Las importantes noticias

La virtud del martirio y nuestro deber hacia las familias de los mártires

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

«Pero no crean que quienes han caído defendiendo la causa de Al-lah están realmente muertos. Por el contrario, están vivos y colmados de gracias junto a su Señor. Se regocijan por las gracias que Al-lah les ha concedido y están felices por la recompensa que recibirán quienes todavía no se les han unido, que no sentirán temor ni tristeza. Se congratulan unos a otros por la gracia y el favor de Al-lah. Porque Al-lah recompensa a los creyentes».

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Al-lah, Alabado sea, creó al hombre para poblar y reformar la tierra. Él provee al hombre que lo asiste a dirigir este pueblo. Al-lah, Alabado sea, rodeó el alma humana, que es el blanco de la obligación, por medio de murallas de protección que exigen que toda agresión contra esa alma y toda corrupción en la tierra sea agresión contra todos los seres humanos. Toda preservación del alma humana y toda reforma en la tierra se consideran una protección del mundo entero. A este propósito, Al-lah, Alabado sea, dice: “Quien mata a una persona sin que ésta haya cometido un crimen o sembrado la corrupción en la Tierra, es como si matase a toda la humanidad. Pero quien salva una vida es como si salvase a toda la humanidad”.

La finalidad de la población y de dar vida es una de las sublimes finalidades que sólo se realizan en presencia de los grandes sacrificios hechos por personas sinceras a su religión y a su patria, conscientes del valor de la religión, de la patria de la vida estable y segura, se sacrificaron las almas y los bienes para alcanzar este objetivo. Hicieron un comercio benéfico con su Señor, Alabado sea. Es un negocio que no se pierde. Al-lah, Alabado sea, dice: » Al-lah ha comprado a los creyentes, a cambio del Paraíso, sus vidas y sus bienes materiales que ofrecen por la causa de Al-lah hasta vencer o morir. Esta es una promesa verdadera que está mencionada en la Tora, el Evangelio y el Corán. ¿Quién es más fiel a su promesa que Al-lah? Bienaventurados sean por ofrecer [sus placeres mundanos] para comprar [los placeres de la otra vida]. Ese es el triunfo grandioso». Su retribución es tan buena como su obra. Al-lah, Alabado sea, les realizó mejor que lo que querían dar a los demás. Gracias a sus buenas intenciones, Al-lah, Alabado sea, les dio la vida última, pacífica y estable. Dice Al-lah, Alabado sea: «Y no digan que quienes cayeron por la causa de Al-lah “están muertos”, sino que están vivos pero ustedes no lo perciben».

El martirio por la Causa de Al-lah, Alabado sea, es uno de los sublimes grados y una de las finalidades grandiosas que sólo se presentan para las criaturas elegidas por Al-lah, Alabado sea, quien dice: «Para que Al-lah ponga a prueba a los creyentes y honre con la muerte dando testimonio [de su fe] a algunos». Se trata de una donación que Al-lah concede a sus siervos más amados después de los profetas y los veraces. Al-lah, Alabado sea,  dice: «Los que obedezcan a Al-lah y al Mensajero estarán con los bienaventurados: los Profetas, los veraces, los que murieron dando testimonio [de su fe] y los justos. ¡Qué excelentes compañeros!». Además, Al-lah, Alabado sea, los protege del tormento de la tumba y del gran estruendo del último día. Un hombre dice: ¡Oh Mensajero de Al-lah! ¿Por qué los creyentes son probados en sus tumbas excepto los mártires? El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, respondió: «Basta con que les ponga a prueba el tamaño de las espadas en sus cuellos». Cuando el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, preguntó a Gabriel, la paz sea con él, sobre el versículo: «Será soplada la trompeta y todos los que estén en los cielos y en la Tierra perecerán, excepto quien Al-lah quiera». ¿A quién no querrá echar un rayo Al-lah, Alabado sea? Respondió: «son los mártires». Basta para la sublimidad del grado de los mártires lo que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Todo difunto concluye sus acciones con su muerte, excepto el que no para la defensa de la causa de Al-lah, puesto que sigue aumentando la recompensa de sus acciones hasta el Día del Juicio y se le libra del examen de la tumba”

 Por eso, a quien Al-lah, concede el martirio, ve su gracia y alcanza su grado, desea volver a la vida para ser mártir varias veces. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Nadie que entre al Paraíso querrá regresar a éste mundo, aunque le fuera dado todo lo que hay en él, exceptuando el martirio que desearía regresar al mundo y morir diez veces más por la causa de Allah». Esta virtud se menciona explícitamente en el dicho de nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, «Por Aquel que tiene mi alma, deseo ser asesinado por la Causa de Al-lah, luego ser resucitado, y luego muerto, y luego resucitado, y luego muerto, y luego resucitado y luego muerto».

Por eso los compañeros del profeta, que Al-lah esté complacido con ellos,  eran los más preocupados por el martirio por el que se precipitaban.  Amr Ibn Al-Yamouh, que Al-lah esté complacido con él,  era un compañero cojo que deseaba salir a combatir el día de Badr, pero el profeta le impidió debido a su discapacidad. El día de Ohud, les dijo a sus hijos: Dejadme salir. Le dijeron: el Profeta te dio permiso para no salir. Les dijo: ¡No!, ¡No!, Me prohibieron el paraíso el día de Badr y hoy me lo prohíben el día de Ohud. Por eso insistió en salir. Vino al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y le preguntó: ¿entrará el muerto hoy en el paraíso? El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le respondió: sí. Él dijo: por Aquel que tiene mi alma, no volveré a casa hasta que entre en el Paraíso. Omar Ibn Al Khattab que Al-lah esté complacido con él,  le dijo: no jures para anticipar la Orden de Al-lah. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Espera, Omar, hay entre ellos quien si jura, Al-lah, Alabado sea, le cumple su deseo, del que Amr Ibn Al-Yamouh se paseará por el paraíso con su discapacidad».

Dado que el Islam es la religión de la virilidad, la valentía, la abstinencia, la preservación de las almas, los honores, los bienes y los derechos, hizo de la protección de todo esto parte integrante de la fe. Hizo de la defensa de las moralidades una de las finalidades más sublimes. Aquel que se asesina para realizarlo es un mártir. El mártir es polimorfo. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Aquel que muere defendiendo su propiedad es mártir, aquel que muere en defensa propia es mártir, aquel que muere defendiendo su religión es mártir, y aquel que muere por proteger a su familia es mártir». También dice que: el asesino es mártir, la víctima de un muro demolido es mártir, el ahogado es mártir, el devorado por una bestia feroz es mártir, el picado por una serpiente es mártir, el muerto en guardia por la Causa de Al-lah es mártir, Quien evoca a Al-lah, Alabado sea, en el sueño, luego muere, es mártir, la muerta en el aliento es mártir. Quien muere en su deseo de que la Palabra de Al-lah subsista la más alta y la de los infieles sea la más inferior, es mártir». Y: “Quien pida a Al-lah sinceramente el martirio por Él, Al-lah lo elevará al grado de los mártires, aunque muera en su lecho”.

El verdadero mártir es quien cree en lo verdadero. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Quien lucha para poner en alto la palabra de Al-lah y hacerla prevalecer, es quien lucha por la Causa de Al-lah». El mártir es honrado tanto en este mundo como en el más allá. En la vida mundana, se anota su nombre de una caligrafía luminosa en la memoria de la comunidad como buen ejemplo de sacrificio, valentía y honor. Nuestros mártires serán grabados en nuestras razones y corazones. Los recordamos de la grandeza y del orgullo a lo largo de las generaciones. En el más allá, el mártir será resucitado en un estado de prestigio, de honor y de belleza. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Por Aquel que tiene mi alma, “¡Aquel que es herido por la causa de Al-lah, y Al-lah sabe los que son heridos por Su causa: vendrá en el Día del Juicio con su herida brotándole sangre: su color será el color de la sangre y su aroma será la fragancia del almizcle!».

