lo oye, todo lo sabe”.

En la sura de la Caverna, Al-lah, Alabado sea, nos habla de un gran ejemplo de cooperación, integración y trabajo en equipo, narrando la historia de Dhul Qarnain, cuando este rey justo llegó a un pueblo que no conoce y tampoco la población lo conocía, pidieron su ayuda, y los respondió, pero exigió que le ayudaran, les hizo copartícipes en el trabajo, invirtió sus energías, por eso, todos se unieron hasta que realizaron esa gigante construcción, que fue el medio de protegerles del daño de Yagog y Magog. En este contexto dice Al-lah, Alabado sea: «Hasta llegar a un valle entre dos montañas, donde encontró un pueblo que apenas comprendía las palabras [de su idioma]. Dijeron: “،Oh, Dhul Qarnain! Yagog y Magog siembran la corrupción en la Tierra. ¿Podríamos pedirte que, a cambio de una retribución, levantes una muralla entre ellos y nosotros?” Les dijo: “Lo que mi Señor me ha concedido es superior [a lo que puedan ofrecerme] Ayúdenme y erigiré una muralla entre ustedes y ellos. Tráiganme piezas de hierro hasta cubrir el espacio de las dos montañas”. Les dijo: “Enciendan un fuego y soplen [con fuelles] hasta que esté incandescente”; y agregó: “Luego tráiganme cobre fundido para derramarlo encima”. [Yagog y Magog] no pudieron escalarla ni tampoco perforarla».

El Profeta Moisés, la paz sea con él, pidió a Al-lah que le sostuviera con su hermano Aarón, la paz sea con él, para que fuera un medio de ayuda a realizar la tarea que se le encargó por Al-lah, Alabado sea. En este sentido dice Al-lah, Alabado sea, por boca de Moisés, la paz sea con él:

 [،Señor!] Designa a alguien de mi familia para que me ayude. ،Que sea mi hermano Aarón! Para que con él me sienta fortalecido, y asócialo en mi misión, para que Te glorifiquemos; Te recordemos mucho. Tú bien ves que necesitamos de Ti”.

Asimismo, quien contempla la noble historia profética, encontrará en ella páginas iluminadas de cooperación, participación y trabajo en equipo en la vida del  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus nobles compañeros. Dijo Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él: «Por Al-lah, hemos acompañado al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en los viajes y la residencia, y nos ayudaba en todos los trabajos, tanto simples como difíciles».

También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les participaba en el trabajo y la construcción por sí mismo, les incitaba a la unidad y la evitación de separación. En el día de la batalla de al-Jandaq, dijo al-Baraa Ibn ‘Azeb, que Al-lah esté complacido con él: «Vi al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en la batalla de Los Partidos llevar el polvo, hasta que el polvo cubrió la blancura de su vientre, y repetía: «¡Oh nuestro señor!» Sin ti no nos guiaríamos, no daríamos limosnas, ni rezaríamos, pues haz descender el sosiego sobre nosotros, haz firmes nuestros pies si luchamos contra el enemigo, pues los infieles nos agredieron, pero si quieren una agitación nosotros no lo aceptamos».

Cuando Salman al-Faresí, que Al-lah esté complacido con él, quiso plantar trescientas palmeras para sacrificarse de esclavitud, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo a sus compañeros: «Echad una mano a vuestro hermano». Dijo Salman: Me ayudaron con palmeras, que algunos llevaban treinta vástagos de palmera, otros llevaban veinte y terceros llevaban quince, cada uno según su poder, hasta que recogí las trescientas palmeras; entonces, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me ordenó excavar para plantar las palmeras, y me dijo: «Cuando terminas avísame para que las pusiera con mis propias manos», dijo Salman: excavé con la ayuda de mis compañeros, y cuando terminé fui al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y le informé, entonces él salió conmigo, le acercábamos las palmeras y él las ponía con su propia mano».

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, elogió a los al-Ash’areen porque se caracterizaban por el espíritu de trabajo en equipo. En este sentido dijo el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Si los al-Ash’areen salieron hambrientos después de la guerra, o se reduce la comida de sus hijos en Medina reunían todo lo que tienen y lo ponían sobre un vestido y luego lo distribuían en un solo vaso con igualdad, pues son de mí y yo soy de ellos».

                       Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El trabajo en equipo a que aspiramos es el trabajo que construye y no destruye, agrupa y no separa; este trabajo se basa en fundamentos legales como la solidaridad entre los miembros de la sociedad, de modo que no se observa entre ellos a un hambriento ni necesitado, en bases pedagógicos y científicas como la cooperación de los científicos en sus investigaciones, y los estudiantes en sus tares científicas o en bases patrióticas por el desarrollo y el florecimiento de la nación en todos los campos.

No es el trabajo basado en los llamamientos destructivos que intentan asesinar, destruir, derramar la sangre, destruir las naciones e intentan debilitarlas o derribarlas, son llamamientos basados en mentiras y falsificación de verdades, que no se atienden a la religión, nación o conciencia.

El trabajo en equipo a que aspiramos es el trabajo en aras de la religión, patria y humanidad. Son cosas inseparables, pues nos hace falta establecer este espíritu en nuestros hijos, convertirlo en un modo de vida para que se difunda el amor y la armonía entre los miembros de la sociedad. Así, podremos desarrollar nuestra nación y elevarla a la posición que merece  en todos los campos. En este sentido queremos afirmar que el pueblo egipcio puede conseguir lo que los demás ven imposible si se difunde el espíritu de trabajo; pues las pruebas, experiencias y la realidad son el mejor testigo de ello.

¡Oh nuestro Señor, tranquilízanos en nuestras patrias, ayuda a nuestros gobernantes y protege a nuestro país de la maldad de los enemigos y la corrupción de los corruptos!

La tolerancia y facilitación son aspectos de grandeza de la legislación islámica

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {يُرِيدُ اللَّهُ بِكُمُ الْيُسْرَ وَلَا يُرِيدُ بِكُمُ الْعُسْرَ}» Al-lah desea facilitarles las cosas y no dificultárselas».

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero; quien dijo en un noble Hadiz: «Fui enviado con la religión tolerante de Abraham». ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

No cabe duda que los aspectos de grandeza de la legislación islámica son innumerables, y que la tolerancia y facilitación son los características más grandes y espléndidas de esta legislación islámica. Pues no puedes observar ningún aspecto de dificultad ni adversidad. Esto no puede ser despreciado por fanatismo de algunas personas que pertenecen al Islam, que creen que tomar precauciones en la religión exige optar por lo más difícil, y, por tanto, abrieron las puertas del fanatismo que condujeron a que muchos fueron seguidores del extremismo bajo el nombre del cumplimiento con los deberes religiosos, precaución y más precautorio, lo que hizo que el fanatismo sea un campo de competencia; creyendo erróneamente que quien sea más severo seguiría más religiosidad y temor de Al-lah, Glorificado sea. Esto indica que ellos ignoran la grandeza, tolerancia y facilidad de esta religión. Dice Al-lah, Glorificado sea: {وَمَا جَعَلَ عَلَيْكُمْ فِي الدِّينِ مِنْ حَرَجٍ مِّلَّةَ أَبِيكُمْ إِبْرَاهِيمَ هُوَ سَمَّاكُمُ الْمُسْلِمِينَ مِن قَبْلُ وَفِي هَذَا لِيَكُونَ الرَّسُولُ شَهِيدًا عَلَيْكُمْ وَتَكُونُوا شُهَدَاءَ عَلَى النَّاسِ} » Y no les prescribió nada que no puedan cumplir. Ésta es la religión monoteísta de su padre Abraham, él los llamó musulmanes anteriormente y también fueron llamados así en esta revelación, para que el Mensajero fuera testigo [de sus obras] y ustedes sean testigos ante la humanidad [de la llegada de los Profetas anteriores]». Y dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «La religión es fácil. Quien se exige demasiado a sي mismo no la podrá soportar. No seáis extremistas y tratad de acercaros a la perfección. Albriciaos con la recompensa que recibiréis y fortificaos con la oración por la mañana, por la tarde y con la oración nocturna». Y qué bueno es Sufian al Zawrí cuando dijo: «Para nosotros, la ciencia es la licencia basada en confianza, pero el fanatismo puede ser ejercido por cualquiera».

