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La nación de Lee… la nación de perfecciona… entre los eruditos de la Umma y los de la sedición

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; Quien dice en el Noble Corán:

: {قُلْ هَلْ يَسْتَوِي الَّذِينَ يَعْلَمُونَ وَالَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ إِنَّمَا يَتَذَكَّرُ أُولُو الْأَلْبَابِ}

“¿Acaso son iguales los que tienen conocimiento y los que no tienen conocimiento?” Solo reflexionan los dotados de entendimiento”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam exhorta a buscar la ciencia e insta a realizar esfuerzos muy serios para alcanzarla. Prueba de ello es el hecho de que las primeras aleyas coránicas reveladas son las siguientes:

{اقْرَأْ بِاسْمِ رَبِّكَ الَّذِي خَلَقَ * خَلَقَ الْإِنْسَانَ مِنْ عَلَقٍ * اقْرَأْ وَرَبُّكَ الْأَكْرَمُ * الَّذِي عَلَّمَ بِالْقَلَمِ * عَلَّمَ الْإِنْسَانَ مَا لَمْ يَعْلَمْ}

“¡Lee1! [¡oh, Mohamed!] En el nombre de tu Señor, Quien creó todas las cosas. Creó al hombre de una célula embrionaria. ¡Lee! Que tu Señor es el más Generoso. Enseñó la escritura con la pluma; y le enseñó al hombre lo que este no sabía”.

El primer orden celestial revelado exige leer. La lectura es el primer camino hacia la ciencia. Luego viene la alusión a la pluma, que es la herramienta para inscribir la ciencia. Esto atrae la atención hacia la virtud de la ciencia, la incitación a buscarla y la exhortación a seguirla. Esto se refiere a que el islam es la religión de la ciencia y del saber y que la comunidad musulmana es la de la ciencia y la fundación de la civilización.

Un sura completo del Noble Corán lleva el nombre de la Pluma.

Al-lah, Alabado sea, comienza este Sura  diciendo: {ن * وَالْقَلَمِ وَمَا يَسْطُرُونَ}

“Nun. Juro por la pluma y por [los conocimientos que con ella] se escriben”. Poniendo de relieve la importancia de las herramientas y los medios de la ciencia. Es bastante honor para la ciencia que Al-lah, Alabado sea, sólo ordenó a su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pedir más en materia de ciencia, diciendo: {وَقُلْ رَبِّ زِدْنِي عِلْمًا}Y di: “¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”. Y más aún, El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que la salida en busca de la ciencia está en el sendero de Al-lah y que los esfuerzos en la búsqueda de la ciencia constituyen un medio de acceso al Paraíso. Dice al respecto: “Quien haya partido en busca del saber está en el sendero de Al-lah hasta que vuelva”. Y dice también: “Quien viaja en búsqueda del conocimiento, Al-lah le facilitará una de las vías que conducen al Paraíso”. La ciencia es uno de los pilares de la fundación de los Estados y de su progreso. Es gracias a la cual el hombre gana el prestigio y el lugar elevado.

El Noble Corán eleva el prestigio de los científicos sin tener en cuenta sus diversas disciplinas. Al-lah, Alabado sea, dice:  {يَرْفَعِ اللَّهُ الَّذِينَ آمَنُوا مِنكُمْ وَالَّذِينَ أُوتُوا الْعِلْمَ دَرَجَاتٍ وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ}  “Sepan que Al-lah elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento. Al-lah sabe cuánto hacen”. Al-lah, Alabado sea, testimonia a favor de los científicos que son los que verdaderamente le temen diciendo:: {إِنَّمَا يَخْشَى اللَّهَ مِنْ عِبَادِهِ الْعُلَمَاءُ إِنَّ اللَّهَ عَزِيزٌ غَفُورٌ}  “Los siervos que tienen más temor devocional de Al-lah son los sabios. Al-lah es Poderoso, Absolvedor”.  Por su elevada posición y prestigio, Al-lah los honró al testificar sobre el certificado más supremo diciendo: {شَهِدَ اللَّهُ أَنَّهُ لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ وَالْمَلَائِكَةُ وَأُولُو الْعِلْمِ قَائِمًا بِالْقِسْطِ لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ}  “Al-lah atestigua, y con Él los ángeles y los dotados de conocimiento, que no existe más divinidad que Él, y que Él vela por la justicia [y mantiene el equilibrio]. No hay otra divinidad salvo Él, el Poderoso, el Sabio”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, afirma que los científicos son los herederos de los profetas en cuanto a la orientación de la gente hacia la verdad, la luz, la reforma y la construcción. Dice: “Por cierto que los sabios son los herederos de los Profetas, y sepan que los Profetas no dejamos bienes materiales como herencia, sólo el conocimiento, así que, quien lo tome, este le bastará y será más que suficiente” y dice también: “Los sabios se destacan ante Al-lah sobre los demás seres humanos, como se destaca la luna llena en una noche despejada sobre los demás astros”.

Sin duda alguna,  los sabios honrados Al-lah, Alabado sea,  y alabados por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, son los fieles sabios de la comunidad consciente de la grandeza del depósito que llevan; el de la ciencia, de la predicación y de la exposición. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Que Al-lah honre el rostro de quien oye mi palabra y la transmita tanto como la oiga».  Los fieles sabios de la comunidad son aquellos conscientes de la misión por la que Al-lah los elige. No se trata de una misión basada en el hecho de ganarse la vida con la ciencia o la religión. La misión de la que se ocupan es más sublime y más grandiosa. Al-lah, Alabado sea,  dijo a su Profeta Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él:  “Diles: “No les he pedido remuneración alguna, mi recompensa ha de dármela Al-lah; Él es Testigo de todas las cosas”.  También dice: “Diles: “No les pido ninguna remuneración a cambio [de enseñarles el Mensaje]. Quien quiera, que tome un camino hacia su Señor”. Al-lah cuenta en boca de sus profetas: Noé, Hud, Saleh, Lot y Choaib (la paz sea con todos ellos): “No les pido remuneración a cambio [de transmitirles el Mensaje]. Mi recompensa me la dará el Señor del Universo”.Esta fórmula común realiza la unidad de propósito, del método, la sinceridad de la intención hacia Al-lah, el único y la plena devoción a él.

