El sermón del viernes

La vida del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un ejemplo práctico del Islam verdadero

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

{لَقَدْ كَانَ لَكُمْ فِي رَسُولِ اللَّهِ أُسْوَةٌ حَسَنَةٌ لِمَنْ كَانَ يَرْجُو اللَّهَ وَالْيَوْمَ الْآخِرَ وَذَكَرَ اللَّهَ كَثِيرًا}

“En el Mensajero de Al-lah hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Al-lah, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Al-lah”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Al-lah, Alabado sea, envió a su Mensajero Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, como guía, albriciador,  para invitar [a creer en] Al-lah con Su anuencia, y antorcha luminosa, con un mensaje final, universal, válido y reformador en todos los tiempos y lugares. Esto requirió que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sea un ejemplo práctico del Islam correcto con sus dichos, hechos y todas sus situaciones. Esto no es nada extraño; pues el mismo Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, perseveraba en el método del Corán en su trato con su Señor y con toda la gente en sus diferentes etnias, colores y creencias. Por eso, cuando se preguntó a la Madre de los Creyentes “Aísha” que Al-lah esté complacido con ella, sobre el carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, respondió: “Pues el carácter del Profeta de Al-lah era el Corán”.

Quien contempla la historia del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, observa que era un buen ejemplo en todas sus situaciones, dichos y hechos, además con su sinceridad y fidelidad. En este sentido, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era sincero y honesto a lo largo de su vida hasta que le llamaban “el Sincero y Honesto”.

Cuando Heraclio, el Rey bizantino llamó a Abu Sufian Ibn Harb –antes de que este abrazara el Islam- para preguntarle acerca del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; tuvieron una larga conversación, en que preguntó Heraclio a Abu Sufian: “¿Acaso vosotros lo habéis acusado de mentiroso antes de que dijera lo que dice?” Contestó: “No”. Preguntó Heraclio: “¿Él ha roto los pactos?”
Contestó: “No, pero acabamos de pactar una tregua y no sabemos ahora qué es lo que va a hacer”. Abu Sufian comentó: «Este fue la única palabra en la que podía ingresar algo (que podía utilizar contra el Mensajero de Al-lah».

El carácter de la fidelidad apareció muy claro en el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en la noche en que emigró a Medina, cuando ordenó a Alí Ibn Abi Taleb que duerma en su cama y que espere hasta que devolviera los depósitos a sus dueños, a pesar de que eran sus enemigos que le expulsaron, dañaron a él y a sus compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, y se apropiaron de todo lo que poseían. Pues al musulmán no se le permite traicionar incluso a sus enemigos. Al-lah, Alabado sea, dijo:

:{وَإِمَّا تَخَافَنَّ مِنْ قَوْمٍ خِيَانَةً فَانْبِذْ إِلَيْهِمْ عَلَى سَوَاءٍ إِنَّ اللَّهَ لَا يُحِبُّ الْخَائِنِينَ}

“Si te traiciona un pueblo, hazles saber que rompes el pacto igual que ellos. Al-lah no ama a los traidores”, y dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Cumple tu palabra con aquel que depositó su confianza en ti, y no traiciones a aquel que te traiciona a ti”.

La fidelidad del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era el más fiel de la gente, que nunca se hizo irreconocible para nadie, ni se olvidó del favor que le había hecho alguna persona, y, además, recompensó a todo cual le había hecho un favor. En este contexto, antes de su muerte, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “hemos recompensado a todos aquellos que nos hicieron un favor excepto Abu Bakr, que Al-lah le recompensará en el Día Final”.

Uno de los aspectos de la fidelidad del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es su actitud con la Madre de los Creyentes, la señora “Jadiya” que Al-lah esté complacido con ella, cuando era amador, apreciador y fiel a ella en su vida y después de su muerte. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, expresando su posición, dijo:

 “Al-lah no me concedió nada mejor que ella, pues creyó en mí cuando todos vivían en la incredulidad y me rechazaban, y puso a mi disposición todos sus bienes en los momentos más críticos. Al-lah me agració por medio de Jadiya con hijos que otras mujeres no me dieron”. Por otra parte, la Madre de los Creyentes “Aísha” que Al-lah esté complacido con ella, dijo: “No sentí celos de una de las esposas del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, más que de Jadiya a pesar de que no la he visto nunca, sin embargo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le mencionaba frecuentemente y cuando sacrificaba un camello lo cortaba en partes y se las mandaba a las amigas de Jadiya”.

De estos aspectos también el de su fidelidad con los no musulmanes. En el Día de la batalla de Badr dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Si Al-Motaam Ibn Adí hubiera sido vivo y me hubiera hablado de estos prisioneros los liberaría”. Cabe mencionar que Al-Motaam Ibn Adí había hecho un favor al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando este entró en su protección en la Meca después de su regreso del viaje de Attaif.

También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era fiel con sus enemigos incluso en los tiempos de guerra.

Hudhayfah ibn Al-Yamân relató: “Lo que me impidió participar de la batalla de Badr fue que mi padre y yo salimos (para unirnos a la expedición) pero fuimos capturados por unos incrédulos de Quraysh. Ellos nos preguntaron: ¿Vosotros queréis ir con Muhammad?’ Contestamos: ‘No queremos ir con él, sólo queremos regresar a Medina’. Entonces ellos nos exigieron un compromiso por Al-lah y una alianza firme, de que volveríamos sin duda a Medina y que no pelearíamos junto a él (al Profeta). Entonces fuimos al Mensajero de Al-lah y le relatamos el incidente. Él dijo: «Regresad ambos (a Medina), cumpliremos con el compromiso y buscaremos la ayuda de Al-lah contra ellos»”.

También el Profeta era un modelo singular y buen ejemplo en su trato con sus esposas. Vivió con sus esposas una vida alegre, en que se reflejaron todos los aspectos de amor, misericordia, modestia y amabilidad. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nunca se mostró arrogante con sus esposas, sino trataba amablemente con ellas, partiendo del dicho de Al-lah, Alabado sea, en el Noble Corán: {وَعَاشِرُوهُنَّ بِالْمَعْرُوفِ}  “Traten amablemente a las mujeres en la convivencia”, y :{وَمِنْ آياتِهِ أَنْ خَلَقَ لَكُمْ مِنْ أَنْفُسِكُمْ أَزْواجاً لِتَسْكُنُوا إِلَيْها وَجَعَلَ بَيْنَكُمْ مَوَدَّةً وَرَحْمَةً إِنَّ فِي ذلِكَ لَآياتٍ لِقَوْمٍ يَتَفَكَّرُونَ}  “Entre Sus signos está haber creado cónyuges de entre ustedes para que encuentren sosiego, y dispuso entre ustedes amor y misericordia. En ello hay signos para quienes reflexionan”.

Así, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era piadoso y muy amable con sus esposas. En un espectáculo impresionante de un hombre tierno con su mujer, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, secaba las lágrimas de la Madre de los Creyentes “Safeya” que Al-lah esté complacido con ella, frotando sus ojos con sus benditas manos y tranquilizándola. Anas Ibn Malek narró que “Safeya” estaba con el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en un viaje en un día que era suya, llegó lenta, y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, la recibió mientras que ella estaba llorando y diciendo: me has encabalgado en un camello lento, entonces, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, empezó a frotar sus ojos con sus manos intentando tranquilizarla.

