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El concepto de la seguridad nacional

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Sin duda, la estabilidad de cualquier país no sólo tiene mucho que ver con el mantenimiento de su seguridad nacional, sino también con el empeño de cada individuo al nivel de esta seguridad, sobre todo, los responsables a la hora de tomar resoluciones relacionadas con el mundo exterior o influyen en ellas.

Si la seguridad nacional de cualquier país independiente es una línea roja que no se puede sobrepasarla, pues el mantenimiento de esta línea requería conciencia, cultura e instrucción continua, científica y metodológica del concepto de la seguridad nacional. Puedo decir que convocar cursos intensivos para cada uno de los responsables es ya un asunto necesario e imprescindible. Las habilidades técnicas, artísticas o administrativas no bastan para formar una visión general que conduce a la correcta dirección. En caso contrario, no habría efecto de cualquier decisión relacionado con la seguridad nacional.

Algunos no imaginan que, quizá, sus decisiones, comportamientos y relaciones puedan tener efecto en lo que se atañe con la seguridad nación. A lo mejor hacen esto sin mala intención sino por ignorar los elementos de la seguridad nacional. La etapa actual y las circunstancias de los países, la zona y el mundo necesitan que tanto el ciudadano como el responsable tener un grado alto del concepto de la seguridad nacional, sea a la hora de adoptar una resolución, establecer relaciones o firmar convenciones y protocolos.

Si el nivel de la conciencia por la importancia y la peligrosidad de la seguridad nacional se diferencian entre una persona y otra por varios motivos, como la cultura, el cuidado del interés nacional, preocupación por la patria y su alto interés, por eso, el asunto requiere:

  1. Dedicar mucho interés por la instrucción hacia el concepto de la seguridad nacional por medio de cursos intensivos de entrenamiento para cada responsable.
  2. La concienciación y la protección del concepto de la seguridad nacional por parte de los políticos, intelectuales, escritores, cultos y los medios de información, sobre todo por aquellos que tiene una perspicacia y conciencia madura del concepto de esta seguridad, tomando en consideración que es uno de los factores de la estabilidad del país.
  3. La necesidad de la coordinación con las partes interesadas antes de firmar convenios o protocolos con instituciones extranjeras para evitar cualquier penetración o influencia en nuestros intereses nacionales, aunque sea sin intención.

Aseguramos que el concepto de la seguridad nacional de cualquier país requiere estar al tanto de las situaciones políticas internas y externas, regionales e internacionales. Se debe tomar en consideración nuestra profundad árabe y africana, nuestro mundo islámico y nuestras relaciones internacionales a la hora de tomar las resoluciones importantes y vitales, asimismo estudiar su influencia sea positiva o negativa.

Indudablemente, no se puede separar por completo entre las relaciones políticas, militares, económicas, culturales, técnicas e informativas, de modo que cada institución trabaja sola. Cada institución debe comportarse de una manera que no afecta a las otras instituciones nacionales. Este asunto, seguramente, requiere un sentido nacional tan alto y una gran experiencia, de modo que tenemos que trabajar como equipo y partirnos de esta regla: “La generalidad del entendimiento y la privacidad de los cargos”, es decir, cada responsable tiene que estar totalmente a la altura del nivel de su responsabilidad, especialidad, entendimiento y concienciación, así como, las consecuencias de la adopción de la resolución a la institución a la que pertenece.

Hay que afirmar que los países no se establecen con las buenas intenciones sino con la conciencia, planificación y la atención en un mundo que está lleno de lobos. Umar Ibn Al-Jattab, Alá esté complacido con él, decía: “No soy impostor, pero éste no me engaña”. Al-Mughira Ibn Shouba decía: “Si no fuera por el Islam, usaría yo una astucia que no lo aguantaría la Península Arábiga”. Es necesario, junto a la buena intención, la perfección del trabajo. Alá, Exaltado sea, dijo: Di: “¿Queréis que os informemos de quienes son los mayores perdedores en cuanto a sus obras? “[Son] aquellos cuyas obras se han extraviado en [su afán exclusivo por] esta vida y que, no obstante, piensan que están haciendo buenas obras”. Por eso, el Noble Corán subrayó la condición de la confianza y la aptitud, pues Alá, Exaltado sea, dijo en boca de la hija de Shuaaib, la paz sea con él: “¡Oh padre mío! ¡Tómalo de jornalero: pues, en verdad, el mejor [hombre] al que puedes tomar de jornalero es alguien [tan] fuerte y digno de confianza [como él]!” Y dijo en boca de José, la paz sea con él: [José] respondió: “¡Ponme al cargo de los graneros del país; en verdad, yo sé cómo administrarlos prudentemente!”

El derecho del niño en la crianza sana, la vida digna
y la esperanza en tener una mañana mejor
10 de Gamadi Al-Awal de 1437 H, 19 de febrero de 2016

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Primero: Los elementos

  • Los niños son una merced de Alá que se debe agradecer.
  • El interés del Islam por los niños.
  • Las bases de la crianza sana de los niños:
  • La elección un buen nombre.
  • El amamantamiento natural.
  • El trato con benevolencia y sin rudeza ni violencia.
  • La justicia e igualdad entre todos ellos.
  • La necesidad de realizar una vida digna para ellos.
  • La importancia de la esperanza en nuestra vida.

 

Segundo: Pruebas del Corán y de la Sunna:

Pruebas del Corán:

1- Alá, Exaltado sea, dijo: “De Alá sólo es el dominio sobre los cielos y la tierra. Crea lo que Él quiere: otorga descendencia femenina a quien quiere, y descendencia masculina a quien quiere; o le da hijos e hijas [a quien quiere], y hace estéril a quien quiere: pues Él es, ciertamente, Omnisciente, infinito en Su poder”. (Corán, 42:49-50)

 2- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y Alá os ha dado cónyuges de entre vosotros mismos y os ha dado, por medio de vuestros cónyuges, hijos y nietos, y os ha proveído de las cosas buenas de la vida. ¿Van, pues, esos a [seguir] creyendo en cosas falsas y vanas, blasfemando con ello de las bendiciones de Alá?” (Corán, 16:72)

3- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y las madres [divorciadas] amamantarán a sus hijos dos años enteros, si desean completar la lactancia; y el progenitor deberá sustentarles y vestirles en forma honorable. A nadie se le impone una carga superior a sus fuerzas: no se impondrá un perjuicio a la madre por causa de su hijo ni, por igual causa, a quien lo engendró. Y la misma obligación recaerá sobre el heredero [del padre]. Y si ambos [padres], previo consejo y acuerdo mutuos, deciden la separación [de madre e hijo], no incurrirán [por ello] en falta; y si decidís encomendar a vuestros hijos a una nodriza, no incurriréis en falta siempre que os aseguréis, en forma honorable, del bienestar del niño que entregáis. Y manteneos conscientes de Alá, y sabed que Alá ve todo lo que hacéis”. (Corán, 2:233)

4- Alá, Exaltado sea, dijo: “y los que rezan: “¡Oh Señor nuestro! ¡Haz que nuestras esposas y descendencia sean motivo de alegría para nosotros, y haznos adelantados entre los que son conscientes de Ti!” (Corán, 59:18)

5- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a quienes hayan llegado a creer y su descendencia les haya seguido en su fe, les reuniremos con su descendencia; y no dejaremos que se pierda ninguna de sus obras: [pero] cada ser humano será retenido en prenda por lo que ha merecido”. (Corán, 52:21)

6- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, ¡he ahí! que Luqmán habló así a su hijo, amonestándole: “¡Oh mi querido hijo! No atribuyas poderes divinos a nada junto con Alá: pues, ¡ciertamente, esa [falsa] atribución de divinidad es en verdad una ofensa enorme! “Y [Alá dice:] ‘Hemos ordenado al hombre el trato bondadoso a sus padres: su madre le llevó soportando fatiga tras fatiga, y dos años duró su completa dependencia de ella: [así pues, Oh hombre,] sé agradecido conmigo y con tus padres, [y recuerda que] hacia Mí es el retorno. “‘[Venera a tus padres;] pero si se empeñan en hacer que atribuyas divinidad, junto conmigo, a algo que tu mente no puede aceptar [como divino], no les obedezcas; pero [aún así] acompáñales de forma honorable en esta vida, y sigue el camino de los que se vuelven a Mí. Al final, a Mí habréis de retornar todos; y entonces Yo os haré entender [realmente] todo lo que hacíais [en vida]’. “¡Oh mi querido hijo,” [prosiguió Luqmán,] “en verdad, aunque se trate de algo del peso de un grano de mostaza, y estuviera [oculto] dentro de una roca, o en los cielos, o en la tierra, Alá lo sacará a la luz: pues, ciertamente, Alá es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo!”¡Oh mi querido hijo! Sé constante en la oración, ordena la conducta recta y prohíbe la conducta inmoral, y soporta con paciencia lo [malo] que te suceda: ¡esto es, ciertamente, algo que requiere de la mayor determinación! “Y no apartes la mejilla de la gente por soberbia, ni camines por la tierra con arrogancia: pues, ciertamente, Alá no ama a quien, por presunción, actúa de forma jactanciosa. “Así pues, camina con modestia, y baja la voz: pues, ciertamente, la voz más desagradable es la voz [estridente] del asno”. (Corán, 31:13-19)

7- Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras: [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos, que no desobedecen a Alá en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer”. (Corán, 66:6)

Pruebas de la Sunna:

1- De Ibn Umar, Alá esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Alá,  la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o pueblo. El hombre es pastor en su casa y su familia. La mujer es pastora en casa de su marido e hijos. El criado es pastor de la riqueza de su dueño y responsable de su rebaño. El hombre es pastor de la riqueza de su padre y responsable de su rebaño. Así pues, todos vosotros sois pastores y responsables de vuestro rebaño.” (Sahih Bujari)

2- De Maakel Ibn Yasar, Alá esté complacido de él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Cualquier responsable que muere engañando a su pueblo, Alá le prohibirá entrar al Paraíso”. (Hadiz acordado)

3- Relató Abu Al-Abbas, Abdul-Lah Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, que un día montando detrás del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y me dijo: “¡Oh joven!, He de enseñarte unas palabras: Protege a Alá, que Él te protegerá. Protege a Alá y lo encontrarás ante ti. Si has de pedir algo, pídeselo a Alá, y si necesitas ayuda, acude a Alá, y sabe que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían excepto en lo que Alá haya destinado para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían salvo con algo que Alá haya destinado sobre ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado”. (Transmitido por Tirmidi)

4- De Abdul-Lah Ibn Amr Ibn Al-As, Alá esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “Ya es suficiente mal el de aquel que no cumple con la obligación de mantener a su familia”. (Al Mustadrak de AL-Hakim)

5- Se transmitió de Abu Ishaq Saad Ibn Abu Waqqás, Alá esté complacido con él, que dijo: “Vino a visitarme el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, el año de la peregrinación de despedida, encontrándome muy enfermo y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Alá!, como ves, me ha llegado la enfermedad y poseo una riqueza para la cual no tengo más herederos que una hija. Dime si puedo dar caridad con los dos tercios de mi dinero. Dijo: ¡No! Le pregunté de nuevo: ¿Y con la mitad? Contestó: ¡No! Pues, le volví a preguntar: ¿Y con un tercio, oh Mensajero de Alá? Contestó: Un tercio y ya es mucho. Pues, si dejas a tus herederos ricos es mejor que si los dejas pobres y dependiendo de la gente. Y cualquier gasto que hagas buscando la faz de Alá obtendrás su recompensa”. (Sahih Bujari)

6- De Zaubán, Alá esté complacido con él, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que dijo: “El dinar que mejor puede gastar un hombre es el que gasta en su familia; el que gasta en su montura para la causa de Alá y el que gasta en sus compañeros por la causa de Alá”. Dijo Abu Quilaba: empezó con la familia y luego dijo: El dinar que mejor puede gastar un hombre es el que gasta en niños pequeños para que sean castos y no pidan nada a los demás.  (Sahih Muslim)

7- Osman Al-Hatibi dijo: escuché a Ibn Umar, Alá esté complacido de él, decir a un hombre: “Educa a tu hijo porque eres responsable de él, ¿qué le has enseñado? Él es responsable de obedecerte y tratarte bien”. (Sunan Ak-Bayhaqi)

8- Abu Adarda, Alá esté complacido de él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “En el día del Juicio Final os llamaran con vuestros nombres y los nombres de tus padres, por eso, elegid los buenos nombres”. (Relatado por Abu Daud)

9- Amer relató que escuchó a Al-Numan ibn Bashir, Alá esté complacido de los dos, decir: Mi padre me concedió una dádiva. Amra bent Rauaha dijo: No estaré satisfecha que sepa el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él. Al llegar el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, le dijo: He concedido una dádiva a mi hijo de Amra bent Rauaha, y me mandó ella a informarte. Le contestó el Profeta: “¿Has hecho lo mismo con todos tus hijos? Dijo: No. El Profeta dijo: “Temed a Alá y sed justos con vuestros hijos”. Dijo: “He recuperado mi dádiva”. (Sahih Bujari)

10- De Abu Hafs Umar Ibn Abu Sálama, Alá esté complacido de él, que dijo: “Siendo un muchacho, estaba yo bajo la protección del Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y mi mano iba de un lado para otro del plato de comida, cogiendo de aquí y de allá. Y me dijo el Mensajero de Alá: ¡Muchacho! Di antes de comer: En el nombre de Alá. Come con tu mano derecha y come de tu lado. Y así fue como lo hice en adelante.” (Relatado por Muslim)

Tercero: El tema

Una de las mercedes  que concedió Alá a los hombres, después de la gracia de la creencia en Él, es la gracia de los niños que ayuda a guardar la descendencia y ahorrar la alegría. Los niños son un don divino que se lo concede a quienquiera de Sus siervos. Alá, Exaltado sea, dijo: “De Alá sólo es el dominio sobre los cielos y la tierra. Crea lo que Él quiere: otorga descendencia femenina a quien quiere, y descendencia masculina a quien quiere; o le da hijos e hijas [a quien quiere], y hace estéril a quien quiere: pues Él es, ciertamente, Omnisciente, infinito en Su poder”. (Corán, 42:49-50) Los niños llenan la vida de alegría y felicidad, cambian la oscuridad de las casas a luz, son los candiles de las casas, el alivio y los tesoros de la tierra. Alá, Exaltado sea, dijo: “Los bienes y los hijos son un adorno de esta vida: pero las buenas obras, cuyo fruto perdura siempre, tienen mucho mayor mérito a los ojos de tu Señor, y son una fuente mucho mejor de esperanza”. (Corán, 18:46)

La gran mereced de los hijos merece el agradecimiento de Alá, Exaltado sea, Abraham, la paz sea con él, dijo después de tener su hijo: “¡Toda alabanza pertenece a Alá, que me ha concedido en mi vejez a Ismael y a Isaac! Ciertamente, mi Señor escucha en verdad todas las plegarias: ¡Oh Señor mío, haz que yo y [parte de] mi descendencia seamos constantes en la oración! “Y, Oh Señor nuestro, acepta esta oración mía”. (Corán, 14:39-40) El agradecimiento de las gracias es un motivo de conservarlas, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: “Y [recordad] cuando vuestro Señor os anunció [esta promesa]: ‘¡Si sois agradecidos [a Mí], ciertamente, os daré aún más; pero si sois desagradecidos, en verdad, Mi castigo será realmente severo!” (Corán, 14:7) Asimismo, merece el interés de educar a una generación que sabe los derechos de Alá, los padres, la patria y la sociedad.

El Islam dio gran importancia a la crianza y a la educación de los niños de una manera que logra tanto para ellos como para sus padres la felicidad en esta vida y en la Otra. El Islam se interesó por el niño desde antes de su nacimiento, ordenando al hombre la buena elección a la hora de casarse, ya que cuando se reina la fe en las casas, se reflejan sus huellas sobre los miembros de la familia. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, señaló a este punto al decir: “Elige a la que tenga mejor comportamiento moral y religiosa y serás feliz”. (Sahih Muslim) El interés del Islam por los niños surgió antes de la aparición de las organizaciones mundiales interesadas por los asuntos del niño, debido a la importancia de esta etapa tan importante y crítica en la vida del ser humano. La infancia es una etapa básica desde la cual el niño pasa a la madurez y pubertad, por eso, el Islam se interesó por los niños a fin de que sean un punto positivo y un factor eficiente en la sociedad, por esta razón, les legisló muchos veredictos que benefician a ellos, a la familia y la sociedad.