Los verdaderos sabios de la comunidad son los que despliegan su tiempo y sus esfuerzos y ofrecen su ciencia al servicio de su religión y de su patria. Allí orientan a la gente hacia el justo medio, la moderación, la tolerancia y la misericordia. Por lo tanto, su llamamiento tiene como fruto generaciones benéficas que construyen sin destruir, poblar sin destruir, elevan los valores humanos, subliman la dignidad humana, conviven pacíficamente con todo el mundo. Esta es la ciencia útil la que beneficia a su autor después de su muerte. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Cuando un hijo de Adán (un ser humano) muere, acaban sus obras salvo tres obras: Una caridad de beneficio continuo, un conocimiento beneficioso (que descubrió o propagó), o un hijo virtuoso que ora por él”.  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pedía ayuda a ala contra esta ciencia inútil que no construye, ni puebla, ni ajusta las moralidades y la conducta. Dice: «Pidan a Al-lah una ciencia útil y pídanle ayuda contra la ciencia inútil». Entre las invocaciones del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¡Oh Allah! En Ti me refugio del conocimiento inútil, del corazón que no venera y del alma que no se sacia y de la súplica que no encuentra respuesta”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Los fieles sabios de la comunidad son los hombres de la buena guiada, del buen ritmo, de la moderación y del justo medio, de los que llevan la bandera de moderación. Disipan de la religión de Al-lah la desviación de los fundamentalistas y las malas interpretaciones de los ignorantes, así como las mentiras forjadas por la gente de lo falso.

En cuanto a los eruditos de la sedición que toman la religión de Al-lah como montura con el fin de alcanzar sus objetivos y finalidades, se atrevieron a atacar la religión de Al-lah, Alabado sea, lanzaron fetuas perjudiciales e inútiles que dispersan en lugar de reunir, destruyen en lugar de construir y abren a la comunidad la puerta de la acusación de incredulidad contra la que el islam advirtió. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Si alguien dice a su hermano: tú eres infiel, uno de los dos es meritorio; o su hermano es efectivamente infiel, o lo acusaría». “Quien diga a su hermano “،oh, infiel!”, uno de ellos merecerá esa descripción. Si no fue como lo dijo, regresará hacia él”.

Los eruditos de la sedición toman el fundamentalismo, el extremismo y la estrechez por su propio método, que está muy lejos de la tolerancia y la moderación del islam. El islam elimina toda molestia, disipa a la gente toda dificultad. Dice Al-lah, Alabado sea:  “y  no les prescribió nada que no puedan cumplir”.  Y dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Facilitad las cosas y no las hagáis difíciles (para la gente en temas de religión). Dadles buenas noticias y no los hagáis huir (del Islam)”.  Y dijo Al-lah, Alabado sea:

“Hice de vosotros una comunidad moderada y justa, a fin de que fuerais  testigos ante la humanidad, y fuera el Mensajero testigo de vosotros”. La moderación significa justicia, moderación y evitar el exceso que ha causado la pérdida de las naciones. Dice  el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “¡Oh gente! tengan cuidado de la exageración (en la religión), porque ciertamente destruyó a quienes los precedieron”. Y dijo Sofian Al Zauri (que Al-lah lo tenga en su misericordia): «Para nosotros, la ciencia se basa en encontrar el permiso en función de la buena comprensión. En rigor,  todos son capaces de aplicarla.

Igual que los eruditos de la sedición son aquellos de mortificación que hablan sin saber. No son conscientes de la necesidad de que la comunidad tome los medios, ni saben que la población de la vida es una de las finalidades sublimes de las religiones. La gente no respeta nuestra religión a menos que avancemos en nuestros asuntos de la vida. Si la vida progresa, la gente respeta nuestra vida y nuestra religión. Quienes no lo entienden dedican sus exhortaciones a advertir de manera absoluta contra la vida terrena. Esto atrapa a las masas populares en la mala comprensión de las relaciones entre la vida y la religión y en la necesidad de recurrir a los medios. Han malinterpretado la devoción como el abandono de la vida, olvidando el dicho de  Al-lah, Alabado sea,  “¡Señor nuestro!  Danos bienestar en esta vida y en la otra, y presérvanos del tormento del Fuego”.

Afirmamos que atreverse a emitir fetuas por parte de los no especialistas es un extravío y un gran error. Muy a menudo, la fetua dada sin fundamento científico, daña la vida de las personas. Yabir narró: “Partimos de viaje y uno de nosotros se golpeó con una roca lastimando su cabeza. Durante la noche tuvo un sueño húmedo y preguntó a sus compañeros si le era permitido efectuar la ablución seca para purificarse. Ellos dijeron: «No creemos que sea correcto usar tierra si tienes agua disponible». Luego de esto realizó la ablución mayor y falleció al poco tiempo. Al regreso le contamos lo sucedido al Mensajero de Allah el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijo: “¡Lo mataron! ¡Que Al-lah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La pregunta es la cura de la ignorancia. Era suficiente para él realizar la ablución seca, vendar su herida, pasar sus manos mojadas encima de la herida y luego lavar el resto de su cuerpo”.

Es muy necesario que cada uno de nosotros se contente con dar su opinión en el marco de lo que conoce y desplegar sus esfuerzos dentro de los límites de su disciplina, para satisfacer a Al-lah, Alabado sea, y respeto de la ciencia y de la misión de la palabra. Cuántas palabras se lanzan sin saber quién conduce a la devastación, la destrucción y la corrupción. Guardar silencio es mejor que decir palabras perjudiciales e inútiles. Si el ignorante guarda silencio, no habrá más disputas. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  dice: «Quien cree en Al-lah y en el Último Día, que diga bien o se calle».

¡oh Al-lah! muéstranos claramente lo verdadero y ayúdanos a seguirlo, evidentemente muéstranos lo falso y ayúdanos a evitarlo, enséñanos lo que nos es útil, Aprovecha lo que nos enseñas y protege a Egipto y a todos los países del mundo.

Adoptar los medios necesarios para llegar a un fin es una de las leyes universales de Al-lah, Alabado sea

Todas las alabanzas pertenecen a Al-Alah, Señor de los Mundos, Quien dijo en el Noble Corán: (Diles [¡Oh, Muhammad!]: Obrad como queráis, y sabed que Allah, Su Mensajero y los creyentes verán vuestras obras; luego compareceréis ante el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él os informará de cuanto hicisteis). Atestiguo que no hay más dios que Al-lah, único sin asociados, y atestiguo que nuestro amado profeta Muhammad es Su siervo y mensajero. ¡Que Al-lah bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros!