Nuestros nobles mártires se sacrifican las almas por los demás. Dejan atrás a sus familias por las que debemos deberes y obligaciones. Hay que mirarlos con buena estima y sublime consideración, reconociendo al mismo tiempo los sacrificios ofrecidos por sus padres. Al-lah, Alabado sea, dice: « ¿Acaso la recompensa del bien no es el bien mismo? ». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «El que no agradece a la gente, no da gracias a Al-lah ». Dice también: «Quien os conceda una gracia, recompensadlo, si no podéis hacerlo, invocad a Al-lah, Alabado sea, en su favor hasta que os deis cuenta de que le habéis recompensado. Y ¡Qué recompensa podría equivaler al sacrificio del alma por la patria y el honor!

No hay que hacer sentir a los hijos de los mártires la amargura de la pérdida del padre o el tutor, mediante el cuidado, el pasar algún tiempo consolidándolos y tratándolos bien. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se preocupaba por las familias y los hijos de los mártires. Por ejemplo, se cita lo que hizo con la familia de Yaafar Ibn Abi Taleb, que cayó mártir el día de Moata dejando menores. El profeta se encargó de ello con su afecto y ternura y se hizo responsable de ellos después de la muerte de su padre.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Nuestro deber hacia los mártires exige proporcionarles una vida pacífica y estable. Sus padres cayeron mártires para presentarnos esta vida. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, garantiza a quien se ocupa de los hijos de los mártires, la buena retribución diciendo: “Quien pertreche a un guerrero por la causa de Al-lah, obtiene la misma recompensa que si hubiese luchado. Y quien cubra las necesidades de la familia de un guerrero durante su ausencia, es como si también hubiese luchado”. Gracias a este cuidado, les ofrece la retribución del mártir. Se trata de una gratitud, un reconocimiento y una recompensa por parte de sus sacrificios. Relató Zayd Ibn Aslam, según su padre: Salí con Umar Ibn Al-Jhattab que Al-lah esté complacido con él,  al mercado. Una joven alcanzó a Umar diciéndole: ¡Oh, Emir de los creyentes! Mi marido ha muerto dejándome menores que no pueden hacer nada y no tienen ni campo ni ovejas. Temo que los leopardos los devoren. Soy la hija de Jufaf Ibn Imaa Al-Ghifari, que asistió a la reconciliación de Al-Hudaibia con el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, Umar se detuvo con ella sin moverse. Le dijo: bienvenido de este vínculo de parentesco tan cercano. Se dirigió hacia un camello que estaba en la casa, llevaba consigo dos sacos, los llenaba de comida y con ellos dinero y ropa. Le dio la cuerda del camello a la mujer que le dejo: Llévalo, antes de que se agote, Al-lah, Alabado sea, os traerá el bien. Un hombre dijo: ¡Oh Emir de los Creyentes!, tú le diste con exceso. Umar respondió: ¡que tu madre te pierda! Por Al-lah, vi al padre y al hermano de esta mujer asediando una fortaleza que conquistaron, y aquí estamos tomando nuestras porciones.

En este incidente, Umar Ibn Al-Jattab que Al-lah esté complacido con él,  nos muestra nuestro deber ante los mártires: hay que reconocer sus buenas acciones, nuestro deber hacia sus familias, lo que se podría traducir actualmente en un importante papel individual y comunitario, a saber, la preocupación de los hijos de los mártires, en pleno sentido, para satisfacer y reconocer a ellos.

También se menciona el hecho de que se les imparte una buena formación y se coloca a los competentes de esos niños la dosis que merecen. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos da el mejor ejemplo de cómo cuidaba de los hijos de los mártires dándoles la formación adecuada. A título de ilustración, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando Zaid Ibn Hariza que Al-lah esté complacido con él, cayó mártir el día de Moata, Se preocupó por su hijo Osama, que le dio una buena formación hasta que se convirtió en el comandante militar más joven de toda la historia, cuando tenía menos de veinte años, cuando el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le confió el mando del ejército que contenía a los más grandes compañeros. A este respecto, el profeta dijo: «Si invalidas su mandamiento, por tanto, invalidas el de su padre. Por Al-lah era merecedor del mandamiento y más querido para mí y su hijo me es más querido». Es preciso llevar la buena nueva a las familias y a los hijos de los mártires, que Al-lah, Alabado sea, los protege y honra por la virtud de sus padres, y que la promesa de Al-lah, Alabado sea, se cumplirá inevitablemente. Al-lah, Alabado sea, se ocupa de los virtuosos y hace que la rectitud de los padres dé fruto a los hijos en este mundo y en el más allá.

Al-lah, Alabado sea, encomendó a dos siervos: Moisés y Al-Jidr, para dos hijos de un virtuoso siervo, para salvar sus bienes y tesoros, honrando a su padre piadoso. Al-lah, Alabado sea, dijo: «En cuanto al muro, pertenecía a dos jóvenes huérfanos del pueblo. Debajo de él había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido un hombre piadoso y tu Señor quiso que cuando alcanzaran la madurez encontraran el tesoro, como una misericordia de tu Señor. Yo no lo hice por iniciativa propia». En el más allá, Al-lah, Alabado sea, reúne a los hijos con sus padres para honrarlos. Al-lah, Alabado sea, dice: «Los creyentes y sus descendientes que los hayan seguido en la fe serán reunidos, sin que se pierda ninguna de sus obras. Toda persona es responsable de sus propias acciones».

Hay que saber bien que los sacrificios de nuestros mártires son una corona en el frente de la patria y de todo ciudadano. Reconocer tales sacrificios exige que cada uno de nosotros sea un soldado de esta patria en su dominio y que realice sus esfuerzos al servicio de esta gran patria. Tenemos que estar unidos detrás de nuestro ejército, nuestra policía y todas las autoridades nacionales, afirmando que éstas son el bucle de rescate. Debemos hacer frente a los partidarios de la sedición y los disturbios, los grupos extremistas y terroristas que no creen en la patria ni en el Estado nacional. Alegan el interés del grupo sobre el del Estado. Estos grupos constituyen un peligro persistente para la religión y el Estado. Hacerles frente y exterminar su pensamiento extremista es un deber a la vez religioso, nacional y humano.

Pedimos a nuestro Señor, Alabado sea, que conceda a nuestros mártires su amplia misericordia, que proteja a nuestro querido Egipto, a nuestro ejército, a nuestra policía y a todos sus vecinos contra todo mal y toda desgracia.

Las moralidades públicas y su impacto en el progreso de las naciones

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {قُلْ إِنَّنِي هَدَانِي رَبِّي إِلَى صِرَاطٍ مُّسْتَقِيمٍ دِينًا قِيَمًا مِّلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَمَا كَانَ مِنَ الْمُشْرِكِينَ} «Diles: “Mi Señor me ha guiado por el camino recto, que es el de la verdadera adoración y el de la religión monoteísta de Abraham, quien no era de los que asociaban divinidades a Al-lah”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Las naciones civilizadas y los países desarrollados hacen de la observancia de la moralidad pública un método de vida. Tales moralidades no están al margen de la vida, sino que forman parte integrante de la esencia de los valores y las moralidades humanas. Esto concuerda con las instrucciones de nuestra tolerante religión, que ancla un conjunto de etiquetas que organizan las relaciones entre el hombre y su Señor y entre él y todo el universo.