También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era un buen ejemplo respecto al trato con sus hijos y nietos. ¡Qué grandioso padre y abuelo era el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que llevaba para sus hijos y nietos todos los sentidos de amor, piedad y misericordia! Dijo la Madre de los Creyentes “Aísha” que Al-lah esté complacido con ella: “Nunca he visto a nadie que se parezca más al Mensajero de Al-lah en términos de conducta, humildad y dignidad, o en la manera de pararse o sentarse, que a Fátima Bint Muhámmad”. Y dijo: cuando Fátima venía al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, este se ponía de pie y la hacía sentarse en su sitio”.

Dijo  Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él: «El Profeta besó  a Alhasan, hijo de Ali, que Al-lah esté complacido con los dos, estando con él Al Aqrau Ibn Habis. Y dijo Al Aqrau: Pues yo tengo diez hijos y no he besado a ninguno de ellos. Entonces lo miró el Mensajero de Al-lah y le dijo: ¡Quien no tiene compasión no es compadecido!». También El Mensajero de Al-lah se postró durante la oración y su postración se prolongó por mucho tiempo. Dijeron: ‘Oh Mensajero de Al-lah, durante tu oración, te postraste y estuviste así por mucho tiempo, hasta que pensamos que algo había ocurrido, o que estabas recibiendo una Revelación’. Él dijo: ‘No pasó nada, tenía a mi hijo a cuestas y no quise interrumpirlo hasta que estuviera satisfecho’”.

Cabe afirmar que estos comportamientos no fueron especiales de sus hijos y nietos solamente, sino un método que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aplicaba con todo el mundo sin diferencia entre algunos y otros, y trataba bien a todos. Narró Usama Ibn Zaid, que Al-lah esté complacido con los dos, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo llevaba a él y a Al-Hassan y decía: “¡Oh Al-lah, yo los amo, pues ámalos”. También Anas dijo:“He servido al Mensajero de Al-lah durante diez años y nunca me dijo: Uff,
ni tampoco me recriminó por algo que haya hecho, diciendo ¿Por qué lo hiciste? O por algo que no haya hecho, diciendo ¿Por qué no has hecho esto? ”.

Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era un buen ejemplo respecto al trato con sus compañeros. Les compartía sus alegrías y tristezas, preguntaba por los ausentes, visitaba a los enfermos,  se preocupaba por sus asuntos y respetaba sus sentimientos en todos los asuntos de la vida. Dijo Yábir Ibn Samurah: “El Mensajero de Al-lah no se levantaba del lugar en el cual había rezado la oración del alba hasta que el sol había salido. Ellos solían conversar con él durante este tiempo acerca de distintos asuntos de la época preislámica, y mencionan que cuando todos reían, él más frecuentemente se limitaba a sonreír”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era un modelo  práctico del Islam correcto en su humanidad, carácter y además, un modelo de moderación y equilibrio. Quien contempla las sentencias de la sahria Islámica a la que llamaba el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, observará el método de moderación y equilibrio muy claro en todas sus partes. Dijo Aisha: “El Mensajero de Al-lah siempre escogía lo más fácil entre dos opciones, en tanto y en cuanto esto no implicara un pecado; si eso constituía un pecado, él era quien más se alejaba de eso entre la gente. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «La religión es fácil. Quien se exige demasiado a sí mismo no la podrá soportar. No seáis extremistas y tratad de acercaros a la perfección. Albriciaos con la recompensa que recibiréis y fortificaos con la oración por la mañana, por la tarde y con la oración nocturna».

Y para conservar la moderación y el equilibrio, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, advirtió de todos los aspectos de exageración, especialmente en la religiosidad, rechazando el hecho de que algunos compañeros suyos exagerarban en la devoción de forma que les hace salir del círculo de moderación. En este sentido, dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¡Oh gente! Tened cuidado de la exageración (en la religión), porque ciertamente destruyó a quienes os precedieron”.

Así, nos hace falta seguir los pasos del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con el fin de difundir el mensaje de luz y guía, puramente como fue revelado por Al-lah, Alabado sea, a todas las criaturas, con suavidad, bondad, compasión y reconciliación de las personas; pues el mensaje del Islam es toda justicia, toda misericordia, tolerancia, interés y humanidad.

    ¡O Nuestro Señor, concédenos Tu amor, el amor de Tú Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y de todas las obras que nos acercan a Tú amor,  haga Egipto una tierra de paz, seguridad y bienestar, y todos los países del mundo!    

Este es el Islam

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

{وَمَنْ أَحْسَنُ دِينًا مِمَّنْ أَسْلَمَ وَجْهَهُ لِلَّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ وَاتَّبَعَ مِلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَاتَّخَذَ اللَّهُ إِبْرَاهِيمَ خَلِيلًا}

“¿Quién practica una religión mejor que aquel que entrega su voluntad a Al-lah, hace el bien y sigue la creencia monoteísta de Abraham? Al-lah tomó a Abraham como uno de Sus siervos más amados”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El verdadero Islam es rendición, obediencia, sumisión ante Al-lah, Alabado sea, amor, seguimiento del ejemplo del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, buenos modales, compunción, humildad, bondad, jovialidad a la hora de tratar a toda la gente, piedad, misericordia, belleza que se refleja en todo el universo, construcción y civilización. El Islam es un método de vida, cuyos adeptos lo viven en sus movimientos, estado de descanso  y todos sus hechos.

El Islam es una religión que llama a la rectitud, reforma y construcción de la vida por la religión, y no destruirla en nombre de la religión. Es una religión que llama a la misericordia, seguridad y paz para todo el mundo. Al-lah, Alabado sea, dijo: “No te he enviado sino como misericordia para todos los seres”.

Aquel que contempla los pilares del Islam, mencionados en el hadiz de Gabriel, la paz sea con él, cuando preguntó al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo:

¡Oh, Muhammad! Infórmame acerca del Islam. Entonces el Mensajero de Allah le dijo: «El Islam consiste en que atestigües que nada ni nadie tiene derecho de ser adorado excepto Al-lah y que Muhammad es el Mensajero de Al-lah, que hagas la oración prescripta, pagues el zakah, ayunes el mes de Ramadán y peregrines a la Casa Sagrada [La Meca] si cuentas con los medios para hacerlo», quien contempla este hadiz comprende que los pilares del Islam contribuye a la construcción de una recta personalidad. Cuando el hombre cree que Al-lah es único sin socio, y que Mohammed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es Su siervo y Mensajero, intentará realizar este testimonio como aspecto de obediencia y miedo de Al-lah, Alabado sea, Cumple con sus órdenes, evita  sus prohibiciones y respeta sus límites. Así, no ahorra esfuerzo en hacer lo que se le fue encargado, no pide lo que no es suyo, esforzándose en seguir al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y tratar a la gente como lo hacía el profeta, con piedad, misericordia, modestia y facilidad.