Al-lah, Alabado sea, ha prescrito unas leyes que controlan este universo y normas que regulan sus movimientos con puntualidad. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo: (No le es posible al Sol alterar su curso [apareciendo de noche] y así alcanzar a la Luna, ni la noche puede adelantarse al día; todos los astros circulan por sus órbitas). Dijo también: (Por cierto, no habrá cambios en las leyes de Allah)

Al-lah, Alabado sea, ha convertido estas leyes en un equilibrio que establece las reglas de la vida y con el cual se efectuarán la reconstrucción y la protección de la tierra. Todo aquello representa uno de los propósitos de la creación. Al respecto, Al-ah, Alabado sea, dijo: (Él os creó de la tierra y os hizo vivir en ella. Implorad Su perdón [por los pecados cometidos] y arrepentíos, ciertamente mi Señor está cerca [cuando Le invocáis] y responde vuestras súplicas). Y en otra Aleya, Al-lah, Alabado sea, dijo: (y no obréis mal en la Tierra corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia, esto es mejor para vosotros si es que sois creyentes) Pues, Indudablemente, los pueblos que se habían dado cuenta de la veracidad de dichas leyes divinas y se habían actuado a base de estas, deberían reinar la tierra y desarrollarse hasta si no fueran musulmanes o no tuvieran fe en ninguna religión. Ya que, las leyes divinas no se inclinan ni halagan a nadie.

En este sentido, cabe mencionar que adoptar los medios necesarios para llegar a un fin es una de las leyes universales prescritas por Al-lah. Pues, Al-lah, Alabado sea, creó tanto a los medios a como a los fines y nos ordenó adoptar los medios. Cuando se encuentran las causas, se realizan los resultados. Es una ley verídica, general y vigente a todo el universo, en todos los tiempos y lugares. Cada asunto es generado por un motivo. El fuego es la causa del incendio, el sacrificio es la causa de la muerte, la siembra es la causa de la cosecha, la comida es la causa de saciarse y el esfuerzo es la causa del éxito, y la negligencia y la pereza son las causas del fracaso, etc.

El hecho de trabajar en la tierra es una obligación religiosa y un deber legislativo y nacional. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo:( Él es Quien os ha hecho propicia la Tierra [para que viváis en ella]. Transitad, pues, por sus caminos y comed de Su sustento, y sabed que compareceréis ante Él.) (Y cuando se haya acabado la oración dispersaos por la Tierra y procurad el sustento, y recordad mucho a Allah que así triunfaréis). Este es el concepto del trabajo, el esfuerzo y la reconstrucción de la tierra en el Islam. Así que, no hay ningún pretexto para sub desarrollarnos bajo ningún concepto que no tiene nada que ver con la religión. Son puros llamamientos hacia la pereza, la negligencia y el subdesarrollo.

Quien quiera contemplar en la biografía de los profetas y los buenos, descubrirá que estos se habían esforzado a través de adoptar los medios en todos los asuntos de su vid. He aquí Noé, la paz sea con él, era carpintero y después de un largo periodo de tiempo en predicar a su pueblo con las enseñanzas divinas, Al-lah, Alabado sea, le ordenó que fabricara un arca. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo: (Construye el arca bajo Nuestra observancia y según Nuestra orden, y no Me pidas compasión por quienes obraron injustamente, pues ellos serán ahogados. )

Teniendo en consideración que Al-lah podía salvarle con su poder sin recurrir a los motivos ni a ninguna tarea, pero Al-lah nos enseña cómo es el hecho de adoptar los medios necesarios para llegar a un fin. Luego, Noé, la paz sea con él, obedeció alas ordenes de su Señor y se puso a fabrica el arca y no se ha cansado pese a las burlas de su pueblo. Por esto, Al-lah, Alabado sea, dijo: (Y mientras construía el arca, cada vez que pasaban ante él los poderosos de su pueblo se burlaban, y él les decía: Si os burláis de nosotros, sabed que ya nos burlaremos de vosotros [cuando seáis ahogados] como vosotros lo hacéis ahora.) Así, Noé continuó en su trabajo e inmediatamente, Al-lah, Alabado sea, le recompensó salvándole y a los creyentes de su pueblo.

Asimismo, David, la paz sea con él, era herrero. Al-lah le enseñó dicha profesión para beneficiar a sí mismo y a las demás criaturas. Allah dijo: (Por cierto, concedimos a David Nuestro favor [y dijimos:] ¡Oh, montañas y pájaros! Glorificad con él [a Allah]; y le facilitamos moldear el hierro. [Le dijimos:] Haz cotas de malla cuyas argollas tengan una justa medida [propicia para el enfrentamiento, ni muy livianas ni muy pesadas] y obra rectamente; Yo en verdad, observo bien lo que hacéis).

Además, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: Nadie ha probado comida mejor que la obtenida con el producto del trabajo de sus propias manos, Y ciertamente, el profeta de Al-lah, David, la paz sea con él, solía comer de lo obtenido con el trabajo de sus propias manos

Del mismo modo, adoptar los medios necesarios y la buena planificación en la historia del Profeta José, la paz sea con él, fueron motivos para la salvación del Estado y los ciudadanos de una hambruna tremenda y de un peligro fuerte. Pues, el profeta José, la paz sea con él, ha adoptado los medios y puso un plan, bien estudiado, de largo plazo con el finde salvar al Estado de una hambruna que rodeó al mundo entero. Por consiguiente, la prosperidad dominó el horizonte del país, se garantizó la protección del pueblo, la economía se hizo más fuerte y vino mucha gente de todas partes del mundo solicitando los bienes de Egipto. El Noble Corán mencionó todo aquello en boca de José, la paz sea con él, en la aleya siguiente: ( Dijo [José]: Sembraréis siete años como de costumbre, y lo que cosechéis dejadlo en las espigas [para conservarlo] excepto una parte, de la que comeréis. Luego de esto, se sucederán siete años de sequía en los que comeréis lo que hayáis acopiado para ellos, salvo una parte de lo que reservasteis [para volver a sembrar]. Luego vendrá un año en que la gente será agraciada con la lluvia, y en él prensarán [las uvas y las aceitunas].

He aquí, nuestra señora María, la paz sea con ella, que le venía el sustento con abundancia de una forma mágica, de modo que el Profeta Zacarías, la paz sea con él, se ha sorprendido diciéndole, como fue mencionado en el Noble Corán, (Cada vez que Zacarías ingresaba al templo la encontraba provista de alimentos, y entonces exclamaba: ¡Oh, María! ¿De dónde te ha venido esto? Ella respondía: De Allah; porque Allah sustenta sin medida a quien Le place)

En otra ocasión y pese a su debilidad y la fatiga del dolor que sufría, Al-lah, Alabado sea, le ordenó a María, la paz sea con ella, que sacudiera el tronco de la palmera para que, desde luego, se cayeran los dátiles. Pues, si Al-lah hubiera querido que los dátiles se cayeran por si solas, lo hubiera llevado a cabo, pero Al-lah, Alabado sea, no enseña el hecho de adoptar los medios y esforzarse, por eso Al-lah le dijo a María (Sacude el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros y fresco).