En la cabeza de estas moralidades está la limpieza. El islam presta especial atención a la limpieza del cuerpo, de la ropa y del lugar. Al-lah, Alabado sea, dice:

{يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آَمَنُوا إِذَا قُمْتُمْ إِلَى الصَّلَاةِ فَاغْسِلُوا وُجُوهَكُمْ وَأَيْدِيَكُمْ إِلَى الْمَرَافِقِ وَامْسَحُوا بِرُءُوسِكُمْ وَأَرْجُلَكُمْ إِلَى الْكَعْبَيْنِ وَإِنْ كُنْتُمْ جُنُبًا فَاطَّهَّرُوا وَإِنْ كُنْتُمْ مَرضى أَوْ عَلَى سَفَرٍ أَوْ جَاءَ أَحَدٌ مِنْكُمْ مِنَ الْغَائِطِ أَوْ لَامَسْتُمُ النِّسَاءَ فَلَمْ تَجِدُوا مَاءً فَتَيَمَّمُوا صَعِيدًا طَيِّبًا فَامْسَحُوا بِوُجُوهِكُمْ وَأَيْدِيكُمْ مِنْهُ مَا يُرِيدُ اللَّهُ لِيَجْعَلَ عَلَيْكُمْ مِنْ حَرَجٍ وَلَكِنْ يُرِيدُ لِيُطَهِّرَكُمْ وَلِيُتِمَّ نِعْمَتَهُ عَلَيْكُمْ لَعَلَّكُمْ تَشْكُرُونَ} «¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración lávense el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos [húmedas] por la cabeza y [laven] los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño [completo]. Si están enfermos o de viaje o han hecho sus necesidades [biológicas] o han cohabitado con su mujer y no encuentran agua, usen [para la ablución virtual] tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Al-lah no quiere imponerles dificultades, solo quiere purificarlos y completar Su favor sobre ustedes para que sean agradecidos», y {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرْ} «purifica tus vestimentas». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Al despertarse del sueño, que lave sus manos tres veces antes de introducirlas en el recipiente de agua». Y dijo También: “¡Tengan cuidado de las dos acciones causantes de la maldición! Preguntaron: “¿Y cuáles son, Mensajero de Al-lah?” Respondió: “Realizar las necesidades en el camino de los viandantes o bajo la sombra (de los árboles)”.

El islam vincula la limpieza física con la moral, haciendo de la primera la causa de la otra. Cuando uno se preocupa por la limpieza del cuerpo, esto será causa del perdón por sus pecados. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando el siervo musulmán o creyente hace la ablución, al lavar su cara, el agua se llevará con la última gota se irán- todas las faltas que haya cometido con la vista. Al lavarse las manos, el agua se llevará todas las faltas que haya cometido con ellas. Al lavar sus pies, el agua se llevará todas las faltas a las que sus pies le han llevado. Y así hasta que quede puro y limpio de toda falta”. Mientras que el Islam se preocupa por la limpieza personal, presta atención a la limpieza pública. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Limpiad vuestros patios», y los patios encierran los de casas, escuelas, fábricas, clubes, parques, etc. También encierran las carreteras y los lugares, entre otras cosas. Hay que mantenerlos limpios, no hacer lo que es contra lo conveniente, dejarlos mejor que su estado original y ayudar a limpiarlos.

Entre las moralidades se cita el respeto del orden. Cada sociedad debe tener un orden y de reglas justas que enmarquen la conducta de sus individuos y preserven los derechos humanos que se comprometen a cumplir con sus deberes. Así se realiza el interés público, cuyo efecto benéfico corresponde a toda la sociedad. Meditando la situación de los países en progreso y de las sociedades prósperas, se comprende que la única causa de este progreso es el respeto de las leyes y el compromiso de aplicarlas. Esto encarna el respeto de los derechos de los demás y el principio de: derecho en cambio de deber. El hombre debe tratar a la gente de la misma manera que quiere que le traten a él, como signo de su fe completa. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Ninguno de vosotros será un verdadero creyente hasta que desee para su hermano lo que desea para sí mismo». Es una responsabilidad comunitaria que cabe todos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Cada uno de ustedes es un pastor, y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño. El líder es un pastor sobre la gente y es responsable de su rebaño. El hombre es un pastor sobre su familia y es responsable de su rebaño. La mujer es un pastor sobre la casa de su esposo y sus hijos y es responsable de ellos. El siervo es un pastor sobre el dinero de su maestro y es responsable de su rebaño. Cada uno de vosotros es un pastor, y cada uno de vosotros es responsable de su rebaño”. El respeto del orden y el compromiso de sus restricciones llevan al reino de la equidad, donde se difunde el espíritu de la fraternidad, del amor y del afecto, de modo que toda la sociedad disfrutaría de la paz, la seguridad y la estabilidad.

Se cita también la observación del gusto público. El islam exhorta a todo aquello que corrija los comportamientos, haga sublimes los sentimientos y reúna los corazones en función de las normas universales bien convenidas. Al mismo tiempo, respeta las costumbres de la gente. La bendita sharia admite cualquier cosa buena que no disgusta a la gente y prohíbe cualquier cosa mala que les perjudique. Al-lah, dice: {الَّذِينَ يَتَّبِعُونَ الرَّسُولَ النَّبِيَّ الْأُمِّيَّ الَّذِي يَجِدُونَهُ مَكْتُوبًا عِندَهُمْ فِي التَّوْرَاةِ وَالْإِنجِيلِ يَأْمُرُهُم بِالْمَعْرُوفِ وَيَنْهَاهُمْ عَنِ الْمُنكَرِ وَيُحِلُّ لَهُمُ الطَّيِّبَاتِ وَيُحَرِّمُ عَلَيْهِمُ الْخَبَائِثَ} «Aquellos que sigan al Mensajero y Profeta iletrado [Mohamed], quien se encuentra descrito en la Tora y el Evangelio; [el Profeta] que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y solo les prohíbe lo prejudicial».

La observación del gusto público exige que el hombre economice al consumir la ropa, comida y bebida y se aleje del derroche legalmente prohibido y la apariencia inaceptable. Al-lah, Alabado sea, dice: {يَا بَنِي آدَمَ خُذُوا زِينَتَكُمْ عِنْدَ كُلِّ مَسْجِدٍ وَكُلُوا وَاشْرَبُوا وَلَا تُسْرِفُوا إِنَّهُ لَا يُحِبُّ الْمُسْرِفِينَ}   «¡Oh, hijos de Adán! Vistan con elegancia cuando acudan a las mezquitas. Coman y beban con mesura, porque Al-lah, no ama a los derrochadores». A ello se añade el respeto de las citas y de los compromisos. Al-lah, Alabado sea, dice: «¡Oh creyentes! Cumplid con vuestros compromisos». También hay que observar el gusto público en materia de movimiento, de vestimenta y del estilo general. Según Yabir Ibn Abdel-lah, que Al-lah esté complacido con él, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió que el hombre levante uno de sus pies sobre el otro mientras yace sobre su espalda. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice también: “Si se rompe la sandalia de alguno de ustedes que no camine con la otra hasta que la arregle”.

Por respeto a los sentimientos de la gente no se debe hacer un grito o un acto abominable para la gente. Según Ibn Umar que Al-lah esté complacido con él: “Un hombre eructó en presencia del Mensajero de Al-lah. Él le dijo: “aleja tu eructo de nosotros, ya que el más saciado en esta vida será el más hambriento el Día de la Resurrección”.

Este acto, que no está prohibido, contradice el gusto público. El más odioso es el que daña a la gente con el consumo de las cosas prohibidas que lanzan malos olores de bocas o ropa. Es necesario, pues, que el hombre observe el gusto público en sus actos, palabras y otros. Al-lah dice: {إِنَّ السَّمْعَ وَالْبَصَرَ وَالْفُؤَادَ كُلُّ أُولَئِكَ كَانَ عَنْهُ مَسْؤُولًا} «No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su oído, vista y corazón».