La oración es el pilar más grande del Islam, cuyos frutos serán para el siervo, que le prohíbe hacer el mal y ser recto siguiendo el camino de Al-lah. Así, el musulmán vive en seguridad y paz consigo mismo y con toda la sociedad. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{اتْلُ مَا أُوحِيَ إِلَيْكَ مِنَ الْكِتَابِ وَأَقِمِ الصَّلَاةَ إِنَّ الصَّلَاةَ تَنْهَى عَنِ الْفَحْشَاءِ وَالْمُنكَرِ وَلَذِكْرُ اللَّهِ أَكْبَرُ وَاللَّهُ يَعْلَمُ مَا تَصْنَعُونَ}

“Recita lo que se te ha revelado del Libro y cumple con la oración, porque la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Tener presente a Al-lah [en el corazón durante la oración] es lo más importante. Al-lah sabe lo que hacen”.

Pagar el zakat también tiene  aspectos doctrinales y humanos. Es un acto que enseña al ser humano dejar de dependerse a los objetivos materiales, para comprender que el dinero es un medio y no un fin. Es, además, una puerta de cooperación, misericordia y sentimiento positivo por los demás. La sociedad musulmana no conoce el egoísmo ni el negativismo. Es la religión de donación, sacrificio, preferencia y no el egoísmo o la tacañería. El creyente debe ser tolerante y generoso. Dijo Al-lah, Alabado sea, elogiando a los al-Ansar que Al-lah esté complacido con ellos:

{وَالَّذِينَ تَبَوَّءُوا الدَّارَ وَالْإِيمَانَ مِنْ قَبْلِهِمْ يُحِبُّونَ مَنْ هَاجَرَ إِلَيْهِمْ وَلَا يَجِدُونَ فِي صُدُورِهِمْ حَاجَةً مِمَّا أُوتُوا وَيُؤْثِرُونَ عَلَى أَنْفُسِهِمْ وَلَوْ كَانَ بِهِمْ خَصَاصَةٌ وَمَنْ يُوقَ شُحَّ نَفْسِهِ فَأُولَئِكَ هُمُ الْمُفْلِحُونَ}.

 “Quienes estaban establecidos y aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron, no sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado y los prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los triunfadores”.

El ayuno también apresa los modales del musulmán con la continuación de observar a  Al-lah, Alabado sea, le entrena a la paciencia, resistencia, elevación espiritual, alejarse de lo que le enfada a Al-lah, Alabado sea. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Y el ayuno es una prevención (protección), así pues si uno de vosotros está ayunando que no vaya a donde su mujer para tener relaciones íntimas, que no grite, y si alguien le insulta o le pega que diga:» Estoy ayunando”, y dijo también: “Quien no cese se hablar falsedades y actuar de acuerdo a ellas, Al-lah no necesita que deje su comida ni su bebida”.

La peregrinación es un compromiso conductista y moral tanto antes como después o durante la peregrinación. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{الْحَجُّ أَشْهُرٌ مَّعْلُومَاتٌ فَمَن فَرَضَ فِيهِنَّ الْحَجَّ فَلَا رَفَثَ وَلَا فُسُوقَ وَلَا جِدَالَ فِي الْحَجِّ وَمَا تَفْعَلُوا مِنْ خَيْرٍ يَعْلَمْهُ اللَّهُ وَتَزَوَّدُوا فَإِنَّ خَيْرَ الزَّادِ التَّقْوَى وَاتَّقُونِ يَا أُولِي الْأَلْبَابِ}.

“La peregrinación se realiza en unos meses específicos, y quien se consagrara para hacerla, deberá abstenerse [durante ella] de las relaciones maritales, los pecados y las discusiones. Todo lo que hagan de bien Al-lah lo sabe. Tomen provisiones para el viaje, pero [sepan que] la mejor provisión es la piedad. ¡Oh, dotados de buen discernimiento! Cumplan correctamente Conmigo”.

Relató Abu Huraira que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien hiciera la peregrinación y se abstuviera de toda relación conyugal, ni dijera obscenidad alguna, es como si regresara al día en que su madre le dio a luz (sin pecados)”. Así, todos los pilares del Islam tienen su influencia que ofrecen a la sociedad el bien, la seguridad y la paz.

Quien escudriña nuestra recta religión comprende que es la religión de los buenos modales, cuyo mensaje llegó para completar estos modales. En este sentido, dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “No he sido enviado sino para enseñar los buenos modales”, pues el verdadero Islam y sus propósitos existe donde existe la veracidad, fidelidad, responsabilidad, piedad, lazos de parentesco, generosidad, socorro, sagacidad, virilidad, no causar daño a la gente, ayudar a quien está muy necesitado y compasión con los animales.

Es indudable que la comprensión de la comprensión de la esencia del Islam, el buen conocimiento de los secretos de su mensaje tolerante y de sus nobles propósitos y objetivos y aplicar todo esto a la luz de las novedades y requisitos de la época es una necesidad urgente para enfrentarse a los retos contemporáneos,  reprimir a los grupos terroristas y extremistas, encerrar al pensamiento extraviado, romper los círculos de petrificación, congelación, oscuridad, mal entendimiento, estrechez de horizonte y salir de esta estrechez a un mundo más amplio, fácil, maduro, prudente, vidente y perspicaz. Así podrá realizar los intereses de los países y la gente, difundir los valores humanos sublimes que consiguen la seguridad, paz, estabilidad y felicidad de la humanidad entera.

Es un deber muy importante de cada musulmán es mostrar para toda la gente los aspectos de gloria en el Islam, para que todo el mundo comprenda que el Islam es la religión de paz, llamar a abrazarlo y estimarlo. La Paz es uno de los nombres más bellos de Al-lah, Alabado sea. En este contexto dijo Al-lah, Alabado sea: {هُوَ اللَّهُ الَّذِي لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ الْمَلِكُ الْقُدُّوسُ السَّلَامُ}  “Él es Al-lah, no hay otra divinidad salvo Él, el Soberano Supremo, el Santísimo, el Salvador”. La paz también es el saludo. Dijo Al-lah, Alabado sea: {وَلَا تَقُولُوا لِمَنْ أَلْقَى إِلَيْكُمُ السَّلَامَ لَسْتَ مُؤْمِنًا} “Y  no digan a quien los saluda con la paz [expresando su Islam]: “¡Tú no eres creyente!”. El saludo de la gente del paraíso también será la paz. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{وَالْمَلَائِكَةُ يَدْخُلُونَ عَلَيْهِم مِّن كُلِّ بَابٍ سَلَامٌ عَلَيْكُم بِمَا صَبَرْتُمْ  فَنِعْمَ عُقْبَى الدَّارِ}

“Luego, los ángeles ingresarán ante ellos por todas las puertas, y les dirán: ¡La paz sea sobre ustedes! Porque fueron perseverantes [en la adoración]. ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna!”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, suplicaba diciendo: “¡Oh Alah! Tu eres la paz y de Ti proviene la paz, Bendito eres, Poseedor de la Majestuosidad y Generosidad”.