Por otra parte, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos dio grandes ejemplos en adoptar los medios especialmente durante la emigración. Pues, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, enseña a su umma que la plena planificación y la orden precisa son necesarias para conseguir el éxito y superar las crisis. En este sentido, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, preparó dos vehículos, eligió al compañero de viaje, determinó el tiempo y el lugar adecuados para el punto de su partida. Por eso, han salido por la noche desde la casa de Abu bar, que Al-lah esté complacido con él, Y escogió a un buen guía basándose en el principio de elegir a los aptos e invertir las energías sea cual sea la ideología, la perspectiva o hasta las creencias. Luego, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encargó a Amer Ibn Fahira, que Al-lah esté complacido con él, acabar con los rostros de sus pies en el desierto para que nadie se enterara de su destino. El profeta estaba muy seguro de que Al-lah les protegía a él y a su compañero, pero quiso hacernos recordar que las leyes divinas exigen adoptar los medios y desde luego encomendar a Al-lah, Alabado sea.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Todas las alabanzas pertenecen a Al-lah. Atestiguo que no hay más dios que Al-lah, único sin asociados, y atestiguo que nuestro amado profeta Muhammad es Su siervo y mensajero. ¡Que Al-lah bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros!

¡Hermanos!

Ciertamente, adoptar los medios no se contradice con el hecho de encomendar a Al-lah, Alabado sea. Pues, quien se da cuenta de la veracidad del encomiendo a Al-lah, se esforzará en adoptar los medios. Quien se confiara verdaderamente a Al-lah es quien adopta los medios, saca toda la fuerza y energía que posee, y devuelve todo el asunto a Al-lah, otorgador del éxito. al respecto, Al-lah, Alabado sea, dijo: (Sólo a Ti adoramos y sólo de Ti imploramos ayuda).

Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo (Si realmente confiarais a Al-lah con verdadera certeza, Él os proveerá como provee al pájaro que sale por las mañanas temprano hambriento y regresa al final del día lleno y saciado”

Pues, los pájaros no guardan comida ni bebida y a pesar de esto no se le da pereza en pedir y buscar el sustento todas las mañanas y regresan después de haber sido otorgados suficientemente con el sustento de Al-lah, Alabado sea. Es uno de los instintos naturales que se concuerdan con los movimientos de la vida. Pues, se van y vienen en busca de su sustento hasta si lo hubieran tenido para toda la vida, pero continúan en su busca todas las mañanas.

El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, enseñaba a sus compañeros el sentido verdadero del hecho de adoptar los medios en todos los asuntos y les prohibía que tuvieran pereza que no tiene ni fu ni fa. Ciertamente seremos culpables e injustos con nosotros mismos e incluso con nuestros hijos cuando no adoptamos los medios del desarrollo. Nuestra religión es la religión del conocimiento, el desarrollo, la prosperidad, la belleza y el beneficio para todos los seres humanos. Un hombre le preguntó al mensajero de Al-lah ¿Acaso suelto a mi camello y encomiendo a Al-lah? O ¿lo ato y me encomiendo a Al-lah? Entonces el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: átalo y encomiéndate a Al-lah. Pues, el hecho de atar al camello forma parte de la adopción de los medios para garantizar su permanencia, mientras soltarla podría conducir al robo o a la pérdida.

Pedimos a Al-lah que nos otorgue el éxito y la certeza en lo que beneficia y sirve a nuestra religión, a nuestro pueblo, a nuestra patria y a todos los países del mundo.

Los derechos de los padres y los parientes cercanos

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; Quien dice en el Noble Corán:

{وَقَضَى رَبُّكَ أَلَّا تَعْبُدُوا إِلَّا إِيَّاهُ وَبِالْوَالِدَيْنِ إِحْسَانًا إِمَّا يَبْلُغَنَّ عِندَكَ الْكِبَرَ أَحَدُهُمَا أَوْ كِلَاهُمَا فَلَا تَقُل لَّهُمَا أُفٍّ وَلَا تَنْهَرْهُمَا وَقُل لَّهُمَا قَوْلًا كَرِيمًا * وَاخْفِضْ لَهُمَا جَنَاحَ الذُّلِّ مِنَ الرَّحْمَةِ وَقُل رَّبِّ ارْحَمْهُمَا كَمَا رَبَّيَانِي صَغِيرًا}

“Tu Señor ha ordenado que no adoren sino a Él y que honren a sus padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no sean insolentes con ellos, ni siquiera les digan: “¡Uf!” Háblenles siempre con bondad. Trátenlos con humildad y compasión, y rueguen [por ellos diciendo]: “¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me criaron siendo niño”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam ha venido con un mensaje tolerante, promoviendo toda buena moralidad, arraigando cada principio noble, guiando  a todo comportamiento recto y haciendo de los valores e ideales una forma de vida, controlando el equilibrio de los tratos entre las personas con la verdad, compasión, amor y de humanidad. Al-lah, Alabado sea,  dice:

{إِنَّ اللَّهَ يَأْمُرُ بِالْعَدْلِ وَالْإِحْسَانِ وَإِيتَاءِ ذِي الْقُرْبَى وَيَنْهَى عَنِ الْفَحْشَاءِ وَالْمُنكَرِ وَالْبَغْيِ يَعِظُكُمْ لَعَلَّكُمْ تَذَكَّرُونَ}

“Al-lah ordena la justicia, hacer el bien y ayudar a la familia; pero prohíbe la obscenidad, la mala conducta y la opresión. Así los exhorta para que reflexionen”.

Uno de los aspectos de la grandeza de la ley islámica es que define las reglas, los controles y las obligaciones de tratar con los padres y los parientes. Los padres son los que más merecen el respeto, el aprecio y el cuidado. Al-lah, Alabado sea, ha mandado en Su Libro Sagrado, tener piedad de nuestros padres. Al-lah, Alabado sea, combina el buen trato de los padres con su adoración y prohíbe asociarle nada. Dice Al-lah, Alabado sea:: {وَاعْبُدُوا اللَّهَ وَلَا تُشْرِكُوا بِهِ شَيْئًا  وَبِالْوَالِدَيْنِ إِحْسَانًا} “Adoren solamente a Al-lah y no dediquen actos de adoración a otros. Hagan el bien a sus padres”.

Al-lah, Alabado sea, nos ordena también alabarlo por Sus gracias, asociando el agradecimiento que se le debe al que se debe a los padres por su gran favor, la sublimidad de su posición y la grandeza de su grado. Nuestro maestro Abdul-lah Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Hay tres versículos  que contienen tres deberes indisociables, hasta el punto de que uno sólo debe aceptarse cumpliendo el otro, de los cuales: «Agradezca a Mí y a tus padres». Pues quien agradezca a Al-lah sin hacer lo mismo a sus padres, su acto no será aceptado.

