El sermón del viernes

Nuestro deber hacia el Noble Corán
3 de Gamada Al-Awal, 1437 H, 12 de febrero de 2016

awkaf-

Primero: Los elementos

  • El Noble Corán es el milagro inmortal del Islam.
  • El rango y las virtudes del Noble Corán.
  • El rango de la gente del Noble Corán en esta vida y en la Otra.
  • El deber de los musulmanes hacia el Noble Corán:
  • a) Engrandecer, leer y meditar sus aleyas,
  • b) seguir sus ejemplos y morales,
  • c) aplicar sus órdenes y prohibiciones.

Segundo: Pruebas del Corán y de la Sunna

Pruebas del Corán

– Alá hace descender la mejor de las enseñanzas en forma de una escritura divina con total coherencia interna, que repite cada formulación [de la verdad] de diversas formas –[una escritura divina] ante la cual se estremece la piel de los que temen a su Señor: [pero] después su piel y sus corazones se distienden con el recuerdo de [la gracia de] Alá. Así es la guía de Alá: con ella guía Él a quien quiere [ser guiado], pero aquel a quien Alá deja que se extravíe jamás podrá hallar quien le guíe. (Corán, 39:23)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Si hubiéramos hecho descender este Corán sobre una montaña, la verías en verdad humillarse y hacerse pedazos por temor a Alá. Y planteamos [todas] estas parábolas a los hombres para que puedan [aprender a] reflexionar. (Corán, 59:21)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Y así, también, [Oh Muhammad,] te hemos revelado un mensaje vivificante, [que te llega] por mandato Nuestro. [Antes de que te llegara este mensaje,] tú no sabías qué era la revelación, ni [lo que implica] la fe: pero [ahora] hemos hecho de este [mensaje] una luz con la que guiamos a quien queremos de Nuestros siervos: y, ciertamente, tú has de guiar también [a los hombres por medio de él] al camino recto, el camino que conduce a Alá, de quien es todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¡Si, en verdad, en Alá están el principio y el fin de todas las cosas! (Corán, 42:52-53)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Ciertamente, este Corán muestra el camino a lo que es más recto, y anuncia a los creyentes la buena nueva de que les aguarda una gran recompensa. (Corán, 17:9)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Ciertamente, somos Nosotros quienes hemos hecho descender, gradualmente, este recordatorio: y, ciertamente, somos Nosotros quienes en verdad lo protegemos [de toda alteración]. (Corán, 15:9)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Por eso, hemos hecho en verdad este Corán fácil de tener presente: ¿quién, pues, está dispuesto a dejarse amonestar? (Corán, 54:17)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Así hacemos descender gradualmente por medio de este Corán todo aquello que da salud [al espíritu] y es una misericordia para quienes creen [en Nosotros] (Corán, 17:82)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Y si tenéis dudas sobre cualquier porción de lo que hemos hecho descender, gradualmente, sobre Nuestro siervo [Muhammad], presentad un sura comparable en mérito, e invocad a cualquier otro aparte de Alá para que dé testimonio por vosotros -si lo que decís es verdad. (Corán, 2:23)

– Alá, Exaltado sea, dijo: [Hemos expuesto todo esto en esta] escritura divina bendecida que te hemos revelado, [Oh Muhammad,] para que los hombres reflexionen sobre sus mensajes y para que los dotados de perspicacia los tomen en serio. (Corán, 38:29)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Di: “¡Si la humanidad entera y todos los seres invisibles se unieran para producir algo parecido a este Corán, no podrían producir nada parecido aunque se esforzaran al máximo en ayudarse mutuamente!” (Corán, 17:88)

Pruebas de la Sunna

– Aisha, Alá esté complacido con ella, dijo al preguntarla acerca del carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El carácter del Profeta era el Corán.” (Musnad Ahmad)

– Aisha, Alá esté complacido con ella, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Aquel que recita el Corán fluidamente estará en compañía de los nobles y virtuosos; aquel que recite el Corán titubeante y con dificultad tendrá una doble recompensa”. (Sunan Abu Daud)

– Anas Ibn Malik, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Ciertamente, Alá tiene unos tipos de gente. Dijeron: ¿Quiénes son, Mensajero de Alá? Dijo: la gente del Corán (los que lo recitan, memorizan y aplican sus veredictos”. (Sunan Ibn Maga)

– Abdul- Lah Ibn Masúd, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Cuando una persona recita una letra del Libro de Alá, es una buena acción, pero trae consigo una recompensa igual a diez veces su valor. Yo no digo que Alif-Lam-Mim sea una letra, sino que Alif es una letra, Lam es otra letra y Mim es una letra”. (Sunan Tirmídi)

– De Abdul- Lah Ibn Masud, Alá esté complacido con él, que dijo: “Me dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: Recita el Corán para mí. Le dije: ¡Oh Mensajero de Alá! ¿Recito para ti y a ti se te ha revelado? Dijo: Ciertamente, me gusta escuchar el Corán a otro que no sea yo. Así que le recité la azora ‘Las Mujeres’ hasta que llegué a esta aleya: ¿Y qué pasará cuando traigamos a un testigo de cada comunidad y te traigamos a ti (Muhammad) como testigo sobre éstos? Dijo: Es suficiente con eso. Me volví hacia él y vi cómo sus ojos derramaban lágrimas”. (Hadiz acordado)

– Abu Malik Al-Ashari, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “El Corán será una prueba a favor o en contra”. (Sahih Muslim)

– Se transmitió de Abu Musa Al Asharí, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El ejemplo del creyente musulmán que recita el Corán es como la toronja: su olor es bueno y su sabor es bueno. El ejemplo del creyente musulmán que no recita el Corán es como el dátil: no tiene olor pero su sabor es dulce. El ejemplo del hipócrita que recita el Corán es como el arrayán: tiene buen olor pero su sabor es amargo. Y el ejemplo del hipócrita que no recita el Corán es como la tuera: que no tiene olor y su sabor es amargo.” (Hadiz acordado)

– Uqba Ibn Amer Al-Guehni, Alá esté complacido con él, relata que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, nos dijo cuando estábamos en Al-Saffa: “Quien quiere ir a Buthan o Al-Aquiq para coger lícitamente  dos camellas buenas y de grandes gibas. Dijeron: Todos nosotros, Mensajero de Alá. Les contestó: si uno de vosotros va a la mezquita todos los días para aprender dos aleyas coránicas, sería mejor para él que dos camellas y si son tres aleyas, pues tres camellas”. (Sunan Abu Daud)

– Abu Imama, Alá esté complacido con él, relata que ha escuchado al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “En el Día del Juicio Final, comparecerán el Corán y aquellos que lo practicaban en este mundo. Comenzarán por la azora de ‘La Vaca’ y ‘La Familia de Imrán’, que hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.” Lo relató Muslim.

– Abu Abdul-Rahman Al-Salmi, Alá esté complacido con él, dijo: “Cuando aprendíamos diez aleyas del Corán, no aprendemos las diez siguientes sin antes saber lo lícito y lo ilícito de las anteriores”. (Musanaf Abdel-Raziq)

El tema:

El Noble Corán es el gran milagro del Islam en todo tiempo, ya que tanto los seres humanos como los genios no pudieron producir nada parecido a él. Alá, Exaltado sea, dijo: Di: “¡Si la humanidad entera y todos los seres invisibles se unieran para producir algo parecido a este Corán, no podrían producir nada parecido aunque se esforzaran al máximo en ayudarse mutuamente!” (Corán, 17:88) Tampoco pudieron producir diez suras o un solo sura, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: “y por eso afirman: “Di [Muhammad]: “¡Presentad, entonces, diez suras comparables en mérito, inventadas [por vosotros], y llamad [para ello] en vuestra ayuda a quien podáis, aparte de Alá, si es verdad lo que decís!” (Corán, 11:13) Y Alá, Exaltado sea, dijo: “Y si tenéis dudas sobre cualquier porción de lo que hemos hecho descender, gradualmente, sobre Nuestro siervo [Muhammad], presentad un sura comparable en mérito, e invocad a cualquier otro aparte de Alá para que dé testimonio por vosotros, si lo que decís es verdad”. (Corán, 2:23)

Alá, Exaltado sea, ha hecho descender el Corán al corazón del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, a fin de guiar a la gente al camino recto e iluminar su vida. Es la constitución de los musulmanes que vivifica los corazones, eleva las almas y las morales. Alá, Exaltado sea, dijo: “Alif. Lam. Mim. Esta escritura divina, sin lugar a duda, es una guía para quienes son conscientes de Alá, que creen en [la existencia de] lo que está fuera del alcance de la percepción humana, son constantes en la oración, y de lo que les proveemos como sustento gastan en los demás”. (Corán, 2:1-3) Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, este Corán muestra el camino a lo que es más recto, y anuncia a los creyentes la buena nueva de que les aguarda una gran recompensa”. (Corán, 17:9) Quien se aferra al Corán, se salvará de las tentaciones ya que es el alma del creyente y la luz de su guía. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y así, también, [Oh Muhammad,] te hemos revelado un mensaje vivificante, [que te llega] por mandato Nuestro. [Antes de que te llegara este mensaje,] tú no sabías qué era la revelación, ni [lo que implica] la fe: pero [ahora] hemos hecho de este [mensaje] una luz con la que guiamos a quien queremos de Nuestros siervos: y, ciertamente, tú has de guiar también [a los hombres por medio de él] al camino recto, el camino que conduce a Alá, de quien es todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¡Si, en verdad, en Alá están el principio y el fin de todas las cosas!” (Corán, 42:52-53)

Debido a la belleza de la luz del Corán, los genios creen en él al escucharlo y regresaron a su gente como advertidores, como relatan estas aleyas: “Y, ¡he ahí! que dirigimos hacia ti [Oh Muhammad] a un grupo de seres invisibles, para que pudieran escuchar el Corán; y tan pronto como se apercibieron de él, dijeron [entre ellos]: “¡Escuchad en silencio!” Y al acabar [la recitación], regresaron a su gente como advertidores. Dijeron: “¡Oh pueblo nuestro! ¡En verdad, hemos oído una revelación que se ha hecho descender después [de la] de Moisés, [y] que confirma lo que aún queda [de la Tora]: guía a la verdad y a un camino recto. “¡Oh pueblo nuestro! Responded a la llamada de Alá, y creed en Él: Él os perdonará [lo pasado] de vuestros pecados, y os librará de un castigo doloroso [en la Otra Vida]. Pero quien no responda a la llamada de Alá no podrá escapar [de Él] en la tierra, ni tendrá ningún protector contra a Él [en la Otra Vida]: ésos están claramente extraviados”. (Corán, 46:29-32)

Si esta es la situación de los genios con el Corán, los ángeles también tienen otra situación. Usaid Ibn Hudair dijo: Cuando recitaba por la noche el sura de “La vaca”, su yegua que estaba atada empezó a moverse y se calló cuando él se calló. Volvió a recitar y la yegua hizo lo mismo. Su hijo Yahia estaba cerca de ella, por eso, le cogió para que no le cause daño y levantó su cabeza hacia el cielo para que no veala yegua. La mañana siguiente contó lo ocurrido al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que le dijo: Recita, Ibn Hudair, recita, Hbn Judair. Dijo: Temía que alcanzaría la cabeza de Yahia porque estaba muy cerca de ella, por eso he ido hacia él y levanté mi cabeza hacia el cielo, he visto una sombra que tenía lámparas, he salido para no verla. Dijo el Profeta: “¿Sabes, quiénes son?” Dijo: No. Dijo: “Son los ángeles que se acercaron al escuchar tu voz. Si seguías leyendo, la gente podría verlos. No te escondes de ellos”. (Sahih Bujari) Así es la influencia del Corán cuando se recita.