El Islam es una religión que conserva la dignidad del hombre, prohibiendo todo tipo de calumnia, envidia, odio, desprecio o daño en cualquier forma, con dicho o hecho e incluso una señal o gesto. Al-lah, Alabado sea,  dice:

{يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا يَسْخَرْ قَوْمٌ مِّن قَوْمٍ عَسَى أَن يَكُونُوا خَيْرًا مِّنْهُمْ وَلَا نِسَاءٌ مِّن نِّسَاءٍ عَسَى أَن يَكُنَّ خَيْرًا مِّنْهُنَّ وَلَا تَلْمِزُوا أَنفُسَكُمْ وَلَا تَنَابَزُوا بِالْأَلْقَابِ بِئْسَ الِاسْمُ الْفُسُوقُ بَعْدَ الْإِيمَانِ وَمَن لَّمْ يَتُبْ فَأُولَئكَ هُمُ الظَّالِمُونَ}

“¡Oh, creyentes! No se burlen unos de otros, porque pudiera ser que los que son blancos de las burlas sean mejores que los que se están burlando. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, porque es posible que las que son el blanco de las burlas sean mejores que las que se burlan. No difamen ni pongan apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto luego de haber sido agraciado con la fe! Quienes no se arrepienta esos son los injustos”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Quien señala un hierro a su hermano los ángeles le maldicen hasta que lo dejara, aunque sea su hermano de padre y madre”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió pegar o marcar la cara. Cuando el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vio un animal marcado en su cara dijo “Maldito sea aquel que lo marcó”.

Por otra parte “Un hombre le dijo al Mensajero de Al-lah: “Oh, Mensajero de Al-lah, fulana de tal… (y contó acerca de ella lo mucho que rezaba, ayunaba y daba en caridad) pero perturba a sus vecinos con su lengua (maledicencia)”. Él dijo: “Ella estará en el Infierno”. Y dijo también: “Quien crea en Al-lah y en el día final, que hable el bien o que se calle. Y quien crea en Al-lah y en el día final, que sea generoso con su vecino. Y quien crea en Al-lah y en el día final, que sea generoso con su huésped”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estableció las instrucciones tolerantes del Islam, sus buenos modales y sus nobles virtudes en los corazones de sus compañeros, hasta que se convirtieron en un método de vida con que viven y conviven con toda la gente.

Este es Ya‘far ibn Abi Talib quien habló con An-Nayashi diciéndole:

‘‘¡Oh rey!  Éramos gente de Yahiliah, adorábamos a los ídolos, comíamos carne de carroña, practicábamos obscenidades, rompíamos los lazos familiares, éramos malos vecinos, el poderoso de entre nosotros devoraba al débil. Así estábamos hasta que Al-lah nos Mandó un Mensajero de entre nosotros mismos. Conocemos a su familia, su sinceridad, su fidelidad y su virtud. Nos llamó a adorar a Al-lah, el Único, y a dejar las piedras y los ídolos que adoraban nuestros padres, nos ordenó ser sinceros al hablar, tener lealtad, mantener los lazos de parentesco, tratar bien a los vecinos y abstenernos de lo ilícito y del matar. Además, nos prohibió la obscenidad, el perjurio, la malversación del patrimonio de los huérfanos y la difamación de las mujeres decentes. Luego, nos ordenó adorar a Al-lah, el Único y no asociarle, rezar, dar Az-Zakah y ayunar.

El verdadero musulmán no miente, engaña ni traiciona. El verdadero musulmán es aquél del que la gente está a salvo de su lengua y de su mano; y el verdadero creyente es aquel en que la gente confía respecto a sus sangres, honores, propiedades y almas. El verdadero musulmán es quien muestra los modales del Islam, de modo que a la gente reciben solamente el bien y la probidad por su parte. Si queremos poner una definición verdadera del verdadero musulmán no podremos encontrar otra expresión que la del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Es aquél del que la gente está a salvo de su lengua y de su mano”. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¿Quieren que les cuente acerca del creyente? Es aquel en que la gente confía respecto a sus propiedades y almas; El musulmán es aquél del que la gente está a salvo de su lengua y de su mano, el muyahid es aquel que se esfuerza para realizar la obediencia de Al-lah Y el emigrante es el que emigra de los pecados”.

El mensaje del Islam es el mensaje de la humanidad, sabiduría, tolerancia, misericordia, amplitud, flexibilidad; un mensaje que une y no diferencia; el Islam es justicia, misericordia, tolerancia, facilidad y humanidad. Lo que ayuda a realizar estos nobles sentidos es puro principio del Islam y lo que se enfrenta a ellos se enfrenta al Islam y a sus propósitos.

   ¡O Nuestro Señor, guíanos a los mejores modales y aléjanos a los peores! Proteja Egipto, a su pueblo, ejército y policía! ¡Oh Misericordioso!  

El recuerdo de Al-lah, Alabado sea, y su influencia en la rectitud del alma humana

Alabado sea Al-lah, Señor de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

                                                                                           { الَّذِينَ آمَنُوا وَتَطْمَئِنُّ قُلُوبُهُم بِذِكْرِ اللَّهِ أَلَا بِذِكْرِ اللَّهِ تَطْمَئِنُّ الْقُلُوبُ }

“Los corazones de los creyentes se sosiegan con el recuerdo de Al-lah ¿Acaso no es con el recuerdo de Al-lah que se sosiegan los corazones?”

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Al-lah, Alabado sea, ordenó a la gente que lo invoquen mucho, prometiéndoles una gran recompensa. Dijo Al-lah, Alabado sea, al respecto:  { يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اذْكُرُوا اللَّهَ ذِكْرًا كَثِيرًا * وَسَبِّحُوهُ بُكْرَةً وَأَصِيلًا} ¡Oh, “¡Creyentes! Tengan presente a Al-lah en todo momento, y glorifíquenlo por la mañana y por la tarde”.

, {وَالذَّاكِرِينَ اللَّهَ كَثِيرًا وَالذَّاكِرَاتِ أَعَدَّ اللَّهُ لَهُمْ مَغْفِرَةً وَأَجْرًا عَظِيمًا}

 “Al-lah les tiene reservado Su perdón y una gran recompensa a los musulmanes y las musulmanas  (…) a los que recuerdan frecuentemente a Al-lah y a las que recuerdan frecuentemente a Al-lah”.

{إِنَّمَا الْمُؤْمِنُونَ الَّذِينَ إِذَا ذُكِرَ اللَّهُ وَجِلَتْ قُلُوبُهُمْ وَإِذَا تُلِيَتْ عَلَيْهِمْ آيَاتُهُ زَادَتْهُمْ إِيمَانًا وَعَلَى رَبِّهِمْ يَتَوَكَّلُونَ *الَّذِينَ يُقِيمُونَ الصَّلَاةَ وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ *أُولَئِكَ هُمُ الْمُؤْمِنُونَ حَقًّا لَهُمْ دَرَجَاتٌ عِنْدَ رَبِّهِمْ وَمَغْفِرَةٌ وَرِزْقٌ كَرِيمٌ}

“Los creyentes son aquellos que cuando les es mencionado el nombre de Al-lah sus corazones se estremecen, y que cuando les son recitados Sus versículos les aumenta la fe y se encomiendan a su Señor. [Los creyentes] son quienes realizan la oración y dan en caridad parte de lo que les he proveído. Estos son los verdaderos creyentes, que alcanzarán grados elevados ante su Señor, el perdón y un sustento generoso”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, incitó a su nación a que recuerde mucho a Al-lah, Alabado sea, diciendo: “¿Acaso no he de informarles sobre la mejor y más pura obra ante su Señor, la que eleva más en grados, la que es mejor para ustedes que donar oro y plata, y mejor que encontrarse con el enemigo, golpear sus cuellos y que ellos golpeen los suyos? Dijeron: por supuesto. Él dijo: “El recuerdo de Al-lah el Altísimo”.