El interés del Islam por el niño empezó desde que fue un feto, legislando veredictos para reservar sus derechos, proteger su humanidad y respeto, ya que esta etapa es el punto de inicio que merece el cuidado y el interés. Esta etapa es el punto de partida que merece el cuidado y el interés, por eso, le garantiza al niño el derecho de vida y así se prohíbe el aborto intencionado y recomendó el cuidado de la mujer encinta a lo largo del embarazo, permitiéndola desayunar en el mes de Ramadán en caso de perjudicarle al feto hasta que crezca de una manera normal. Anas, Alá esté complacido de él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Alá permitió al viajero abreviar la oración y el desayuno a la encinta y la nodriza. (Relatado por An-Nisai)

          Entre los aspectos de cuidado del Islam por el niño se destaca la elección del buen nombre, obligando a los padres elegir los buenos nombres para sus hijos, ya que éstos generan la tranquilidad. – Abu Adarda, Alá esté complacido de él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “En el día del Juicio Final os llamaran con vuestros nombres y los nombres de tus padres, por eso, elegid los buenos nombres”. (Relatado por Abu Daud) Justo después del nacimiento del niño, los padres son obligados a elegirle un buen nombre. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Hay que hacerle al niño una aquiqa (afeitar por primera vez la cabeza del niño al séptimo día de nacido y ofrecer una oveja u otro animal en sacrificio) y darle un nombre”. (Sunan Tirmidi)

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, recomendó a la nación elegir los buenos nombres y los más queridos a Alá. Abdul-Lah ibn Umar narró que el Profeta dijo: “De todos los nombres, aquéllos que le gustan más a Alá, Exaltado sea, son ‘Abdul-Lah’ y ‘Abdul-Rahmán”. (Sunan Abu Daud) En la versión del imán Muslim: “De todos vuestros nombres, aquéllos que le gustan más a Alá, Exaltado sea, son ‘Abdul-Lah’ y ‘Abdul-Rahmán”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, prohibía los nombres feos, ya que dijo: “No llames a tu hijo Rabah (mono), Yasar (izquierda), Aflah (tiene el labio inferior hendido) ni Nafei (útil)”. (Sahih Muslim)

 El porqué de evitar los nombres feos consiste en tener en cuenta la parte psicológica del niño para que no se afecte de cualquier tipo de daño psicológico. Vino un hombre a Umar ibn Al-Jattab, Alá esté complacido de él, quejándose de la desobediencia de su hijo. Umar llamó al hijo y le reprocha por desobedecer a su padre y olvidar sus derechos. Le contestó: ¿No tiene el hijo derechos hacia su padre, Emir de los creyentes? Dijo: Sí. Dijo el hijo: ¿Cuáles son? Le respondió: Que elige bien a su madre, su nombre y le enseña el Corán. Dijo el hijo: Mi padre no hizo nada de esto. Mi madre es negra que pertenecía a un mazadeista, me llamó Gual (es decir, escarabajo) y no me enseñó ni siquiera una sola letra del Corán. Umar miró al hombre y le dijo: Viniste para quejar de la desobediencia de tu hijo, pero resulta que tú le has desobedecido antes que él. (La educación de los hijos en el Islam)

Abu Sufian Al-Sauri dijo: El derecho del hijo a su padre es elegirle un buen nombre, casarle si llega a la pubertad y educarle bien. El buen nombre ayuda a la crianza del niño en un ambiente digno, alejando así de la burla y ahorra el descanso psicológico que necesita cada vez que se cite su nombre, ya que éste es el título de la personalidad.

Entre los aspecto del cuidado del Islam por el niño se trata de considerar el amamantamiento un derecho reconocido. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y las madres [divorciadas] amamantarán a sus hijos dos años enteros, si desean completar la lactancia; y el progenitor deberá sustentarles y vestirles en forma honorable. A nadie se le impone una carga superior a sus fuerzas: no se impondrá un perjuicio a la madre por causa de su hijo ni, por igual causa, a quien lo engendró. Y la misma obligación recaerá sobre el heredero [del padre]. Y si ambos [padres], previo consejo y acuerdo mutuos, deciden la separación [de madre e hijo], no incurrirán [por ello] en falta; y si decidís encomendar a vuestros hijos a una nodriza, no incurriréis en falta siempre que os aseguréis, en forma honorable, del bienestar del niño que entregáis. Y manteneos conscientes de Alá, y sabed que Alá ve todo lo que hacéis”. (Corán, 2:233) En esta aleya hay una orden a las madres para amamantar a sus hijos dos años enteros, ya que el niño en esta edad necesita un cierto tipo de alimento que ayuda a la formación de su cuerpo y no hay mejor alimento que la leche de la madre que Alá lo dispuso para esta misión. Alá, Exaltado sea, dijo: “¿Cómo es posible que Aquel que ha creado [todo] no sepa [todo]? ¡Si, sólo Él es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo!” (Corán, 67:14) Si la madre tiene una enfermedad que impide el amamantamiento, el propio niño dejaría de amamantar o en caso de la muerte de la madre, la legislación islámica obligaría al padre traerle una nodriza por su salvación.

Algunos estudios médicos y psicológicos demostraron que el período de la lactancia de dos años completos, según la legislación islámica, es necesario para el desarrollo del niño de una forma sana, así como refuerza el sentimiento del niño por la ternura y la seguridad, lo que lleva a una crianza tan sana y a una vida digna.

Entre las bases de la crianza sana de los niños, se destacan: El buen trato, ya que, según la legislación, la benevolencia trae siempre el bien. De Aisha, Alá esté complacido de ella, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Verdaderamente Alá es tierno y Le gusta la ternura en cualquier asunto. Y le da a la ternura lo que no le da a la violencia ni a ninguna otra cosa.” (Sahih Muslim) La crueldad y la dureza en la educación del niño conducen, en la mayoría de los casos, a la insatisfacción el odio y la desobediencia del niño hacia su educador.

Se relata en los Hadices que el Profeta llevaba Al-Hassan y Al-Hussaein, Alá esté complacido con ellos, sobre su hombro y jugaba con ellos. Su principio en la educación es la benevolencia y la ternura. Ibn Buraida relata que su padre dijo: Cuando el Profeta estaba dando un sermón sobre almimbar, llegaron Al-Hassan y Al-Hussaein vistiendo camisas rojas y se tropezaron, el Profeta bajó para llevarlos y dijo este versículo: “Vuestros bienes y vuestros hijos son sólo una prueba y una tentación”. (Corán, 64:15) Les he visto tropezando, por eso, no he podido esperar hasta terminar el sermón. (Sunan An-Nisai)

El buen educador, sea padre o profesor, es aquel que tenga siempre en cuenta esta base de educación que radica en el tratamiento con amabilidad y blandura, la evitación de la crueldad y dureza, y el tratamiento de las faltas con sabiduría y compasión. La dureza crea en el pecho del niño el miedo y la cobardía, aparte del trastorno psicológico, la timidez y la indecisión. Al-Ahnaf ibn Qais dijo en uno de sus consejos: no seas duro con tus hijos para que no deseen tu muerte, odien tu acercamiento y se aburran de tu vida. El buen tratamiento no contradice el uso de castigo cuando fuera necesario, pero tenemos que advertir que el castigo debe ser aplicado con sabiduría y no para cualquier hecho.

Así como, la justicia y la igualdad entre los niños son de las bases de la sana crianza. La justicia entre todos los creadores es un principio islámico que se debe tener en cuenta, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: ¡Oh, creyentes! Sed firmes en vuestra lealtad a Alá, dando testimonio de la verdad con toda equidad; y que el odio hacia otros no os haga desviaros de la justicia. Sed justos: esto es lo más afín a la consciencia de Alá. Y manteneos conscientes de Alá: en verdad, Alá está bien informado de todo cuanto hacéis”. (Corán, 5:8) Se debe aplicar este principio, sobre todo, entre el hombre y sus hijos.

El Profeta guió a los padres a seguir y aplicar este principio, considerándolo como la piedad a Alá, Exaltado sea. Ibn Amer dijo: escuché a Al-Numan Ibn Bashir, Alá esté complacido con él, cuando estaba sobre almimbar decir: Mi padre me dio una dádiva, Amra Bent Rawaha dijo: No estaré satisfecha hasta que sepa el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él. Al llegar el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, le dijo: He concedido una dádiva a mi hijo de Amra bent Rauaha, y me mandó ella a informarte. Le contestó el Profeta: “¿Has hecho lo mismo con todos tus hijos? Dijo: No. El Profeta dijo: “Temed a Alá y sed justos con vuestros hijos”. Dijo: “He recuperado mi dádiva”. (Sahih Bujari) Abdul-Raziq relata un hombre de los Ansar (la gente de Medina) invitó al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, a su casa, luego llegó un hijo suyo, le besó y le hizo sentarse sobre su pierna. Luego llegó su hija, le hizo sentarse junto a él sin besarla. El Profeta le dijo: “No has sido justo. Sed equitativos con vuestros hijos, aunque sea en los besos”.