El Islam elevó la posición de los padres, ordenó que los trataran con bondad y que hablara con ellos de manera afectiva. Según Abdul-lah Ibn Amr, que Al-lah esté complacido con él: “Vino un hombre al Profeta y le pidió permiso para ir a la lucha por la causa de Al-lah. El Mensajero de Al-lah le preguntó: “¿Viven tus padres?”. “Sí”, respondió el hombre. El Mensajero de Al-lah le dijo: “Entonces consagra tu vida a ellos”.

Las dos hijas del hombre virtuoso, mencionadas en el relato del profeta Moisés, la paz sea con él, dieron el mejor ejemplo en la bondad y el buen cuidado. Su padre era un anciano incapaz de trabajar. Lo sustituyeron en el trabajo sin queja ni cansancio.  Dice Al-lah, Alabado sea: “Cuando llegó a la aguada de Madián, encontró pastores dando de beber a sus rebaños, y vio que apartadas de ellos había dos mujeres que sujetaban a sus rebaños, entonces les preguntó: “¿Qué les sucede?” Respondieron [ellas]: “No podemos abrevar a nuestro rebaño hasta que los pastores se hayan ido, y nuestro padre es ya un anciano [para hacerlo él]”.

Según Yabir, que Al-lah esté complacido con él: Un hombre dijo al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “¡Oh Mensajero de Al-lah! tengo bienes e hijos. Mi padre quiere apoderarse de mis bienes. El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo: «Tú y tus bienes pertenecen a tu padre».

Tenemos el mejor ejemplo en la señora Fátima, que Al-lah esté complacido con ella,  que era muy afectuosa, respetuosa y simpática con su padre, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  Cuando entraba en su casa, ella se levantaba, le besaba y le hacía sentarse en su lugar. Lo hacía como signo de afecto, de alegría por su llegada y de respeto de su posición.

El Islam nos ordena respetar a los padres y no causarles molestias. Dijo Al-lah, Alabado sea: “Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no sean insolentes con ellos, ni siquiera les digan: “¡Uf!” Háblenles siempre con bondad”. Por lo tanto, Al-lah, Alabado sea, prohíbe perjudicarlos, incluso con la mínima palabra que describa la fatiga. Si hubiera una palabra menos ligera que “¡Uf!”, Al-lah, Alabado sea, la habría prohibido. A priori, el hombre no debe causarles molestias ni ofensas en ninguna forma. Dijo Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, a un hombre para exhortarlo a que trate bien a su padre: “No camines delante de tu padre, ni te sientes antes de que él lo haga, ni le llames con su propio nombre, ni le expongas a los insultos” Así, el musulmán debe evitar causar insultos a sus padres. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Calumniar a los padres de uno es una falta mayor. Los compañeros preguntaron: ¡Oh, Mensajero de Al-lah! ¿Puede una persona calumniar a sus propios padres? Él respondió: Sí, si uno calumnia (insulta) al padre de otra persona. Este último podría en venganza calumniar a su padre. Si calumnia a la madre de otra persona, el último podría en respuesta calumniar a su madre».

El islam recomienda que se trate bien a los padres y que se les acompañe con la mejor forma, aunque sean de una confesión diferente. A este respecto Al-lah, Alabado sea, dijo: “Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcan pero trátenlos con respeto”.  Esta fue la actitud de Abraham, la paz sea con él, en su llamada a su padre. A este respecto dijo Al-lah, Alabado sea:

{وَاذْكُرْ فِي الْكِتَابِ إِبْرَاهِيمَ إِنَّهُ كَانَ صِدِّيقًا نَّبِيًّا * إِذْ قَالَ لِأَبِيهِ يَا أَبَتِ لِمَ تَعْبُدُ مَا لَا يَسْمَعُ وَلَا يُبْصِرُ وَلَا يُغْنِي عَنكَ شَيْئًا * يَا أَبَتِ إِنِّي قَدْ جَاءَنِي مِنَ الْعِلْمِ مَا لَمْ يَأْتِكَ فَاتَّبِعْنِي أَهْدِكَ صِرَاطًا سَوِيًّا * يَا أَبَتِ لَا تَعْبُدِ الشَّيْطَانَ إِنَّ الشَّيْطَانَ كَانَ لِلرَّحْمَنِ عَصِيًّا * يَا أَبَتِ إِنِّي أَخَافُ أَن يَمَسَّكَ عَذَابٌ مِّنَ الرَّحْمَنِ فَتَكُونَ لِلشَّيْطَانِ وَلِيًّا}

“Nárrales [¡oh, Mohamed!] la historia de Abraham que se menciona en el Libro. Era un hombre veraz, un Profeta. Cuando [Abraham] dijo a su padre: “¡Oh, padre mío! ¿Por qué adoras a lo que no oye ni ve ni puede beneficiarte en absoluto? ¡Oh, padre mío! Se me ha revelado un conocimiento que tú no tienes. Sígueme, y te guiaré por el sendero recto. ¡Oh, padre mío! No adores al demonio, porque el demonio fue desobediente con el Compasivo. ¡Oh, padre mío! Temo que te alcance un castigo del Compasivo y seas de los que acompañen al demonio [al Infierno]”.

Cuando la madre de Asmaa, hija de Abu Bakr, acudió a ella cuando esta madre aún era infiel, pidiéndole gracia, dijo Asmáa al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: Mi madre me ha visitado… ¿debo mantener buena relación con ella? Él dijo: “Sí, mantén la buena relación con tu madre”.

Tener piedad de los padres entraña numerosas ventajas y grandes utilidades que el siervo podría obtener tanto en este vida como en el más allá. Es uno de los motivos de la adquisición de la complacencia de Al-lah, Alabado sea. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “La complacencia de Al-lah va unida con la complacencia de los padres, y el enojo de Al-lah va unido con el enojo de los padres”.

Esta piedad es también la causa de disipar las preocupaciones y las desgracias. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos habló de la situación de los tres hombres obligados a refugiarse en una cueva por la lluvia. Una roca cayó para tapar la salida de la cueva. Se dijeron a sí mismos: Nuestra salida de esta desgracia residiría en el hecho de que cada uno recuerde sus buenas obras e invoque a Al-lah, Alabado sea para que nos salvara de esta situación. Uno de ellos dijo: ‘¡Oh Al-lah! Yo tenía mis padres ancianos a los que daba de beber antes que a nadie, pero un día me alejé de ellos demasiado, tratando de encontrar pasto para el ganado, por lo que tardé en volver a casa y cuando regresé los encontré dormidos; así que ordeñé para darles de beber la leche y no quise ni despertarles ni dársela de beber a nadie antes que a ellos. Entonces me quedé con el cuenco en la mano, esperando a que se despertaran hasta el amanecer y los niños llorando de hambre a mis pies. Por fin se despertaron y les di de beber su leche. ¡Oh Al-lah, si esto lo hice tratando de complacerte, libéranos de esta roca!’ Y en ese momento se descorrió un poco la roca sin que pudieran salir aún”. Así, la piedad hacia los padres fue causa de disipar las desgracias.