          El Noble Corán es la palabra de Alá, Exaltado sea, que se encargó de resguardarla de las falsificaciones y las alteraciones: “Ciertamente, somos Nosotros quienes hemos hecho descender, gradualmente, este recordatorio: y, ciertamente, somos Nosotros quienes en verdad lo protegemos [de toda alteración]”. (Corán, 15:9) Quien lo cita, dice la verdad, quien lo aplica tendrá recompensas, quien juzga con él será justo. Es una clemencia y curación, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: “Así hacemos descender gradualmente por medio de este Corán todo aquello que da salud [al espíritu] y es una misericordia para quienes creen [en Nosotros]” (Corán, 17:82) Abdul-Lah, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Este Corán es el banquete de Alá, comed de Su banquete lo que podáis. Este Corán es la cuerda de Alá, la luz clara y la curación útil que es una protección a quien se aferra a él, salvación a quien lo siga. Recitadlo ya que Alá os compensa por cada letra diez recompensas, no digo ALif,Lam, Mim una letra, sino ALif es una letra, Lam es una letra y Mim es una letra.

          Alá, Exaltado sea, elevó su rango, describiéndolo con los altas cualidades y los mejores nombres para que la gente sepa su rango y grandiosidad, pues, Alá, Exaltado sea, dijo: “Una escritura divina [es esta], con mensajes que han sido hechos claros en y por sí mismos, y además han sido enunciados explícitamente [que te ha sido revelada] por la gracia de Uno que es Sabio, Consciente de todo”. (Corán, 11:1) Alá, Exaltado sea, dijo: “ciertamente, es una escritura divina sublime, a la que no alcanza la falsedad, ni abierta ni furtivamente, [por ser] revelación de Uno realmente Sabio, digno de toda alabanza”. (Corán, 41:41-42) Existen muchas cualidades que demuestran su grandiosidad, rango y estimación.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  nos informó de las diversas virtudes del Noble Corán que benefician al hombre en esta vida y en la Otra, entre ellas:

La beneficencia para la gente del Corán, ya que se transmitió de Uzmán Ibn Affán, Alá esté complacido con él, que dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El mejor de vosotros es aquel que aprende el Corán y lo enseña”. (Lo relató Al Bujari)

La dignidad elevada de sus recitadores. Se transmitió de Abdul-Lah Ibn Amr Ibn Al As, Alá esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Se le dirá a aquel que haya estudiado el Corán y lo haya puesto en práctica: ‘¡Recita como lo hacías en la vida y eleva tu categoría. Pues, tu grado en el Jardín será de acuerdo con la última aleya que recites!” (Sunan Abu Daud)

La intercesión de los recitadores. Se transmitió de Abu Umáma, Alá esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “¡Recitad el Corán, ya que ciertamente vendrá en el Día del Juicio a interceder por el que lo haya recitado y puesto en práctica!” (Lo relató Muslim)

La gran recompensa para sus recitadores. Se transmitió de Ibn Masud, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “Quien recite una letra del Libro de Alá, tiene una buena acción (hásana) en su haber. Y la ‘hásana’ equivale a otras diez iguales. Y no digo: ALIF LAM MIM una sola letra, sino que ALIF es una letra, LAM es una letra y MIM es una letra”. (Lo relató At Tirmidí)

La protección de las casas en las cuales se recita el Corán. Se transmitió de Abu Huraira, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “No convirtáis vuestras casas en cementerios. Verdaderamente, el diablo huye de la casa en la que se recita la azora de ‘La Vaca’”. (Lo relató Muslim) Aparte de otras virtudes infinitas. Ibn Sirin dijo: “Los ángeles acuden a la casa en la que se recita el Corán y los diablos salen de ella. Sus dueños tendrán una gran provisión y muchos bienes. Los diablos acuden a la casa en la que no se recita el Corán y salen de ella los ángeles y sus dueños no tendrán provisiones ni bienes. (Musanaf Ibn Abi Shiba)

Si meditamos el caso de los Compañeros del Profeta, Alá esté complacido con ellos, con el Noble Corán, encontraríamos que no se contentaron sólo con su lectura o audición, sino también la meditación de sus aleyas y así lo aplicaron de dichos y hechos, ejecutando sus órdenes y alejándose de sus prohibiciones. Umar Ibn Al-Jattab memorizó el sura de “La vaca” en ocho años porque empeñaba aprenderlo y ejecutarlo. Abu Abdul-Rahman Al-Salmi, Alá esté complacido con él, dijo: “Cuando aprendíamos diez aleyas del Corán, no aprendemos las diez siguientes sin antes saber lo lícito y lo ilícito de las anteriores”. (Musanaf Abdel-Raziq)

Debido a que los Compañeros, Alá esté complacido con todos ellos, conocían y convivían con las aleyas del Noble Corán, les encontramos apresurando a la obediencia de las órdenes de Alá, Exaltado sea, por eso, cuando se revelaron las aleyas que prohíben el vino, se conciertan todos con el Corán y dejaron de tomar el vino, vertiendo todo lo que tenían en los caminos de Medina. Cuando se reveló esta aleya: “[En cuanto a vosotros, Oh creyentes,] no alcanzaréis la verdadera piedad mientras no gastéis en otros de aquello que os es más preciado; y lo que gastéis -ciertamente, Alá tiene pleno conocimiento de ello”. (Corán, 3:92), Abul-Dahdah donó el más querido y bello jardín que tenía. De ahí, los Compañeros no sólo pudieron memorizar el Corán, sino también era su método educativo y conductivo que se reflejó claramente en sus propios tratamientos y con los demás.

Alá, Exaltado sea, dio un rango alto a la gente del Corán. Anas Ibn Malik, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Ciertamente, Alá tiene unos tipos de gente. Dijeron: ¿Quiénes son, Mensajero de Alá? Dijo: la gente del Corán (los que lo recitan y memorizan) y los que aplican sus veredictos”. (Sunan Ibn Maga) El recitador del Corán pertenece a Alá, Exaltado sea, y esto es un gran honor.

Nuestro deber hacia el Noble Corán se representa en lo siguiente:

* Aprenderlo, enseñarlo, observar su lectura y estudio, ya que el mejor hombre es aquel que aprende el Corán y lo enseña a los demás, según este Hadiz: “El mejor de vosotros es aquel que aprende el Corán y lo enseña. El Profeta nos mandó leerlo y memorizarlo”. Se transmitió de Abu Musa, Alá esté complacido con él, que dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¡Memorizad el Corán y perseverad en su estudio! ¡Por Aquel que tiene el alma de Muhammad cogida de su mano, que el Corán es más difícil de conservar en la memoria que el retener atados a los camellos!” (Relatado por Bujari) El Noble Corán es un ingrediente básico de la personalidad islámica por ser la fuente de las instrucciones de su religión y sus morales. Por eso, es deber de cada musulmán aprender perfectamente el Corán y esta no es una tarea difícil porque muchas personas recurren a aprender lenguas extranjeras y echan mucho esfuerzo para aprender otras ciencias a fin de conseguir un buen puesto de trabajo, entonces, ¿cómo pueden dejar de aprender las palabras de Alá con la excusa de que son difíciles de leer? Aisha, Alá esté complacido con ella, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Aquel que recita el Corán fluidamente estará en compañía de los nobles y virtuosos; aquel que recite el Corán titubeante y con dificultad tendrá una doble recompensa”. (Sunan Abu Daud) Alá, Exaltado sea, nos prometió facilitar la lectura del Corán, pues, dijo: “Por eso, hemos hecho en verdad este Corán fácil de tener presente: ¿quién, pues, está dispuesto a dejarse amonestar?” (Corán, 54:17)

 * Meditar sus aleyas ya que nuestro deber hacia el Noble Corán no se limita sólo a recitarlo, sino también a meditarlo para saborear su dulzura y sentir su grandiosidad. Alá, Exaltado sea, dijo: “¿No van, pues, a reflexionar sobre este Corán?, ¿o es que están sus corazones cerrados con candado?” (Corán, 47:24) Alá, Exaltado sea, dijo: ¿Es que no van a reflexionar sobre este Corán? Si procediera de alguien distinto de Alá, ciertamente habrían hallado en él muchas contradicciones. (Corán, 4:82) Las gentes del Corán que tendrán la más alta recompensa son aquellas que lo pronuncian con sus lenguas y lo meditan con sus mentes y corazones. Alá, Exaltado sea, dijo: “[Hemos expuesto todo esto en esta] escritura divina bendecida que te hemos revelado, [Oh Muhammad,] para que los hombres reflexionen sobre sus mensajes y para que los dotados de perspicacia los tomen en serio”. (Corán, 38:29) Alá  elogia a aquel que recita las aleyas coránicas y se aumenta su fe al meditarlas. Alá, Exaltado sea, dijo: “Son creyentes sólo aquellos cuyos corazones tiemblan cuando se menciona a Alá y cuya fe se fortalece cuando se les transmiten Sus mensajes, y que confían en su Señor”. (Corán, 8:2) Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, dijo: Alá garantiza a quien recita el Corán y aplica sus órdenes que no se extraviará en la vida y será feliz en la Otra. La prueba de ello son estas aleyas en las cuales Alá, Exaltado sea, dijo: “y quien siga Mi guía no se extraviará, ni será desgraciado. Pero quien se aparte de Mi recuerdo –tendrá una vida de estrechas miras; y en el Día de la Resurrección le haremos comparecer ciego.”  [Y, en el Día de la Resurrección, el pecador] preguntará: “¡Oh Señor mío! ¿Por qué me has hecho comparecer ciego, si [en la tierra] estaba dotado de vista?” [Alá] responderá: “¡Así es: te llegaron Nuestros mensajes, pero te olvidaste de ellos; y así hoy serás tú relegado al olvido!” (Corán, 20:123-126)

           El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  nos dio el ejemplo en influirse por el Corán y responder con sus aleyas, ya que un día dijo a Abdul-Lah Ibn Masud, Alá esté complacido con él: “Recita el Corán para mí. Dije: ¿Cómo puedo hacerlo y tú eres quien lo has recibido? Dijo: Tengo ganas de escucharlo de otros. Dijo Ibn Masud: He leído la azora de “Las mujeres” hasta llegar a esta aleya: “Así pues, ¿qué [será de los malhechores en el Día del Juicio] cuando presentemos testigos de cada comunidad y te presentemos a ti [Oh Profeta] como testigo contra es­tos?” Dijo el Profeta: Basta y he visto sus ojos llenados con lágrimas”. (Hadiz acordado)  Alá, Exaltado sea, dijo: Alá hace descender la mejor de las enseñanzas en forma de una escritura divina con total coherencia interna, que repite cada formulación [de la verdad] de diversas formas -[una escritura divina] ante la cual se estremece la piel de los que temen a su Señor: [pero] después su piel y sus corazones se distienden con el recuerdo de [la gracia de] Alá. Así es la guía de Alá: “con ella guía Él a quien quiere [ser guiado], pero aquel a quien Alá deja que se extravíe jamás podrá hallar quien le guíe”. (Corán, 39:23)

* El recitador del Noble Corán tiene que seguir sus modales, morales, instrucciones para liberarse de sus deseos ardientes y arbitrariedades. Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, este Corán muestra el camino a lo que es más recto, y anuncia a los creyentes la buena nueva de que les aguarda una gran recompensa”. (Corán, 17:9) Nuestro ejemplo en este aspecto es el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  porque era un Corán que anda sobre la tierra, es decir, seguía sus morales y órdenes. Al preguntar a Aisha, Alá esté complacido con ella, sobre el carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, respondió: “Su carácter era el Corán”. (Musnad Ahmad)

El Noble Corán nos llama en la mayoría de sus aleyas a las morales elevadas y las buenas costumbres. De él aprendemos la clemencia, la veracidad, la justicia, la tolerancia, la confianza, el cumplimento de la promesa y otras modalidades que debe tener cada musulmán ya que serán la fuente de su felicidad en esta vida y en la Otra.

* Cumplir sus órdenes y prohibiciones, ya que nuestro deber hacia el Noble Corán no se limita sólo a su recitación, memorización o meditación, sino también a la aplicación de sus órdenes y prohibiciones, de modo que se refleja en nuestros hechos y morales como fue el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  y sus Compañeros. El Profeta dijo: “El Corán será una prueba a favor o en contra”. (Sahih Muslim) Será en contra, cuando lo lees sin reflejarse en tus conductas y comportamientos. Quizá que haya un recitador del Corán y éste le malidice.

* Enfrentarse a la alteración de los exigentes y a la interpretación de los mentirosos que intentan aprovecharse del Noble Corán político o ideológicamente para lograr beneficios o propósitos. Se debe recibir el Corán de los ulemas especialistas que aprenden a la gente la religión correcta y el método verdadero del Islam, aparte de que no lo invierten para sus intereses o lo interpretan según sus pretensiones.