La justicia entre los hijos tiene grandes beneficios porque es uno de los motivos que ayudan a la piedad, presentar una generación sana a la sociedad y sembrar la verdadera hermandad entre los hermanos. Al contrario, la diferenciación entre los hijos conduce a la desobediencia, el abandono y el odio entre los hijos.

Algunos estudios psicológicos demostraron que la aparición de los trastornos psíquicos y sociales se debe, en la mayoría de los casos, al sentimiento del niño por la injusticia en cuanto a sus hermanos. El ejemplo del comportamiento de los hermanos de José cuando imaginaron que su padre Jacob, la paz sea con él, no les trataba igual que José, la paz sea con él. Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, en [la historia de] José y sus hermanos hay mensajes para todos los que buscan [la verdad]. He ahí que [los hermanos de José] dijeron [entre ellos:] “En verdad, José y su hermano [Benjamín] son más queridos a nuestro padre que nosotros, aun siendo nosotros más numerosos. ¡Ciertamente, nuestro padre es sin duda víctima de una aberración!” [Uno de ellos dijo:] “¡Matad a José, o deshaceos de él en algún lugar [lejano], y así el favor de vuestro padre será vuestro solamente: y una vez lo hayáis hecho, seréis [libres de arrepentiros y vivir de nuevo como] gente recta!” (Corán, 12:7-9)

Asimismo, entre las bases puestas por el Islam para garantizar la crianza sana de los niños es la educación y la orientación sobre bases religiosas. El Noble Corán ordenó a los padres intentar proteger el alma de la perdición. Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras: [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos, que no desobedecen a Alá en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer”. (Corán, 66:6) La educación del niño a bases religiosas es un una petición de la legislación y un derecho del hijo hacia su padre. Ibn Abbas reportó que el Profeta dijo: “Un hijo tiene el derecho de que se le dé un buen nombre por parte de sus padres y que se le enseñen los mejores modales”. (Bayhaqui) Al Tirmidi relató en su Sunan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “El mejor regalo que puede dar un padre a su hijo es la buena educación”.

         Entre las bases más importantes de la crianza sana de los niños es guiarles y educarles de una manera correcta y amable sin causarles brete, sobre todo, ante los demás. El Profeta empeñaba hacer esto en la educación de los niños. Relató Abu Al-Abbas, Abdul-Lah Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, que un día montando detrás del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y me dijo: “¡Oh joven!, He de enseñarte unas palabras: Protege a Alá, que Él te protegerá. Protege a Alá y lo encontrarás ante ti. Si has de pedir algo, pídeselo a Alá, y si necesitas ayuda, acude a Alá, y sabe que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían excepto en lo que Alá haya destinado para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían salvo con algo que Alá haya destinado sobre ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado”. (Transmitido por Tirmidi)

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, educaba y orientaba con benevolencia y compasión. De Abu Hafs Umar Ibn Abu Sálama, Alá esté complacido de él, que dijo: “Siendo un muchacho, estaba yo bajo la protección del Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y mi mano iba de un lado para otro del plato de comida, cogiendo de aquí y de allá. Y me dijo el Mensajero de Alá: ¡Muchacho! Di antes de comer: En el nombre de Alá. Come con tu mano derecha y come de tu lado. Y así fue como lo hice en adelante.” (Relatado por Muslim) El imán Al-Ghazali, Alá se compadezca de él, dijo: El niño es un depósito para sus padres, su corazón puro es una joya preciosa, pues, si se acostumbra a hacer el bien, sería feliz en esta vida y en la Otra.

Por eso, el educador tiene que ser un ejemplo para sus hijos a través de seguir las elevadas morales, ya que los hijos imitan a los padres.

¡Qué bueno es aquel que dijo!:

El niño crece de acuerdo con

lo que su padre le ha hecho acostumbrar.

 Es digno de mencionar que la educación de los niños no se limita sólo a los padres, sino también del profesor, ya que éste representa los valores de la sociedad y se encarga de criar socialmente a los niños de acuerdo con los valores y tradiciones de su sociedad. Los niños son una responsabilidad de toda la sociedad. Todos tenemos que concebir la gran responsabilidad hacia los niños, y como prueba de ellos este Hadiz: “Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o pueblo. El hombre es pastor en su casa y su familia. La mujer es pastora en casa de su marido e hijos. El criado es pastor de la riqueza de su dueño y responsable de su rebaño. El hombre es pastor de la riqueza de su padre y responsable de su rebaño. Así pues, todos vosotros sois pastores y responsables de vuestro rebaño.” (Sahih Bujari)

El Islam asume la responsabilidad de la protección de los hijos por parte de los padres. Qatada relata de Al-Hassan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Alá preguntará a cada responsable acerca de sus súbditas, les protegió o les perdió, y también al hombre acerca de su familia”. (Relatado por Ibn Habban) Mirando al niño, el Islam le considera un ser humano que tiene plenos derechos: físicos, psicológicos, financieros y educativos a fin de ahorrarle una vida digna y reinarse la amistad, amor y la compasión entre todos los miembros de la sociedad.

Hay que tener presente la importancia de tener esperanza en un futuro mejor para nosotros y nuestros hijos, ya que el hombre no puede vivir sin esperanza. No hay vida con la desesperación. Los ulemas consideran la desesperación, la decepción, el malogramiento y la frustración de los pecados mayores. Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, relata que un hombre preguntó al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: ¿Cuáles son los mayores pecados? Respondió: “El asociacionismo, la desesperación de la gracia de Alá y el desánimo de la compasión de Alá. Quien le protege Alá de ellos, entrará al Paraíso”.

Nuestro deber hacia el Noble Corán
3 de Gamada Al-Awal, 1437 H, 12 de febrero de 2016

awkaf-

Primero: Los elementos

  • El Noble Corán es el milagro inmortal del Islam.
  • El rango y las virtudes del Noble Corán.
  • El rango de la gente del Noble Corán en esta vida y en la Otra.
  • El deber de los musulmanes hacia el Noble Corán:
  • a) Engrandecer, leer y meditar sus aleyas,
  • b) seguir sus ejemplos y morales,
  • c) aplicar sus órdenes y prohibiciones.

Segundo: Pruebas del Corán y de la Sunna

Pruebas del Corán

– Alá hace descender la mejor de las enseñanzas en forma de una escritura divina con total coherencia interna, que repite cada formulación [de la verdad] de diversas formas –[una escritura divina] ante la cual se estremece la piel de los que temen a su Señor: [pero] después su piel y sus corazones se distienden con el recuerdo de [la gracia de] Alá. Así es la guía de Alá: con ella guía Él a quien quiere [ser guiado], pero aquel a quien Alá deja que se extravíe jamás podrá hallar quien le guíe. (Corán, 39:23)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Si hubiéramos hecho descender este Corán sobre una montaña, la verías en verdad humillarse y hacerse pedazos por temor a Alá. Y planteamos [todas] estas parábolas a los hombres para que puedan [aprender a] reflexionar. (Corán, 59:21)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Y así, también, [Oh Muhammad,] te hemos revelado un mensaje vivificante, [que te llega] por mandato Nuestro. [Antes de que te llegara este mensaje,] tú no sabías qué era la revelación, ni [lo que implica] la fe: pero [ahora] hemos hecho de este [mensaje] una luz con la que guiamos a quien queremos de Nuestros siervos: y, ciertamente, tú has de guiar también [a los hombres por medio de él] al camino recto, el camino que conduce a Alá, de quien es todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¡Si, en verdad, en Alá están el principio y el fin de todas las cosas! (Corán, 42:52-53)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Ciertamente, este Corán muestra el camino a lo que es más recto, y anuncia a los creyentes la buena nueva de que les aguarda una gran recompensa. (Corán, 17:9)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Ciertamente, somos Nosotros quienes hemos hecho descender, gradualmente, este recordatorio: y, ciertamente, somos Nosotros quienes en verdad lo protegemos [de toda alteración]. (Corán, 15:9)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Por eso, hemos hecho en verdad este Corán fácil de tener presente: ¿quién, pues, está dispuesto a dejarse amonestar? (Corán, 54:17)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Así hacemos descender gradualmente por medio de este Corán todo aquello que da salud [al espíritu] y es una misericordia para quienes creen [en Nosotros] (Corán, 17:82)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Y si tenéis dudas sobre cualquier porción de lo que hemos hecho descender, gradualmente, sobre Nuestro siervo [Muhammad], presentad un sura comparable en mérito, e invocad a cualquier otro aparte de Alá para que dé testimonio por vosotros -si lo que decís es verdad. (Corán, 2:23)