Entre las moralidades públicas está la necesidad de dirigir las buenas palabras a la gente. Al-lah, Alabado sea, dice: {وَقُل لِّعِبَادِي يَقُولُوا الَّتِي هِيَ أَحْسَنُ إِنَّ الشَّيْطَانَ يَنزَغُ بَيْنَهُمْ  إِنَّ الشَّيْطَانَ كَانَ لِلْإِنسَانِ عَدُوًّا مُّبِينًا} «Exhorta a Mis siervos a hablar con respeto, porque el demonio quiere sembrar la discordia entre ellos. El demonio es el enemigo declarado del ser humano». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «La buena palabra es un acto caritativo». A este respecto, se cita el uso de las buenas palabras que no disgustan. Pasando por un grupo de hombres que se cercaban alrededor de un fuego encendido, Umar que Al-lah esté complacido con él, odió decirles: ¡la paz sea con vosotros! oh gente del fuego, entonces dijo: ¡la paz sea con vosotros! oh gente de la luz.

Entre esas moralidades se cita el respeto a la vida privada y el evitar injerirse en lo que no le interesa al hombre. Al-lah, Alabado sea, dice: «No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su oído, vista y corazón». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Es señal del buen Islam de alguien dejar lo que no le atañe».

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Entre las moralidades públicas que contribuyen al progreso de la sociedad está el pudor. Se trata de una moralidad islámica que impide al hombre hacer un acto del que será culpable y lo incita a abstenerse de todo lo que es odioso. Esta moralidad preserva contra la negligencia. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, muestra que el pudor está entre las moralidades de los mensajes anteriores diciendo: «Entre las palabras de la primera profecía que la gente obtuvo, están: Si no sientes vergüenza, haz lo que quieras».

El Mensajero de Al-lah pasó un día por el lado de un hombre de los Ansár que aconsejaba a su hermano acerca del pudor. El Mensajero de Al-lah le dijo: “Déjale, que la vergüenza es parte de la fe”. Según Abdul-lah Ibn Masoud que Al-lah esté complacido con él, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: ¡Tened todo el pudor de Al-lah! Los compañeros dijeron: tenemos pudor, alabanza a Al-lah. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: No es esto. El perfecto pudor hacia Al-lah es preservar la cabeza y lo que entiende, el vientre y lo que contiene y recordar la muerte y la desgracia. Quien desea el más allá, debe cortar con el aquí abajo. Quien lo hace, tiene el perfecto pudor hacia Al-lah ». El pudor preserva al hombre contra el resbalón en el error. El que no tiene pudor carece de toda protección.

La virilidad es una de las moralidades que más contribuyen al desarrollo de la sociedad. Se trata de un término colectivo que encierra todos los sentidos humanitarios: las buenas cualidades, las nobles moralidades, dar bien a la gente, proteger el alma de los pecados, preservar el mango de la inutilidad y evitar todo lo que es culpable. Dicen: «Quien trata a la gente sin dañarla, les habla sin mentirles y les promete sin faltar a sus compromisos, así que su generosidad es perfecta, su integridad es obvia, su hermandad se hace obligatoria y la blasfemia contra él está prohibida».

La virilidad del hombre lo hace de buena apariencia y de buen corazón. Así, cumple las órdenes de su Señor tanto solemne como confidencialmente. No se muestra virtuoso ante el mundo para violar las leyes de Al-lah mientras está solo. narró Zaubán que el Mensajero de Al-lah dijo: “Ciertamente, conozco gente de mi comunidad que llegará al Día de la Resurrección con tantas buenas obras como montañas de Tihámah, pero Al-lah, los hará polvo”. Zaubán dijo: “Oh, Mensajero de Al-lah, descríbenos cómo son, cuéntanos más, para que no seamos como ellos sin saberlo. El Mensajero de Al-lah dijo: “Ellos son vuestros hermanos y de vuestra raza, rezan por la noche como ustedes lo hacen, pero serán gente que, cuando están a solas, transgreden los sagrados límites de Al-lah, (es decir, hacen cosas prohibidas)”.

La virilidad hacia las personas reside en prestarles asistencia, en preocuparse por sus intereses y en que el hombre ama por ellos lo que ama por sí mismo. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo oprime ni lo entrega a su enemigo, dejándolo sin ayuda. Al-lah acude en ayuda de aquél que acude en ayuda de su hermano. A quien libera de una pena a un musulmán, Al-lah lo libera de otra en el Ultimo Día. Y a quien cubra los defectos de su hermano, Al-lah, le cubrirá los suyos en el Día del Juicio.»

También dice: «Las personas más queridas por Al-lah son las más beneficiosas para la gente. Los actos más amados con Al-lah son: un bien que le traes a tu hermano, una desgracia que le disipas, pagas una deuda en su lugar o le sacias el hambre. Si camino con un hermano por un caso, me vale más que hacer un retiro espiritual en mi mezquita».

El islam estableció un importante conjunto de moralidades públicas que, cuando una comunidad se compromete a ellas, alcanzará su plenitud y su progreso. Es una ley divina inalienable. Por lo tanto, es necesario comprometerse con esos principios y aplicarlos en nuestra conducta para ser felices tanto en este mundo como en el más allá.

¡Oh Al-lah, muéstranos lo que nos es útil en este mundo que en el más allá, guíanos hacia lo que es beneficioso para nuestro país y nuestra patria y salvaguarda a Egipto, a su pueblo, a su ejército y a su policía!

La tolerancia como doctrina y conducta

Alabado sea Al-lah, Señor de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {يُرِيدُ اللَّهُ بِكُمُ الْيُسْرَ وَلَا يُرِيدُ بِكُمُ الْعُسْرَ}» Al-lah desea facilitarles las cosas y no  dificultárselas; alaben y agradezcan a Al-lah por haberlos guiado».  Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero; quien dijo en un noble Hadiz: «Fui enviado con la religión tolerante de Abraham». ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, trajo un mensaje universal que hizo de la tolerancia y la facilidad una forma de vida. No hay dificultad en la religión, ni en la obligación, ni rigor. Al-lah, le dijo: {وَمَا جَعَلَ عَلَيْكُمْ فِي الدِّينِ مِنْ حَرَجٍ} «y no les prescribió nada que no puedan cumplir». Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «La religión es fácil. Quien se exige demasiado a sí mismo no la podrá soportar. No seáis extremistas y tratad de acercaros a la perfección. Albriciaos con la recompensa que recibiréis y fortificaos con la oración por la mañana, por la tarde y con la oración nocturna». La tolerancia en la legislación islámica no es una palabra que decir, ni un lema que se debe levantar. Más bien, es una doctrina con la que el musulmán vive y la toma como un método de vida. También es uno de los principios ordenados por Al-lah, Alabado sea, para que Sus siervos puedan hablar entre sí y hacer que sea la razón de Su Aprobación, Su Perdón y Misericordia. Al-lah, dijo: {وَلْيَعْفُوا وَلْيَصْفَحُوا أَلا تُحِبُّونَ أَنْ يَغْفِرَ اللَّهُ لَكُمْ} «que los perdonen y los disculpen. ¿Acaso no aman ser perdonados por Al-lah? Al-lah es Indulgente, Misericordioso».

Buscamos que la tolerancia se convierta en un comportamiento de vida, porque el Islam exige la aplicación práctica de la tolerancia. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, exhorta a Sus siervos a la tolerancia y el perdón en varios contextos del Noble Corán; por ejemplo en la aleya siguiente: «No es lo mismo obrar el bien que obrar el mal. Responde con una buena actitud, y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aplicó este principio donde fue el mejor ejemplo tanto para su comunidad como para toda la humanidad. Dijo: “yo soy una misericordia que Al-lah ha concedido”. Aisha, la Madre de los Creyentes dijo: “El Mensajero de Al-lah siempre escogía lo más fácil entre dos opciones, en tanto y en cuanto esto no implicara un pecado; si eso constituía un pecado, él era quien más se alejaba de eso entre la gente».