En estos momentos, el mundo necesita urgentemente la guía del Noble Corán ya que su crisis actual es moral. No existe ningún Libro Divino que incitó a las elevadas morales como el Corán. Si los musulmanes en la actualidad se alejaron de las morales coránicas, sería sumamente importante para ellos seguir las morales encarnadas en el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que las aplicó convenientemente. Alá, Exaltado sea, describió al Profeta en muchas aleyas coránicas, entre ellas: “Ciertamente, observas en verdad un modo de vida sublime”. (Corán, 68:4) Al preguntar a Aisha, Alá esté complacido con ella, sobre el carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, respondió: “Su carácter era el Corán”. (Musnad Ahmad)

Si estamos defendiendo ahora el Noble Corán, pues esperaríamos que sea nuestro mejor defensor en el día del Juicio Final. Abu Imama, Alá esté complacido con él, relata que ha escuchado al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “En el Día del Juicio Final, comparecerán el Corán y aquellos que lo practicaban en este mundo. Comenzarán por la azora de ‘La Vaca’ y ‘La Familia de Imrán’, que hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.” Lo relató Muslim.

Si los musulmanes mantienen su recitación, meditan sus significados, aplican sus instrucciones, lo aprenden y lo enseñan a sus hijos, tendrían un gran beneficio ya que conduce a la corrección de la sociedad, la divulgación de la compasión y la justicia, la limpieza de los corazones, la abundancia de los bienes y el alejamiento de las maldades y las perversidades.

La invocación de los Profetas y Mensajeros a la reforma a la luz del Noble Corán
12 de Rabie Alajer de 1437, 22 de enero de 2016

awkaf-

Primero: Los elementos

  1. El Islam es la religión de la bondad y la reforma.
  2. Modelos de las invocaciones de los Profetas y Mensajeros en el Noble Corán.
  3. Nuestra necesidad a corregir el alma en primer lugar.
  4. La influencia de la reforma sobre el individuo y la sociedad.
  5. Los daños del abandono de la reforma.

Segundo: Las pruebas

Del Noble Corán

1- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y no enviamos a Nuestros mensajeros sino como portadores de buenas nuevas y como advertidores: así pues, quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 6:48)

2- En bocade Shuaib, la paz sea con él, Alá, Exaltado sea, dijo: “Respondió: ¡Oh pueblo mío! ¿Qué os parece? ¿Si es verdad que me apoyo en una prueba clara venida de mi Señor, que me ha concedido de Sí una excelente provisión [como regalo], [cómo podría hablaros de forma distinta a la que lo hago]? Y no me mueve, en lo que os pido, un deseo de contrariaros: sólo quiero sanear las cosas en la medida de mis posibilidades; pero el logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88)

3- En bocade Shuaib, la paz sea con él, Alá, Exaltado sea, dijo: «¡Dad siempre la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas a otros, injustamente; y en todos vuestros tratos, pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción”. (Corán, 26:181-183)

4- Alá, Exaltado sea, dijo: “así pues, no sembréis la corrupción en la tierra después de haber sido puesta en orden. E invocadle con temor y anhelo: ¡ciertamente, la gracia de Alá está siempre cerca de quienes hacen el bien!” (Corán, 7:56)

5- Alá, Exaltado sea, dijo: “Moisés dijo a su hermano Aarón: Toma mi lugar entre mi gente; y obra rectamente, y no sigas el camino de los que siembran la corrupción”. (Corán, 7:142)

6- Alá, Exaltado sea, dijo: “Di: “¡Venid, que os comunique lo que Alá os ha prohibido: “No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; tratad bien a vuestros padres; no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza, pues Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida que Alá ha declarado sagrada a ningún ser humano, excepto en justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón”. (Corán, 6:151)

7- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues, tu Señor no destruiría jamás a una comunidad por sus errores [de creencia, solamente], mientras sus gentes se comportaran rectamente unos con otros”. (Corán, 11:117)

8- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pero, aun así, tu Señor no destruiría a una comunidad sin haber antes suscitado en su seno a un enviado, que les transmitiera Nuestros mensajes; y nunca destruiríamos a una comunidad a menos que sus habitantes fueran injustos unos con otros”. (Corán, 28:59)

9- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a [la tribu de] Zamud [enviamos a] su hermano Salih. Dijo: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad [sólo] a Alá: no tenéis más deidad que Él. Él os ha creado de la tierra, y os ha hecho prosperar en ella. ¡Pedidle, pues, perdón por vuestros pecados, y luego volveos a Él arrepentidos, pues, ciertamente, mi Señor está siempre cerca, responde [a la invocación de quien Le invoca]!” (Corán, 11:61)

10- Alá, Exaltado sea, dijo: “Nada bueno sale, por lo general, de los conciliábulos secretos –salvo aquellos convocados para promover la cari­dad, la conducta honorable, o la reconciliación entre la gente: y a quien así actúe buscando la complacencia de Alá, le daremos en su momento una magnífica recompensa”. (Corán, 4:14)

11- Alá, Exaltado sea, dijo: “Te preguntarán acerca del botín. Di: «El botín pertenece a Alá y al Enviado.» ¡Manteneos, pues, conscientes de Alá y poned orden en vuestras relaciones mutuas, y obedeced a Alá y a Su Enviado, si sois realmente creyentes!” (Corán, 8:1)

Pruebas de la Sunna:

1-‍‍‍‍ Zaid Ibn Mulha, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Ciertamente, la religión comenzó forastera y volverá forastera. Bienaventuranza a los forasteros que corrigen lo que corrompen las gentes de mi Sunna. (Sunan At Tirmidi)

2- De Abu Dardaa, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¿Os informo de lo que tiene más grado que el ayuno, la oración y la sádaqa (limosna y toda buena acción en general)? Dijeron: Sí. Dijo: La reconciliación entre la gente, ya que la corrupción entre la gente es la que destruye la religión”. (Sunan At tirmidi)

3- De Abu Huraira, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: ¡Oh Alá, haz que mi religión sea firme y correcto, aquel al que me aferro en mis asuntos; haz que este mundo sea lícito para mí, aquel que constituye el lugar donde vivo y el tiempo de mi vida; y haz que el final de mi vida sea sano, ya que será el lugar y el tiempo de mi retorno; haz que mi vida se incremente en toda clase de bienes; y haz que mi muerte sea un descanso para mí de toda clase de males!” (Sahih Muslim)

4- De Abu Huraira, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él:: «Cada día que se levanta el sol y a cada hombre le corresponde dar una sádaqa por cada una de sus articulaciones; obrar con justicia entre dos es sádaqa; ayudar a uno a subir a su montura y subirle sus cosas es sádaqa; las buenas palabras son sádaqa; cada paso que das encaminándote a la oración es sádaqa; y si apartas cualquier obstáculo del camino es sádaqa» (Relatado por Bujari y Muslim)

5- Ubada Ibn Omair ibn Ubada Ibn Auf relata que Abu Ayub, Al’a est’e complacido con él dijo: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, me dijo: “¡Oh, Abu Ayub!, ¿te indico una sadáqa que ama Alá y Su Mensajero? Pues, reconcilias entre las gentes si se odian y se corrompen”. (Al Muagam Al Kabir de At Tabarani)

6- Se transmitió de Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, solía decir: “Si llega la Hora (Día del Juicio Final) y uno tiene en la mano un esqueje, si puede plantarlo, que lo haga”. (Relatado por Bujari en el El Adab Al-Mufrad)

 

Tercero: El tema

          Entre los valores islámicos que nuestra religión ha incitado se destaca el valor de la rectitud y la reforma, ya que es una buena moral que alegra el alma y un valor humano imprescindible para realizar el florecimiento del universo. Es, también, una petición legal que acaba con los motivos de la corrupción y las disputas, asimismo, la realización del acercamiento entre la gente a fin de corregir sus situaciones en esta vida.

          Es indudable que la rectitud y la reforma es el objetivo esperado de los siervos tanto en sus dichos como en sus hechos. Sin la rectitud no se aceptará la acción, por eso, el hombre tiene que ser recto en sí mismo, en sus dichos y hechos, llevando las aflicciones de los creadores e intenta resolverlas.

          Quien medita las aleyas del Noble Corán ve claramente que se han interesado mucho por el valor de la reforma. El vocablo (rectitud y su derivado) se mencionó casi 170 veces y esto demuestra su importancia y gran rango. El vocablo (reformar) tiene muchos significados que prueban que el Islam pretende reformar la creencia, conducta, adoraciones, tratos y todos los aspectos del hombre.

El Noble Corán ha vinculado entre la creencia en Alá, Exaltado sea, y la reforma en varias ocasiones, hecho que demuestra que la reforma es uno de los signos de la creencia en Alá. Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 6:48) Alá, Exaltado sea, dijo: “Te preguntarán acerca del botín. Di: «El botín pertenece a Alá y al Enviado.» ¡Manteneos, pues, conscientes de Alá y poned orden en vuestras relaciones mutuas, y obedeced a Alá y a Su Enviado, si sois realmente creyentes!” (Corán, 8:1) El Noble Corán ha vinculado la piedad con la reforma, Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes sean conscientes de Mí y obren con rectitud nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 7:35) Así como, ha vinculado entre el arrepentimiento y la reforma. Alá, Exaltado sea, dijo: “Salvo a quienes se arrepientan, se enmienden y den a conocer la verdad”. (Corán, 2:160) Alá, Exaltado sea, dijo: “pero si se arrepienten y se enmiendan”. (Corán, 4:116) Alá, Exaltado sea, dijo: “quedando exceptuados de este interdicto sólo aquellos que luego se arrepientan y se enmienden: pues, ciertamente, Alá es Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 24:5) La reforma es el fruto de la creencia en Alá, Exaltado sea, así como la piedad y el arrepentimiento sincero puro al Señor de los mundos.

El Noble Corán invita a la reforma por tener una gran recompensa. Alá, Exaltado sea, dijo: “Nada bueno sale, por lo general, de los conciliábulos secretos -salvo aquellos convocados para promover la cari­dad, la conducta honorable, o la reconciliación entre la gente: y a quien así actúe buscando la complacencia de Alá, le daremos en su momento una magnífica recompensa”. (Corán, 4:114)

Si seguimos las noticias de los Profetas y Mensajeros con sus gentes, encontraríamos que todos fueron enviados a fin de corregir lo que corrompieron las gentes en la tierra. El mensaje de todos los Profetas es el mismo que consiste en reformar el universo de la corrupción, los pecados y de los males reinantes entre la gente. Cada Profeta fue enviado a su gente como albriciador y amonestador llevando una legislación y morales que purifican las almas de la inmundicia del politeísmo. Alá, Exaltado sea, dijo: “y [esto a pesar de que ya] antes de ti no mandamos a ningún enviado sin haberle revelado que no hay más deidad que Yo, [y que,] por lo tanto, habréis de adorarme [sólo] a Mí”. (Corán, 21:25)

Noé, la paz sea con él, llamó a su gente a corregir a sí mismos a través de la adoración de Alá sin asociarle nada ni nadie, dejando de adorar a los ídolos que no perjudican ni benefician. Alá, Exaltado sea, dijo: “pues dicen [a sus seguidores]: “¡No abandonéis jamás a vuestros dioses: no abandonéis a Wadd ni a Suwaá, ni tampoco a Yaghuz ni a Yauq ni a Nasr!” “Y han extraviado con ello a muchos: ¡haz, pues, que esos malhechores se extravíen cada vez más lejos [de cuanto desean]!” (Corán, 71:23-24) Así como les invitó a pedir perdón a Alá para concederles riquezas e hijos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y dije: “‘¡Pedid perdón a vuestro Señor, pues, realmente, Él es sumamente Indulgente! Derramará sobre vosotros bendiciones del cielo en abundancia, y os ayudará con bienes e hijos, y os dará jardines y os dará arroyos. “‘¿Qué os pasa que no dais reverencia a Alá”. (Corán, 71:10-13)

El orador de los Profetas, Shuaaib, la paz sea con él, remedia la descomposición doctrinal y sus consecuencias de corrupción económica entre sus gentes, por eso, les llamó a no fraudar en la medida y el peso para conservar el derecho del vendedor y del comprador. Alá, Exaltado sea, dijo a lengua de Shuaaib: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad sólo a Alá: no tenéis más deidad que Él; y no defraudéis en la medida y el peso en vuestros tratos con los hombres. Ciertamente, os veo en la prosperidad; pero temo, en verdad, que caiga sobre vosotros el castigo en un Día que habrá de circundar [-os con la desgracia! Así pues, ¡Oh pueblo mío!, completad siempre la medida y el peso, con equidad, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo, ni obréis mal en la tierra sembrando la corrupción. ¡Lo que queda junto a Alá es mejor para vosotros, si tan sólo creyerais en Él! Pero yo no soy vuestro guardián”. (Corán, 11:84-86) Luego les explicó la verdad de su llamada que tiene como fin la reforma, pues dijo, la paz sea con él: “Sólo quiero sanear las cosas en la medida de mis posibilidades; pero el logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88) En otra ocasión, se ve su intento de reformar lo que corrompieron sus gentes en la balanza y las medidas, diciéndoles: «¡Dad siempre la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas [a otros, injustamente]; y [en todos vuestros tratos] pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción”. (Corán, 26:181-183)

Tenemos que observar detenidamente las palabras de Shuaib, la paz sea con él, a la hora de llamar a la reforma: “El logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88) Ha señalado que hay un gran propósito que cada reformista debe tenerlo en cuenta, es decir, el valor de la sinceridad en la reforma.