La tolerancia en la legislación islámica no se limita a una palabra que se dice o un lema que se eleva, sino trata de un método divino, y un principio con que Al-lah, Glorificado sea, ha tratado con sus siervos y les ordenó tratar entre ellos con él, diciendo: {لَا يُكَلِّفُ اللَّهُ نَفْسًا إِلَّا وُسْعَهَا} «Al-lah no exige a nadie por encima de sus posibilidades». Y dijo también: {يُرِيدُ اللَّهُ بِكُمُ الْيُسْرَ وَلَا يُرِيدُ بِكُمُ الْعُسْرَ} «Al-lah desea facilitarles las cosas y no dificultárselas». Y {يُرِيدُ اللَّهُ أَنْ يُخَفِّفَ عَنْكُمْ وَخُلِقَ الْإِنْسَانُ ضَعِيفًا} «Al-lah facilita las cosas, ya que el ser humano fue creado con una naturaleza débil». Y en la aleya que tiene los aspectos más destacados de esperanza, Al-lah, Glorificado sea, abre la puerta de esperanza, perdón y misericordia para todos sus siervos, diciendo: {قُلْ يَا عِبَادِيَ الَّذِينَ أَسْرَفُوا عَلَى أَنْفُسِهِمْ لَا تَقْنَطُوا مِنْ رَحْمَةِ اللَّهِ إِنَّ اللَّهَ يَغْفِرُ الذُّنُوبَ جَمِيعًا إِنَّهُ هُوَ الْغَفُورُ الرَّحِيمُ}  » Di: “Oh, siervos míos que están sumidos en el pecado [perjudicándose a sí mismos]! No desesperen de la misericordia de Al-lah. Al-lah tiene poder para perdonar todos los pecados. Él es el Perdonador, el Misericordioso”»; y dice también:  {وَرَبُّكَ الْغَفُورُ ذُو الرَّحْمَةِ} » Tu Señor es el Perdonador, Misericordioso; y dice en otra aleya:  {إِلَّا الَّذِينَ تَابُوا وَأَصْلَحُوا وَبَيَّنُوا فَأُولئِكَ أَتُوبُ عَلَيْهِمْ وَأَنَا التَّوَّابُ الرَّحِيمُ}»Excepto quienes se arrepientan, reparen y aclaren [lo que habían ocultado]. A ellos les aceptaré su arrepentimiento, porque Yo soy el Indulgente, el Misericordioso».

Abû Huraira dijo: ‘El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Cuando Al-lah dictaminó la creación escribió en Su Libro, el que tiene  con Él sobre el Trono: Mi Misericordia ha sobrepasado a Mi ira»’. Y dice Al-lah, Glorificado sea en un Hadiz divino (Qudsí): «¡Oh, hijo de Adán! siempre que me invoques y me ruegues te perdono lo que haces y no me importa. Oh hijo de Adán, aunque tus faltas alcanzasen lo más alto del cielo y luego me pidas perdón, te perdono. Oh hijo de Adán, aunque me vinieses con faltas del tamaño de la tierra y luego te presentases ante mí sin haber asociado a mí nada, te daría por igual el perdón».

También, Al-lah, Glorificado sea, incitó a sus siervos a optar por el perdón y la tolerancia en muchas aleyas del Sagrado Corán. En este sentido dice Al-lah, Glorificado sea: {خُذِ الْعَفْوَ وَأْمُرْ بِالْعُرْفِ وَأَعْرِضْ عَنِ الْجَاهِلِينَ} «[،Oh, Mohamed!] Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante». Y dice también: {وَلَا تَسْتَوِي الْحَسَنَةُ وَلَا السَّيِّئَةُ ادْفَعْ بِالَّتِي هِيَ أَحْسَنُ فَإِذَا الَّذِي بَيْنَكَ وَبَيْنَهُ عَدَاوَةٌ كَأَنَّهُ وَلِيٌّ حَمِيمٌ * وَمَا يُلَقَّاهَا إِلَّا الَّذِينَ صَبَرُوا وَمَا يُلَقَّاهَا إِلَّا ذُو حَظٍّ عَظِيمٍ}» No es lo mismo obrar el bien que obrar el mal. Responde con una buena actitud y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente. Esto no lo logran sino los que tienen paciencia; no lo logran sino los que son muy afortunados», y dice en otra aleya:  {وَلْيَعْفُوا وَلْيَصْفَحُوا أَلَا تُحِبُّونَ أَنْ يَغْفِرَ اللَّهُ لَكُمْ وَاللَّهُ غَفُورٌ رَحِيمٌ}»؟Acaso no aman ser perdonados por Al-lah? Al-lah es Indulgente, Misericordioso».

No cabe duda que quien contempla la historia del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, comprenderá en ciencia cierta que el del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue el mejor ejemplo de tolerancia y facilitación para su nación y para toda la humanidad. En este contexto dijo la madre de los creyentes, Aisha, que Al-lah esté complacido con ella: «‘Siempre que el Profeta  podía elegir entre dos cosas elegía la más fácil, mientras no signifique un pecado. Y si era un pecado era la persona que más se alejaba de ello. El Mensajero de Al-lah nunca se vengó (de alguien) por su propia satisfacción pero sí lo hacía cuando las prohibiciones de Al-lah se violaban, y lo hacía por la causa de Al-lah».

Contemplamos algunas situaciones de la historia del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en que llamó a la religión de Al-lah, Alabado sea, con sabiduría y bellas palabras. Anas  relató: “Un hombre se dirigió al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y le dijo: ‘،Oh Mensajero de Allah!, he incurrido en algo que requiere un castigo; aplícamelo pues’. Pero llegó el momento de la oración y entonces rezó con el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Cuando terminó la oración dijo: ‘،Oh Mensajero de Al-lah!, he incurrido en algo que  requiere el castigo, aplícamelo pues de acuerdo al Libro de Al-lah’. Preguntó: «¿Has rezado con nosotros?». Contestó: ‘Sí’. Dijo: «Pues has sido perdonado»”.

Y Abu Huraira  relató: «Un beduino orinó en la mezquita, entonces algunos se levantaron (para reprenderlo), pero el Mensajero de Al-lah  dijo: «Dejadlo, no lo interrumpáis.» Y cuando terminó pidió un balde con agua y lo volcó allí».

Mu‘âwiyah Al-Sulami relató: “Mientras yo rezaba con el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un hombre entre la gente estornudó, entonces le dije: ،¡Qué Al-lah tenga misericordia de ti!’, y la gente me miró desaprobándome. Entonces dije: ‘،Pobre de mí! ¿Por qué me miráis así?’ Ellos comenzaron a golpearse los muslos con las manos, cuando vi que me exigían silencio (me enojé) pero me callé. Cuando el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, terminó la oración, y afirmo que: ،Por mi padre y por mi madre! Nunca vi antes que él ni después que él un maestro que enseñase mejor, ya que ،Por Al-lah! No me regañó, no me golpeó y no me denigró, sino que dijo: «Ciertamente durante la oración no corresponde hablar con la gente. Ella es sólo para glorificación, engrandecimiento (de Al-lah) y recitación del Corán».

No cabe duda de que si buscamos en el Sagrado Corán y la tradición de nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encontraremos aspectos de tolerancia, facilitación y piedad que acaban con todos los aspectos de extremismo, fanatismo y violencia que el mundo sufre actualmente. En lo que se refiere a la fe, encontramos que el Islam no obliga a nadie abrazarlo, sino garantiza la libertad de fe para todos. Al-lah, Alabado sea, dijo: {لَا إِكْرَاهَ فِي الدِّينِ قَدْ تَبَيَّنَ الرُّشْدُ مِنَ الْغَيِّ}»Una vez establecida la diferencia entre la guía correcta y el desvío no se puede forzar a nadie a creer». Y dice también: {وَلَوْ شَاءَ رَبُّكَ لَآمَنَ مَن فِي الْأَرْضِ كُلُّهُمْ جَمِيعًا أَفَأَنتَ تُكْرِهُ النَّاسَ حَتَّىٰ يَكُونُوا مُؤْمِنِينَ} «Si tu Señor hubiera querido [imponérselos], todos los habitantes de la Tierra habrían creído. ؟Y tú piensas que puedes obligar a la gente a ser creyente».