También, cualquiera que tenga piedad con sus padres será tratado de la misma manera por sus hijos. Pues la recompensa es tanto como la obra. Al-lah, Alabado sea, recompensó a Abraham, la paz sea con él, por su buen trato hacia su padre, concediéndole la obediencia de su hijo Ismael, la paz sea con él. El Noble Corán nos lo cita en forma de una de las más sublimes obediencia y bondad hacia los padres. Al-lah, Alabado sea, dice:

{فَلَمَّا بَلَغَ مَعَهُ السَّعْيَ قَالَ يَا بُنَيَّ إِنِّي أَرَى فِي الْمَنَامِ أَنِّي أَذْبَحُكَ فَانظُرْ مَاذَا تَرَى قَالَ يَا أَبَتِ افْعَلْ مَا تُؤْمَرُ سَتَجِدُنِي إِن شَاءَ اللَّهُ مِنَ الصَّابِرِينَ}

“Cuando [Ismael] alcanzó la pubertad, [Abraham] le dijo: ¡Oh, hijito mío! He visto en sueños que te sacrificaba; dime, qué opinas”. Le dijo: “¡Oh, padre mío! Haz lo que te ha sido ordenado; encontrarás, si Al-lah quiere, que seré de los pacientes”.

Tanto como la piedad hacia los padres da sus frutos en esta vida, lleva también la felicidad al musulmán en el más allá donde entrará en el Paraíso. Un hombre pidió permiso al profeta para hacer la yihad. El profeta le preguntó: ¿Tú madre aún vive? Sí, contestó.
Él dijo: “Regresa y quédate a sus pies, porque en ese lugar encontrarás el Paraíso”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «El padre es la puerta mediana del Paraíso. Pues mantén la puerta, si quieres, o piérdela». Ibn Omar que Al-lah esté complacido con él y con su padre, preguntó a un hombre: ¿temes al infierno y te gusta tener acceso al paraíso? Sí, respondió el hombre. Volvió Ibn Omar a preguntarle ¿Están vivos tus padres? Dijo el hombre: Mi madre sigue viva, dijo Ibn Omar: “Juro por Al-lah, que si la dices palabras dulces y la ofreces comida, entrarás en el paraíso a condición de evitar los pecados mayores”.

A pesar de todo lo que se ofrece de bondad y beneficencia a los padres, no se les dará lo que se les debe. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «El hijo nunca podrá recompensar justamente a su padre, a menos que lo encuentre esclavo y lo libere».

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Tanto como el islam aconseja bondad a los padres, recomienda que se trate bien a los parientes cercanos y les consagra derechos. Al-lah, Alabado sea,  dijo: “Sepan que Al-lah ha prescrito en Su Libro que sus parientes tienen más derecho a la herencia que sus hermanos en la fe”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Al-lah Creó las criaturas y, cuando hubo terminado de ello, el parentesco familiar se levantó y se aferró de la cintura del Misericordioso. Al-lah le dijo: ya basta. Y el parentesco dijo: este es el lugar de quien se refugia en Ti de cortar los lazos de parentesco familiar. Al-lah le dijo: ¿Acaso no te satisface que vele por quien vela por ti y corte los lazos de quien los corte contigo? El parentesco respondió: “por supuesto, oh mi Señor”. Al-lah le replicó: “Así será”. El Mensajero de Al-lah dijo: “leed si queréis: ¡¿Es que, acaso, después de dar la espalda y sembrar la corrupción en la tierra, y cortar vuestros lazos de parentesco?!

El lazo del parentesco se realiza a través del hecho de visitarles, satisfacer  sus necesidades y ayudarles.  Dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «La caridad ofrecida al pobre es una simple caridad, mientras que la ofrecida a un pariente cercano es doble: una caridad y una bondad devuelta al vínculo de parentesco». Esta bondad se realiza también aceptando la invitación de los familiares, visitando a su enfermo, siguiendo sus funerales, respetando a los ancianos entre ellos, tomando en misericordia a sus menores, tener el buen sentimiento hacia ellos e invocar a Al-lah en su favor.

Al-lah, Alabado sea,  hizo de la observación del vínculo de parentesco una causa de la bendición de edad y de la subsistencia abundante. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Aquel que quiera tener una larga vida y un sustento abundante, que tenga piedad de sus padres y mantenga los lazos familiares». Nos indica también que la observación de este vínculo es el motivo de la absolución de los pecados. Un hombre vino a interrogar al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciéndole: He cometido un gran pecado, ¿tendré ocasión de arrepentirme?, ¡oh Mensajero de Al-lah! El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «¿Está viva tu madre? ». No, respondió el hombre. «¿Está viva tu tía materna? » Sí, dice el hombre. El profeta replica: «Trátale bien».

Por lo tanto, hay que tener cuidado de romper el vínculo de parentesco y evitar retribuir la mala acción de su semejante. Más bien hay que perdonar y absolver. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “El que mantiene los lazos familiares no es aquel que responde al bien con el bien, sino aquel que si se cortan los lazos familiares los une”. También un hombre dijo al Mensajero de Al-lah “¡Oh Mensajero de Al-lah! Tengo unos parientes a los que otorgo favores y ellos no me corresponden. Les hago el bien, pero me corresponden con el mal. Soy comprensivo con ellos y ellos me ignoran. El Mensajero de Al-lah le dijo: ‘Si lo que dices es así, sería como si les echaras cenizas ardiendo en sus bocas. Y Al-lah no cesará de ayudarte contra ellos, mientras persistas en tus acciones”.

El islam prohíbe romper el vínculo de parentesco, advirtiendo de los efectos negativos de esa ruptura en esta vida y en la Otra. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ninguno es más merecedor del castigo de Al-lah en este mundo para aquel que lo cometió, junto con lo que es reservado para la otra vida, como el pecado de la injusticia y de cortar los lazos de parentesco”. Y dice también: «Quien rompe el vínculo de parentesco nunca entrará en el paraíso».

Hay que tener miedo de Al-lah, Alabado sea,  en lo que concierne a nuestros padres, observar nuestros vínculos de parentesco y tratar de la mejor manera posible con todos los seres humanos.

¡Oh Al-lah, Ayúdanos a tratar con bondad a nuestros padres, a observar nuestros lazos de parentesco, preserva a nuestro pueblo. Haz que Egipto sea paz, seguridad, abundancia y opulencia, así como todos los países del mundo!