Es una reforma que no pretende lograr beneficios personales ni comienza con motivos y tendencias o luchas personales, sino es una reforma que beneficia a todos los individuos de la sociedad.

Este es el Profeta Saleh, la paz sea con él,  que llama a sus gentes, diciéndoles: «¡Sed, pues, conscientes de Alá, y obedecedme,  y no sigáis el consejo de aquellos que cometen toda clase de excesos, los que siembran la corrupción en la tierra en vez de poner orden!» (Corán, 26:150-152)

          Cuando Moisés dio su lugar a su hermano Aarón entre su gente, le recomendó obrar rectamente y no seguir el camino de los corruptores. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y emplazamos a Moisés durante treinta noches [en el monte Sinaí]; y les añadimos diez, completándose así el plazo de cuarenta noches fijado por su Señor. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Toma mi lugar entre mi gente; y obra rectamente, y no sigas el camino de los que siembran la corrupción”. (Corán, 7:142)

El Profeta del Islam, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, llegó para completar la llamada a la reforma en todos los aspectos religiosos, sociales, económicos y políticos de la vida. Si echamos una mirada profunda en la vida y biografía del Profeta, encontraríamos que ha construido una civilización islámica vinculada a los valores y las morales.  Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Responded a la llamada de Alá y del Enviado cuando os llama a lo que habrá de daros vida; y sabed que Alá interviene entre el hombre y [los deseos de] su corazón, y que ante Él seréis congregados. (Corán, 8:24) En el aspecto religioso, su mensaje pretende corregir el alma por medio de la religión que demuestra que Alá es Uno sin tener socios por pruebas claras. En lo que se refiere a la conducta, el Profeta llama a la buena moral, señalando que es la esencia de la llamada. Al Baihaqui relata en su Sunan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Alá me ha enviado para completar la excelencia de las virtudes y para perfeccionar todas las buenas acciones”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, llamó también a los valores y principios humanos que realizan la reforma, la unión, la fuerza y la coherencia de la sociedad, y así la humanidad vive en paz y tranquilidad sin conflictos, discrepancias, terrorismo ni violencia al contrario de lo que está sucediendo actualmente de violencia, asesinato, sabotaje y corrupción en la tierra.

Entre estos valores que todas las legislaciones divinas ven que son el camino de la reforma: la justicia, la tolerancia, cumplimento de la promesa y el depósito, la sinceridad en dichos y hechos, el buen tratamiento a los padres, los bienes del huérfano, el respeto del derecho de la vecindad y las buenas palabras, puesto que la fuente de la legislación es la misma. Por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Los profetas son hermanos de padre; sus madres son numerosas y distintas, pero su religión es una (el monoteísmo y la sumisión al único Alá). (Sahih Bujari) Puede haber diferencias entre las legislaciones en lo que se atañe a las adoraciones, pero las morales y los valores humanos que representan la base de la convivencia no se diferencian de una legislación a otra. Por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “De entre las palabras de la primera profecía, que la gente ha conocido, están: Si no sientes vergüenza, haz lo que quieras”. ¿Existe, pues, una legislación que ha permitido matar al alma, desobedecer a los padres, comer lo ilícito, devorar los bienes del huérfano o el derecho de los asalariados o los obreros?   ¿Existe legislación que ha permitido la mentira, la traición, el engaño, incumplimiento de la promesa o la ingratitud? Todas las legislaciones están de acuerdo sobre estos valores humanos tan elevados. Quien no los respeta, no sólo está contra las religiones, sino también contra la Humanidad y se retira de su humanidad y de la disposición natural.

Alá, Exaltado sea, dijo: “Di: “¡Venid, que os comunique lo que Alá os ha prohibido [realmente]: “No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; tratad bien a vuestros padres;  no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza, pues Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; y no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida que Alá ha declarado sagrada a ningún ser humano, excepto en [cumplimiento de la] justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón; y no toquéis los bienes del huérfano -sino para mejorarlos- antes de que este alcance la mayoría de edad.” Y [en todos vuestros tratos] completad la medida y el peso, con equidad: [sin embargo,] no imponemos a nadie una carga superior a sus fuerzas; y cuando expreséis una opinión, sed justos, aunque sea [en contra de] un familiar cercano. Y sed siempre fieles a vuestro pacto con Alá: esto es lo que Él os ordena, para que lo tengáis presente. Y sabed que este es el camino que conduce rectamente a Mí: seguidlo, pues, y no sigáis otros caminos que os hagan desviaros de Su camino. Todo esto os ordena Él, para que os mantengáis conscientes de Él”. Acerca de estas aleyas, Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, dijo: “Son aleyas explícitas que no fueron abrogadas en todos los Libros Divinos, son prohibidas a todos los humanos por ser la madre del Libro, es decir su origen y base, quien las aplica, entrará al Paraíso y quien las abandona, entrará al Infierno”.

Cada llamada a la reforma que contradice la de los Profetas y se aleja del camino de la legislación es, de verdad, una llamada a la corrupción en la tierra.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dio el mejor ejemplo en la bondad y la reforma tanto en dichos como en hechos. En sus súplicas pedía la reforma en todos los asuntos ya que dijo: “¡Oh Alá, haz que mi religión sea firme y correcto, aquel al que me aferro en mis asuntos; haz que este mundo sea lícito para mí, aquel que constituye el lugar donde vivo y el tiempo de mi vida; y haz que el final de mi vida sea sano, ya que será el lugar y el tiempo de mi retorno; haz que mi vida se incremente en toda clase de bienes; y haz que mi muerte sea un descanso para mí de toda clase de males!” (Sahih Muslim) El Profeta reconciliaba por sí mismo entre la gente para acabar con las discordias. Sahl Ibn Saad, Alá esté complacido con él, dijo: Una vez que el pueblo de Quiba lucharon entre sí hasta que se lanzaron piedras unos a otros. Cuando el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, fue informado de ello, dijo, «Vamos a lograr una reconciliación entre ellos». (Sahih Bujari)

La bondad y la reforma constituyen una gran fortaleza para el progreso de la sociedad. Nosotros necesitamos primero corregir y purificar el alma, una reforma que abarca todos los campos políticos, sociales, económicos y científicos. Corregir el alma es una petición legal y un deber religioso, sobre todo en estos momentos en los cuales se debilita la fe, se corrompieron las morales y se perdieron los derechos y los deberes. Muchas personas no respetan los derechos de los ancianos, los sabios, los parientes y la patria.

Una parte de la reforma consiste en que el individuo debe saber sus derechos y sus deberes, es decir, no agrede los derechos del prójimo. La reforma se realiza a través de la rectitud, las morales elevadas y el abandono de la desviación, la corrupción en la tierra, la injusticia y el odio. Toda persona recta con sí misma, con su Señor, con la gente y el universo es aquel que beneficia a los demás. La purificación del alma por medio de las buenas morales es el medio de la reforma que impide la injusticia, el pecado y lo que Alá prohibió, asimismo, la reconstrucción de la tierra y el aprovecho de sus tesoros que favorecen a toda la sociedad.

Por medio de la reforma se lleva a cabo la amistad y esto es lo el Noble Corán llama para que se reflejan los valores de la clemencia, la tolerancia y el perdón sobre los individuos de la sociedad y toda la sociedad. Con la reforma rechazamos las semillas de la violencia, el odio, el rencor y el odio.

          La reforma no se limita a un tiempo determinado sino que el hombre tiene que hacerlo hasta el último suspiro de su vida. Se transmitió de Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, solía decir: “Si llega la Hora (Día del Juicio Final) y uno tiene en la mano un esqueje, si puede plantarlo, que lo haga”. (Relatado por Bujari)

          Es digno mencionar que la reforma no se realizará sin que la persona empieza por sí mismo, luego su familia y su sociedad. La reforma de la sociedad es un deber imprescindible para lograr la seguridad, el trabajo y el progreso y la divulgación de la amistad y el amor entre la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, invocó a Alá por el bondadoso reformador que reconcilia entre los litigantes, diciendo: “Ciertamente, la religión comenzó forastera y volverá forastera. Bienaventuranza a los forasteros que corrigen lo que corrompen las gentes de mi Sunna”. (Sunan At Tirmidi)

La reforma tiene grandes influencias sobre el individuo y la sociedad, como, por ejemplo, la realización de la buena vida. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a todo aquel, sea hombre o mujer, que haga buenas obras, y además sea creyente, le haremos vivir una buena vida; y, ciertamente, concederemos a esos su recompensa con arreglo a lo mejor de sus acciones”. (Corán, 16:97) Asimismo, la salvación de la destrucción y la devastación. Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues, tu Señor no destruiría jamás a una comunidad por sus errores [de creencia, solamente], mientras sus gentes se comportaran rectamente [unos con otros]”. Y la herencia de la tierra porque está condicionada con la rectitud. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, ciertamente, después de haber exhortado [al hombre], dejamos escrito en todos los libros de sabiduría divina que Mis siervos justos heredarán la tierra”. (Corán, 21:105) Es más, la protección y el cuidado de Alá a Su siervo que lleva a cabo la reforma debidamente. Alá, Exaltado sea, dijo: “En verdad, mi protector es Alá, que ha hecho descender esta escritura divina: y Él es quien protege a los justos”. (Corán, 7:196)

          Así como la conservación de la descendencia. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y en cuanto al muro, pertenecía a dos muchachos huérfanos [que viven] en la ciudad, y bajo él está [enterrado] un tesoro que les pertenece [por derecho]. Pues habiendo sido su padre un hombre justo, quiso tu Señor que al alcanzar la mayoría de edad extrajeran su tesoro por la gracia de tu Señor. “Y no hice [nada de] esto por iniciativa propia: este es el significado real de todos [esos sucesos] ante los que no supiste ser paciente”. (Corán, 18:82) La historia de la construcción del muro de los dos huérfanos en el relato de Moisés, la paz sea con él, con el siervo virtuoso es bien conocida. La construcción del muro no fue una pura casualidad, sino un resultado de la bondad del padre de los dos muchachos y no de ellos, como dijo Ibn Abbas, Alá esté complacido de ambos.

          La reforma realiza la seguridad contra el pánico tanto en esta vida como en la Otra. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y no enviamos a Nuestros mensajeros sino como portadores de buenas nuevas y como advertidores: así pues, quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán. (Corán, 8:48) Asimismo, trae el perdón y la compasión: “Pero si rectificáis y sois conscientes de Él, ciertamente, Alá es en verdad Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 4:129)

          Las cosas se embellecen y se mejoran con la reforma por ser una moral amada por Alá, Exaltado sea, y Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, que, por supuesto, conduce a la fuerza y la coherencia de la nación y la unión de los musulmanes y así reinará la amistad y el amor entre ellos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Todos los creyentes son hermanos. Por tanto, reconciliad a vuestros hermanos [cuando estén enemistados]”. (Corán, 49:10)

                   Si perdemos el valor de la rectitud, se corrompería la sociedad, se destruirían las familias, se reinarían el desorden y la corrupción, se violarían las cosas sagradas de Alá y se destruirían la sociedad, el Estado y la civilización. El abandono de la reforma conduce a la divulgación del castigo en esta vida y la perdición moral como la pobreza, la humillación y la degradación.