Y con respecto a la adoración, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, llamó a la facilitación y alivio y ordenó alejarse del fanatismo. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Gente! Algunos de vosotros hacéis huir a los otros (de las buenas obras). Si alguien dirige a otros en la oración, que la haga leve, pues entre ellos puede haber enfermos, débiles y gente con asuntos urgentes que atender». En este sentido, cuando algunas personas se quejaron de Mu’adh Ibn Yabal, que Al-lah esté complacido con él,  el Profeta le dijo: «¿Por qué no recitas en la oración: sûrat al A’la (la sura 87)  y sûrat ash Shams (la sura 91) entre otros?» y en otro relato: «pues detrás de ti puede haber enfermos, débiles y gente con asuntos urgentes que atender». Y Anas bin Mâlik relató que, una vez, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, entró (a la mezquita) y vio una cuerda entre dos columnas. Preguntó: «¿Para quién es esta cuerda?» Le dijeron: ‘Esta cuerda es para Zaynab; cuando se cansa de rezar se cuelga de ella (para seguir de pie rezando)’. El Profeta dijo: «No, desatadla; cada uno debe rezar mientras se sienta con fuerzas; y si se cansa debe sentarse». Relató Yabir, que Al-lah esté complacido con él: «Salimos en un viaje; entonces uno de los hombres que nos acompañaban fue herido gravemente por una roca, y cuando durmió tuvo sueños eróticos, al levantarse preguntó a sus compañeros si se le permite hacer al-tayammum (golpear el suelo con la palma de las manos y luego soplarlas y pasarlas  por la cara y frotarlas entre sí), dijeron: No, no tienes licencia mientras que puedas utilizar el agua, el hombre se lavó y luego murió; cuando informamos al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: Lo han matado, ¡Qué Al-lah los maté! ¿Por qué no preguntaron por lo que no sabían, pues la cura de la ignorancia es la pregunta; le bastaba hacer al-tayammum, atar su herida con un pedazo, enjugarla y lavar el resto de su cuerpo». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó a Imran Ibn Husain, que Al-lah esté complacido con él, cuando era enfermo diciéndole: «Reza poniéndote de pie, si no puedes, sentado, y si no puedes acostado». También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Se me dio la tierra como lugar de oración y para purificación (tayammun). Cualquiera de mi nación puede ofrecer su oración donde se encuentre». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encarnó la tolerancia prácticamente, por tanto, esta virtud se convirtió en una imagen iluminada que afirma la grandeza del Islam. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hablando de la oración, que trata del rito más grandioso de la religión, dice: «Yo entro en la oración queriendo alargarla, pero al escuchar a un niños llorando la abrevio porque me dio cuenta de que su madre sufre por su llanto».

Con respecto a los tratados, la legislación islámica incitó a la tolerancia y facilitación, evitar poner dificultades para la venta, compra y exigencia. En este contexto dice Al-lah, Glorificado sea: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا تَأْكُلُوا أَمْوَالَكُمْ بَيْنَكُمْ بِالْبَاطِلِ إِلَّا أَنْ تَكُونَ تِجَارَةً عَنْ تَرَاضٍ مِنْكُمْ لَا تَقْتُلُوا أَنفُسَكُمْ إِنَّ اللَّهَ كَانَ بِكُمْ رَحِيمًا} «Oh, creyentes! No estafen ni usurpen injustamente, sino que comercien de mutuo acuerdo. No se maten a vosotros mismos. Al-lah es Misericordioso con vosotros»; y dijo también::{وَإِنْ كَانَ ذُو عُسْرَةٍ فَنَظِرَةٌ إِلَى مَيْسَرَةٍ وَأَنْ تَصَدَّقُوا خَيْرٌ لَكُمْ إِنْ كُنْتُمْ تَعْلَمُونَ}» «Si [quien os debe un préstamo] atraviesa una situación difícil, concededle un nuevo plazo de pago hasta que esté en condición de saldar la deuda. Aunque si supierais la recompensa que tiene, haríais algo mejor aún para vosotros: que es condonarle la deuda». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Que Al-lah tenga misericordia de un hombre que es tolerante al vender, al comprar y al cobrar una deuda» y en otro Hadiz dice: «Que Al-lah tenga misericordia de un hombre que es tolerante al cobrar una deuda y al exigirla». La tolerancia en la venta quiere decir que el vendedor no debe ser tacaño, exagerado en los dividendos, monopolista de las mercancías y tramposo. Por otra parte, la tolerancia en la compra requiere que el comprador trate bien al vendedor, no le estafe ni usurpe injustamente; y la tolerancia en la exigencia es la petición del hombre a su derecho o deuda con amabilidad, compasión y tolerancia.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, informó que la tolerancia en los tratos es una causa de salvación en el Día Final. En este sentido dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Un hombre entró en el paraíso por su tolerancia al cobrar una deuda y al exigirla»; y dijo también: «Un hombre de entre los que os precedieron fue juzgado, pero no tenía en su libro ninguna obra de caridad sino que trataba bien a la gente, era rico y ordenaba a sus sirvientes a que excusen a los que se encuentran en difíciles situaciones y no pueden pagar las deudas. Al-lah; Alabado sea dijo: Yo soy más Misericordioso con él; perdonadlo». En el mismo sentido dice El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Al-lah dice: ¿encontráis en el infierno a cualquiera persona que había hecho algún acto de caridad? Los ángeles encuentran a un hombre que le preguntan ¿habías hecho agún acto de caridad? Responde: No, pero excusaba a la gente al venderles o tratar con ella; entonces dice Al-lah: «perdonad a mi siervo como lo hacía con mis siervos».

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El principio de la tolerancia en el islam no se limita al trato de los musulmanes entre sí solamente , sino es un método integral de vida que cabe  toda la gente ,y Al-lah ha ordenado a sus siervos creyentes tratar bien a toda la gente: Dice Al-lah «Hablan a la gente de buenas maneras» y dice también:  {لاَ يَنْهَاكُمُ اللَّهُ عَنِ الَّذِينَ لَمْ يُقَاتِلُوكُمْ فِي الدِّينِ وَلَمْ يُخْرِجُوكُمْ مِنْ دِيَارِكُمْ أَنْ تَبَرُّوهُمْ وَتُقْسِطُوا إِلَيْهِمْ إِنَّ اللَّهَ يُحِبُّ الْمُقْسِطِينَ}،  «Al-lah no os prohíbe tratar con amabilidad y justicia a aquellos (de entre quienes rechazan la verdad) que no os han combatido por vuestra religión ni os han expulsado de vuestras hogares. Ciertamente  Al-lah ama a los justos». Cuando Abdul-lah Ibn Umar, que Al-lah esté complacido con él, degollaba a una oveja decía a su sirviente: ¿Has regalado carne a nuestro vecino judío? ¿Has regalado carne a nuestro vecino judío?  Pues oí al El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: «Ÿibrîl me recomendó tanto a favor del vecino que llegué a pensar que lo haría recibir herencia».

De los aspectos de tolerancia también la tolerancia del alma, es decir, su generosidad y buen trato a toda la gente.

¡Oh nuestro señor, concédenos el buen entendimiento de nuestra religión, guíanos y guía con nosotros y háganos un motivo de guía!

El concepto del pacto de seguridad en la actualidad

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {وَأَوْفُوا بِالْعَهْدِ إِنَّ الْعَهْدَ كَانَ مَسْؤُولاً} «Cumplan con los compromisos, porque se los interrogará por ellos».