La pregunta que cada uno de nosotros debe dirigir honestamente es: ¿aplicamos esta creencia en nuestra conducta? ¿Lo hacemos un método de tratamiento entre nosotros y todos los seres humanos? La tolerancia es una actitud noble que el musulmán debe aplicar en todos los ámbitos de la vida. De los tipos de tolerancia se cita la tolerancia entre los cónyuges. La relación conyugal es una de las relaciones humanas más sublimes y uno de los signos de Al-lah. Al-lah, Alabado sea, demuestra que esta relación se basa en el afecto, la misericordia y el buen mantenimiento, donde dice: «Entre Sus signos está haber creado cónyuges de entre ustedes para que encuentren sosiego, y dispuso entre ustedes amor y misericordia. En ello hay signos para quienes reflexionan»,  «traten amablemente a las mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas les llegara a disgustar [sean tolerantes], puede ser que les desagrade algo en lo que Al-lah ha puesto un bien para ustedes», y dijo también: «Ellas tienen tanto el derecho al buen trato como la obligación de tratar bien a sus maridos. Y los hombres tienen un grado superior [de responsabilidad] al de ellas; Al-lah es Poderoso, Sabio». Esto significa que las mujeres tienen derecho a que sus maridos se comporten hacia ellas de acuerdo con lo apropiado, siempre y cuando deban comportarse con sus maridos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “El mejor entre vosotros es el del mejor carácter con su familia, y soy del mejor carácter con su familia”. Varias veces el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo recomendaciones para las mujeres, diciendo: “Que ningún creyente aborrezca a una creyente. Pues si le disgusta uno de sus modales, le complacerá otro”. Antes de morir, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Traten bien a las mujeres». Por lo tanto, la tolerancia debe ser una conducta recíproca entre los dos cónyuges y una ley humana que organice la vida. Abo al-Dardaa, que Al-lah, Alabado sea, esté complacido con él, le dijo a su esposa: «si me ves enojado, por favor, debes satisfacerme y, si te veo enojada, te satisfaré». Es una reciprocidad humana cuyo fundamento es la equidad y la tolerancia.

La tolerancia hacia los vecinos. Al-lah, Alabado sea dijo: «Adoren solamente a Al-lah y no dediquen actos de adoración a otros. Hagan el bien a sus padres, a sus familiares, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos parientes y no parientes, al compañero».  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, recomendó que el vecino fuera tratado bien. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “El ángel Gabriel insistió aconsejándome que fuera amable con mi vecino hasta que pensé que debería darle una parte en herencia”. Y dijo también: «Quien crea en Al-lah y en el día final, que sea generoso con su vecino», y dijo: «Por Al-lah que él no cree, por Alá que él no cree, por Alá que él no cree. Se le cuestionó: ¿Quién no cree? Y contestó: Aquel cuyo vecino no está a salvo de sus perjuicios», “El mejor compañero ante Al-lah, Alabado sea, es el mejor de ellos para con su compañero, y el mejor vecino ante Al-lah es el mejor de ellos para con su vecino” y “El creyente no es aquel que come cuando su vecino está hambriento”.

La tolerancia debe difundirse  entre compañeros de trabajo, en las universidades, escuelas, etc. El Noble Corán ancla las relaciones entre todos los seres humanos, Al-lah, Alabado sea, dice: ¡Oh gente! Os hemos creado de un varón y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Al-lah, Alabado sea, el más noble de entre vosotros es el que más Le teme. Al-lah es Omnisciente, buen Conocedor».  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, tenía la más sublime moral con todos los humanos y sus compañeros, se comportaba bien con ellos, visitaba a sus enfermos, se informaba sobre ellos, hacía donaciones a sus pobres, pagaba sus deudas y perdonaba a sus culpables. Al-lah, Alabado sea, dice: «Por misericordia de Al-lah eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público]».

La tolerancia en las carreteras y en los medios de transporte. En este caso, el hombre podría enfrentarse a ciertas molestias que le causarían los demás. Entre la gente hay los crueles, impulsivos, tolerantes, fuertes, débiles, los que soportan y los que no soportan. Es noble enfrentarse a todos estos tipos de mansedumbre y tolerancia, debe reaccionar con afecto y cortesía. Al-lah, Alabado sea, dice: «Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan sobre la faz de Tierra con humildad, y cuando son increpados por los ignorantes les responden [con palabras de] paz».

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “No entrareis al Paraíso hasta que creáis, y no creeréis hasta que os améis. ¿Querríais guiaros a una cosa para amaros? Difundid el saludo entre vosotros”. También hay que comprometerse con normas organizativas de carreteras y transportes: dejar espacio a los ancianos, a los débiles, a las mujeres, tener en cuenta los sentimientos de los demás y tratarlos con afecto. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “La gentileza siempre que está presente en una cosa la embellece más. Y si está ausente de una cosa, la afea”

De los aspectos de la tolerancia está el hecho de gastar los bienes con tolerancia. Esto demuestra la fe, la buena actitud y la rectitud. Gracias a esta tolerancia se conoce a los creyentes, se reúnen los corazones y el siervo alcanza la piedad. Al-lah, Alabado sea, dice: «[Los creyentes] no alcanzarán la piedad auténtica hasta que den [en caridad] lo que más aman. Todo lo que den en caridad Al-lah lo sabe». Así pues, gastar a los pobres y necesitados es una prueba de la nobleza y la tolerancia del alma. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «El generoso está cerca de Al-lah, Alabado sea, cercano al paraíso, cercano a la gente y alejado del infierno».

También hay que mantener tolerancia en las ventas, las compras y la petición del saldo. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Que Al-lah tome en su misericordia a un hombre tolerante cuando vende, compra o reclama el reembolso de sus deudas». Según Al Irbad Ibn Sariah, que Al-lah esté complacido con él: «Vendí al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, una mercancía y después le pedí que se la devolvieran. Me dice: «Por Al-lah, te devuelvo sólo en efectivo de dirhams de muy buena calidad, plata de toda blancura». Me pagó tan perfectamente. Un beduino vino a decirle al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: devuélveme el precio de mi camello. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dio un camello más maduro que el suyo. El beduino dijo: pero, ¡Profeta! Este camello es mejor que el mío. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, responde: Los mejores son los mejores en caso de reembolso»

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, exhorta a todo lo que pueda realizar la facilidad y la tolerancia y encarnar los sentidos de la fraternidad humana y la armonía entre las personas, como: perdonar a los insolventes, darles un plazo de gracia. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Quien la aplace la deuda a una persona necesitada o le perdone parte de ella, Al-lah, Alabado sea, le reserva un lugar en la sombra de su trono el Día del Levantamiento, el día en que no hay otra sombra excepto la de Al-lah».  En otro hadiz dijo: “Había una persona que prestaba dinero, y constantemente le decía a su cobrador: Si ves a una persona en dificultades, sé tolerante con él, puede que Al-lah, Alabado sea, sea tolerante conmigo. Dijo entonces el Mensajero de Al-lah: Y cuando se encontró con Al-lah, éste fue tolerante con él”.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Entre los aspectos más grandes de la tolerancia están la tolerancia verbal y la palabra dulce. Al-lah  dice: «y decid buenas palabras a la gente» y «encomienda a mis siervos que digan la mejor palabra». La buena palabra debe suceder con todos los seres humanos, independientemente de sus diferentes colores, razas y confesiones. Esto indica la buena educación y la sublime moralidad. Hay un refrán que dice: «La buena moral es tan fácil: un rostro sonriente y una palabra dulce».