Los aspectos del homenaje al Mensajero, la paz y las bendiciones de Alá sean con él
El 7 de Rabie Awal de 1437 H, 18 de diciembre de 2015

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Primero: los elementos

1- Su homenaje, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, al comienzo de la creación.

2- Su homenaje, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, antes de su nacimiento.

3- Su homenaje, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, con los nobles y mejores linajes.

4- Llamarle, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, con su nombre acompañado por la gloria de la profecía y el honor del mensaje.

5- El deber de amarle y obedecerle, la paz y las bendiciones de Alá sean con él.

6- Su homenaje, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, por la defensa de Alá, Exaltado sea.

7- La universalidad de su mensaje.

8- Su mensaje, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, es una misericordia para los mundos.

Segundo: Las pruebas

Pruebas del Noble Corán

1- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, he ahí, que Alá concertó, a través de los profetas, este compromiso solemne con los seguidores de revelaciones anteriores: «Si, después de la revelación y de la sabiduría que os hemos concedido, viene a vosotros un enviado que confirma lo que ya tenéis, habréis de creer en él y auxiliarle. ¿Estáis resueltos» -dijo Él- «a aceptar Mi pacto en estos términos y a perseverar en él?» Contestaron: «Estamos resueltos». Dijo: «Entonces, ¡dad testimonio de ello! y Yo seré vuestro testigo”. (Corán, 3:81)

2- Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh Señor nuestro! ¡Suscita en nuestra descendencia a un profeta de entre ellos, que les transmita Tus mensajes, les imparta la revelación y la sabiduría, y les haga crecer en pureza: pues, ciertamente, solo Tú eres Todopoderoso, Sabio!” (Corán, 2:129)

3- Alá, Exaltado sea, dijo: Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: “¡Oh hijos de Israel! ¡Ciertamente, yo soy el enviado de Alá a vosotros, como confirmación de la verdad de lo que aún queda de la Tora, y para daros la buena nueva de un enviado que vendrá después de mí, cuyo nombre será Ahmad.” Pero cuando aquel cuya venida Jesús había profetizado vino a ellos con las pruebas claras de la verdad, dijeron: “¡Este supuesto mensaje suyo no es sino elocuencia fascinante!” (Corán, 61:6)

4- Alá, Exaltado sea, dijo: “Quien obedece al Enviado, está obedeciendo con ello a Alá; y en cuanto a los que se apartan, pues no te hemos enviado para que seas su guardián”. (Corán, 4:80)

5- Alá, Exaltado sea, dijo: “Di Oh Profeta: «Si amáis a Alá, seguidme, [y] Alá os amará y perdonará vuestras ofensas; pues Alá es Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 3:31)

6- Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh, Enviado! Anuncia todo lo que tu Señor ha hecho descender sobre ti: pues si no lo haces así, no habrás transmitido en absoluto Su mensaje. Y Alá te protegerá de la gente incrédula: ciertamente, Alá no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad”. (Corán, 5:67)

7- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues a ti, Oh Muhammad, no te hemos enviado sino para toda la humanidad, como portador de buenas nuevas y advertidor; pero la mayoría de la gente no lo entiende”. (Corán, 34:28)

8- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y así, Oh Profeta, te hemos enviado sólo como prueba de Nuestra misericordia para todos los mundos”. (Corán, 21:107)

9- Alá, Exaltado sea, dijo: “En verdad, Alá y Sus ángeles bendicen al Profeta: así pues, ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer, bendecidle y someteos a su guía con un sometimiento total!” (Corán, 33:56)

10- Alá, Exaltado sea, dijo: “No toméis el llamamiento que el Enviado os hace como el llamamiento que podáis haceros unos a otros: Alá conoce en verdad a aquellos de vosotros que se apartan con sigilo: así, qué tengan cuidado quienes se opongan a Su mandato, no sea que les sobrevenga una prueba amarga en este mundo o les sobrevenga un castigo doloroso en la Otra Vida”. (Corán, 24:63)

Pruebas de la Sunna

1- Wathila Ibn Al-asqaa, Alá esté complacido con él, relata: escuché al mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “Alá escogió a la tribu de Kinana del hijo de Ismael y escogió a Quraish de Kinana, y escogió a los hijos de Hashim de Quraish y me escogió a mí de los hijos de Hashim”. (Relatado por Muslim)

2- Alrabas Ibn Sarya Alsulami dijo: escuché el mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “… soy la invocación de mi padre Abraham, la albricia de Jesús a su pueblo y el sueño de mi madre que vio salir de ella una luz que la iluminaron los palacios de Gran Siria”. (Musnad Ahmmad)

3- De Abi Saeed, Alá esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Vino Gabriel diciéndome: Mi Señor y El tuyo dice: ¿Cómo he elevado tu nombre? Dijo: Alá lo sabe. Le contestó: cuando se menciona a Mí, se menciona a ti”. (Magmaa Alzawaeed, de Alhaythami)

4- Abu Huraira reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Quien sea que me obedezca, obedece a Alá; y quien sea que me desobedezca a mí, desobedece a Alá. (Hadiz acordado)

5- Narró Anas, Alá esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Ninguno de vosotros tendrá fe hasta que me ame más que a su padre, a sus hijos y a toda la humanidad”. (Hadiz acordado)

6- Abu Huraira reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Yo soy para vosotros una compasión concedida. (Lo relató Al-Hakim en el Mustadrak)

7- Narró Jabir bin Abdullah, Alá esté complacido con ambos, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Me han dado cinco (cosas) las cuales no se dieron a nadie más antes que a mí. 1. Alá me hizo victorioso por terror (porque Él atemorizó a mis enemigos) por una distancia de un viaje de un mes. 2. La tierra ha sido hecha para mí (y para mis seguidores) un lugar para ofrecer la oración y una cosa para purificar, por lo tanto cualquier hombre de mis seguidores puede ofrecer la oración en donde él esté, al tiempo de la oración. 3. El botín se ha hecho legal para mí ya que no era legal para nadie más antes de mí. 4. Cada Profeta solía ser mandado a su nación solamente pero he sido mandado a toda la humanidad 5. Se me ha dado el derecho de intercesión (en el Día de la Resurrección)”. (Relatado por Bujarí)

Tercero: El tema

Alá, Exaltado sea, honró a Su profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, de una manera inigualable al comienzo de la creación, antes de su nacimiento, a lo largo de su vida y después de su muerte.

          En cuanto a su honradez al comienzo de la creación se encarna en elevar su nombre tanto entre los antiguos como los modernos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, he ahí, que Alá concertó, a través de los profetas, este compromiso solemne con los seguidores de revelaciones anteriores: «Si, después de la revelación y de la sabiduría que os hemos concedido, viene a vosotros un enviado que confirma lo que ya tenéis, habréis de creer en él y auxiliarle. ¿Estáis resueltos» -dijo Él- «a aceptar Mi pacto en estos términos y a perseverar en él?» Contestaron: «Estamos resueltos». Dijo: «Entonces, ¡dad testimonio de ello! y Yo seré vuestro testigo”. (Corán, 3:81) Así, Alá, Exaltado sea, dio más honor y grandiosidad a este pacto donde lo testimonió Él con Sus profetas.

          Alá les albrició a los anteriores profetas con la llegada del Profeta Muhammad ya que Alrabas Ibn Sarya Alsulami dijo: escuché el mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “… soy la invocación de mi padre Abraham, la albricia de Jesús a su pueblo y el sueño de mi madre que vio salir de ella una luz que la iluminaron los palacios de Gran Siria”. (Musnad Ahmmad) La invocación del profeta Abraham, la paz sea con él, se cita en este versículo: “¡Oh Señor nuestro! ¡Suscita en nuestra descendencia a un profeta de entre ellos, que les transmita Tus mensajes, les imparta la revelación y la sabiduría, y les haga crecer en pureza: pues, ciertamente, solo Tú eres Todopoderoso, Sabio!” (Corán, 2:129) La albricia de Jesús, la paz sea con él, en: Y esto ocurrió, también, cuando Jesús, hijo de María, dijo: “¡Oh hijos de Israel! ¡Ciertamente, yo soy el enviado de Alá a vosotros, como confirmación de la verdad de lo que aún queda de la Tora, y para daros la buena nueva de un enviado que vendrá después de mí, cuyo nombre será Ahmad.” Pero cuando aquel cuya venida Jesús había profetizado vino a ellos con las pruebas claras de la verdad, dijeron: “¡Este [supuesto mensaje suyo no] es [sino] elocuencia fascinante!” (Corán, 61:6)

    El homenaje de Alá a Su mensajero, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, antes de su nacimiento está en llamarle Muhammad. Aamina Bent Wahb decía que cuando estaba embarazada oyó a uno que le decía: ya estás embarazada del amo de esta Nación, si cae al suelo, di: Me refugio en Alá de la maldad de todo envidioso y llámale Muhammad ya que su nombre en la Biblia es Ahmmad, le alaban la gente del Cielo y de la Tierra y en el Evangelio es Ahmmad, le alaban la gente del Cielo y de la Tierra y en el Corán es Muhammad, pues dale este nombre”. (Shuab Al Iman, de Al Baihaqui)

     El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, es el mejor humano en cuanto al linaje. Alá, Exaltado sea, dijo: “Alá ve tus movimientos entre aquellos que se postran ante Él”. (Corán, 26:219) Dijo Ibn Abbas: “es decir, en la espina dorsal de los padres: Adán, Noé y Abraham”. Es de buen linaje, Alá le protegió del adulterio de la época preislámica y lo trasladó de las espinas dorsales purificadas a los úteros purificados una generación tras otra. Wathila Ibn Al-asqaa, Alá esté complacido con él, relata: escuché al mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “Alá escogió a la tribu de Kinana del hijo de Ismael y escogió a Quraish de Kinana, y escogió a los hijos de Hashim de Quraish y me escogió a mí de los hijos de Hashim”. (Relatado por Muslim)

    En cuanto al homenaje de Alá a Su mensajero, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, durante su vida, pues elevó su recuerdo en esta vida y en la Otra. No se menciona Alá sin mencionar al Profeta: “y he elevado tu renombre”. (Corán, 94:4) De Abi Saeed, Alá esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Vino Gabriel diciéndome: Mi Señor y El tuyo dice: ¿Cómo he elevado tu renombre? Dijo: Alá lo sabe. Le contestó: si mencionan a Mí, mencionarían a ti. (Magmaa Alzawaeed, de Alhaythami)

   En muchos asuntos, Alá junta Su nombre al del Profeta, de modo que no se acepta el Islam de uno sin testimoniar el mensaje del Profeta. Hassan Ibn Zabet, Alá esté complacido con él, dijo:

Alá junta el nombre del Profeta al Suyo,

ya que el almuédano dice yo atestiguo.

Le dio un nombre derivado del Suyo,

El dueño del Trono es Mahmmud y este es Muhammad

     El nombre del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, se menciona junto al de Alá en los dos testimonios de fe, la llamada a la oración, la observación de la oración, los sermones y el Noble Corán. La obediencia a Alá está juntada a la obediencia al Profeta: “Quien obedece al Enviado, está obedeciendo con ello a Alá; y en cuanto a los que se apartan -no te hemos enviado para que seas su guardián”. (Corán, 4:80) Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, decía: “tres aleyas se revelaron unidas con tres aleyas, de modo que no se acepta una sin su unida”, la primera: “y sed constantes en la oración, y gastad en limosnas, e inclinaos en oración con los que se inclinan”. (Corán, 2:43) La segunda: “sé agradecido conmigo y con tus padres”. (Corán, 31:14) La tercera: “Obedeced a Alá, obedeced al Enviado”. (Corán, 4:59) Así, quien obedece a Alá y no obedece al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, no será aceptada su acción.