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero; quien dijo en un hadiz: «Los mejores siervos de Al-lah  son aquellos que cumplen con sus compromisos y los purificados». ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam es la religión de paz, seguridad, piedad y benevolencia. Y no cabe duda de que el cumplimiento con los compromisos es un valor grandioso a nivel moral y humano, con el cual se establece la confianza, se consigue la paz y la seguridad entre los pueblos y se establecen los vínculos de cooperación, amor y desarrollo entre los miembros de la misma sociedad. Por eso, el cumplimiento con los compromisos es una secta de la fe y una prueba de sinceridad y benevolencia, pues trata de una gran educación divina, una noble moral profética y un virtuoso comportamiento islámico.

El Islam ordenó a sus adeptos cumplir con los pactos y acuerdos, haciendo hincapié en este valor. En este sentido dice Al-lah, Alabado sea: «Cumplan con sus compromisos, porque se los interrogará por ellos». Y dijo también: {وَأَوْفُواْ بِعَهْدِ اللّهِ إِذَا عَاهَدتُّمْ وَلاَ تَنقُضُواْ الأَيْمَانَ بَعْدَ تَوْكِيدِهَا وَقَدْ جَعَلْتُمُ اللّهَ عَلَيْكُمْ كَفِيلاً إِنَّ اللّهَ يَعْلَمُ مَا تَفْعَلُونَ} «Cumplan su compromiso con Al-lah. No quebranten los juramentos después de haberlos realizado, habiendo puesto a Al-lah como testigo. Al-lah sabe bien cuanto hacen»; quiere decir: cumplid con todos los compromisos con que habéis comprometido tanto con Al-lah como con la gente, y no quebranten los juramentos después de haberlos realizado después de poner a Al-lah como testigo que garantiza cumplir con tales compromisos; pues quien concluye un pacto debe respetarlo, y quien estipula un acuerdo debe cumplir con ello.

Al-lah, Glorificado sea, informó que los fieles que cumplen con sus pactos son los que merecen su amor, y también son los sinceros y piadosos entre sus creaturas. Dice Al-lah, Glorificado sea: {بَلَى مَنْ أَوْفَى بِعَهْدِهِ وَاتَّقَى فَإِنَّ اللّهَ يُحِبُّ الْمُتَّقِينَ} «Por el contrario, quien cumpla su promesa y tenga temor de Al-lah, sepa que Al-lah ama a los piadosos». Y dice también:  {وَالْمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إِذَا عَاهَدُواْ وَالصَّابِرِينَ فِي الْبَأْسَاء والضَّرَّاء وَحِينَ الْبَأْسِ أُولَـئِكَ الَّذِينَ صَدَقُوا وَأُولَـئِكَ هُمُ الْمُتَّقُونَ}» [Tiene piedad quien] cumple con los compromisos contraídos, es paciente en la estrechez, la adversidad y ante la persecución. Ésos son los veraces en su fe y los verdaderos piadosos». También Al-lah, Glorificado sea, aclaró que aquellos son los que recibirán la gran recompensa, y los que heredarán el paraíso diciendo: {وَمَنْ أَوْفَى بِمَا عَاهَدَ عَلَيْهُ اللَّهَ فَسَيُؤْتِيهِ أَجْرًا عَظِيمًا}، » quien respete lo pactado con Al-lah recibirá una recompensa grandiosa». Y en otra aleya aclaró esta grandiosa recompensa diciendo: {وَالَّذِينَ هُمْ لِأَمَانَاتِهِمْ وَعَهْدِهِمْ رَاعُونَ * وَالَّذِينَ هُمْ بِشَهَادَاتِهِمْ قَائِمُونَ * وَالَّذِينَ هُمْ عَلَى صَلَاتِهِمْ يُحَافِظُونَ * أُولَئِكَ فِي جَنَّاتٍ مُكْرَمُونَ}» «Y los que devuelven los depósitos que se les confían y respetan los acuerdos que celebran. Que son veraces en sus testimonios. Y que cumplen con las oraciones prescritas. Estos serán honrados en jardines del Paraíso».

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, elevó el valor de cumplir con los pactos y advirtió de violarlos o no cumplir con ellos; pues traicionarlos y no cumplir con ellos causará gran corrupción en las sociedades, falta de fidelidad entre la gente y perdición de fidelidad; en este contexto dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Las señales de un hipócrita son tres: cuando habla dice una mentira, cuando promete algo, falta a sus promesas, Si se le confía algo, traiciona la confianza»; y dice también: «Los musulmanes deben cumplir con sus compromisos, excepto un compromiso que prohibió hacer un acto lícito o permite hacer un acto ilícito». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, advirtió del castigo de la traición, diciendo: «Cuando Al-lah reúna a las primeras y a las últimas generaciones de la humanidad en el Día del Juicio, se levantará un estandarte sobre cada persona que haya traicionado y se dirá: ‘ésta es la traición de fulano el hijo de fulano’». Dijo Ibn Kathir, que Al-lah tenga piedad de él: «La sentencia aquí consiste en que la traición en la vida mundana es algo escondido que la gente no puede ver, pero en el Día Final será una cosa clara y vista por todos; y así se descubre lo que se ocultaba de engaño y traición, y les confunda en público».

El pacto de seguridad es uno de los pactos que el Islam ordenó conservarlos y cumplir con ellos. Su concepto actual es la licencia, el visado o el permiso de entrada al territorio nacional que el Estado concede a un ciudadano de otro país, sea turista, visitante o residente, según las costumbres, los pactos y acuerdos internacionales respecto al trato con los diplomáticos o sus semejantes o depende de los acuerdos bilaterales, de cualquier forma legal y considerada desde el punto de vista de la ley vigente en los países receptores depende de sus leyes regulativas. Luego que esta persona obtiene la residencia, el visado o el permiso de entrada, tendrá sus derechos legales dentro del Estado de modo que el compromiso que se le había dado por el Estado será obligatorio para todos sus ciudadanos y residentes, que no puede ser violado  o negado jurídica o legalmente. En este sentido, si una persona del vulgo observa una mala conducta o controversia que afecta la seguridad de la nación o va en contra del orden público de su país, debe informárselo a las autoridades para que puedan juzgarlo a luz de las leyes regulativas; pues un ciudadano no puede investigarle por lo que haya hecho ni hacerle daño, para que la situación del país no se convierta en caos y desorden.

No cabe duda de que el cumplimiento  con este pacto es un deber obligatorio jurídica y legalmente, y también depende de las costumbres patrióticas y humanas. Si nuestra recta religión eleva el pacto de seguridad, de modo que si lo aprueba un individuo será obligatorio para todos los musulmanes, ¿qué pasaría si el pacto será regulado y organizado por la religión y la ley, juntamente, donde se colaboran, se apoyan y cada una de las cuales exige a la otra? No cabe duda de que esto requiere cumplir con los compromisos y pactos, y no violarlos, faltarlos ni siquiera tocarlos.

El Islam es la religión del cumplimento con los pactos y contratos; una religión que no conoce el enredo, el engaño o la traición. Desde los primeros momentos de su llamamiento, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y sus compañeros nunca rechazaron conceder el pacto de seguridad a cualquiera ni violaron un pacto que lo habían concedido a cualquiera.  Dice Al-lah, Glorificado sea, hablando con su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: {وَإِمَّا تَخَافَنَّ مِن قَوْمٍ خِيَانَةً فَانبِذْ إِلَيْهِمْ عَلَى سَوَاء إِنَّ اللّهَ لاَ يُحِبُّ الخَائِنِينَ}  «Si te traiciona un pueblo, hazles saber que rompes el pacto igual que ellos. Al-lah no ama a los traidores». Cuando Mu’aweya Ibn Abu Sufian tenía un pacto con los romanos quiso salir a cerca de las fronteras romanas intentando atacarlos luego de terminar el pacto, entonces uno de los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le alcanzó, y al verlo dijo: Al-lah es Grande, Al-lah es Grande, es cumplimiento y no traición. Los musulmanes descubrieron que aquel hombre era ‘Amr Ibn ‘Enbesa, entonces Mu’aweya le envió a un mensajero para que le preguntara de la justificación de su dicho. ‘Amr dijo: oí al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: «Quien tiene un pacto con un pueblo no debe cambiar su actitud hasta que termine el mismo, o les haga saber que romperá el pacto igual que ellos». Entonces, Mu’aweya se retiró. La gloria del Islam se destaca en la mejor forma en la orden de Al-lah, Glorificado sea, a su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, de conceder asilo a quien le viene pidiendo la protección, aunque sea un enemigo que combate a los musulmanes. En este contexto dice  Al-lah, Glorificado sea: {و َإِنْ أَحَدٌ مِنَ الْمُشْرِكِينَ اسْتَجَارَكَ فَأَجِرْهُ حَتَّى يَسْمَعَ كَلَامَ اللهِ ثُمَّ أَبْلِغْهُ مَأْمَنَهُ ذَلِكَ بِأَنَّهُمْ قَوْمٌ لَا يَعْلَمُونَ} «Si alguno de los idólatras te pidiera protección dale asilo para que así recapacite y escuche la Palabra de Al-lah, luego [si no reflexiona] ayúdalo a alcanzar un lugar seguro. Esto es porque son gente que no sabe».