– Alá, Exaltado sea, dijo: [Hemos expuesto todo esto en esta] escritura divina bendecida que te hemos revelado, [Oh Muhammad,] para que los hombres reflexionen sobre sus mensajes y para que los dotados de perspicacia los tomen en serio. (Corán, 38:29)

– Alá, Exaltado sea, dijo: Di: “¡Si la humanidad entera y todos los seres invisibles se unieran para producir algo parecido a este Corán, no podrían producir nada parecido aunque se esforzaran al máximo en ayudarse mutuamente!” (Corán, 17:88)

Pruebas de la Sunna

– Aisha, Alá esté complacido con ella, dijo al preguntarla acerca del carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El carácter del Profeta era el Corán.” (Musnad Ahmad)

– Aisha, Alá esté complacido con ella, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Aquel que recita el Corán fluidamente estará en compañía de los nobles y virtuosos; aquel que recite el Corán titubeante y con dificultad tendrá una doble recompensa”. (Sunan Abu Daud)

– Anas Ibn Malik, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Ciertamente, Alá tiene unos tipos de gente. Dijeron: ¿Quiénes son, Mensajero de Alá? Dijo: la gente del Corán (los que lo recitan, memorizan y aplican sus veredictos”. (Sunan Ibn Maga)

– Abdul- Lah Ibn Masúd, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Cuando una persona recita una letra del Libro de Alá, es una buena acción, pero trae consigo una recompensa igual a diez veces su valor. Yo no digo que Alif-Lam-Mim sea una letra, sino que Alif es una letra, Lam es otra letra y Mim es una letra”. (Sunan Tirmídi)

– De Abdul- Lah Ibn Masud, Alá esté complacido con él, que dijo: “Me dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: Recita el Corán para mí. Le dije: ¡Oh Mensajero de Alá! ¿Recito para ti y a ti se te ha revelado? Dijo: Ciertamente, me gusta escuchar el Corán a otro que no sea yo. Así que le recité la azora ‘Las Mujeres’ hasta que llegué a esta aleya: ¿Y qué pasará cuando traigamos a un testigo de cada comunidad y te traigamos a ti (Muhammad) como testigo sobre éstos? Dijo: Es suficiente con eso. Me volví hacia él y vi cómo sus ojos derramaban lágrimas”. (Hadiz acordado)

– Abu Malik Al-Ashari, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “El Corán será una prueba a favor o en contra”. (Sahih Muslim)

– Se transmitió de Abu Musa Al Asharí, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El ejemplo del creyente musulmán que recita el Corán es como la toronja: su olor es bueno y su sabor es bueno. El ejemplo del creyente musulmán que no recita el Corán es como el dátil: no tiene olor pero su sabor es dulce. El ejemplo del hipócrita que recita el Corán es como el arrayán: tiene buen olor pero su sabor es amargo. Y el ejemplo del hipócrita que no recita el Corán es como la tuera: que no tiene olor y su sabor es amargo.” (Hadiz acordado)

– Uqba Ibn Amer Al-Guehni, Alá esté complacido con él, relata que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, nos dijo cuando estábamos en Al-Saffa: “Quien quiere ir a Buthan o Al-Aquiq para coger lícitamente  dos camellas buenas y de grandes gibas. Dijeron: Todos nosotros, Mensajero de Alá. Les contestó: si uno de vosotros va a la mezquita todos los días para aprender dos aleyas coránicas, sería mejor para él que dos camellas y si son tres aleyas, pues tres camellas”. (Sunan Abu Daud)

– Abu Imama, Alá esté complacido con él, relata que ha escuchado al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “En el Día del Juicio Final, comparecerán el Corán y aquellos que lo practicaban en este mundo. Comenzarán por la azora de ‘La Vaca’ y ‘La Familia de Imrán’, que hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.” Lo relató Muslim.

– Abu Abdul-Rahman Al-Salmi, Alá esté complacido con él, dijo: “Cuando aprendíamos diez aleyas del Corán, no aprendemos las diez siguientes sin antes saber lo lícito y lo ilícito de las anteriores”. (Musanaf Abdel-Raziq)

El tema:

El Noble Corán es el gran milagro del Islam en todo tiempo, ya que tanto los seres humanos como los genios no pudieron producir nada parecido a él. Alá, Exaltado sea, dijo: Di: “¡Si la humanidad entera y todos los seres invisibles se unieran para producir algo parecido a este Corán, no podrían producir nada parecido aunque se esforzaran al máximo en ayudarse mutuamente!” (Corán, 17:88) Tampoco pudieron producir diez suras o un solo sura, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: “y por eso afirman: “Di [Muhammad]: “¡Presentad, entonces, diez suras comparables en mérito, inventadas [por vosotros], y llamad [para ello] en vuestra ayuda a quien podáis, aparte de Alá, si es verdad lo que decís!” (Corán, 11:13) Y Alá, Exaltado sea, dijo: “Y si tenéis dudas sobre cualquier porción de lo que hemos hecho descender, gradualmente, sobre Nuestro siervo [Muhammad], presentad un sura comparable en mérito, e invocad a cualquier otro aparte de Alá para que dé testimonio por vosotros, si lo que decís es verdad”. (Corán, 2:23)

Alá, Exaltado sea, ha hecho descender el Corán al corazón del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, a fin de guiar a la gente al camino recto e iluminar su vida. Es la constitución de los musulmanes que vivifica los corazones, eleva las almas y las morales. Alá, Exaltado sea, dijo: “Alif. Lam. Mim. Esta escritura divina, sin lugar a duda, es una guía para quienes son conscientes de Alá, que creen en [la existencia de] lo que está fuera del alcance de la percepción humana, son constantes en la oración, y de lo que les proveemos como sustento gastan en los demás”. (Corán, 2:1-3) Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, este Corán muestra el camino a lo que es más recto, y anuncia a los creyentes la buena nueva de que les aguarda una gran recompensa”. (Corán, 17:9) Quien se aferra al Corán, se salvará de las tentaciones ya que es el alma del creyente y la luz de su guía. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y así, también, [Oh Muhammad,] te hemos revelado un mensaje vivificante, [que te llega] por mandato Nuestro. [Antes de que te llegara este mensaje,] tú no sabías qué era la revelación, ni [lo que implica] la fe: pero [ahora] hemos hecho de este [mensaje] una luz con la que guiamos a quien queremos de Nuestros siervos: y, ciertamente, tú has de guiar también [a los hombres por medio de él] al camino recto, el camino que conduce a Alá, de quien es todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¡Si, en verdad, en Alá están el principio y el fin de todas las cosas!” (Corán, 42:52-53)

Debido a la belleza de la luz del Corán, los genios creen en él al escucharlo y regresaron a su gente como advertidores, como relatan estas aleyas: “Y, ¡he ahí! que dirigimos hacia ti [Oh Muhammad] a un grupo de seres invisibles, para que pudieran escuchar el Corán; y tan pronto como se apercibieron de él, dijeron [entre ellos]: “¡Escuchad en silencio!” Y al acabar [la recitación], regresaron a su gente como advertidores. Dijeron: “¡Oh pueblo nuestro! ¡En verdad, hemos oído una revelación que se ha hecho descender después [de la] de Moisés, [y] que confirma lo que aún queda [de la Tora]: guía a la verdad y a un camino recto. “¡Oh pueblo nuestro! Responded a la llamada de Alá, y creed en Él: Él os perdonará [lo pasado] de vuestros pecados, y os librará de un castigo doloroso [en la Otra Vida]. Pero quien no responda a la llamada de Alá no podrá escapar [de Él] en la tierra, ni tendrá ningún protector contra a Él [en la Otra Vida]: ésos están claramente extraviados”. (Corán, 46:29-32)

Si esta es la situación de los genios con el Corán, los ángeles también tienen otra situación. Usaid Ibn Hudair dijo: Cuando recitaba por la noche el sura de “La vaca”, su yegua que estaba atada empezó a moverse y se calló cuando él se calló. Volvió a recitar y la yegua hizo lo mismo. Su hijo Yahia estaba cerca de ella, por eso, le cogió para que no le cause daño y levantó su cabeza hacia el cielo para que no veala yegua. La mañana siguiente contó lo ocurrido al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que le dijo: Recita, Ibn Hudair, recita, Hbn Judair. Dijo: Temía que alcanzaría la cabeza de Yahia porque estaba muy cerca de ella, por eso he ido hacia él y levanté mi cabeza hacia el cielo, he visto una sombra que tenía lámparas, he salido para no verla. Dijo el Profeta: “¿Sabes, quiénes son?” Dijo: No. Dijo: “Son los ángeles que se acercaron al escuchar tu voz. Si seguías leyendo, la gente podría verlos. No te escondes de ellos”. (Sahih Bujari) Así es la influencia del Corán cuando se recita.