Protección de los asuntos públicos y del interés público

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

{وَتَعَاوَنُوا عَلَى الْبِرِّ وَالتَّقْوَى وَلَا تَعَاوَنُوا عَلَى الْإِثْمِ وَالْعُدْوَانِ وَاتَّقُوا اللَّهَ إِنَّ اللَّهَ شَدِيدُ الْعِقَابِ}

“Sino que cooperen con ellos a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad. Y tengan temor de Al-lah; Al-lah es severo en el castigo”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam ha construido un estado real, estableció sus reglas y ofreciéndolo sus constituyentes, e instó a preservarlos, defenderlos e hizo que la protección de su interés público, y la preocupación por él sea una responsabilidad común entre todos sus miembros.Cuanto mayor sea la conciencia entre los miembros de la sociedad sobre el valor y la seriedad de los asuntos públicos, mayor será la cooperación, la solidaridad y la cohesión para preservarlo. Así se realiza el poder de una estructura y el sentimiento del único cuerpo, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos incitó a conservarla cuando dijo: “El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus dedos)” Y dijo también: “El ejemplo de los creyentes en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio”.

Sin lugar a dudas, uno de los elementos más importantes para preservar los asuntos públicos es ofrecer el amplio interés público que beneficia a todas las personas sobre los intereses privados estrechos que benefician solo a los propietarios, a fin de salvar el alma humana de los males del egoísmo. El interés público abarca todo lo que daría vida a toda la sociedad, tanto de las cosas materiales como las morales, que traen el bien y el beneficio a las personas, y le protege del mal, y logran la protección de la nación, la estabilidad y la integridad territorial. No cabe duda de que lograr el bien de la nación y el conjunto de la sociedad es lo que se requiere por la jurisprudencia de prioridades.

El Sagrado Corán afirmó que preservar el interés público y anteponerlo a los intereses privados es el método de todos los profetas y mensajeros. Al-lah, Alabado sea, no envió un profeta o un mensajero, excepto para deleitar a su pueblo y lograr el bien para ellos, sin ninguna compensación financiera o beneficio mundano. Dijo Al-lah, Alabado sea, en boca del profeta Noé, la paz sea con él: “¡Oh, pueblo mío! No les pido retribución alguna a cambio [de transmitirles el Mensaje], pues Al-lah será Quien me recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [pobres como me piden], porque ellos se encontrarán con su Señor [Quien los recompensará por su fe]; y veo que son ustedes un pueblo que se comporta como los ignorantes”, y en boca del profeta Hud, la paz sea con él: “¡Oh, pueblo mío! No les pido remuneración alguna a cambio [de trasmitirles el Mensaje], solo anhelo la recompensa de Quien me ha creado. ¿Es que no reflexionan?” y en boca del profeta Shuaib: “Dijo: “¡Oh, pueblo mío! Me baso en una prueba evidente de mi Señor, Él me ha proveído un sustento generoso. No iba a prohibir lo que considero lícito para mí mismo. Solo pretendo su bienestar en la medida que pueda, pero mi éxito depende de A-lah; a Él me encomiendo y ante Él me arrepiento”.

La ley religiosa se ajusta a la mente y es acorde con ella, y exhortó a hacer cosas que lograran el interés público de todos los ciudadanos del país, que incluyen: Satisfacer las necesidades necesarias de la sociedad y tener en cuenta la jurisprudencia de la realidad. Si la sociedad necesita construir hospitales y equiparlos para tratar y cuidar a los pobres, Por lo tanto, esto será una prioridad. Si es necesario que la comunidad construya escuelas, institutos, mantenerlos, procesarlos, gastar en estudiantes de ciencias y atenderlos, la prioridad será para esto. Si la necesidad es urgente de facilitar el matrimonio de los insolventes, y el pago de la deuda de los deudores, la prioridad será para esto. Puesto que la satisfacción de las necesidades de la gente y cumplir con los requisitos de su vida  son los deberes legítimos y nacionales. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “No creó en mí lo que duerme comiendo mientras que su vecino está hambriento y lo sabe (que su vecino tiene hambre)”.

También la preservación del dinero público: que es compartido por todos los ciudadanos,  y la santidad del dinero público es más que la santidad del dinero privado; por los muchos derechos relacionados con él y las múltiples personas que lo poseen. Dijo Al-lah, Alabado sea: “No es concebible que un Profeta pueda cometer fraude. Quien cometa fraude cargará con ello el Día de la Resurrección. Todos serán retribuidos según sus obras y no serán tratados injustamente”. El dinero público es propiedad de todas las personas, y no de cierto grupo de ellos, y los responsables de él son fieles en guardarlo, recolectarlo y gastarlo para su gente; no está permisible a ninguno atacarlo o tomar lo que no merece, porque su hecho será una especie de traición y fechoría.

El Islam también ordenó la preservación de los servicios públicos, como los lugares de culto, las escuelas, los hospitales, los jardines, etc., ya que pertenecen a todos y benefician a todos. El Islam advirtió también contra el abuso, el desperdicio o el malcriarlos de cualquier manera, dice Al-lah, Alabado sea: “y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia”; para que algunas personas no piensen que pueda explotar el dominio público de la manera que quiera, alegando que tiene un derecho en él, y esto es un malentendido, debemos mantener y proteger los servicios públicos porque no son de un individuo sin otro, ni de un grupo en un momento determinado, sino que es de todos nosotros y para las generaciones futuras.

Incluyen también: preservar el camino y tomar en cuenta su derecho. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Eviten sentarse en los caminos. Dijeron: ¡Mensajero de Al-lah! solo nos reunimos aquí para conversar. Dijo: Si insisten en hacerlo entonces denle al camino sus derechos. Dijeron: ¿Cuáles son sus derechos? Dijo: Recatar la mirada, no causar daño, responder el saludo, ordenar el bien y prohibir el mal”.  Y dijo también: “La fe presenta más de sesenta o más de setenta ramas (grados). La más elevada de ellas es la afirmación de que no hay dios excepto Al-lah (La ilaha il-la Al-lah), y la más baja es quitar algo dañino del camino y el pudor es una de las ramas de la fe”.

Incluyen también: la realización del servicio nacional, que es uno de los deberes más importantes que realiza el hombre hacia su religión y su patria, lo que demuestra su lealtad a su país y la sinceridad de su pertenencia a él y su amor por él. La patria y el honor no son menos importantes para el musulmán de su alma, religión, dinero o propiedad. Estos sentidos inculcan en la gente de la patria los significados de virilidad, magnanimidad y nobles valores aportados por nuestra verdadera religión islámica. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Dos ojos no los tocará el Infierno: el ojo que llora por el temor de Al-lah y el ojo que pasa la noche en vela vigilante por la causa de Al-lah”.