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estableció, con sus dichos y hechos, estos nobles valores, que establecen la paz y la seguridad para toda la humanidad. Dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «No es creyente aquel que no tiene fidelidad, y no es musulmán aquel que no cumple con los compromisos»; y dice también: «Quien mate a alguien que haya hecho tregua con nosotros no percibirá el aroma del Paraíso. Este aroma del Paraíso se podrá percibir desde una distancia de cuarenta años (de viaje)»», y dice también: «El musulmán es aquel que la gente se salva de su lengua y mano y el creyente es aquel que la gente le confía sus sangres y dineros». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encarna un excelente ejemplo de cumplir con los compromisos con sus enemigos. Dijo Hudhaifa Ibn Al-Yaman, que Al-lah esté complacido con él: «Lo que me impidió participar de la batalla de Badr fue que mi padre y yo salimos (para unirnos a la expedición) pero fuimos capturados por unos incrédulos de Quraysh. Ellos nos preguntaron: ‘¿Vosotros queréis ir con Muhammad?’ Contestamos: ‘No queremos ir con él, sólo queremos regresar a Medina’. Entonces ellos nos exigieron un compromiso por Al-lah y una alianza firme, de que volveríamos sin duda a Medina y que no pelearíamos junto al Profeta. Entonces fuimos al Mensajero de Al-lah y le relatamos el incidente. Él dijo: «Regresad ambos (a Medina), cumpliremos con el compromiso y nosotros buscaremos la ayuda de Al-lah contra ellos».

De allí, confirmamos que nuestro deber es conservar los pactos y acuerdos con los que el Estado se compromete hacia todos los seres humanos que entran en nuestro país. También debemos colaborarnos y cooperarnos para proteger su sangre, honra, dinero y peculiaridad. Asimismo, debemos recibirlo bien y ser generosos con él, para que le transmitamos la grandeza y gloria de nuestra religión, la profundidad de nuestra civilización y el desarrollo de nuestra humanidad, con el fin de formar la imagen requerida de nuestra religión, patria y sociedad, como es el caso de las naciones y los pueblos desarrollados y civilizados.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Islam es la religión de justicia, tolerancia y convivencia pacífica. El musulmán representa los valores de paz y seguridad en cualquier lugar dentro o fuera de su país; pues si el musulmán se traslada a otro país, tanto de los países musulmanes o no musulmanes, entonces, el visado que se le concede por este país se considera un pacto de seguridad, con que estará seguro respecto a su alma y sus posesiones; esto le exige someterse a las leyes de este país, se compromete con ellas y hacer sus deberes con fidelidad y sinceridad. En este sentido, se le prohíbe tomar sus dineros o parte de ellos sin derecho, agredir sus honras o traicionarles de cualquier forma, con el fin de ser el mejor embajador de su religión, patria y civilización. Luego de entrar en este país debe cumplir con estos compromisos para evitar el hecho de incluirse en la sentencia de la aleya: {وَالَّذِينَ يَنْقُضُونَ عَهْدَ اللَّهِ مِنْ بَعْدِ مِيثَاقِهِ وَيَقْطَعُونَ مَا أَمَرَ اللَّهُ بِهِ أَنْ يُوصَلَ وَيُفْسِدُونَ فِي الْأَرْضِ أُولَئِكَ لَهُمُ اللَّعْنَةُ وَلَهُمْ سُوءُ الدَّارِ} «Pero en cambio, quienes quebrantan el compromiso que asumieron con Al-lah, rompen los lazos familiares que Al-lah ordenó respetar y siembran la corrupción en la Tierra, serán maldecidos y merecerán la peor de las moradas». El Imán al-Shafe’í, que Al-lah tenga piedad de él, dijo en su libro Al-Umm (La madre): «Si un hombre entra en un país no musulmán con un pacto de seguridad, no se le permite tomar una cantidad, pequeña o grande, de sus dineros aunque estén en caso de guerra contra los musulmanes, pues si está seguro de ellos, también ellos deben ser seguros de él; y porque no se le permite tomar nada de sus dineros como es prohibido con los dineros de los musulmanes». Y ¡Qué bueno es el poeta! quien dice:

Cumplir con los pactos es una característica de los nobles; y en cambio, no cumplir con ellos es peculiaridad de los viles.

Y para mí, lo que se cuenta de las virtudes es conservar el amor y cumplir con los compromisos.

¡Oh nuestro Señor, guíanos a las mejores conductas, que Tú solamente puedes guiar a ellas, y protégenos de las malas conductas, pues Tú solamente puedes proteger de ellas!

El derecho del niño en la crianza sana, la vida digna
y la esperanza en tener una mañana mejor
10 de Gamadi Al-Awal de 1437 H, 19 de febrero de 2016

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Primero: Los elementos

  • Los niños son una merced de Alá que se debe agradecer.
  • El interés del Islam por los niños.
  • Las bases de la crianza sana de los niños:
  • La elección un buen nombre.
  • El amamantamiento natural.
  • El trato con benevolencia y sin rudeza ni violencia.
  • La justicia e igualdad entre todos ellos.
  • La necesidad de realizar una vida digna para ellos.
  • La importancia de la esperanza en nuestra vida.

 

Segundo: Pruebas del Corán y de la Sunna:

Pruebas del Corán:

1- Alá, Exaltado sea, dijo: “De Alá sólo es el dominio sobre los cielos y la tierra. Crea lo que Él quiere: otorga descendencia femenina a quien quiere, y descendencia masculina a quien quiere; o le da hijos e hijas [a quien quiere], y hace estéril a quien quiere: pues Él es, ciertamente, Omnisciente, infinito en Su poder”. (Corán, 42:49-50)

 2- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y Alá os ha dado cónyuges de entre vosotros mismos y os ha dado, por medio de vuestros cónyuges, hijos y nietos, y os ha proveído de las cosas buenas de la vida. ¿Van, pues, esos a [seguir] creyendo en cosas falsas y vanas, blasfemando con ello de las bendiciones de Alá?” (Corán, 16:72)

3- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y las madres [divorciadas] amamantarán a sus hijos dos años enteros, si desean completar la lactancia; y el progenitor deberá sustentarles y vestirles en forma honorable. A nadie se le impone una carga superior a sus fuerzas: no se impondrá un perjuicio a la madre por causa de su hijo ni, por igual causa, a quien lo engendró. Y la misma obligación recaerá sobre el heredero [del padre]. Y si ambos [padres], previo consejo y acuerdo mutuos, deciden la separación [de madre e hijo], no incurrirán [por ello] en falta; y si decidís encomendar a vuestros hijos a una nodriza, no incurriréis en falta siempre que os aseguréis, en forma honorable, del bienestar del niño que entregáis. Y manteneos conscientes de Alá, y sabed que Alá ve todo lo que hacéis”. (Corán, 2:233)

4- Alá, Exaltado sea, dijo: “y los que rezan: «¡Oh Señor nuestro! ¡Haz que nuestras esposas y descendencia sean motivo de alegría para nosotros, y haznos adelantados entre los que son conscientes de Ti!» (Corán, 59:18)

5- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a quienes hayan llegado a creer y su descendencia les haya seguido en su fe, les reuniremos con su descendencia; y no dejaremos que se pierda ninguna de sus obras: [pero] cada ser humano será retenido en prenda por lo que ha merecido”. (Corán, 52:21)

6- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, ¡he ahí! que Luqmán habló así a su hijo, amonestándole: «¡Oh mi querido hijo! No atribuyas poderes divinos a nada junto con Alá: pues, ¡ciertamente, esa [falsa] atribución de divinidad es en verdad una ofensa enorme! «Y [Alá dice:] ‘Hemos ordenado al hombre el trato bondadoso a sus padres: su madre le llevó soportando fatiga tras fatiga, y dos años duró su completa dependencia de ella: [así pues, Oh hombre,] sé agradecido conmigo y con tus padres, [y recuerda que] hacia Mí es el retorno. «‘[Venera a tus padres;] pero si se empeñan en hacer que atribuyas divinidad, junto conmigo, a algo que tu mente no puede aceptar [como divino], no les obedezcas; pero [aún así] acompáñales de forma honorable en esta vida, y sigue el camino de los que se vuelven a Mí. Al final, a Mí habréis de retornar todos; y entonces Yo os haré entender [realmente] todo lo que hacíais [en vida]’. «¡Oh mi querido hijo,» [prosiguió Luqmán,] «en verdad, aunque se trate de algo del peso de un grano de mostaza, y estuviera [oculto] dentro de una roca, o en los cielos, o en la tierra, Alá lo sacará a la luz: pues, ciertamente, Alá es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo!”¡Oh mi querido hijo! Sé constante en la oración, ordena la conducta recta y prohíbe la conducta inmoral, y soporta con paciencia lo [malo] que te suceda: ¡esto es, ciertamente, algo que requiere de la mayor determinación! «Y no apartes la mejilla de la gente por soberbia, ni camines por la tierra con arrogancia: pues, ciertamente, Alá no ama a quien, por presunción, actúa de forma jactanciosa. «Así pues, camina con modestia, y baja la voz: pues, ciertamente, la voz más desagradable es la voz [estridente] del asno». (Corán, 31:13-19)

7- Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras: [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos, que no desobedecen a Alá en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer”. (Corán, 66:6)

Pruebas de la Sunna:

1- De Ibn Umar, Alá esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Alá,  la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o pueblo. El hombre es pastor en su casa y su familia. La mujer es pastora en casa de su marido e hijos. El criado es pastor de la riqueza de su dueño y responsable de su rebaño. El hombre es pastor de la riqueza de su padre y responsable de su rebaño. Así pues, todos vosotros sois pastores y responsables de vuestro rebaño.” (Sahih Bujari)

2- De Maakel Ibn Yasar, Alá esté complacido de él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Cualquier responsable que muere engañando a su pueblo, Alá le prohibirá entrar al Paraíso”. (Hadiz acordado)

3- Relató Abu Al-Abbas, Abdul-Lah Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, que un día montando detrás del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y me dijo: “¡Oh joven!, He de enseñarte unas palabras: Protege a Alá, que Él te protegerá. Protege a Alá y lo encontrarás ante ti. Si has de pedir algo, pídeselo a Alá, y si necesitas ayuda, acude a Alá, y sabe que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían excepto en lo que Alá haya destinado para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían salvo con algo que Alá haya destinado sobre ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado”. (Transmitido por Tirmidi)

4- De Abdul-Lah Ibn Amr Ibn Al-As, Alá esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “Ya es suficiente mal el de aquel que no cumple con la obligación de mantener a su familia”. (Al Mustadrak de AL-Hakim)

5- Se transmitió de Abu Ishaq Saad Ibn Abu Waqqás, Alá esté complacido con él, que dijo: “Vino a visitarme el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, el año de la peregrinación de despedida, encontrándome muy enfermo y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Alá!, como ves, me ha llegado la enfermedad y poseo una riqueza para la cual no tengo más herederos que una hija. Dime si puedo dar caridad con los dos tercios de mi dinero. Dijo: ¡No! Le pregunté de nuevo: ¿Y con la mitad? Contestó: ¡No! Pues, le volví a preguntar: ¿Y con un tercio, oh Mensajero de Alá? Contestó: Un tercio y ya es mucho. Pues, si dejas a tus herederos ricos es mejor que si los dejas pobres y dependiendo de la gente. Y cualquier gasto que hagas buscando la faz de Alá obtendrás su recompensa”. (Sahih Bujari)

6- De Zaubán, Alá esté complacido con él, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que dijo: “El dinar que mejor puede gastar un hombre es el que gasta en su familia; el que gasta en su montura para la causa de Alá y el que gasta en sus compañeros por la causa de Alá”. Dijo Abu Quilaba: empezó con la familia y luego dijo: El dinar que mejor puede gastar un hombre es el que gasta en niños pequeños para que sean castos y no pidan nada a los demás.  (Sahih Muslim)

7- Osman Al-Hatibi dijo: escuché a Ibn Umar, Alá esté complacido de él, decir a un hombre: “Educa a tu hijo porque eres responsable de él, ¿qué le has enseñado? Él es responsable de obedecerte y tratarte bien”. (Sunan Ak-Bayhaqi)

8- Abu Adarda, Alá esté complacido de él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “En el día del Juicio Final os llamaran con vuestros nombres y los nombres de tus padres, por eso, elegid los buenos nombres”. (Relatado por Abu Daud)

9- Amer relató que escuchó a Al-Numan ibn Bashir, Alá esté complacido de los dos, decir: Mi padre me concedió una dádiva. Amra bent Rauaha dijo: No estaré satisfecha que sepa el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él. Al llegar el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, le dijo: He concedido una dádiva a mi hijo de Amra bent Rauaha, y me mandó ella a informarte. Le contestó el Profeta: “¿Has hecho lo mismo con todos tus hijos? Dijo: No. El Profeta dijo: “Temed a Alá y sed justos con vuestros hijos”. Dijo: “He recuperado mi dádiva”. (Sahih Bujari)

10- De Abu Hafs Umar Ibn Abu Sálama, Alá esté complacido de él, que dijo: «Siendo un muchacho, estaba yo bajo la protección del Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y mi mano iba de un lado para otro del plato de comida, cogiendo de aquí y de allá. Y me dijo el Mensajero de Alá: ¡Muchacho! Di antes de comer: En el nombre de Alá. Come con tu mano derecha y come de tu lado. Y así fue como lo hice en adelante.» (Relatado por Muslim)

Tercero: El tema

Una de las mercedes  que concedió Alá a los hombres, después de la gracia de la creencia en Él, es la gracia de los niños que ayuda a guardar la descendencia y ahorrar la alegría. Los niños son un don divino que se lo concede a quienquiera de Sus siervos. Alá, Exaltado sea, dijo: “De Alá sólo es el dominio sobre los cielos y la tierra. Crea lo que Él quiere: otorga descendencia femenina a quien quiere, y descendencia masculina a quien quiere; o le da hijos e hijas [a quien quiere], y hace estéril a quien quiere: pues Él es, ciertamente, Omnisciente, infinito en Su poder”. (Corán, 42:49-50) Los niños llenan la vida de alegría y felicidad, cambian la oscuridad de las casas a luz, son los candiles de las casas, el alivio y los tesoros de la tierra. Alá, Exaltado sea, dijo: “Los bienes y los hijos son un adorno de esta vida: pero las buenas obras, cuyo fruto perdura siempre, tienen mucho mayor mérito a los ojos de tu Señor, y son una fuente mucho mejor de esperanza”. (Corán, 18:46)

La gran mereced de los hijos merece el agradecimiento de Alá, Exaltado sea, Abraham, la paz sea con él, dijo después de tener su hijo: “¡Toda alabanza pertenece a Alá, que me ha concedido en mi vejez a Ismael y a Isaac! Ciertamente, mi Señor escucha en verdad todas las plegarias: ¡Oh Señor mío, haz que yo y [parte de] mi descendencia seamos constantes en la oración! “Y, Oh Señor nuestro, acepta esta oración mía”. (Corán, 14:39-40) El agradecimiento de las gracias es un motivo de conservarlas, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: “Y [recordad] cuando vuestro Señor os anunció [esta promesa]: ‘¡Si sois agradecidos [a Mí], ciertamente, os daré aún más; pero si sois desagradecidos, en verdad, Mi castigo será realmente severo!” (Corán, 14:7) Asimismo, merece el interés de educar a una generación que sabe los derechos de Alá, los padres, la patria y la sociedad.