Al-lah, ordenó al profeta Moisés que dijera palabras dulces al faraón, a pesar de su orgullo y su obstinación, diciendo: «Preséntense ante el Faraón, pues se ha extralimitado, pero háblenle cortésmente, para hacerlo entrar en razón o sienta temor de Al-lah «. Debe abstenerse de toda palabra inútil. Al-lah, Alabado sea, dice: Los que se apartan de las frivolidades», y dice también: «¡Oh, creyentes! Tengan temor de Al-lah y hablen solo con la verdad», «¿Por qué no observas el siguiente ejemplo que te propone Al-lah?: Una palabra buena es como un árbol bondadoso cuya raíz está firme y sus ramas se extienden hacia el cielo, y da frutos en toda época [del año] con el permiso de su Señor. Así es como Al-lah expone ejemplos para que la gente reflexione». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Ciertamente el siervo pronuncia una palabra de las que satisfacen a Al-lah, el Altísimo sin darle importancia y por ella Al-lah le eleva en grados, y ciertamente el siervo pronuncia una palabra que causa la ira de Al-lah el Altísimo sin darle importancia y por ella es arrojado al fuego». Hay que abstenerse de todo tipo de indecencia verbal. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “El creyente no calumnia, ni maldice, ni habla obscenamente o de forma grosera”.

La tolerancia es un justo equilibrio entre dos cosas contrarias: la rigidez y la indiferencia, ambas son extremos lejos del método moderado del islam que encierra tipos de tolerancia, de facilidad y flexibilidad que exterminan todas las formas de extremismo, exageración e indiferencia.

¡Oh Al-lah!, concédenos la tolerancia en nuestras palabras, actos, transacciones,  negocios y todos nuestros asuntos. Reforma nuestras relaciones, preserva nuestro país y todos los países del mundo.

El acceso a la protección de Al-lah,: sus causas y resultados

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {هُوَ الَّذِي خَلَقَ السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضَ فِي سِتَّةِ أَيَّامٍ ثُمَّ اسْتَوَى عَلَى الْعَرْشِ يَعْلَمُ مَا يَلِجُ فِي الْأَرْضِ وَمَا يَخْرُجُ مِنْهَا وَمَا يَنْزِلُ مِنَ السَّمَاءِ وَمَا يَعْرُجُ فِيهَا وَهُوَ مَعَكُمْ أَيْنَ مَا كُنْتُمْ وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ بَصِيرٌ

«Él es Quien creó los cielos y la Tierra en seis eras. Luego, se estableció sobre el Trono. Sabe lo que ingresa en la tierra y cuanto sale de ella, lo que desciende del cielo y lo que asciende a él. Está con ustedes dondequiera que estén. Al-lah bien ve cuanto hacen».

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

La protección divina se encuentra en dos tipos: una protección de vigilancia y una protección del apoyo. La primera significa que Al-lah, Alabado sea, es Omnisciente de todas sus criaturas. En este sentido dice Al-lah, Alabado sea:   {وَعِندَهُ مَفَاتِحُ الْغَيْبِ لَا يَعْلَمُهَا إِلَّا هُوَ وَيَعْلَمُ مَا فِي الْبَرِّ وَالْبَحْرِ وَمَا تَسْقُطُ مِن وَرَقَةٍ إِلَّا يَعْلَمُهَا وَلَا حَبَّةٍ فِي ظُلُمَاتِ الْأَرْضِ وَلَا رَطْبٍ وَلَا يَابِسٍ إِلَّا فِي كِتَابٍ مُّبِينٍ} «Él posee las llaves de lo oculto y nadie más que Él las conoce. Él sabe lo que hay en la costa y en el mar. No hay hoja de árbol que caiga sin que Él lo sepa, ni grano en el seno de la tierra, o algo que esté verde o seco, sin que se encuentre registrado en un libro evidente» y {أَلَمْ تَرَ أَنَّ اللَّهَ يَعْلَمُ مَا فِي السَّمَاوَاتِ وَمَا فِي الْأَرْضِ مَا يَكُونُ مِن نَّجْوَى ثَلَاثَةٍ إِلَّا هُوَ رَابِعُهُمْ وَلَا خَمْسَةٍ إِلَّا هُوَ سَادِسُهُمْ وَلَا أَدْنَى مِن ذَلِكَ وَلَا أَكْثَرَ إِلَّا هُوَ مَعَهُمْ أَيْنَ مَا كَانُوا ثُمَّ يُنَبِّئُهُم بِمَا عَمِلُوا يَوْمَ الْقِيَامَةِ  إِنَّ اللَّهَ بِكُلِّ شَيْءٍ عَلِيمٌ} «¿Acaso no ves que Al-lah conoce cuanto hay en los cielos y en la Tierra? No hay confidencia entre tres sin que Él sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él sea el sexto. Siempre, sean menos o más, Él estará presente dondequiera que se encuentren. El Día de la Resurrección les informará sobre lo que hicieron. Al-lah tiene conocimiento de todas las cosas». Y dijo también: {أَلَا يَعْلَمُ مَنْ خَلَقَ وَهُوَ اللَّطِيفُ الْخَبِيرُ } «¿Acaso no lo va a saber Quién todo lo creó? Él es el Sutil, el que está bien informado».

La segunda protección es la del apoyo, del éxito, de la preservación, de la asistencia del cuidado. Al-lah la consagra a sus mensajeros, profetas, aliados y siervos piadosos. El Noble Corán alude a esta protección en diversos lugares, entre ellos el discurso que Al-lah, Alabado sea, dirige a sus dos nobles profetas, en este caso Moisés y Aron la paz sea con ellos, diciendo: {اذْهَبْ أَنْتَ وَأَخُوكَ بِآيَاتِي وَلَا تَنِيَا فِي ذِكْرِي * اذْهَبَا إِلَى فِرْعَوْنَ إِنَّهُ طَغَى * فَقُولَا لَهُ قَوْلًا لَيِّنًا لَعَلَّهُ يَتَذَكَّرُ أَوْ يَخْشَى * قَالَا رَبَّنَا إِنَّنَا نَخَافُ أَنْ يَفْرُطَ عَلَيْنَا أَوْ أَنْ يَطْغَى * قَالَ لَا تَخَافَا إِنَّنِي مَعَكُمَا أَسْمَعُ وَأَرَى} «Vayan tú y tu hermano acompañados de Mis milagros, y no descuiden Mi recuerdo. Preséntense ante el Faraón, pues se ha extralimitado, pero háblenle cortésmente, para hacerlo entrar en razón o sienta temor de Al-lah”. Dijeron: “،Oh, Señor nuestro! Tememos que se violente y abuse de nosotros”. Dijo [Al-lah]: “No tengan miedo, pues Yo estoy con ustedes escuchando y observando todo».Esta es la protección de la que habló Moisés cuando su pueblo creyó que el faraón y sus soldados los alcanzaron y no tuvieron ninguna salida del mar: el mar estuvo delante de ellos y el faraón y sus soldados estuvieron detrás de ellos. Los compañeros de Moisés dijeron {إِنَّا لَمُدْرَكُونَ“،[Pronto] seremos alcanzados!”

Moisés la paz sea con él, respondió tranquilizándose de la protección, del sostén y del socorro de su Señor: {قَالَ كَلَّا إِنَّ مَعِيَ رَبِّي سَيَهْدِينِ} «Dijo [Moisés]: “،No, [no nos alcanzarán]! Pues mi Señor está conmigo, y Él me guiará [para saber cómo salvarnos]”.