          El Noble Corán es la palabra de Alá, Exaltado sea, que se encargó de resguardarla de las falsificaciones y las alteraciones: “Ciertamente, somos Nosotros quienes hemos hecho descender, gradualmente, este recordatorio: y, ciertamente, somos Nosotros quienes en verdad lo protegemos [de toda alteración]”. (Corán, 15:9) Quien lo cita, dice la verdad, quien lo aplica tendrá recompensas, quien juzga con él será justo. Es una clemencia y curación, ya que Alá, Exaltado sea, dijo: “Así hacemos descender gradualmente por medio de este Corán todo aquello que da salud [al espíritu] y es una misericordia para quienes creen [en Nosotros]” (Corán, 17:82) Abdul-Lah, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Este Corán es el banquete de Alá, comed de Su banquete lo que podáis. Este Corán es la cuerda de Alá, la luz clara y la curación útil que es una protección a quien se aferra a él, salvación a quien lo siga. Recitadlo ya que Alá os compensa por cada letra diez recompensas, no digo ALif,Lam, Mim una letra, sino ALif es una letra, Lam es una letra y Mim es una letra.

          Alá, Exaltado sea, elevó su rango, describiéndolo con los altas cualidades y los mejores nombres para que la gente sepa su rango y grandiosidad, pues, Alá, Exaltado sea, dijo: “Una escritura divina [es esta], con mensajes que han sido hechos claros en y por sí mismos, y además han sido enunciados explícitamente [que te ha sido revelada] por la gracia de Uno que es Sabio, Consciente de todo”. (Corán, 11:1) Alá, Exaltado sea, dijo: “ciertamente, es una escritura divina sublime, a la que no alcanza la falsedad, ni abierta ni furtivamente, [por ser] revelación de Uno realmente Sabio, digno de toda alabanza”. (Corán, 41:41-42) Existen muchas cualidades que demuestran su grandiosidad, rango y estimación.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  nos informó de las diversas virtudes del Noble Corán que benefician al hombre en esta vida y en la Otra, entre ellas:

La beneficencia para la gente del Corán, ya que se transmitió de Uzmán Ibn Affán, Alá esté complacido con él, que dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “El mejor de vosotros es aquel que aprende el Corán y lo enseña”. (Lo relató Al Bujari)

La dignidad elevada de sus recitadores. Se transmitió de Abdul-Lah Ibn Amr Ibn Al As, Alá esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “Se le dirá a aquel que haya estudiado el Corán y lo haya puesto en práctica: ‘¡Recita como lo hacías en la vida y eleva tu categoría. Pues, tu grado en el Jardín será de acuerdo con la última aleya que recites!” (Sunan Abu Daud)

La intercesión de los recitadores. Se transmitió de Abu Umáma, Alá esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “¡Recitad el Corán, ya que ciertamente vendrá en el Día del Juicio a interceder por el que lo haya recitado y puesto en práctica!” (Lo relató Muslim)

La gran recompensa para sus recitadores. Se transmitió de Ibn Masud, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “Quien recite una letra del Libro de Alá, tiene una buena acción (hásana) en su haber. Y la ‘hásana’ equivale a otras diez iguales. Y no digo: ALIF LAM MIM una sola letra, sino que ALIF es una letra, LAM es una letra y MIM es una letra”. (Lo relató At Tirmidí)

La protección de las casas en las cuales se recita el Corán. Se transmitió de Abu Huraira, Alá esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Alá, Él le bendiga y le dé paz: “No convirtáis vuestras casas en cementerios. Verdaderamente, el diablo huye de la casa en la que se recita la azora de ‘La Vaca’”. (Lo relató Muslim) Aparte de otras virtudes infinitas. Ibn Sirin dijo: “Los ángeles acuden a la casa en la que se recita el Corán y los diablos salen de ella. Sus dueños tendrán una gran provisión y muchos bienes. Los diablos acuden a la casa en la que no se recita el Corán y salen de ella los ángeles y sus dueños no tendrán provisiones ni bienes. (Musanaf Ibn Abi Shiba)

Si meditamos el caso de los Compañeros del Profeta, Alá esté complacido con ellos, con el Noble Corán, encontraríamos que no se contentaron sólo con su lectura o audición, sino también la meditación de sus aleyas y así lo aplicaron de dichos y hechos, ejecutando sus órdenes y alejándose de sus prohibiciones. Umar Ibn Al-Jattab memorizó el sura de “La vaca” en ocho años porque empeñaba aprenderlo y ejecutarlo. Abu Abdul-Rahman Al-Salmi, Alá esté complacido con él, dijo: “Cuando aprendíamos diez aleyas del Corán, no aprendemos las diez siguientes sin antes saber lo lícito y lo ilícito de las anteriores”. (Musanaf Abdel-Raziq)

Debido a que los Compañeros, Alá esté complacido con todos ellos, conocían y convivían con las aleyas del Noble Corán, les encontramos apresurando a la obediencia de las órdenes de Alá, Exaltado sea, por eso, cuando se revelaron las aleyas que prohíben el vino, se conciertan todos con el Corán y dejaron de tomar el vino, vertiendo todo lo que tenían en los caminos de Medina. Cuando se reveló esta aleya: “[En cuanto a vosotros, Oh creyentes,] no alcanzaréis la verdadera piedad mientras no gastéis en otros de aquello que os es más preciado; y lo que gastéis -ciertamente, Alá tiene pleno conocimiento de ello”. (Corán, 3:92), Abul-Dahdah donó el más querido y bello jardín que tenía. De ahí, los Compañeros no sólo pudieron memorizar el Corán, sino también era su método educativo y conductivo que se reflejó claramente en sus propios tratamientos y con los demás.

Alá, Exaltado sea, dio un rango alto a la gente del Corán. Anas Ibn Malik, Alá esté complacido con él, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Ciertamente, Alá tiene unos tipos de gente. Dijeron: ¿Quiénes son, Mensajero de Alá? Dijo: la gente del Corán (los que lo recitan y memorizan) y los que aplican sus veredictos”. (Sunan Ibn Maga) El recitador del Corán pertenece a Alá, Exaltado sea, y esto es un gran honor.