El recuerdo de  Al-lah, Alabado sea, es una gran adoración;  es fácil de hacer y de innumerables virtudes. Relató Abu Said Al Judrí que Mu’awíyah Ibn Abi Sufián dijo: “El Mensajero de Al-lah se encontró con un círculo formado por sus compañeros y dijo: «¿Por qué están sentándose aquí?». Ellos dijeron: “Estamos sentándonos para rememorar a Al-lah y alabarlo porque nos ha guiado al Islam y nos bendijo con él”. Él dijo: «Por Al-lah, ¿están sentándose sólo con ese propósito?». Ellos dijeron: “Por Al-lah, estamos sentándonos sólo con ese propósito”. Él dijo: «No les pedí que me lo juraran porque estuviera acusándolos, sino que Gabriel vino a mí y me dijo que Al-lah estaba alardeando de ustedes ante los ángeles»”.

El recuerdo es la vida de los corazones y el habla más querida por Al-lah, Alabado sea. Relató Abu Musa que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El ejemplo de quien recuerda a su señor y quien no lo recuerda es como el vivo y el muerte”. Relató Abu Dharr, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le visitó un día. Dijo Abu Dharr: ¡Oh por quien daría a mi madre y mi padre por rescate! ¿Cuál es el habla más querida por Al-lah, Alabado sea? Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Lo que Al-lah eligió para sus ángeles: ¡Gloria a Ti, nuestro Señor, para Ti es la Alabanza; Gloria a Ti, nuestro Señor, para Ti es la Alabanza!). Relató Samura Ibn Yundab que el Mensajero de Al-lah dijo: “Las palabras más queridas por Al-lah son cuatro indistintamente de por cuál se empieza: ‘Glorificado sea Al-lah; ¡Alabado sea Al-lah’; ¡No hay más dios que Al-lah; y ‘Al-lah es el más grande!».

También el Mensajero de Allah dijo: “Se han adelantado los mufarridun” dijeron ¿Quiénes son los mufarridun mensajero de Alah? Dijo: “Aquellos y aquellas que recuerdan a Al-lah incesantemente”. Por eso, el recuerdo de Al-lah, Alabado sea, fue la recomendación del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a Mu`adh», que Al-lah esté complacido con él, cuando le dijo: “!Oh Mu`adh» Mu`adh resporndió:»Sí Mensajero de Al-lah» El Profeta respondió: «Por Al-lah, te amo» Mu`adh respondió: “Por mi padre y mi madre. ¡Por Al-lah, Te amo demasiado!”. El Profeta respondió: «te recomiendo Mu’adh: nunca deja decir después de cada oración:» O Al-lah, ayudame a recordarte, a agradecerte y a bien adorarte”.

El recuerdo de Al-lah, Alabado sea, es una adoración continua del siervo en todas sus situaciones, que el musulmán está ordenado hacerla en todos los tiempos y en cualquier situación. En este sentido dijo Al-lah, Alabado sea:

{إِنَّ فِي خَلْقِ السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضِ وَاخْتِلَافِ اللَّيْلِ وَالنَّهَارِ لَآيَاتٍ لِّأُولِي الْأَلْبَابِ * الَّذِينَ يَذْكُرُونَ اللَّهَ قِيَامًا وَقُعُودًا وَعَلَى جُنُوبِهِمْ}

 “En la creación de los cielos y de la Tierra, y en la sucesión de la noche y el día, hay signos para los dotados de intelecto. Que invocan a Al-lah de pie, sentados o recostados”. La vida del musulmán está llena del recuerdo, en su adoración y sus actos. En este contexto, la oración es un recuerdo; dice Al-lah, Alabado sea: { وَأَقِمِ الصَّلَاةَ إِنَّ الصَّلَاةَ تَنْهَى عَنِ الْفَحْشَاءِ وَالْمُنْكَرِ وَلَذِكْرُ اللَّهِ أَكْبَرُ}   “Haz la oración para recordarme”,  y “cumple con la oración, porque la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Tener presente a Al-lah [en el corazón durante la oración] es lo más importante”. Esto quiere decir que la oración tiene dos grandes propósitos: el primero: que la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables y el segundo es que el recuerdo de Al-lah, Alabado sea, que es el más importante y el más grande.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos legisló muchos invocaciones que el musulmán debe conservar.

Relató Abu Huraira que El Mensajero de Allah solía decir por la mañana: “¡Allahumma bika asbahna wa bika amsaina; wa bika nahiá wa bika namút, wa ilaika an-nushúr!’ (¡Oh Al-lah, por Ti hemos amanecido y por Ti hemos anochecido; por Ti vivimos y por Ti morimos; y a Ti seremos congregados!). Y al anochecer decía lo mismo excepto en la última parte dijo: ‘¡wa ilaikal masír!’ (Y a Ti será el retorno!)”. ¡Qué bonito es empezar el día y terminarlo por el recuerdo de Al-lah, Alabado sea, y continuar recordando a Al-lah, Alabado sea, a lo largo del mismo!

Hay recuerdos que se dicen a la hora de salir de la casa y cuando entrar en la misma. Dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien dice al salir de su casa: ‘Bismi Al-lah tawakkaltu alá Allah, wa la haula wa la qwata illa bi Allah’ (En el nombre de Al-lah, en Él confío. Y no hay poder ni capacidad excepto por Allah), se le dirá: Has sido guiado, protegido, Al-lah te ha bastado y el Satanás se ha apartado de tu camino».  También  «la madre de los creyentes» Umm Salama, que Al-lah esté complacido con ella, relató que el Profeta, a la hora de salir de la casa, solía decir: “Bismillah tawakkaltu ‘Ala Al-lah. Al-lahumma inní aúdhu bika an adilla au udalla; au azilla au uzalla; au adhlima au udhlama; au ayhala au iuyhala alaya». (En el nombre de Allah, en Él confío plenamente. ¡Oh Allah, me refugio en Ti de que pueda extraviar o ser extraviado; de inducir a alguien a lo prohibido o de ser inducido; de ser el causante de una injusticia o de que me suceda a mí; y de inducir a alguien al error o de ser yo el inducido!)”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “¿Acaso alguno de vosotros, sería capaz de conseguir cada día mil buenas acciones?’ Le preguntó uno de los que allí estaban reunidos con él: ‘¿Cómo puede alguien conseguir mil buenas acciones? Dijo: ‘¡Implorando a Al-lah diciendo: ‘Subhana Allah’ (Alabado sea Allah) cien veces, y se le registrarán mil buenas acciones; o se le borrarían mil malas acciones!

Asimismo, hay invocaciones que se dicen a la hora de comer y beber como decir “Bismil-lah” al principio y “Alhamdulel-lah” al final.