Es la protección que ala concedió a su El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y a su compañero Abu Bakr Al-Seddiq que Al-lah, esté compacido con él, durante la emigración. Abu Bakr dijo: (durante la inmigracion de la Meca a la Medina): «Miré a los pies de los incrédulos idólatras cuando estábamos en la cueva y ellos sobre nuestras cabezas. Y dije: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah, si tan siquiera uno mirara bajo sus pies nos vería!’ Y dijo: ‘¿Qué piensas, oh Abu Bakr, entre dos hombres, Al-lah es el tercero (acude en su ayuda)?’.»  y en este contexto Al-lah dijo:

{إِلَّا تَنْصُرُوهُ فَقَدْ نَصَرَهُ اللَّهُ إِذْ أَخْرَجَهُ الَّذِينَ كَفَرُوا ثَانِيَ اثْنَيْنِ إِذْ هُمَا فِي الْغَارِ إِذْ يَقُولُ لِصَاحِبِهِ لَا تَحْزَنْ إِنَّ اللَّهَ مَعَنَا فَأَنْزَلَ اللَّهُ سَكِينَتَهُ عَلَيْهِ وَأَيَّدَهُ بِجُنُودٍ لَمْ تَرَوْهَا وَجَعَلَ كَلِمَةَ الَّذِينَ كَفَرُوا السُّفْلَى وَكَلِمَةُ اللَّهِ هِيَ الْعُلْيَا وَاللَّهُ عَزِيزٌ حَكِيمٌ} «Si no lo socorren [al Mensajero], sepan que Al-lah [no necesita de ustedes, pues ya] lo auxilió aquella vez que los incrédulos lo expulsaron [de La Meca], cuando estando en la caverna con su compañero [Abu Bakr], le dijo: “No te entristezcas, pues Al-lah está con nosotros”. Entonces, Al-lah hizo descender Su sosiego sobre él [Abu Bakr], los socorrió con un ejército [de ángeles] que ellos no veían, y dispuso que la palabra de los incrédulos se desvaneciera, y que la palabra de Al-lah sea la que prevalezca. Al-lah es Poderoso, Sabio».

¡Qué grande es que el siervo esté bajo la protección de Al-lah, Alabado sea! Éste debe desinteresarse de todo el que esté con él y de todo el que esté contra él. Para que la protección de Al-lah, Alabado sea, se realice al hombre, éste debe acceder a través de las puertas que llevan a ella. La primera puerta es concretar la fe en Al-lah Alabado sea. Al-lah, Alabado sea dice: {وَأَنَّ اللَّهَ مَعَ الْمُؤْمِنِينَ} «Porque Al-lah está con los creyentes». Las exigencias de la fe son, según lo afirma el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Consiste en que creas en Al-lah, Sus Ángeles, Sus Libros, Sus Mensajeros, en el Día del Juicio Final y en el Decreto Divino, sea agradable o desagradable».

La concreción de la fe exige que se manifieste en la conducta del hombre y en sus conversaciones con la gente. Nuestro profeta (SBL) dice: «El musulmán es aquel de quien la gente está a salvo con la mano y la lengua, y el creyente es aquel de quien la gente está tranquila en materia de bienes, sangre y honor».

Se cita que el siervo concretiza la piedad y la fe perfecta. Al-lah, Alabado sea, dice: {إنَّ اللَّهَ مَعَ الَّذِينَ اتَّقَوا وَّالَّذِينَ هُم مُّحْسِنُونَ} «Al-lah está con los piadosos y con los que hacen el bien».

La piedad es hacer todo lo que le gusta a Al-lah, Alabado sea,  y abstenerse de todo lo que le disgusta. Así que ella es todo lo bueno. . En varios pasajes coránicos Al-lah, Alabado sea, mostró el sentido de la piedad diciendo:

{لَيْسَ الْبِرَّ أَن تُوَلُّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ الْمَشْرِقِ وَالْمَغْرِبِ وَلَكِنَّ الْبِرَّ مَنْ آمَنَ بِاللَّهِ وَالْيَوْمِ الْآخِرِ وَالْمَلَائِكَةِ وَالْكِتَابِ وَالنَّبِيِّينَ وَآتَى الْمَالَ عَلَى حُبِّهِ ذَوِي الْقُرْبَى وَالْيَتَامَى وَالْمَسَاكِينَ وَابْنَ السَّبِيلِ وَالسَّائِلِينَ وَفِي الرِّقَابِ وَأَقَامَ الصَّلَاةَ وَآتَى الزَّكَاةَ وَالْمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إِذَا عَاهَدُوا وَالصَّابِرِينَ فِي الْبَأْسَاءِ وَالضَّرَّاءِ وَحِينَ الْبَأْسِ أُولَئِكَ الَّذِينَ صَدَقُوا وَأُولَئِكَ هُمُ الْمُتَّقُونَ}  .

«La verdadera virtud no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente [durante la oración], sino que es piadoso quien cree en Al-lah, el Día del Juicio, los ángeles, el Libro, los Profetas, hace caridad a pesar del apego [que tiene por los bienes materiales] a los parientes, los huérfanos, los pobres, los viajeros insolventes, los mendigos, y colabora para liberar esclavos y cautivos. [Tiene piedad quien] hace la oración prescrita, paga el zakat, cumple con los compromisos contraídos, es paciente en la estrechez, la adversidad y ante la persecución. Ésos son los veraces en su fe y los verdaderos piadosos».

 El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo:  “No os envidiéis unos a otros, ni pujéis para implicar a los demás, ni os odiéis unos a otros, ni os deis la espalda, ni ofertéis la mercancía cuando el comprador haya acordado la compra con el vendedor y sed, oh siervos de Al-lah, hermanos. El musulmán es hermano del musulmán, no es injusto con él ni lo traiciona, no le miente ni lo desprecia. El temor de Al-lah (taqwa) está aquí mismo -señalando su pecho tres veces-, es suficiente maldad para una persona despreciar a su hermano musulmán. Todo musulmán es inviolable para otro musulmán: en su vida, honor y bienes”.

La verdad de la fe perfecta se encuentra en el hadith del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Consiste en que adores a Al-lah como si Lo estuvieses viendo, pues aunque no puedas verlo, Él sí te está observando».

Entre las puertas que conducen a la protección de Al-lah está la paciencia. Al-lah, Alabado sea, dice: {وَاصْبِرُوا إِنَّ اللَّهَ مَعَ الصَّابِرِينَ}  «Sean pacientes, porque Al-lah está con los pacientes». Y:  {وَبَشِّرِ الصَّابِرِينَ * الَّذِينَ إِذَا أَصَابَتْهُمْ مُصِيبَةٌ قَالُوا إِنَّا لِلَّهِ وَإِنَّا إِلَيْهِ رَاجِعُونَ * أُولَئِكَ عَلَيْهِمْ صَلَوَاتٌ مِنْ رَبِّهِمْ وَرَحْمَةٌ وَأُولَئِكَ هُمُ الْمُهْتَدُونَ} «pero albricia a los pacientes. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: “De Al-lah provenimos, y a Él retornaremos [para que nos juzgue por nuestras acciones]”. A ellos su Señor bendecirá con el perdón y la misericordia, y son los [correctamente] guiados».

El profeta dice: «y sabe que soportar lo que te es desagradable, encierra un inmenso bien». Y {وَاصْبِرْ لِحُكْمِ رَبِّكَ فَإِنَّكَ بِأَعْيُنِنَا وَسَبِّحْ بِحَمْدِ رَبِّكَ حِينَ تَقُومُ} «Ten paciencia con los designios de tu Señor, y sabe que te encuentras bajo Mis ojos. Glorifica con alabanzas a tu Señor cuando te levantes [a orar].