Nuestro deber hacia el Noble Corán se representa en lo siguiente:

* Aprenderlo, enseñarlo, observar su lectura y estudio, ya que el mejor hombre es aquel que aprende el Corán y lo enseña a los demás, según este Hadiz: “El mejor de vosotros es aquel que aprende el Corán y lo enseña. El Profeta nos mandó leerlo y memorizarlo”. Se transmitió de Abu Musa, Alá esté complacido con él, que dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¡Memorizad el Corán y perseverad en su estudio! ¡Por Aquel que tiene el alma de Muhammad cogida de su mano, que el Corán es más difícil de conservar en la memoria que el retener atados a los camellos!” (Relatado por Bujari) El Noble Corán es un ingrediente básico de la personalidad islámica por ser la fuente de las instrucciones de su religión y sus morales. Por eso, es deber de cada musulmán aprender perfectamente el Corán y esta no es una tarea difícil porque muchas personas recurren a aprender lenguas extranjeras y echan mucho esfuerzo para aprender otras ciencias a fin de conseguir un buen puesto de trabajo, entonces, ¿cómo pueden dejar de aprender las palabras de Alá con la excusa de que son difíciles de leer? Aisha, Alá esté complacido con ella, relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Aquel que recita el Corán fluidamente estará en compañía de los nobles y virtuosos; aquel que recite el Corán titubeante y con dificultad tendrá una doble recompensa”. (Sunan Abu Daud) Alá, Exaltado sea, nos prometió facilitar la lectura del Corán, pues, dijo: “Por eso, hemos hecho en verdad este Corán fácil de tener presente: ¿quién, pues, está dispuesto a dejarse amonestar?” (Corán, 54:17)

 * Meditar sus aleyas ya que nuestro deber hacia el Noble Corán no se limita sólo a recitarlo, sino también a meditarlo para saborear su dulzura y sentir su grandiosidad. Alá, Exaltado sea, dijo: “¿No van, pues, a reflexionar sobre este Corán?, ¿o es que están sus corazones cerrados con candado?” (Corán, 47:24) Alá, Exaltado sea, dijo: ¿Es que no van a reflexionar sobre este Corán? Si procediera de alguien distinto de Alá, ciertamente habrían hallado en él muchas contradicciones. (Corán, 4:82) Las gentes del Corán que tendrán la más alta recompensa son aquellas que lo pronuncian con sus lenguas y lo meditan con sus mentes y corazones. Alá, Exaltado sea, dijo: “[Hemos expuesto todo esto en esta] escritura divina bendecida que te hemos revelado, [Oh Muhammad,] para que los hombres reflexionen sobre sus mensajes y para que los dotados de perspicacia los tomen en serio”. (Corán, 38:29) Alá  elogia a aquel que recita las aleyas coránicas y se aumenta su fe al meditarlas. Alá, Exaltado sea, dijo: “Son creyentes sólo aquellos cuyos corazones tiemblan cuando se menciona a Alá y cuya fe se fortalece cuando se les transmiten Sus mensajes, y que confían en su Señor”. (Corán, 8:2) Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, dijo: Alá garantiza a quien recita el Corán y aplica sus órdenes que no se extraviará en la vida y será feliz en la Otra. La prueba de ello son estas aleyas en las cuales Alá, Exaltado sea, dijo: “y quien siga Mi guía no se extraviará, ni será desgraciado. Pero quien se aparte de Mi recuerdo –tendrá una vida de estrechas miras; y en el Día de la Resurrección le haremos comparecer ciego.”  [Y, en el Día de la Resurrección, el pecador] preguntará: “¡Oh Señor mío! ¿Por qué me has hecho comparecer ciego, si [en la tierra] estaba dotado de vista?” [Alá] responderá: “¡Así es: te llegaron Nuestros mensajes, pero te olvidaste de ellos; y así hoy serás tú relegado al olvido!” (Corán, 20:123-126)

           El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  nos dio el ejemplo en influirse por el Corán y responder con sus aleyas, ya que un día dijo a Abdul-Lah Ibn Masud, Alá esté complacido con él: “Recita el Corán para mí. Dije: ¿Cómo puedo hacerlo y tú eres quien lo has recibido? Dijo: Tengo ganas de escucharlo de otros. Dijo Ibn Masud: He leído la azora de “Las mujeres” hasta llegar a esta aleya: “Así pues, ¿qué [será de los malhechores en el Día del Juicio] cuando presentemos testigos de cada comunidad y te presentemos a ti [Oh Profeta] como testigo contra es­tos?” Dijo el Profeta: Basta y he visto sus ojos llenados con lágrimas”. (Hadiz acordado)  Alá, Exaltado sea, dijo: Alá hace descender la mejor de las enseñanzas en forma de una escritura divina con total coherencia interna, que repite cada formulación [de la verdad] de diversas formas -[una escritura divina] ante la cual se estremece la piel de los que temen a su Señor: [pero] después su piel y sus corazones se distienden con el recuerdo de [la gracia de] Alá. Así es la guía de Alá: “con ella guía Él a quien quiere [ser guiado], pero aquel a quien Alá deja que se extravíe jamás podrá hallar quien le guíe”. (Corán, 39:23)

* El recitador del Noble Corán tiene que seguir sus modales, morales, instrucciones para liberarse de sus deseos ardientes y arbitrariedades. Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, este Corán muestra el camino a lo que es más recto, y anuncia a los creyentes la buena nueva de que les aguarda una gran recompensa”. (Corán, 17:9) Nuestro ejemplo en este aspecto es el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  porque era un Corán que anda sobre la tierra, es decir, seguía sus morales y órdenes. Al preguntar a Aisha, Alá esté complacido con ella, sobre el carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, respondió: “Su carácter era el Corán”. (Musnad Ahmad)

El Noble Corán nos llama en la mayoría de sus aleyas a las morales elevadas y las buenas costumbres. De él aprendemos la clemencia, la veracidad, la justicia, la tolerancia, la confianza, el cumplimento de la promesa y otras modalidades que debe tener cada musulmán ya que serán la fuente de su felicidad en esta vida y en la Otra.

* Cumplir sus órdenes y prohibiciones, ya que nuestro deber hacia el Noble Corán no se limita sólo a su recitación, memorización o meditación, sino también a la aplicación de sus órdenes y prohibiciones, de modo que se refleja en nuestros hechos y morales como fue el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él,  y sus Compañeros. El Profeta dijo: “El Corán será una prueba a favor o en contra”. (Sahih Muslim) Será en contra, cuando lo lees sin reflejarse en tus conductas y comportamientos. Quizá que haya un recitador del Corán y éste le malidice.

* Enfrentarse a la alteración de los exigentes y a la interpretación de los mentirosos que intentan aprovecharse del Noble Corán político o ideológicamente para lograr beneficios o propósitos. Se debe recibir el Corán de los ulemas especialistas que aprenden a la gente la religión correcta y el método verdadero del Islam, aparte de que no lo invierten para sus intereses o lo interpretan según sus pretensiones.

En estos momentos, el mundo necesita urgentemente la guía del Noble Corán ya que su crisis actual es moral. No existe ningún Libro Divino que incitó a las elevadas morales como el Corán. Si los musulmanes en la actualidad se alejaron de las morales coránicas, sería sumamente importante para ellos seguir las morales encarnadas en el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, que las aplicó convenientemente. Alá, Exaltado sea, describió al Profeta en muchas aleyas coránicas, entre ellas: “Ciertamente, observas en verdad un modo de vida sublime”. (Corán, 68:4) Al preguntar a Aisha, Alá esté complacido con ella, sobre el carácter del Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, respondió: “Su carácter era el Corán”. (Musnad Ahmad)

Si estamos defendiendo ahora el Noble Corán, pues esperaríamos que sea nuestro mejor defensor en el día del Juicio Final. Abu Imama, Alá esté complacido con él, relata que ha escuchado al Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, decir: “En el Día del Juicio Final, comparecerán el Corán y aquellos que lo practicaban en este mundo. Comenzarán por la azora de ‘La Vaca’ y ‘La Familia de Imrán’, que hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.” Lo relató Muslim.

Si los musulmanes mantienen su recitación, meditan sus significados, aplican sus instrucciones, lo aprenden y lo enseñan a sus hijos, tendrían un gran beneficio ya que conduce a la corrección de la sociedad, la divulgación de la compasión y la justicia, la limpieza de los corazones, la abundancia de los bienes y el alejamiento de las maldades y las perversidades.

La invocación de los Profetas y Mensajeros a la reforma a la luz del Noble Corán
12 de Rabie Alajer de 1437, 22 de enero de 2016

awkaf-

Primero: Los elementos

  1. El Islam es la religión de la bondad y la reforma.
  2. Modelos de las invocaciones de los Profetas y Mensajeros en el Noble Corán.
  3. Nuestra necesidad a corregir el alma en primer lugar.
  4. La influencia de la reforma sobre el individuo y la sociedad.
  5. Los daños del abandono de la reforma.