Dijo Abu Hafs Umar Ibn Abu Sálama: «Siendo un muchacho, estaba yo bajo la protección del Mensajero de Al-lah  y mi mano iba de un lado para otro del plato de comida, cogiendo de aquí y de allá. Y me dijo el Mensajero de Allah : ‘¡Muchacho! Di antes de comer: ‘En el nombre de Al-lah’. Come con tu mano derecha y come de tu lado’.
Y así fue como lo hice en adelante». El Mensajero de Al-lah solía decir después de comer: «¡Alabanzas para Al-lah, Aquel que nos ha dado de comer y beber, y nos concedió el favor de ser musulmanes”.

También, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, legisló la invocación de Al-lah, Alabado sea, a la hora de entrar en los mercados, explicando la gran recompensa de tal acto, diciendo: “Quien dice al entrar en el mercado: ¡La ilaaha il-la Al-laahu wáhdahu laa sharika lahu, lahul mulku wa lahul hamdu iuhi wa iumitu wa huwa hai-iun laa iamuutu biádihil Jeiru wa huwa ‘ala kulli shai ín qadir.’ (No hay divinidad salvo Al-lah, Único sin asociado. Suyo es el reino y Suya es la alabanza. Él da la vida y la muerte. Él es el Viviente que no muere. En Sus manos está el bien y es sobre toda cosa Poderoso) Al-lah se la registrará como un millón de buenas acciones, le borrará con ella un millón de  pecados de las que haya cometido y le construirá una casa en el paraíso”.

El musulmán debe recordar a Al-lah, Alabado sea, al ver una cosa que le gusta diciendo: ¡Esto es lo que Al-lah ha querido!, todo el poder proviene de Al-lah. Dijo Al-lah, Alabado sea,  “Deberías haber dicho cuando ingresaste a tus viñedos: ¡Esto es lo que Al-lah ha querido!, todo el poder proviene de Al-lah. Ya ves que poseo menos riqueza e hijos que tú”. Lo mismo debe hacer al ver gente desgraciada, agradeciendo a Al-lah, Alabado sea. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Aquel que se encuentra con una persona desgraciada y dice “Gracias a Al-lah por haber protegido a mí de lo que te ha afectado y me prefirió sobre muchas de Sus criaturas, estará salvo de esta desgracia, sea lo que sea”.

El creyente debe refugiarse a Al-lah, Alabado sea, suplicándole en los tiempos de turbación. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{وَذَا النُّونِ إِذ ذَّهَبَ مُغَاضِبًا فَظَنَّ أَن لَّن نَّقْدِرَ عَلَيْهِ فَنَادَى فِي الظُّلُمَاتِ أَن لَّا إِلَهَ إِلَّا أَنتَ سُبْحَانَكَ إِنِّي كُنتُ مِنَ الظَّالِمِينَ * فَاسْتَجَبْنَا لَهُ وَنَجَّيْنَاهُ مِنَ الْغَمِّ وَكَذَلِكَ نُنجِي الْمُؤْمِنِينَ}

[El Profeta] Jonás, cuando se marchó enojado [con la gente de su pueblo que se negaron a creer en él], pensó que no lo iba a castigar [por no haber tenido paciencia, pero lo hice tragar por la ballena], e invocó desde la oscuridad [de su estómago]: “No hay otra divinidad más que Tú. ¡Glorificado seas! En verdad he sido de los injustos”. Respondí su súplica y lo libré de su angustia. Así salvo a los creyentes”.

El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  solía decir ante las desgracias: “La ilaha il-la Allah Al Adhím Al Halím, La ilaha il-la Allah Rabbo Al Arch Al Adhím, La ilaha il-la Allah Rabbo Al Samawáti wa Rabbo Al Ardi Rabbo Al Arch Al Karím.” (No hay divinidad excepto Allah el Grandioso Afable, no hay divinidad excepto Alah Señor del Trono grandioso, no hay divinidad excepto Al-lah Señor de los cielos, Señor de la tierra y Señor del noble Trono.)

Esto fue un conjunto de invocaciones que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, legisló, como guía y salvación de la distracción y del Satanás. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{اللَّهُ نَزَّلَ أَحْسَنَ الْحَدِيثِ كِتَابًا مُتَشَابِهًا مَثَانِيَ تَقْشَعِرُّ مِنْهُ جُلُودُ الَّذِينَ يَخْشَوْنَ رَبَّهُمْ ثُمَّ تَلِينُ جُلُودُهُمْ وَقُلُوبُهُمْ إِلَى ذِكْرِ اللَّهِ ذَلِكَ هُدَى اللَّهِ يَهْدِي بِهِ مَنْ يَشَاءُ وَمَنْ يُضْلِلِ اللَّهُ فَمَا لَهُ مِنْ هَادٍ}

“Al-lah ha revelado el mejor de los Mensajes, que es un Libro armonioso [sin contradicciones] que reitera [las enseñanzas]. Su recitación hace erizar la piel de quienes tienen temor de su Señor. [Los creyentes] cuando recuerdan a Al-lah, su piel y sus corazones se apaciguan. Esta es la guía de Al-lah, con la que Él encamina a quien quiere; pero sepan que para quien Al-lah decreta el desvío, no habrá nadie que lo pueda guiar”.

{وَاذْكُرْ رَبَّكَ فِي نَفْسِكَ تَضَرُّعًا وَخِيفَةً وَدُونَ الْجَهْرِ مِنَ الْقَوْلِ بِالْغُدُوِّ وَالْآصَالِ وَلَا تَكُنْ مِنَ الْغَافِلِينَ}

“Recuerda a Tu Señor en tu interior con sometimiento y temor, e invócalo con voz baja por la mañana y por la tarde. No seas de los indiferentes”.

Y dice también:

{وَمَنْ يَعْشُ عَنْ ذِكْرِ الرَّحْمَنِ نُقَيِّضْ لَهُ شَيْطَانًا فَهُوَ لَهُ قَرِينٌ}

“A quien deje de recordar al Misericordioso le asignaré un demonio que será su compañero inseparable”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

*      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

La invocación de Al-lah, Alabado sea,  fue el método de la vida de los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que practicaban continuamente; por eso, formaron una sociedad que teme a Al-lah, Alabado sea,  lejos de las agresiones. En este sentido, cuando Abu Bakr Al Seddiq, que Al-lah esté complacido con él, nombró a Umar Ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él, juez, Umar duró un año completo sin que nadie comparezca ante él. Entonces, Umar pidió a Abu Bakr que acepte su dimisión, Abu Bakr le preguntó ¿pides dimitirte por causa de la dificultad del cargo? Respondió Umar: No, Califa del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pero no puedo hacer nada con un pueblo creyente, cada uno sabe sus derechos y deberes, se aman cada uno al otro como si estuviera amando a sí mismo; si uno de ellos está ausente lo buscan, si cae enfermo lo visitan, si necesita algo lo ayudan, si le ocurre una desgracia le consuelan, su religión está basada en el consejo y su ética es ordenar el bien y prohibir hacer el mal, entonces ¿para qué disputan?, ¿para qué disputan?

Si el musulmán invoca a Al-lah, Alabado sea, con el corazón, repitiéndola con la lengua y practicándola con los órganos, su alma será recta y obtendrá la complacencia de Al-lah, Alabado sea, su sustento será bendito, se deshará de su tristeza y le colmará el sosiego y la misericordia.