     Asimismo, Alá combina entre la fidelidad al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y Su fidelidad donde dice: “Ciertamente, todos los que te juran fidelidad, juran fidelidad a Alá”. (Corán, 48:10) La obediencia al Profeta es un signo para entrar en el Paraíso: “Y [sabed que] quien obedece a Alá y a Su Enviado ha logrado ya un magnífico triunfo”. (Corán, 33:71) De Abu Huraira, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: «Todo mi pueblo entrará en el Jardín, excepto quien se abstenga. Preguntaron: ¿Y quién se abstendrá, Mensajero de Alá? Dijo: Quien me obedece, entra en el Jardín; y quien me desobedece, se abstiene». (Relatado por Bujari) Y el Hadiz de Umar cuando besó  la piedra negra (en la Caaba) diciendo: » Sé que eres una piedra que ni beneficia ni perjudica. Y si no fuera porque he visto al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, besarla, no la besaría». (Relatado por Bujari)

    El amor y el seguimiento al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, es una parte de la creencia en Alá, Exaltado sea: “Di, Oh Profeta: «Si amáis a Alá, seguidme, y Alá os amará y perdonará vuestros pecados; pues Alá es Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 3:31) El amor del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, es un deber para cada musulmán, ya que narró Anas, Alá esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Ninguno de vosotros tendrá fe hasta que me ame más que a su padre, a sus hijos y a toda la humanidad”. (Hadiz acordado)

    La creencia no se culmina en el corazón del hombre hasta que adelante el amor al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, al suyo, sus hijos y toda la humanidad. Abdul-Lah Ibn Hisham, Alá esté complacido con él, dijo: “Estábamos con el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y le dijo Umar Ibn Al Jattab, Alá esté complacido con él: Yo te amos mucho más que cada cosa salvo a mí mismo. Le dijo el Profeta: Pero no, por Aquel que me tiene de su mano, hasta que me ames mucho más que tu alma. Dijo Umar: Ahora, juro por Alá, te amo mucho más que a mí mismo. Dijo el Profeta: Ahora, Umar”. (Relatado por Bujari)

    Le basta al que quiere al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que será reunido con él el día del Juicio Final y esto es un gran favor y una generosidad infinita. Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, relata que al salir de la mezquita con el Profeta se encontraron con un hombre al umbral de la mezquita que preguntó al Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “¿Cuándo será la Hora? Dijo el Mensajero de Alá: ¿Qué has preparado para ella? Dijo: No he preparado para la Hora muchos ayunos, muchas oraciones ni muchas limosnas, sin embargo, amo a Alá y a Su Mensajero. Dijo: Tú estarás con quien has amado”. (Lo relató Al Bujari)

    Entre los grandes signos del homenaje al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que Alá no le llamó con su propio nombre como ocurrió con los otros Profetas. Como prueba de ello citaremos estos versículos: “¡Oh Adán! Habita con tu esposa en este jardín. (Corán, 2:35) «¡Oh Jesús! Ciertamente, te haré fallecer y te exaltaré hacia Mí”. (Corán, 3:55)  “¡Oh Noé! Desciende con Nuestra paz, y con Nuestras bendiciones sobre ti. (Corán, 11:48) «¡Oh Moisés! ¡En verdad, Yo soy Alá, el Señor de todos los mundos!» (Corán, 28:30) “¡Oh Juan! ¡Aférrate a la escritura divina con toda tu fuerza!” (Corán, 19:12) “¡Oh Moisés! ¡En verdad, Yo soy tu Señor! (Corán, 20:11-12) “¡Oh Abraham, has cumplido ya el propósito de la visión! Así, realmente, recompensamos a los que hacen el bien” (Corán, 37:104-105) “¡Oh Zacarías! Te traemos la buena nueva del nacimiento de un hijo cuyo nombre será Juan. Y Alá dice, ‘No hemos dado este nombre a nadie antes que a él”. (Corán, 19:7)

   Mientras que con el último de los Profetas, Alá le llamó con apodo de honor del mensaje y excelsitud de la profecía, diciéndole: “Oh Profeta, ciertamente, te hemos enviado como testigo de la verdad, como portador de buenas nuevas y como advertidor”. (Corán, 33:45) “¡Oh Enviado! Anuncia todo lo que tu Señor ha hecho descender sobre ti: pues si no lo haces así, no habrás transmitido en absoluto Su mensaje. Y Alá te protegerá de la gente incrédula: ciertamente, Alá no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad”. (Corán, 5:67) No es sólo esto, sino también Alá prohíbe a los musulmanes llamarle con su nombre como hacían las otras naciones con sus Profetas. Alá, Exaltado sea, dijo: “No toméis el llamamiento que el Enviado os hace como el llamamiento que podáis haceros unos a otros: Alá conoce en verdad a aquellos de vosotros que se apartan con sigilo: así, qué tengan cuidado quienes se opongan a Su mandato, no sea que les sobrevenga una prueba amarga en este mundo o les sobrevenga un castigo doloroso”. (Corán, 24:63)

    El homenaje de Alá al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, consiste en que la gente debe tenerle como buen ejemplo. Alá, Exaltado sea, dijo: “Verdaderamente, en el Enviado de Alá tenéis un buen ejemplo para todo aquel que tiene puesta su esperanza con anhelo y temor en Alá y en el Último Día, y que recuerda mucho a Alá”. (Corán, 33:21)   Este versículo nos obliga a seguir los dichos, hechos y estados del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, ¡¿acaso estamos haciendo eso?!

     Alá, Exaltado sea, bendijo al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, en el Noble Corán, los ángeles también le bendijeron. Alá, Exaltado sea, dijo: En verdad, Alá y Sus ángeles bendicen al Profeta: así pues, ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer, bendecidle y someteos a su guía con un sometimiento total! (Corán, 33:56)

   Alá, Exaltado sea, se encargó de defenderle al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, aunque no lo hizo con los demás Profetas. Cada Profeta fue acusado por acusaciones falsas por parte de su gente. Noé, la paz sea con él, le acusaron su pueblo de extravío como cuenta el Corán: Los dignatarios de su gente respondieron: “¡En verdad, vemos que estás claramente extraviado!” (Corán, 7:60) Defendiendo a sí mismo diciendo: “¡Pueblo mío! No hay en mí extravío sino que soy un enviado del Señor de todos los mundos. Os traigo los mensajes de mi Señor y os doy buen consejo: pues sé [por revelación] de Alá lo que vosotros no sabéis. (Corán, 7:61-62)

    Hud, la paz sea con él, le acusaron su pueblo de insensatez, locura y mentira cuando dijeron: “Los dignatarios de entre su gente, que se negaban a reconocer la verdad, dijeron: ¡En verdad, vemos que eres un insensato; y pensamos que eres, en verdad, un mentiroso!” (Corán, 7:66) Defendiendo a sí mismo diciendo: “¡Pueblo mío! No hay insensatez en mí sino que soy un enviado del Señor de todos los mundos. Os transmito los mensajes de mi Señor y os aconsejo fielmente”. (Corán, 7:67-68)

    El último de los profetas, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, fue siempre defendido por Alá contra las mentiras y las acusaciones. Le han acusado de ser un poeta: “¡Qué va, dicen, Muhammad propone el más enrevesado y confuso de los sueños! “¡Qué va, todo esto se lo ha inventado él! “¡Qué va, es sólo un poeta! ¡Qué nos traiga entonces un milagro, como fueron enviados con milagros los profetas antiguos!” (Corán, 21:5)  Y Alá les respondió diciendo: “No le hemos impartido a este Profeta el don de la poesía, ni habría sido acorde con este mensaje: no es más que un recordatorio y un discurso divino, claro en sí mismo y que muestra claramente la verdad”. (Corán, 36:96)

     Dijeron que es adivino por la ayuda de los demonios, por eso Alá les dijo: “¡Amonesta, pues, Oh Profeta, a todos los hombres: que, por la gracia de tu Señor, no eres un adivino ni un loco!” (Corán, 52:29) Alá juró para defender al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, asegurar la veracidad de la inspiración y del Corán y refutar sus acusaciones y calumnias al decir: “¡Pues no! ¡Juro por todo lo que podéis ver, y también por todo lo que no podéis ver! Ciertamente, este Corán es en verdad la palabra inspirada de un noble enviado, y no la palabra de un poeta, ¡qué poco creéis!; ni la palabra de un adivino, ¡qué poco recapacitáis!: es una revelación del Señor de todos los mundos”. (Corán, 25:38-43)

      Dijeron que es hechicero, pero Alá les contestó: “Pero así es: jamás vino un enviado a los que vivieron antes que ellos que no dijeran: ¡Es un hechicero, o un loco!” (Corán, 51:52) Otra vez dijeron que es hechizado, pero Alá les contestó: “Y estos malhechores dicen entre ellos: «¡Si seguís a Muhammad, seguiréis sólo a un hombre hechizado!» ¡Mira a qué te comparan, Oh Profeta, sólo porque se han extraviado y son incapaces ya de hallar un camino hacia la verdad!” (Corán, 25:8-9) Dijeron que es loco, pero Alá les contradijo: “O, ¿es que dicen: «Hay locura en él»? ¡Que va; les ha traído la verdad, pero la mayoría de ellos detesta la verdad!” (Corán, 23:70) Y también en estos versículos: “Nun. ¡Considera la pluma, y todo lo que [con ella] escriben! ¡Tú no eres, por la gracia de tu Señor, un loco! Y, realmente, recibirás una recompensa incesante, pues, ciertamente, observas en verdad un modo de vida sublime” (Corán, 68:1-4) Le han acusado al Profeta de extravío y desviación, por eso Alá les contestó diciendo: “¡Considera este despliegue [del mensaje de Alá], a medida que desciende! Vuestro paisano no se ha extraviado, ni se engaña, ni habla por capricho: eso [que os transmite] no es sino una inspiración [divina] con la que está siendo inspirado”. (Corán, 53:1-4)

      Alá, Exaltado sea, se encargó de protegerle al Profeta de los incrédulos, ya que dijo: “¡Oh, Enviado! Anuncia todo lo que tu Señor ha hecho descender sobre ti: pues si no lo haces así, no habrás transmitido [en absoluto] Su mensaje. Y Alá te protegerá de la gente [incrédula]: ciertamente, Alá no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad”. (Corán, 5:67)

     Otro tipo de homenaje al Profeta radica en que su mensaje es universal ya que no se limita a una sola generación o un solo pueblo. Alá envió un Profeta para cada nación pero envió a nuestro Profeta a toda la humanidad. Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues a ti, Oh Muhammad, no te hemos enviado sino para toda la humanidad, como portador de buenas nuevas y advertidor; pero la mayoría de la gente no lo entiende”. (Corán, 34:28) Narró Jabir bin Abdullah, Alá esté complacido con ambos, que el Profeta dijo: “Me han dado cinco (cosas) las cuales no se dieron a nadie más antes que a mí. 1. Alá me hizo victorioso por terror (porque Él atemorizó a mis enemigos) por una distancia de un viaje de un mes. 2. La tierra ha sido hecha para mí (y para mis seguidores) un lugar para ofrecer la oración y una cosa para purificar, por lo tanto cualquier hombre de mis seguidores puede ofrecer la oración en donde él esté, al tiempo de la oración. 3. El botín se ha hecho legal para mí ya que no era legal para nadie más antes de mí. 4. Cada Profeta solía ser mandado a su nación solamente pero he sido mandado a toda la humanidad 5. Se me ha dado el derecho de intercesión (en el Día de la Resurrección)”. (Relatado por Bujarí)

    Alá, Exaltado sea, dio preferencia al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, a los demás Profetas y Mensajeros, la paz y las bendiciones de Alá sean con todos ellos. Esto lo aclaró el Noble Corán en este versículo: “A algunos de esos enviados les hemos favorecido más que a otros: entre ellos hubo algunos a los que Alá habló, y otros a los que Él ha elevado en rango”. (Corán, 2:253) Los ulemas y exégetas opinan que el significado de “y otros a los que Él ha elevado en rango” se refiere al Profeta Muhammad por ser el dueño de los rangos elevados, el milagros eterno representado en el Noble Corán y el mensaje que reúne lo mejor de los mensajes anteriores. Abu Huraira, Alá esté complacido él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Me han dado seis (cosas) las cuales no se dieron a nadie más antes que a mí. 1. El Noble Corán. 2. Alá me hizo victorioso por terror (porque Él atemorizó a mis enemigos) por una distancia de un viaje de un mes. 3. El botín se ha hecho legal para mí ya que no era legal para nadie más antes de mí. 4. La tierra ha sido hecha para mí (y para mis seguidores) un lugar para ofrecer la oración y una cosa para purificar, por lo tanto cualquier hombre de mis seguidores puede ofrecer la oración en donde él esté, al tiempo de la oración. 5. Cada Profeta solía ser mandado a su nación solamente pero he sido mandado a toda la humanidad 6. Fue el último de los Profetas”. (Relatado por Muslim y At Tirmidi)