El Islam dio gran importancia a la crianza y a la educación de los niños de una manera que logra tanto para ellos como para sus padres la felicidad en esta vida y en la Otra. El Islam se interesó por el niño desde antes de su nacimiento, ordenando al hombre la buena elección a la hora de casarse, ya que cuando se reina la fe en las casas, se reflejan sus huellas sobre los miembros de la familia. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, señaló a este punto al decir: “Elige a la que tenga mejor comportamiento moral y religiosa y serás feliz”. (Sahih Muslim) El interés del Islam por los niños surgió antes de la aparición de las organizaciones mundiales interesadas por los asuntos del niño, debido a la importancia de esta etapa tan importante y crítica en la vida del ser humano. La infancia es una etapa básica desde la cual el niño pasa a la madurez y pubertad, por eso, el Islam se interesó por los niños a fin de que sean un punto positivo y un factor eficiente en la sociedad, por esta razón, les legisló muchos veredictos que benefician a ellos, a la familia y la sociedad.

El interés del Islam por el niño empezó desde que fue un feto, legislando veredictos para reservar sus derechos, proteger su humanidad y respeto, ya que esta etapa es el punto de inicio que merece el cuidado y el interés. Esta etapa es el punto de partida que merece el cuidado y el interés, por eso, le garantiza al niño el derecho de vida y así se prohíbe el aborto intencionado y recomendó el cuidado de la mujer encinta a lo largo del embarazo, permitiéndola desayunar en el mes de Ramadán en caso de perjudicarle al feto hasta que crezca de una manera normal. Anas, Alá esté complacido de él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Alá permitió al viajero abreviar la oración y el desayuno a la encinta y la nodriza. (Relatado por An-Nisai)

          Entre los aspectos de cuidado del Islam por el niño se destaca la elección del buen nombre, obligando a los padres elegir los buenos nombres para sus hijos, ya que éstos generan la tranquilidad. – Abu Adarda, Alá esté complacido de él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “En el día del Juicio Final os llamaran con vuestros nombres y los nombres de tus padres, por eso, elegid los buenos nombres”. (Relatado por Abu Daud) Justo después del nacimiento del niño, los padres son obligados a elegirle un buen nombre. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Hay que hacerle al niño una aquiqa (afeitar por primera vez la cabeza del niño al séptimo día de nacido y ofrecer una oveja u otro animal en sacrificio) y darle un nombre”. (Sunan Tirmidi)

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, recomendó a la nación elegir los buenos nombres y los más queridos a Alá. Abdul-Lah ibn Umar narró que el Profeta dijo: “De todos los nombres, aquéllos que le gustan más a Alá, Exaltado sea, son ‘Abdul-Lah’ y ‘Abdul-Rahmán”. (Sunan Abu Daud) En la versión del imán Muslim: “De todos vuestros nombres, aquéllos que le gustan más a Alá, Exaltado sea, son ‘Abdul-Lah’ y ‘Abdul-Rahmán”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, prohibía los nombres feos, ya que dijo: “No llames a tu hijo Rabah (mono), Yasar (izquierda), Aflah (tiene el labio inferior hendido) ni Nafei (útil)”. (Sahih Muslim)

 El porqué de evitar los nombres feos consiste en tener en cuenta la parte psicológica del niño para que no se afecte de cualquier tipo de daño psicológico. Vino un hombre a Umar ibn Al-Jattab, Alá esté complacido de él, quejándose de la desobediencia de su hijo. Umar llamó al hijo y le reprocha por desobedecer a su padre y olvidar sus derechos. Le contestó: ¿No tiene el hijo derechos hacia su padre, Emir de los creyentes? Dijo: Sí. Dijo el hijo: ¿Cuáles son? Le respondió: Que elige bien a su madre, su nombre y le enseña el Corán. Dijo el hijo: Mi padre no hizo nada de esto. Mi madre es negra que pertenecía a un mazadeista, me llamó Gual (es decir, escarabajo) y no me enseñó ni siquiera una sola letra del Corán. Umar miró al hombre y le dijo: Viniste para quejar de la desobediencia de tu hijo, pero resulta que tú le has desobedecido antes que él. (La educación de los hijos en el Islam)

Abu Sufian Al-Sauri dijo: El derecho del hijo a su padre es elegirle un buen nombre, casarle si llega a la pubertad y educarle bien. El buen nombre ayuda a la crianza del niño en un ambiente digno, alejando así de la burla y ahorra el descanso psicológico que necesita cada vez que se cite su nombre, ya que éste es el título de la personalidad.

Entre los aspecto del cuidado del Islam por el niño se trata de considerar el amamantamiento un derecho reconocido. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y las madres [divorciadas] amamantarán a sus hijos dos años enteros, si desean completar la lactancia; y el progenitor deberá sustentarles y vestirles en forma honorable. A nadie se le impone una carga superior a sus fuerzas: no se impondrá un perjuicio a la madre por causa de su hijo ni, por igual causa, a quien lo engendró. Y la misma obligación recaerá sobre el heredero [del padre]. Y si ambos [padres], previo consejo y acuerdo mutuos, deciden la separación [de madre e hijo], no incurrirán [por ello] en falta; y si decidís encomendar a vuestros hijos a una nodriza, no incurriréis en falta siempre que os aseguréis, en forma honorable, del bienestar del niño que entregáis. Y manteneos conscientes de Alá, y sabed que Alá ve todo lo que hacéis”. (Corán, 2:233) En esta aleya hay una orden a las madres para amamantar a sus hijos dos años enteros, ya que el niño en esta edad necesita un cierto tipo de alimento que ayuda a la formación de su cuerpo y no hay mejor alimento que la leche de la madre que Alá lo dispuso para esta misión. Alá, Exaltado sea, dijo: “¿Cómo es posible que Aquel que ha creado [todo] no sepa [todo]? ¡Si, sólo Él es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo!” (Corán, 67:14) Si la madre tiene una enfermedad que impide el amamantamiento, el propio niño dejaría de amamantar o en caso de la muerte de la madre, la legislación islámica obligaría al padre traerle una nodriza por su salvación.

Algunos estudios médicos y psicológicos demostraron que el período de la lactancia de dos años completos, según la legislación islámica, es necesario para el desarrollo del niño de una forma sana, así como refuerza el sentimiento del niño por la ternura y la seguridad, lo que lleva a una crianza tan sana y a una vida digna.

Entre las bases de la crianza sana de los niños, se destacan: El buen trato, ya que, según la legislación, la benevolencia trae siempre el bien. De Aisha, Alá esté complacido de ella, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Verdaderamente Alá es tierno y Le gusta la ternura en cualquier asunto. Y le da a la ternura lo que no le da a la violencia ni a ninguna otra cosa.” (Sahih Muslim) La crueldad y la dureza en la educación del niño conducen, en la mayoría de los casos, a la insatisfacción el odio y la desobediencia del niño hacia su educador.