Es de interés público observar, en aras de los asuntos públicos, los tratados entre el Estado y otros Estados, organizaciones o instituciones externas: pues cualquier medida jurisprudencial, apostólica, intelectual o de defensa debe ser una medida institucional, Emitido por el tutor o su representante en estos asuntos. Quien hable en tales asuntos deberá tener en cuenta todas las circunstancias sociales, nacionales e internacionales relacionadas con el asunto del que está hablando, de modo que ciertas opiniones apresuradas y opiniones individuales en los asuntos públicos no se emitan de tal manera que choque la realidad, o en conflicto con las leyes, tratados y convenciones internacionales. Al-lah, Alabado sea,

Nos ha ordenado cumplir con los convenios. Dijo Al-lah, Alabado sea: “¡Oh, creyentes! Cumplan con sus compromisos”. Esta aleya en general incluye todos los contratos, convenios y obligaciones que el hombre pacta con otros. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Los musulmanes están limitados por sus condiciones”.

Este es el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo volver a Abu Basir, que Allah esté complacido con él, después del pacto de Al-Hudaybia, de acuerdo con el tratado que había entre él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  y Quraysh con la posibilidad de que este compañero sufra daños; lo hizo por una parte, para cumplir con del Pacto, y por otra parte,y para la sumisión del interés público.

Hablar de los asuntos públicos, sin conciencia ni comprensión, es un peligro que golpea la estructura del Estado; Al-lah, Alabado sea, nos ha ordenado remitir el asunto a los responsables. Dijo Al-lah, Alabado sea: “Cuando escuchan un rumor que pudiere atentar contra la seguridad y sembrar el temor, lo divulgan inmediatamente. Pero lo que debían hacer era remitirlo al Mensajero y a quienes tienen autoridad y conocimiento, que son quienes pueden investigar la información y comprender su magnitud, y sabrían qué hacer. Si no fuera por el favor y la misericordia de Al-lah para con ustedes, habrían seguido la voluntad del demonio, salvo algunos pocos”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El concepto de asuntos públicos se extiende más allá de los intereses limitados del individuo a las preocupaciones de las masas, y por esta razón, no es común de toda la gente; sino de especialistas, que comprenden el valor de las tareas que se les confían en materia de seguridad nacional, la vida de las personas, sus intereses, las propiedades de las naciones, su estatus regional e internacional, y sus asuntos políticos, sociales, de seguridad, científicos, etc.

Y los eruditas está de acuerdo de que las personas trabajadoras de diligencia y consideración, si se esfuerzan en el área de competencia y cometen un error tendrán una recompensa, y si se esfuerzan y acertaron tendrán dos recompensas.  El concepto de infracción requiere que quien se esfuerza de los no eruditos fuera de la especialización, y en el que no es consciente de ello, si se esfuerza y acierta llevará un pecado, y si no acierta tendrá dos pecados, uno por su error y otro por atreverse a la fetua y los hadices sin conocimientos. Es por el respeto que el Islam da a los eruditas y los especializados. Dijo Al-lah, Alabado sea: “¡Consulten a la gente de conocimiento lo que no sepan!”

Por lo tanto, está prohibido emetir fetuas sin conocimiento o apoyo legal. Dijo Al-lah, Alabado sea: “No hay nadie más injusto que aquél que inventa mentiras acerca de Al-lah sin fundamentos, para desviar a la gente. Al-lah no guía a los opresores”, “No profieran mentiras dejando que sus lenguas determinen [a su antojo] diciendo: “Esto es lícito y aquello es ilícito”, inventando mentiras acerca de Al-lah. Quienes inventen mentiras acerca de Al-lah no prosperarán jamás. Ellos tendrán un goce transitorio, pero luego [el Día del Juicio] recibirán un castigo doloroso”. Y dijo nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien emite una fetua sin conocimiento cargará de su pecado”. Los grandes compañeros y los siguientes  compañeros temían emitir fetuas, por saber su gravedad. Abu Bakr Assediq,  que Al-lah esté complacido con él, decía: ¿Bajo cuál cielo puedo quédame y sobre cuál tierra lo hago, si hablo sin conocimiento sobre el Libro de Al-lah? Y un día preguntaron a Alshuabí, que Al-lah esté complacido con él, sobre una cuestión. Dijo: no sé. Le dijeron sus compañeros: Tenemos vergüenza por ti, dijo: pero los ángeles no tuvieron vergüenza cuando dijeron: “No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has concedido”.

La protección de los asuntos públicos es una responsabilidad compartida, cada uno según su posición. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Cada uno de ustedes es un pastor, y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño. El líder es un pastor sobre la gente y es responsable de su rebaño. El hombre es un pastor sobre su familia y es responsable de su rebaño. La mujer es un pastor sobre la casa de su esposo y sus hijos y es responsable de ellos. El siervo es un pastor sobre el dinero de su maestro y es responsable de su rebaño. Cada uno de ustedes es un pastor, y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño”.

Muchas personas pueden subestimar lo que están hablando, lo que escriben o lo que comparten en las redes sociales, y algunas personas incluso pueden verlo como una forma de entretenimiento. No se dan cuenta de que hacer rumores y promoverlos entre las personas es un medio de demolición utilizado por las personas de falsedad en su conflicto con la gente de la verdad, se ve que la nación de un solo cuerpo duda y se traiciona; por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Es suficiente hacer mal que un hombre sea mentiroso con solo ir expandiendo lo que escucha por ahí”.

Si el hecho de hablar de todo lo que se escucha es tipo de mentiras, que exigen castigar a quien las dice, pues¿Qué tal está quien dice lo que nunca había visto o escuchado? Hay muchas palabras falsas que llegan a los horizontes, por lo que causarán el tormento de quien las dijo en el Día de la Resurrección. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Ciertamente el siervo pronuncia una palabra de las que satisfacen a Al-lah, el Altísimo sin darle importancia y por ella Allah le eleva en grados, y ciertamente el siervo pronuncia una palabra que causa la ira de Al-lah el Altísimo sin darle importancia y por ella es arrojado al fuego». Esto requiere precaución y prudencia, y no profundizar en lo que no sabemos, o emitir fetuas sin conocimiento.

Al-lah, Alabado sea, nos ordenó corroborar la veracidad de lo que escuchamos Y no ser conducidos detrás de los saboteadores. Dijo Al-lah, Alabado sea: “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”. Necesitamos ser conscientes del valor de los asuntos públicos, dar prioridad al interés público, comprender los peligros que nos rodean,  y demostremos unidos a la derecha, para no caer en los ardides de nuestros enemigos que nos esperan, y difundamos la confianza entre nosotros y cooperemos en todo lo bueno en aras  del bien para todas las personas.¡Oh nuestro Señor, ayúdanos a cumplir los derechos de nuestra patria, proteja nuestro pueblo, nuestros gobernadores, a nuestro ejército y a nuestra policía, y haz que Egipto sea seguro, generoso, próspero y todos los países del mundo!