       De entre el homenaje al  Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, es que Alá juró por su vida y no lo hizo con cualquier otro humano. Cuando Alá jura por cosas es para afirmarlas, jura por muchas cosas: objetos, animales, ángeles, lugares, tiempos y fenómenos cósmicos, pero no juró en el Corán por cualquier humano salvo Su mensajero al decir: “¡Juro por tu vida! ¡Oh, Muhammad!, que la aberración embriagaba sus mentes”. (Corán, 15:72) Cuando los incrédulos pretendieron decir que Alá, Exaltado sea, ha desdeñado y abandonado a Muhammad, Alá juró que no le ha abandonado ni desdeñado diciendo: “Considera las horas de resplandor matinal, y la noche cuando se torna quieta y oscura. Tu Señor no te ha abandonado, ni desdeñado: ¡pues, en verdad, la Otra Vida será mejor para ti que esta primera [parte de tu vida]! Y, en verdad, tu Señor habrá de darte cuanto tu corazón desea, y quedarás satisfecho”. (Corán, 93:1-5) En cuanto al homenaje de Alá al Mensajero, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, después de su muerte se ve en dedicarle la grande intercesión en el día del Juicio Final. Abu Huraira, Alá esté complacido él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Yo soy el amo de los hijos de Adán en el día del Juicio Final, el primero en salir de la tumba y el primer intercesor”. (Relatado por Bujari y Muslim)

     Uno de los grandes signos del homenaje consiste en que Alá, Exaltado sea, hizo al Profeta como prueba de compasión para toda la humanidad, ya que dijo: “Y así, Oh Profeta, te hemos enviado sólo como prueba de Nuestra misericordia para todos los mundos”. (Corán, 21:107) Abu Huraira reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Yo soy para vosotros una compasión concedida”. (Lo relató Al-Hakim en el Mustadrak) En otra versión: “Fue enviado para que sea una compasión concedida”.

El peligro de las llamadas destructivas y la necesidad de afrontarlas
para realizar la seguridad y la estabilidad
29 de Safar de 1437 H, 11 de diciembre de 2015

awkaf

Primero: Los elementos:

 

  1. La merced de la seguridad y la estabilidad.
  2. La estabilidad de las patrias es una necesidad legítima y nacional.
  3. Los factores de la estabilidad de las patrias son:
  4. a) El amor del ciudadano a su patria.
  5. b) La divulgación de la colaboración y la amistad entre la gente.
  6. c) La obediencia al gobernante en lo que se atañe a la obediencia a Alá y al interés de la patria.
  7. La advertencia de los Fitan (tribulaciones, discordias y conflictos).
  8. La gravedad de las llamadas destructivas sobre el individuo y la sociedad.
  9. La obligación de enfrentarse a estas llamadas.

 

Segundo: Las pruebas:

 

Del Noble Corán:

  1. Y, he ahí, que Abraham imploró: “¡Oh Señor mío! Haz de esta una tierra segura y provee de frutos a aquellos de sus habitantes que crean en Alá y en el Último Día.” (Corán, 2:126)
  2. Y [recordad] cuando Abraham dijo: “¡Oh Señor mío! ¡Haz de ésta una tierra segura, y apártanos, a mí y a mis hijos, de la idolatría! (Corán, 14:35)
  3. Quienes han llegado a creer y no han enturbiado su fe con malas acciones , ¡ellos son los que estarán a salvo, pues son ellos los que han hallado el camino recto!” (Corán, 6:82)
  4. Para que los Quraysh permanecieran seguros, seguros en sus viajes de invierno y de verano. Que adoren, pues, al Señor de este Templo, que les ha alimentado contra el hambre y les ha dado protección frente al peligro. (Corán, 106:1-4)
  5. Pero, ¿no hemos establecido para ellos un santuario seguro, al que habrán de llegar, como provisión venida de Nos, los frutos de todas las cosas [buenas]? Pero la mayoría de ellos desconocen [esta verdad]. (Corán, 28:57)
  6. ¿No ven, acaso, que hemos creado un santuario seguro [para los que creen en Alá], mientras que a su alrededor los hombres se ven arrastrados por el miedo y la desesperación? ¿Van, entonces, a creer en cosas falsas y vanas, negando así las bendiciones de Alá? (Corán, 29:67)
  7. Y antes de su caída, habíamos establecido entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido muchas ciudades, cercanas unas de otras; haciendo así fácil el viaje [para ellos, como diciéndoles]: «¡Viajad seguros por esta tierra, de noche y de día!» (Corán, 34:18)
  8. Aquellos que fueron advertidos por la gente: «La gente se ha reunido contra vosotros; ¡así que temedles!», pero esto no hizo sino aumentar su fe, y dijeron: «¡Alá nos basta y que excelente protector es!» (Corán, 3:173)
  9. Y guardaos de esa tentación al mal que no aflige sólo a aquellos de vosotros que se obstinan en la transgresión; y sabed que Alá es severo en el castigo. (Corán, 8:25)
  10. Ciertamente, a aquellos a quienes les gusta oír cómo se lanzan calumnias infames contra alguno de los que han llegado a creer, les aguarda un doloroso castigo en esta vida y en la Otra: pues Alá conoce toda la verdad, mientras que vosotros no la conocéis. (Corán, 26:19)
  11. ¡Oh creyentes! Obedeced a Alá, obedeced al Enviado y a aquellos de vosotros a quienes se ha dado autoridad; y si discrepáis en algo, referidlo a Alá y al Enviado, si en verdad creéis en Alá y en el Último Día. Esto es lo mejor para vosotros, y lo mejor en definitiva. (Corán, 4:59)
  12. Y si llega a sus oídos algún asunto secreto rela­tivo a la paz o a la guerra, lo divulgan – mientras que si lo hubieran remitido al Enviado y a aquellos de los creyen­tes a quienes se ha dado autoridad, los que se ocu­pan de investigar la información ciertamente sabrían [que hacer con] ello. Y si no fuera por el favor que recibís de Alá y por Su misericordia, habríais seguido a Satán, excepto unos po­cos. (Corán, 4:83)

De la Sunna:

  1. Salmah Ibn Ubaidallah ibn Mihsan Al Jatmi relata que su padre dijo:El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Quien duerme seguro, sano su cuerpo, tiene el sustento de su día, ya poseerá todo el mundo”. (Lo relató At Tirmidí)
  2. Se transmitió de Ibn Abbás, Alá esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¡A dos ojos no los tocaría el Fuego: un ojo que llorase por la majestad e inmensidad de Alá, y un ojo que durmiera vigilante por la causa de Alá.” (Lo relató At Tirmidí)
  3. Abdul-Lah Ibn Udai inb Hamra dijo: ví al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, estar en Alhazura (un lugar en la Meca) y dijo: “Juro por Alá que eres la mejor tierra de Alá y la tierra más querida para Él, y si no hubieran echado de ti, no saldría”. (Musnad Ahmmad y Al Turmidi)
  4. Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, relató: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo a La Meca:”Tu eres la mejor tierra y la más querida para mí, si no me echaron de ti, no habitaría otro lugar”. (Lo relató At Tirmidí)
  5. Aisha, que Alá esté complacido con ella, dijo: el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Oh, Alá, haznos amar a Medina como nos has hecho amar a La Meca. (Lo relató Al Bujari)
  6. De Abu Huraira, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Quien me obedece, obedece a Alá; y quien me desobedece, desobedece a Alá, y quien desobedece al emir, me desobedece a mí. El imán es una protección, se lucha detrás de él, si manda hacer la piedad de Alá y la justicia, tendrá una recompensa y si no, tendrá un gran castigo”. (Lo relató Al Bujari)

  1. Se transmitió de Abu Hurayra, Alá esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Para quien muere saliendo de la obediencia y separando del grupo, tendrá una muerte de Yahilía (época preislámica). Y quien muere luchando bajo una bandera de un grupo reunido a un asunto desconocido que no se sabe si es verdadero o falso, tendrá una muerte de Yahilía. Y quien lucha contra mi nación golpeando a los virtuosos y libertinos y no cumple la promesa, pues, no es de mi nación. (Realatado por Muslim)
  2. Abu Huraira, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Vendrán Fitan donde el sentado será mejor que el parado; el parado será mejor que el caminante y el caminante será mejor que el corredor. Quien se exponga a estas tribulaciones será destruido por ellas. Quien pueda encontrar una protección o un refugio de ellas, que se refugie allí”. (Hadiz acordado)

Tercero: El tema:

La merced de la seguridad y la estabilidad es una de las mejores mercedes de Alá para el hombre, sin ella no habrá tranquilidad, calma ni felicidad aunque tenga todos los bienes de la tierra. En el Hadiz del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Quien duerme seguro, sano su cuerpo, tiene el sustento de su día, ya poseerá todo el mundo”. (Lo relató At Tirmidí)

La merced de la seguridad y la estabilidad es un deseo de todos los hombres, la pidió Abraham, la paz sea con él, para su pueblo diciendo: “¡Oh Señor mío! Haz de esta una tierra segura y provee de frutos a aquellos de sus habitantes que crean en Alá y en el Último Día.” (Corán, 2:126) Abraham, la paz sea con él, pidió a Alá, Exaltado sea, que conceda a la Meca la seguridad y la provisión, mencionando la seguridad antes de la provisión, ya que ésta no tiene importancia si se pierda aquella. Por medio de la seguridad el hombre vive felizmente y siente el valor de la vida. Alá aceptó la imploración de Su profeta haciendo con Su voluntad de La Meca una tierra segura y un lugar del Islam. Asimismo, Abraham, la paz sea con él,  dio prioridad a la merced de la seguridad que la adoración y el monoteísmo: “¡Oh Señor mío! ¡Haz de ésta una tierra segura, y apártanos, a mí y a mis hijos, de la idolatría! (Corán, 14:35)

Así como, Alá, Exaltado sea, otorgó esta gran merced a la gente de Quraysh, dándoles una vida acomodada y la seguridad de las patrias. Alá, Exaltado sea, dijo: Que adoren, pues, al Señor de este Templo,  que les ha alimentado contra el hambre y les ha dado protección frente al peligro. (Corán, 106:3-4)

Asimismo les concedió un santuario seguro, Alá, Exaltado sea, dijo: ¿No ven, acaso, que hemos creado un santuario seguro para los que creen en Alá, mientras que a su alrededor los hombres se ven arrastrados [por el miedo y la desesperación]? ¿Van, entonces, a creer en cosas falsas y vanas, negando así las bendiciones de Alá? (Corán, 29:67) Con la seguridad y la estabilidad se prosperan las patrias, se establece la vida de la gente, se adelantan las naciones y las sociedades y se desarrolla la economía. Esto es lo que señaló el Noble Corán en cuanto a la gente de Sabá: Y antes de su caída, habíamos establecido entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido [muchas] ciudades, cercanas unas de otras; haciendo así fácil el viaje para ellos, como diciéndoles: «¡Viajad seguros por esta tierra, de noche y de día!» (Corán, 34:18) Sin la seguridad y la estabilidad no habrá progreso ni desarrollo para cualquier nación.

La perturbación de la seguridad y la estabilidad influye en la nación y los siervos, aun en las adoraciones que es el primer objetivo de la creación del hombre. Por eso, la oración del miedo se diferencia a la de la seguridad, asimismo se condiciona que habrá seguridad para hacer la peregrinación a La Meca. De ahí, no se puede realizar las adoraciones debidamente sin la gracia de la seguridad y la estabilidad.

Cuando se reina la seguridad en una sociedad y cada uno se siente tranquilo en cuanto a su vida, bienes y honor, entonces la sociedad gozará de una vida tranquila y estable sin pánico ni inquietud, se realizará el progreso y la prosperidad de la sociedad. Por esta razón, la estabilidad de las patrias es una necesidad legítima y nacional y una de los grandes fines de la religión.