Se relata en los Hadices que el Profeta llevaba Al-Hassan y Al-Hussaein, Alá esté complacido con ellos, sobre su hombro y jugaba con ellos. Su principio en la educación es la benevolencia y la ternura. Ibn Buraida relata que su padre dijo: Cuando el Profeta estaba dando un sermón sobre almimbar, llegaron Al-Hassan y Al-Hussaein vistiendo camisas rojas y se tropezaron, el Profeta bajó para llevarlos y dijo este versículo: “Vuestros bienes y vuestros hijos son sólo una prueba y una tentación”. (Corán, 64:15) Les he visto tropezando, por eso, no he podido esperar hasta terminar el sermón. (Sunan An-Nisai)

El buen educador, sea padre o profesor, es aquel que tenga siempre en cuenta esta base de educación que radica en el tratamiento con amabilidad y blandura, la evitación de la crueldad y dureza, y el tratamiento de las faltas con sabiduría y compasión. La dureza crea en el pecho del niño el miedo y la cobardía, aparte del trastorno psicológico, la timidez y la indecisión. Al-Ahnaf ibn Qais dijo en uno de sus consejos: no seas duro con tus hijos para que no deseen tu muerte, odien tu acercamiento y se aburran de tu vida. El buen tratamiento no contradice el uso de castigo cuando fuera necesario, pero tenemos que advertir que el castigo debe ser aplicado con sabiduría y no para cualquier hecho.

Así como, la justicia y la igualdad entre los niños son de las bases de la sana crianza. La justicia entre todos los creadores es un principio islámico que se debe tener en cuenta, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: ¡Oh, creyentes! Sed firmes en vuestra lealtad a Alá, dando testimonio de la verdad con toda equidad; y que el odio hacia otros no os haga desviaros de la justicia. Sed justos: esto es lo más afín a la consciencia de Alá. Y manteneos conscientes de Alá: en verdad, Alá está bien informado de todo cuanto hacéis”. (Corán, 5:8) Se debe aplicar este principio, sobre todo, entre el hombre y sus hijos.

El Profeta guió a los padres a seguir y aplicar este principio, considerándolo como la piedad a Alá, Exaltado sea. Ibn Amer dijo: escuché a Al-Numan Ibn Bashir, Alá esté complacido con él, cuando estaba sobre almimbar decir: Mi padre me dio una dádiva, Amra Bent Rawaha dijo: No estaré satisfecha hasta que sepa el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él. Al llegar el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, le dijo: He concedido una dádiva a mi hijo de Amra bent Rauaha, y me mandó ella a informarte. Le contestó el Profeta: “¿Has hecho lo mismo con todos tus hijos? Dijo: No. El Profeta dijo: “Temed a Alá y sed justos con vuestros hijos”. Dijo: “He recuperado mi dádiva”. (Sahih Bujari) Abdul-Raziq relata un hombre de los Ansar (la gente de Medina) invitó al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, a su casa, luego llegó un hijo suyo, le besó y le hizo sentarse sobre su pierna. Luego llegó su hija, le hizo sentarse junto a él sin besarla. El Profeta le dijo: “No has sido justo. Sed equitativos con vuestros hijos, aunque sea en los besos”.

La justicia entre los hijos tiene grandes beneficios porque es uno de los motivos que ayudan a la piedad, presentar una generación sana a la sociedad y sembrar la verdadera hermandad entre los hermanos. Al contrario, la diferenciación entre los hijos conduce a la desobediencia, el abandono y el odio entre los hijos.

Algunos estudios psicológicos demostraron que la aparición de los trastornos psíquicos y sociales se debe, en la mayoría de los casos, al sentimiento del niño por la injusticia en cuanto a sus hermanos. El ejemplo del comportamiento de los hermanos de José cuando imaginaron que su padre Jacob, la paz sea con él, no les trataba igual que José, la paz sea con él. Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, en [la historia de] José y sus hermanos hay mensajes para todos los que buscan [la verdad]. He ahí que [los hermanos de José] dijeron [entre ellos:] “En verdad, José y su hermano [Benjamín] son más queridos a nuestro padre que nosotros, aun siendo nosotros más numerosos. ¡Ciertamente, nuestro padre es sin duda víctima de una aberración!” [Uno de ellos dijo:] “¡Matad a José, o deshaceos de él en algún lugar [lejano], y así el favor de vuestro padre será vuestro solamente: y una vez lo hayáis hecho, seréis [libres de arrepentiros y vivir de nuevo como] gente recta!” (Corán, 12:7-9)

Asimismo, entre las bases puestas por el Islam para garantizar la crianza sana de los niños es la educación y la orientación sobre bases religiosas. El Noble Corán ordenó a los padres intentar proteger el alma de la perdición. Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras: [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos, que no desobedecen a Alá en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer”. (Corán, 66:6) La educación del niño a bases religiosas es un una petición de la legislación y un derecho del hijo hacia su padre. Ibn Abbas reportó que el Profeta dijo: “Un hijo tiene el derecho de que se le dé un buen nombre por parte de sus padres y que se le enseñen los mejores modales”. (Bayhaqui) Al Tirmidi relató en su Sunan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “El mejor regalo que puede dar un padre a su hijo es la buena educación”.

         Entre las bases más importantes de la crianza sana de los niños es guiarles y educarles de una manera correcta y amable sin causarles brete, sobre todo, ante los demás. El Profeta empeñaba hacer esto en la educación de los niños. Relató Abu Al-Abbas, Abdul-Lah Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, que un día montando detrás del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y me dijo: “¡Oh joven!, He de enseñarte unas palabras: Protege a Alá, que Él te protegerá. Protege a Alá y lo encontrarás ante ti. Si has de pedir algo, pídeselo a Alá, y si necesitas ayuda, acude a Alá, y sabe que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían excepto en lo que Alá haya destinado para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían salvo con algo que Alá haya destinado sobre ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado”. (Transmitido por Tirmidi)

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, educaba y orientaba con benevolencia y compasión. De Abu Hafs Umar Ibn Abu Sálama, Alá esté complacido de él, que dijo: «Siendo un muchacho, estaba yo bajo la protección del Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y mi mano iba de un lado para otro del plato de comida, cogiendo de aquí y de allá. Y me dijo el Mensajero de Alá: ¡Muchacho! Di antes de comer: En el nombre de Alá. Come con tu mano derecha y come de tu lado. Y así fue como lo hice en adelante.» (Relatado por Muslim) El imán Al-Ghazali, Alá se compadezca de él, dijo: El niño es un depósito para sus padres, su corazón puro es una joya preciosa, pues, si se acostumbra a hacer el bien, sería feliz en esta vida y en la Otra.

Por eso, el educador tiene que ser un ejemplo para sus hijos a través de seguir las elevadas morales, ya que los hijos imitan a los padres.

¡Qué bueno es aquel que dijo!:

El niño crece de acuerdo con

lo que su padre le ha hecho acostumbrar.

 Es digno de mencionar que la educación de los niños no se limita sólo a los padres, sino también del profesor, ya que éste representa los valores de la sociedad y se encarga de criar socialmente a los niños de acuerdo con los valores y tradiciones de su sociedad. Los niños son una responsabilidad de toda la sociedad. Todos tenemos que concebir la gran responsabilidad hacia los niños, y como prueba de ellos este Hadiz: “Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o pueblo. El hombre es pastor en su casa y su familia. La mujer es pastora en casa de su marido e hijos. El criado es pastor de la riqueza de su dueño y responsable de su rebaño. El hombre es pastor de la riqueza de su padre y responsable de su rebaño. Así pues, todos vosotros sois pastores y responsables de vuestro rebaño.” (Sahih Bujari)

El Islam asume la responsabilidad de la protección de los hijos por parte de los padres. Qatada relata de Al-Hassan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Alá preguntará a cada responsable acerca de sus súbditas, les protegió o les perdió, y también al hombre acerca de su familia”. (Relatado por Ibn Habban) Mirando al niño, el Islam le considera un ser humano que tiene plenos derechos: físicos, psicológicos, financieros y educativos a fin de ahorrarle una vida digna y reinarse la amistad, amor y la compasión entre todos los miembros de la sociedad.

Hay que tener presente la importancia de tener esperanza en un futuro mejor para nosotros y nuestros hijos, ya que el hombre no puede vivir sin esperanza. No hay vida con la desesperación. Los ulemas consideran la desesperación, la decepción, el malogramiento y la frustración de los pecados mayores. Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, relata que un hombre preguntó al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: ¿Cuáles son los mayores pecados? Respondió: “El asociacionismo, la desesperación de la gracia de Alá y el desánimo de la compasión de Alá. Quien le protege Alá de ellos, entrará al Paraíso”.