¡O Nuestro Señor, ayúdanos a recordarte, a agradecerte y a bien adorarte! proteja Egipto y concédelo el bienestar, a su pueblo y a todos los países del mundo!

Jurisprudencia de la construcción de los estados

Alabado sea Al-lah, Señor de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

‏‏{وَتَعَاوَنُوا عَلَى البِرِّ وَالتَّقْوَى وَلاَ تَعَاوَنُوا عَلَى الإِثْمِ والعُدْوَانِ}.

“(…) sino que cooperen a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

No cabe duda de que todas las naciones y los pueblos que aspiran a construir un Estado fuerte y estable, con todas sus energías y recursos con el fin de lograr sus sueños. Construir los estados es una ciencia que requiere experiencia, conocimiento y comprensión de las circunstancias y los retos con las que se enfrentan. Hay gran diferencia entre la jurisprudencia de individuos y grupos y la de la construcción de los estados y su voluntad en un mundo que cambia y convierte rápidamente, que no sabe hablar otra lengua que la de alianzas y bloques políticos, económicos y culturales, un mundo dominado por normas, leyes y pactos internacionales que ningún prudente, además de un estado, puede ignorarlos, dejar de reaccionar con ellos o con las circunstancias actuales.

El Estado es protección, seguridad, confianza, estabilidad, régimen, instituciones, bases intelectuales, políticas, económicas, organizativas y legislativas. Sin el Estado solamente se queda el caos.

Uno de los elementos de la construcción de los estados es la fortificación de las instituciones del Estado nacional, exaltar el Estado de ley, constitución y justicia. Esto requiere que los individuos respeten las leyes y los órdenes del Estado, cumplan con las normas del tráfico, no las violen revertiendo las tendencias, aumentando la velocidad o cometiendo otras agresiones contra los derechos del camino o de la gente, lo que puede causar la muerte de la misma persona o de los demás, herirlos o aterrorizarlos. En este contexto dice Al-lah, alabado sea: “Y no sigan el camino de perdición con vuestra propia voluntad, sino que haced el bien, porque Al-lah ama a los que hacen el bien”; y dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ni perjuicios, ni represalias”.

Conservar el orden público y respetarlo contribuye a la construcción de un Estado fuerte y estable. Por consiguiente, el desarrollo de los países civilizados se debe al cumplimiento con las leyes y aplicarlas. Entre los principios del respeto del orden se destaca el cumplimiento con el principio de los derechos y los deberes. Tal y como el ser humano consigue sus derechos, tendrá que cumplir con sus deberes hacia su sociedad como el hecho de pagar los servicios que le presta el Estado, y dejar de evitar el hecho de incumplir estos deberes.

Respetar las leyes y cumplir con ellas es uno de los elementos más importantes de la construcción del Estado. La ley es la protección de todos los ciudadanos; pues no se imagina una sociedad estable sin el respeto de las leyes. Entonces, cada uno de los individuos en la sociedad debe asumir su responsabilidad para conseguir el interés público, que la sociedad gozará con sus frutos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Todos vosotros sois como pastores y todos vosotros sois responsables por vuestro rebaño.  El Soberano es responsable por su rebaño. El hombre es como pastor en su familia y responsable por su rebaño. La mujer es como pastora en la casa de su marido y es responsable por su rebaño. El sirviente es como pastor en los bienes de su amo y es responsable por su rebaño». Y todos vosotros sois como pastores y sois responsables por vuestros rebaños”. La sociedad responsable es una sociedad coherente, donde cada uno conoce su papel y respeta al prójimo. También nos hace falta respetar el orden público, cumplir con las leyes y con los derechos de los demás, para que la justicia se difunda, la sociedad goce de la seguridad, paz y estabilidad y para que nuestro país logre la posición que merece.

La fuerte economía es una de las bases más importantes del estado; y uno de sus pilares básicos que no puede construirse sin ellos; pues, La fuerte y estable  economía ayuda a los estados a cumplir con sus deberes locales e internacionales y ofrecer buena vida a sus ciudadanos. Cuando la economía se debilita, se difunde la pobreza y las enfermedades, se agita la vida, surgen las crisis, se echa a perder la ética, se aumentan los crímenes, se predestina la oportunidad para los enemigos que esperan ansiosamente a los estados e intentan vencerlos y causarlos un estado interminable de caos. Las naciones que no tienen ni producen sus básicas necesidades no pueden tener su propia voluntad, su palabra o la independencia de su decisión.

La fuerte economía del Estado facilita al pueblo vivir con dignidad y gloria. Por eso, El Islam se preocupó mucho por el dinero, porque es el fundamento de la vida.

Construir los estados económicamente requiere hacer trabajo perfectamente, pues ninguna  nación, institución o familia puede desarrollarse sin el trabajo esforzado. Y no se requiere solamente aumentarla, pues hay que hacerlo con perfección, que tiene resultados a favor de todos los ciudadanos. Al-lah, enaltecido sea, nos ordenó esforzarse en la tierra, después de cumplir con los derechos de Al-lah, alabado sea, pues Al-lah dice: {فَإِذَا قُضِيَتِ الصَّلَاةُ فَانْتَشِرُوا فِي الْأَرْضِ وَابْتَغُوا مِنْ فَضْلِ اللَّهِ وَاذْكُرُوا اللَّهَ كَثِيرًا لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ}،  «Cuando haya terminado la oración recorran la tierra, procuren el sustento y recuerden mucho a Al-lah, que así triunfarán».  Y dijo también:  {هُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ الْأَرْضَ ذَلُولًا فَامْشُوا فِي مَنَاكِبِهَا وَكُلُوا مِنْ رِزْقِهِ وَإِلَيْهِ النُّشُورُ }  “Él es Quien les ha facilitado la vida sobre la Tierra. Recorran sus caminos y coman del sustento de Al-lah, que ante Él comparecerán”. El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que lo mejor que un siervo come es lo que alcanzó por su propio trabajo y esfuerzo, diciendo «Nadie comerá jamás una mejor comida que la que se ganó con el trabajo de sus propias manos. Dawûd, el Profeta de Al-lah, comía del trabajo de sus manos». También el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien se encuentra cansado por motivo del trabajo por su propia mano se le perdonarán sus pecados”.

El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando uno de ustedes tenga en la mano una semilla para plantarla y llegue el fin del mundo, que la plante mientras pueda”, y dice también: “Todo musulmán que plante un árbol obtiene la recompensa de una caridad (sádaqa) por todo cuanto se coma de él, así como por lo que se robe de él y por toda pérdida que padezca”. Con el trabajo y la producción se reconstruye la tierra, se construyen los y con ellos también el hombre puede conservar su dignidad y nobleza.

Uno de los elementos de la construcción de los estados es la formación de la conciencia cultural, religiosa, intelectual y científica. La ausencia de la conciencia no puede construir un Estado fuerte y estable, por lo tanto, los individuos dentro de la sociedad deben tener esta conciencia y saber sus deberes y derechos.