Entre los factores de la estabilidad se destaca el amor del hombre a su patria en la cual vive con toda libertad legal y su sentimiento del valor de la patria. Esto es lo que encarnó el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, cuando migró a Medina, enseñándonos el amor hacia las patrias y el honor de la pertenencia a ellas. Su amor a La Meca y su sentimiento de su valor era la base, a pesar de la crueldad de su gente, pues dijo a la hora de abandonarla: “Juro por Alá que eres la mejor tierra de Alá y la tierra más querida para Él, y si no hubieran echado de ti, no saldría”. (Musnad Ahmmad y At Turmidi) Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, relató: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo a La Meca:” Tu eres la mejor tierra y la más querida para mi, si no me echaron de ti, no habitaría otro lugar”. (Lo relató At Tirmidí)

Cuando emigró a Medina y comenzó la fundación del Estado moderno quiso enseñar a sus Compañeros y a todo el mundo que las patrias se fundan a manos de quienes las aman diciendo, según la versión de Aisha, que Alá esté complacido con ella: el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Oh, Alá, haznos amar a Medina como nos has hecho amar a La Meca. (Lo relató Al Bujari) El fin de la petición del Profeta del amor a la patria es realizar la seguridad y la tranquilidad para todos los ciudadanos.

Por esta razón, el hombre debe proteger a la patria, llevar a cabo sus deberes y responsabilidades, ya que en el Islam tiene una gran importancia. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, alzó el valor del hombre que protege la estabilidad de su patria y sacrifica por ella. Se transmitió de Ibn Abbás, Alá esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¡A dos ojos no los tocaría el Fuego: un ojo que llorase por la majestad e inmensidad de Alá, y un ojo que durmiera vigilante por la causa de Alá.” (Lo relató At Tirmidí) El amor de la patria es uno de los factores básicos de la estabilidad de cualquier sociedad. Si el hombre ama a su patria, sentiría la responsabilidad de su estabilidad y seguridad. No se debe responder a las llamadas destructivas de aquellos pretendientes, ya que cuando uno se siente tranquilo en su patria, logrará la perfección de sus obras y el aumento de su producción y aportación.

Entre los factores de la estabilidad también se encuentra la divulgación de la intimidad y la colaboración entre la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus dedos).” (Hadiz acordado) Las disputas y discordias son un mal que conduce a la separación y a la pérdida. Alá, Exaltado sea, dijo: y no disputéis entre vosotros, no sea que os desaniméis y vuestra fuerza moral os abandone. Y sed pacientes en la adversidad: pues, ciertamente, Alá está con los que son pacientes en la adversidad. (Corán, 8:46) Pues, hay que advertir de las pertenencias o la politización porque representan un mal que genera la separación y la disolución en las sociedades. Todos tenemos que colaborarnos a fin de realizar la estabilidad de las patrias, y esto es lo mandó Alá, Exaltado sea, diciendo: “Y colaborad en fomentar la virtud y la consciencia de Alá, y no colaboréis en fomentar la maldad y la enemistad; y manteneos conscientes de Alá: ¡pues, ciertamente, Alá es severo castigando!” (Corán, 5:2)

Entre los elementos que sirven para realizar la estabilidad de las patrias mencionamos la obediencia a los gobernantes siempre que no cometen malos hechos prohibidos por Alá. Alá, Exaltado sea, dijo: ¡Oh creyentes! Obedeced a Alá, obedeced al Enviado y a aquellos de vosotros a quienes se ha dado autoridad; y si discrepáis en algo, referidlo a Alá y al Enviado, si [en verdad] creéis en Alá y en el Último Día. Esto es lo mejor [para vosotros], y lo mejor en definitiva. (Corán, 4:59) El gobernador es la sombra de Alá en la Tierra como dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El sultán es la sombra de Alá en la Tierra, quien le honra, Alá le honrará y quien le ofende, Alá le ofenderá” (Relatado por Al Tabarani y Al Bayhaqui) y dijo también: “Quien honra al sultán de Alá en la vida, Alá le honrará en el Día del Juicio Final, y quien ofende al sultán de Alá en la vida, Alá le ofenderá en el Día del Juicio Final”. (Relatado por Ahmmad).

La obediencia a Alá consiste en la obediencia al gobernante y el interés de la patria es una doctrina para todo musulmán. De Abu Huraira, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Quien me obedece, obedece a Alá; y quien me desobedece, desobedece a Alá, y quien desobedece al emir, me desobedece a mí. El imán es una protección, se lucha detrás de él, si manda hacer la piedad de Alá y la justicia, tendrá una recompensa y si no, tendrá un gran castigo”. (Lo relató Al Bujari)

El hombre debe obedecer a los gobernantes y no se rebela contra la comunidad. Se transmitió de Abu Hurayra, Alá esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Para quien muere saliendo de la obediencia y separando del grupo, tendrá una muerte de Yahilía. Y quien muere luchando bajo una bandera de un grupo reunido a un asunto desconocido que no se sabe si es verdadero o falso, tendrá una muerte de Yahilía. Y quien lucha contra mi nación golpeando a los virtuosos y libertinos y no cumple la promesa, pues, no es de mi nación”. (Relatado por Muslim)

Quizá el motivo de la obediencia al gobernante radique en que su obediencia pueda motivar grandes problemas y corrupciones. El consejo y la reforma tienen varios caminos y medios pacíficos y democráticos con el fin de reunir a la comunidad y evitar la separación y la disputa que conducen al asesinato, derrame de sangre, violación, agresión, destrucción de la patria, pérdida de los bienes y disolución de la reunión. El resultado del caos por desobedecer a algunos gobernantes es una escena clarísima para todos.

Los grandes asuntos que amenazan la estabilidad de la patria consisten en los Fitan que conducen a la desaparición de las fortunas, las desdichas, la ruptura de la comunicación entre los pueblos y las naciones, la divulgación de la depravación, la desaparición de la virtud, la propagación la enemistad y el odio y el acabamiento de la amistad y la hermandad. Los Fitan son fuego que come lo verde y lo seco, separan entre el hombre y su hermano, su madre y su padre, su mujer y sus hijos y conducen al alejamiento de la obediencia al Señor de los siervos. Es maldito quien los despierta y divulga ya que corrompen los estados y generan la mala morada. Los que participan en ellos, sean asesinos o asesinados, su destino será el Infierno y, ¡qué horrible lugar para asentarse!

Debito a todo esto, el Islam prestaba mucha atención a la protección de la sociedad de los Fitan. El profeta nos ha dirigido consejos preventivos en caso de su ocurrencia, enseñándonos la manera de enfrentarse a ellos. Abdul-Lah Ibn Amr Ibn Al-Asm Alá esté complacido con ambos, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Vendrá un tiempo en el cual se criban la gente, se quedará hez del pueblo que no cumplen las promesas y los depósitos, divergen entre sí llegando a esta situación” y entrelaza los dedos. Dijeron: ¿Qué hacemos en este caso? Les contestó el Profeta: “Seguid la verdad y dejad la falsedad, seguid las ordenes de vuestros responsables y dejad las de los vulgares.” (Relatado por Abu Dawod)

Santo Alá en la unión y la protección de la patria, y cuidado con los Fitan, en público o en secreto, porque Alá nos advirtió de ellos en muchas ocasiones porque no diferencian entre sus partidarios  o opositores. Alá, Exaltado sea, dijo: Y guardaos de esa tentación al mal que no aflige sólo a aquellos de vosotros que se obstinan en la transgresión; y sabed que Alá es severo en el castigo. (Corán, 8:25) Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, nos advirtió de los Fitan. Huzaifa, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: los Fitan se exhiben ante los corazones como las bajas, el corazón que los acepta, se mete en él un punto negro que lo hace alejar de la rectitud y el corazón que los niega, se mete en él un punto blanco hasta el punto de que no le afecta nada malo a lo largo de toda vida. (Relatado por Muslim)

Abu Huraira, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Vendrán Fitan donde el sentado será mejor que el parado; el parado será mejor que el caminante y el caminante será mejor que el corredor. Quien se exponga a estas tribulaciones será destruido por ellas. Quien pueda encontrar una protección o un refugio de ellas, que se refugie allí”. (Hadiz acordado)

Es un deber para el musulmán sensato evitar los motivos de los Fitan, tratándose con ellas con advertencia. Anas Ibn Malek, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo al Ansar (los auxiliares de Medina): “Después de mí se reinará el egoísmo y acaparamiento, tened paciencia hasta que me encontréis y vuestra recompensa será el Paraíso” (Relatado por Al Bujari)

La evitación del camino de las tentaciones es una de las características del musulmán aspirante a salvarse tanto en esta vida como en la Otra, por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, elogia a aquellos que intentan alejarse de caer en los Fitan por todos los medios. Abu Huraira, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Vendrán Fitan donde el sentado será mejor que el parado; el parado será mejor que el caminante y el caminante será mejor que el corredor. Quien se exponga a estos Fitan será destruido por ellos. Quien pueda encontrar una protección o un refugio de ellas, que se refugie allí”. (Hadiz acordado)

La salvación de  los Fitan consiste en seguir los mandatos de Alá, Exaltado sea, y del Profeta y seguir los pasos de la comunidad y obedecer a los gobernantes en lo que se refiere al interés de la patria, por eso, Alá, Exaltado sea, advirtió de los Fitan de esta vida y sus consecuencias en la Otra diciendo: “Que tengan cuidado quienes se opongan a Su mandato, no sea que les sobrevenga una prueba [amarga en este mundo] o les sobrevenga un castigo doloroso [en la Otra Vida]. (Corán, 24:63)

Todos deben colaborarse para desarrollar esta bendita patria a través de la seriedad y el esfuerzo y mantener sus propiedades y seguir sus morales, valores, sistemas y leyes para guardasalvar nuestra seguridad y estabilidad. El buen ciudadano es aquel que construye la patria e intenta realizar la estabilidad sin seguir los pasos de los malvados e interesados, las llamadas constructivas que pretenden devastar la patria y divulgar el desorden. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y aferraos, todos juntos, al pacto con Alá y no os separéis. Y recordad las bendiciones que Alá os ha concedido: y cómo, cuando erais enemigos, unió vuestros corazones, de forma que por Su bendición habéis llegado a ser hermanos; y cómo, cuando estabais al borde de un abismo de fuego, os libró de él. Así os explica Alá Sus mensajes, para que podáis hallar la guía”. (Corán, 3:103)

Entre los grandes Fitan que amenazan la seguridad y la estabilidad de la sociedad se encuentran las llamadas destructivas de los que tienen corazones enfermos, fe débil, pensamiento extremista que pretenden desunir la seguridad de la sociedad. No se detienen de hacer comportamientos y conspiraciones malvados con el fin de hacer caer al Estado y destruir su  estabilidad.

El mal uso de la religión, por medio de emblemas vacíos, sermones resonantes o debates inútiles que no logran resultados o fines, amenaza la patria y conduce a la separación y a la disputa. Recientemente aparecen algunas voces raras y llamadas destructivas que, sin vergüenza ni timidez, llaman a la corrupción de la tierra, derrame de sangre, terrorismo y divulgación de obscenidad. Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, a aquellos a quienes les gusta oír cómo se lanzan calumnias infames contra [alguno de] los que han llegado a creer, les aguarda un doloroso castigo en esta vida y en la Otra: pues Alá conoce toda la verdad, mientras que vosotros no la conocéis”. (Corán, 24:19)

Estas llamadas destructivas que tienen como fin la devastación de la sociedad, la divulgación del caos y la pérdida del respeto a la ley constituyen un gran peligro para la seguridad nacional, y se consideran el importante combustible del extremismo y el terrorismo. Asimismo dan un pretexto para describir a la sociedad de cosas inexistentes. Estas llamadas pueden conducir a grandes tentaciones que afectan a los países y a los siervos en forma de asesinato, destrucción, devastación e desorden de la seguridad del individuo y la sociedad. Tenemos un ejemplo de los países vecinos que cayeron en el caos, mientras que nuestra religión islámica llama a la seguridad y la estabilidad y rechaza rotundamente toda agresión y terrorismo.