La resistencia consiste en restringir el alma de la desesperación, la lengua de la queja y horrorizar a los miembros. Se realiza esforzándose por acostumbrar el alma. Es el gran beneficio. El profeta dice:  Pero a aquel que se abstiene de pedir, Al-lah le satisface sus necesidades; quien busca autosuficiencia, Al-lah le hará autosuficiente; y quien aspira a ser paciente, Al-lah le hará paciente y nadie está dado una gracia que es mejor que la paciencia’.”

Entre los elementos que permiten cubrirse con la protección de Al-lah, Alabado sea, está la conciencia despertada. Quien tiene esta conciencia, comprende que Al-lah, Alabado sea,  está con él donde está, en viaje, en ciudad, entre la gente, nada escapa al omnisciente de ala, ni confidencial, ni solemne. Este fue el caso de José, el profeta de Al-lah, la paz sea con él,  donde se cerraron las puertas y se prepararon los medios para la desobediencia. Pero buscó ayuda de su Señor, cuya protección sentía en todo momento. Su lengua dijo: {إِنَّهُ رَبِّي أَحْسَنَ مَثْوَايَ إِنَّهُ لاَ يُفْلِحُ الظَّالِمُونَ} «Dijo José: “¡Qué Al-lah me proteja! Mi amo [tu esposo] me ha colmado de honores. Debes saber que los traidores no acaban bien”».

Es lo que cita la esposa de Al Aziz, contenida en el Noble Corán, en la aleya: {وَلَقَدْ رَاوَدْتُهُ عَنْ نَفْسِهِ فَاسْتَعْصَمْ} «Yo quise seducirlo, pero se mantuvo casto». Sentirse protegido por Al-lah, es un acto grandioso en el que el temor de ala se apodera del siervo en este mundo, estará a salvo del castigo en la otra vida. En el hadit divino, Al-lah, Alabado sea,  dijo:   “Por Mi gloria, que Yo no haré que Mi servidor se sienta seguro en dos situaciones ni que se sienta atemorizado en dos situaciones: Si se siente seguro en este mundo, Yo lo haré temer el Día en que todos comparecerán ante Mí. Y si Me teme en este mundo, Yo lo haré sentir seguro en ese Día”.

Nos encontramos bajo la protección Al-lah, Alabado sea,  por evocarlo. Al-lah, Alabado sea,   dice:

{فَاذْكُرُونِي أَذْكُرْكُمْ وَاشْكُرُوا لِي وَلَا تَكْفُرُونِ}  «Recuérdenme que Yo los recordaré; agradézcanme y no sean ingratos».

El Mensajero de Al-lah ﷺ dijo: “Al-lah ha dicho: Yo soy como mi siervo me considera, y estoy con él cuando me recuerda. Si me recuerda en su interior, lo recuerdo en mi interior. Si me nombra ante un grupo, yo lo nombro ante un grupo mejor (es decir ante los ángeles).

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

La protección divina tiene grandes efectos que el siervo recoge de ella tanto en este mundo como en el más allá, Al-lah, Alabado sea,le disipa toda desgracia y todo perjuicio. Al-lah, Alabado sea, dice: { الَّذِينَ قَالَ لَهُمُ النَّاسُ إِنَّ النَّاسَ قَدْ جَمَعُوا لَكُمْ فَاخْشَوْهُمْ فَزَادَهُمْ إِيمَانًا وَقَالُوا حَسْبُنَا اللَّهُ وَنِعْمَ الْوَكِيلُ} «A ellos les fue dicho: “Los enemigos se han agrupado contra ustedes, no podrán con ellos”. Pero esto solo les aumentó la fe y dijeron: “Al-lah es suficiente para nosotros, porque Él es el mejor protector”» y {وَمَنْ يَتَوَكَّلْ عَلَى اللَّهِ فَهُوَ حَسْبُهُ إِنَّ اللَّهَ بَالِغُ أَمْرِهِ قَدْ جَعَلَ اللَّهُ لِكُلِّ شَيْءٍ قَدْرًا}   «Quien deposite su confianza en Al-lah, sepa que Él le ser suficiente. Al-lah, hará que el designio se cumpla, y ha establecido para cada cosa un término y una medida «y  {أَلَيْسَ اللَّهُ بِكَافٍ عَبْدَهُ}  «¿Acaso Al-lah no es suficiente [como Protector] para Su siervo?»

 Quien deposite su confianza en ala y esté seguro de su Suficiencia, su enemigo no tendrá ocasión de hacerlo. Cuando se contempla el dicho de Al-lah a su profeta Moisés: {وَلِتُصْنَعَ عَلَى عَيْنِي} «Para que crecieras educado bajo Mi observancia «y a nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: {وَاصْبِرْ لِحُكْمِ رَبِّكَ فَإِنَّكَ بِأَعْيُنِنَا}  «Ten paciencia con los designios de tu Señor, y sabe que te encuentras bajo Mis ojos».y {وَبَشِّرِ الَّذِينَ آمَنُوا أَنَّ لَهُمْ قَدَمَ صِدْقٍ عِندَ رَبِّهِمْ} “y albricia a los creyentes que por sus buenas obras obtendrán una hermosa recompensa ante su Señor?” se realiza, pues, la grandeza de la protección divina, su virtud y sus buenos efectos.

Ciertamente, el verdadero acceso a la protección de Al-lah, Alabado sea, es la puerta sublime de la serenidad, de la tranquilidad y de la salud psicológica; se añade el alejarse de todos los aspectos de la tensión, la angustia, los problemas y la decepción. Cómo se preocupa quien usa los buenos medios. Todo está en manos de ala, que cuando Él quiere algo, le dice: o sea, por tanto, es. Al-lah, Alabado sea, dice: {قُلِ اللَّهُمَّ مَالِكَ الْمُلْكِ تُؤْتِي الْمُلْكَ مَنْ تَشَاءُ وَتَنْزِعُ الْمُلْكَ مِمَّنْ تَشَاءُ وَتُعِزُّ مَنْ تَشَاءُ وَتُذِلُّ مَنْ تَشَاءُ بِيَدِكَ الْخَيْرُ إِنَّكَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ}  «Di: “¡Oh, Al-lah, Soberano Absoluto! Tú concedes el poder a quien quieres y se lo quitas a quien quieres, fortaleces a quien quieres y humillas a quien quieres. Todo el bien descansa en Tus manos. Tú tienes poder sobre todas las cosas». Y Dice también: {ما يَفْتَحِ اللَّهُ لِلنَّاسِ مِن رَّحْمَةٍ فَلَا مُمْسِكَ لَهَا  وَمَا يُمْسِكْ فَلَا مُرْسِلَ لَهُ مِن بَعْدِهِ  وَهُوَ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ }  «Nada ni nadie puede impedir que una misericordia de Al-lah alcance a la gente; pero si Él la retuviese, no hay nada ni nadie que pudiera hacer que les llegara. Él es el Poderoso, el Sabio».

El hecho de que el siervo sienta la protección de ala, Gloria a él y advierta su grandeza, le realiza a él y a toda la sociedad los más sublimes grados de la paz interior, la coexistencia pacífica y la seguridad comunitaria.

Cuando los siervos saben con certeza que no escapan de la mirada de Al-lah, Alabado sea, su conducta se ajusta, sus moralidades se reforman. Por lo tanto, se comprometen con las órdenes de Al-lah, Alabado sea,, evitan cometer lo que Él prohíbe, se sirven de los medios para reformar su vida con su religión. Así, el individuo vive en paz consigo mismo, con su familia, sus vecinos, colegas, amigos, la sociedad y el mundo entero. Es el mensaje del Islam que es una misericordia para toda la humanidad.

¡oh Al-lah, acógenos bajo tu protección, tu socorro y tu asistencia! Resérvanos en Tu vasta gracia, concédenos Tus bendiciones. Concédenos la sinceridad en todos nuestros asuntos, preserva a nuestro Egipto y a todos los países del mundo.