Esto se realiza por la formación de la conciencia y el comportamiento de todos los individuos de la nación a través de la educación moral, la cultura fructífera, el enfrentamiento a la ignorancia. Por eso, todas las instituciones deben colaborarse para formar la conciencia cultural, religiosa, intelectual y científica, que habilita a la gente a que comprendan los retos con el fin de enfrentarse a ellos, desmentir los rumores y acabar con ellos, dejar de creer las mentiras y los rumores tendenciosos que intentan dañar nuestro estado. En este sentido dijo Al-lah, alabado sea: {يَاأَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”.

También debemos ser conscientes y atendidos, aprovechar las pruebas y experiencias de la vida según la orden divina: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا خُذُوا حِذْرَكُمْ}  “¡Oh, creyentes! Tomen precaución”. Por otra parte, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al creyente no le pica la serpiente dos veces desde el mismo agujero”. Asimismo, debemos entender que la construcción de los estados y conservarlos es una responsabilidad nuestra, cada uno en su campo, afirmando que la construcción no será completa sin enfrentarse a los destructivos. En este contexto dice el poeta:

¿Cuándo será completa la construcción,

 si uno construye y otro destruye?

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Ayuda a tu hermano siendo opresor u oprimido». Pero un hombre dijo al respecto: ¡Mensajero de Allah!, le ayudaré si está oprimido, pero si es el opresor, ¿cómo le voy a ayudar? Él le respondió: ‘Le impides que lo sea y así le estás ayudando’”. Cada uno de nosotros, en el marco de su responsabilidad, tiene que enfrentarse a los que salen fuera de la fila nacional o dañan los intereses de la patria. Así, el padre impide a su hijo, el hermano impide a su hermano, el amigo a su amigo, que no seamos negativos o no nos damos cuenta de lo que ocurre en nuestro alrededor. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “No seáis sin carácter, diciendo: si la gente actúa bien nosotros actuaremos bien y si la gente actúa injustamente también lo haremos, sino acostumbraos a actuar bien y alejarse de la injusticia”. Y dice también: “El ejemplo del que respeta los límites de Al-lah y el de quien los sobrepasa es el de cierta gente que se distribuye en un barco echándolo a suertes. A unos les toca arriba y a otros abajo. El grupo de abajo, al tener que subir para coger agua, molestaría siempre a los otros. Así que decidió abrir un agujero abajo. Con lo cual, se aliviaría el problema anterior. Sin embargo, perecerían todos ahogados si no lo impidieran los otros. O sea que, al evitar un mal menor, ocasionarían otro peor aún. Sin embargo, si hubieran cooperado, se hubieran salvado todos”.

 No es bastante que el hombre sea devoto sino, depende de la jurisprudencia de la época, debe ser reformador. Dice  Al-lah, alabado sea:

{لَا خَيْرَ فِي كَثِيرٍ مِنْ نَجْوَاهُمْ إِلَّا مَنْ أَمَرَ بِصَدَقَةٍ أَوْ مَعْرُوفٍ أَوْ إِصْلَاحٍ بَيْنَ النَّاسِ وَمَنْ يَفْعَلْ ذَلِكَ ابْتِغَاءَ مَرْضَاتِ اللَّهِ فَسَوْفَ نُؤْتِيهِ أَجْرًا عَظِيمًا}،

“En la mayoría de las conversaciones secretas no hay ningún bien, excepto las que sean para coordinar una ayuda social, hacer una buena acción o reconciliar entre las personas. A quien lo haga anhelando complacer a Al-lah, lo agraciaré con una grandiosa recompensa”, {وَمَا كَانَ رَبُّكَ لِيُهْلِكَ الْقُرَى بِظُلْمٍ وَأَهْلُهَا مُصْلِحُونَ}  “Tu Señor jamás destruiría un pueblo injustamente, cuando sus habitantes ordenan hacer el bien”. La reforma es el camino de los profetas y mensajeros, con la cual se consigue la construcción de los estados y se conserva su unidad, fuerza y coherencia, para que la humanidad viva en paz y amor, sin discordia, diferencia, violencia, terrorismo ni corrupción en la tierra a través del asesinato y la descomposición.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

*      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Otro elemento de la construcción del Estado es la construcción social. El Islam se interesa por la fuerza de los lazos y las relaciones sociales entre los individuos de la sociedad, la colaboración y cooperación entre los individuos de la misma sociedad y confirma la prohibición de dañar a los demás, partiendo del dicho del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ninguno de vosotros será un verdadero creyente hasta que desee para su hermano lo que desea para sí mismo”. “Por Al-lah, que él no cree, por Al-lah que él no cree, por Al-lah que él no cree.
Se le cuestionó: ¿Quién no cree? Y contestó: Aquel cuyo vecino no está a salvo de sus perjuicios”, y dijo: “No creó en mí aquel que duerme comiendo mientras que su vecino está hambriento y él lo sabe”.

Uno de los aspectos de la construcción social es la coherencia familiar, que conserva la existencia de la familia, que trata del primer adobe de la sociedad. Es la que asume el papel de proteger a los niños, cuidarlos y criar sus cuerpos y mentes. Bajo la sombra de la familia se encuentran los sentimientos de amor, misericordia y solidaridad. En el seno de la familia coherente crecen las buenas éticas y las nobles peculiaridades, se difunde el amor. Pero no debemos limitarnos a esto, pues la familia asume una responsabilidad respecto a sus hijos. En este sentido dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ya es suficiente mal el de aquel que no cumple con su obligación de mantener a su familia”.

Y ¿Qué mal es más grave que dejar a tus queridos hijos objeto de las ideas extraviadas o de los grupos extraviados? Lo haces sin hacer tu deber hacia ellos, formando su conciencia por los peligros y retos que nos rodean y recordándoles siempre su deber hacia su patria, porque el amor a la patria se hereda.

De los elementos de la construcción del Estado también la exaltación de los valores morales y los comportamientos. Las naciones y civilizaciones que no se basan en los valores y moralidades son naciones débiles y civilizaciones más débiles. Y más aún, llevan los motivos de su destrucción dentro de su construcción y levantamiento. Con las éticas se eleva el musulmán en los escalones de la fe, y se sobre cargan sus balanzas en el Día Final. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Lo más pesado en la balanza del ser humano en el Día del Juicio Final serán los buenos modales, y ciertamente Al-lah detesta lo obsceno e inmoral”. El Mensajero de Al-lah fue interrogado acerca de aquello que sería la causa de admisión de la mayoría de gente del Paraíso, y respondió: “Temer a Al-lah y una buena actitud”. Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que la ética es el indicador de la perfección o la reducción de la fe diciendo: “Los creyentes cuyo fe es más completo son aquéllos que tienen el mejor carácter”.

La ética protege al hombre de los vicios y de las palabras destructivas y malvadas. Al-lah, alabado sea, dice al respecto: {وَمَثَلُ كَلِمَةٍ خَبِيثَةٍ كَشَجَرَةٍ خَبِيثَةٍ اجْتُثَّتْ مِنْ فَوْقِ الْأَرْضِ مَا لَهَا مِنْ قَرَارٍ }  “En cambio, una palabra maligna es como un árbol dañino que ha sido arrancado de la tierra y no tiene dónde afirmarse”.

¡Oh nuestro Señor, guíanos a la mejor ética y al mejor dicho;  concédenos la paz y seguridad y proteja Egipto, su pueblo y todos los países del mundo!