Segundo: Las pruebas

Del Noble Corán

1- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y no enviamos a Nuestros mensajeros sino como portadores de buenas nuevas y como advertidores: así pues, quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 6:48)

2- En bocade Shuaib, la paz sea con él, Alá, Exaltado sea, dijo: “Respondió: ¡Oh pueblo mío! ¿Qué os parece? ¿Si es verdad que me apoyo en una prueba clara venida de mi Señor, que me ha concedido de Sí una excelente provisión [como regalo], [cómo podría hablaros de forma distinta a la que lo hago]? Y no me mueve, en lo que os pido, un deseo de contrariaros: sólo quiero sanear las cosas en la medida de mis posibilidades; pero el logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88)

3- En bocade Shuaib, la paz sea con él, Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Dad siempre la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas a otros, injustamente; y en todos vuestros tratos, pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción”. (Corán, 26:181-183)

4- Alá, Exaltado sea, dijo: “así pues, no sembréis la corrupción en la tierra después de haber sido puesta en orden. E invocadle con temor y anhelo: ¡ciertamente, la gracia de Alá está siempre cerca de quienes hacen el bien!” (Corán, 7:56)

5- Alá, Exaltado sea, dijo: “Moisés dijo a su hermano Aarón: Toma mi lugar entre mi gente; y obra rectamente, y no sigas el camino de los que siembran la corrupción”. (Corán, 7:142)

6- Alá, Exaltado sea, dijo: “Di: “¡Venid, que os comunique lo que Alá os ha prohibido: “No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; tratad bien a vuestros padres; no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza, pues Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida que Alá ha declarado sagrada a ningún ser humano, excepto en justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón”. (Corán, 6:151)

7- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues, tu Señor no destruiría jamás a una comunidad por sus errores [de creencia, solamente], mientras sus gentes se comportaran rectamente unos con otros”. (Corán, 11:117)

8- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pero, aun así, tu Señor no destruiría a una comunidad sin haber antes suscitado en su seno a un enviado, que les transmitiera Nuestros mensajes; y nunca destruiríamos a una comunidad a menos que sus habitantes fueran injustos unos con otros”. (Corán, 28:59)

9- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a [la tribu de] Zamud [enviamos a] su hermano Salih. Dijo: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad [sólo] a Alá: no tenéis más deidad que Él. Él os ha creado de la tierra, y os ha hecho prosperar en ella. ¡Pedidle, pues, perdón por vuestros pecados, y luego volveos a Él arrepentidos, pues, ciertamente, mi Señor está siempre cerca, responde [a la invocación de quien Le invoca]!” (Corán, 11:61)

10- Alá, Exaltado sea, dijo: “Nada bueno sale, por lo general, de los conciliábulos secretos –salvo aquellos convocados para promover la cari­dad, la conducta honorable, o la reconciliación entre la gente: y a quien así actúe buscando la complacencia de Alá, le daremos en su momento una magnífica recompensa”. (Corán, 4:14)

11- Alá, Exaltado sea, dijo: “Te preguntarán acerca del botín. Di: “El botín pertenece a Alá y al Enviado.” ¡Manteneos, pues, conscientes de Alá y poned orden en vuestras relaciones mutuas, y obedeced a Alá y a Su Enviado, si sois realmente creyentes!” (Corán, 8:1)

Pruebas de la Sunna:

1-‍‍‍‍ Zaid Ibn Mulha, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Ciertamente, la religión comenzó forastera y volverá forastera. Bienaventuranza a los forasteros que corrigen lo que corrompen las gentes de mi Sunna. (Sunan At Tirmidi)

2- De Abu Dardaa, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¿Os informo de lo que tiene más grado que el ayuno, la oración y la sádaqa (limosna y toda buena acción en general)? Dijeron: Sí. Dijo: La reconciliación entre la gente, ya que la corrupción entre la gente es la que destruye la religión”. (Sunan At tirmidi)

3- De Abu Huraira, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: ¡Oh Alá, haz que mi religión sea firme y correcto, aquel al que me aferro en mis asuntos; haz que este mundo sea lícito para mí, aquel que constituye el lugar donde vivo y el tiempo de mi vida; y haz que el final de mi vida sea sano, ya que será el lugar y el tiempo de mi retorno; haz que mi vida se incremente en toda clase de bienes; y haz que mi muerte sea un descanso para mí de toda clase de males!” (Sahih Muslim)

4- De Abu Huraira, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él:: “Cada día que se levanta el sol y a cada hombre le corresponde dar una sádaqa por cada una de sus articulaciones; obrar con justicia entre dos es sádaqa; ayudar a uno a subir a su montura y subirle sus cosas es sádaqa; las buenas palabras son sádaqa; cada paso que das encaminándote a la oración es sádaqa; y si apartas cualquier obstáculo del camino es sádaqa” (Relatado por Bujari y Muslim)

5- Ubada Ibn Omair ibn Ubada Ibn Auf relata que Abu Ayub, Al’a est’e complacido con él dijo: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, me dijo: “¡Oh, Abu Ayub!, ¿te indico una sadáqa que ama Alá y Su Mensajero? Pues, reconcilias entre las gentes si se odian y se corrompen”. (Al Muagam Al Kabir de At Tabarani)

6- Se transmitió de Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, solía decir: “Si llega la Hora (Día del Juicio Final) y uno tiene en la mano un esqueje, si puede plantarlo, que lo haga”. (Relatado por Bujari en el El Adab Al-Mufrad)

 

Tercero: El tema

          Entre los valores islámicos que nuestra religión ha incitado se destaca el valor de la rectitud y la reforma, ya que es una buena moral que alegra el alma y un valor humano imprescindible para realizar el florecimiento del universo. Es, también, una petición legal que acaba con los motivos de la corrupción y las disputas, asimismo, la realización del acercamiento entre la gente a fin de corregir sus situaciones en esta vida.

          Es indudable que la rectitud y la reforma es el objetivo esperado de los siervos tanto en sus dichos como en sus hechos. Sin la rectitud no se aceptará la acción, por eso, el hombre tiene que ser recto en sí mismo, en sus dichos y hechos, llevando las aflicciones de los creadores e intenta resolverlas.

          Quien medita las aleyas del Noble Corán ve claramente que se han interesado mucho por el valor de la reforma. El vocablo (rectitud y su derivado) se mencionó casi 170 veces y esto demuestra su importancia y gran rango. El vocablo (reformar) tiene muchos significados que prueban que el Islam pretende reformar la creencia, conducta, adoraciones, tratos y todos los aspectos del hombre.

El Noble Corán ha vinculado entre la creencia en Alá, Exaltado sea, y la reforma en varias ocasiones, hecho que demuestra que la reforma es uno de los signos de la creencia en Alá. Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 6:48) Alá, Exaltado sea, dijo: “Te preguntarán acerca del botín. Di: “El botín pertenece a Alá y al Enviado.” ¡Manteneos, pues, conscientes de Alá y poned orden en vuestras relaciones mutuas, y obedeced a Alá y a Su Enviado, si sois realmente creyentes!” (Corán, 8:1) El Noble Corán ha vinculado la piedad con la reforma, Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes sean conscientes de Mí y obren con rectitud nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 7:35) Así como, ha vinculado entre el arrepentimiento y la reforma. Alá, Exaltado sea, dijo: “Salvo a quienes se arrepientan, se enmienden y den a conocer la verdad”. (Corán, 2:160) Alá, Exaltado sea, dijo: “pero si se arrepienten y se enmiendan”. (Corán, 4:116) Alá, Exaltado sea, dijo: “quedando exceptuados de este interdicto sólo aquellos que luego se arrepientan y se enmienden: pues, ciertamente, Alá es Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 24:5) La reforma es el fruto de la creencia en Alá, Exaltado sea, así como la piedad y el arrepentimiento sincero puro al Señor de los mundos.

El Noble Corán invita a la reforma por tener una gran recompensa. Alá, Exaltado sea, dijo: “Nada bueno sale, por lo general, de los conciliábulos secretos -salvo aquellos convocados para promover la cari­dad, la conducta honorable, o la reconciliación entre la gente: y a quien así actúe buscando la complacencia de Alá, le daremos en su momento una magnífica recompensa”. (Corán, 4:114)

Si seguimos las noticias de los Profetas y Mensajeros con sus gentes, encontraríamos que todos fueron enviados a fin de corregir lo que corrompieron las gentes en la tierra. El mensaje de todos los Profetas es el mismo que consiste en reformar el universo de la corrupción, los pecados y de los males reinantes entre la gente. Cada Profeta fue enviado a su gente como albriciador y amonestador llevando una legislación y morales que purifican las almas de la inmundicia del politeísmo. Alá, Exaltado sea, dijo: “y [esto a pesar de que ya] antes de ti no mandamos a ningún enviado sin haberle revelado que no hay más deidad que Yo, [y que,] por lo tanto, habréis de adorarme [sólo] a Mí”. (Corán, 21:25)

Noé, la paz sea con él, llamó a su gente a corregir a sí mismos a través de la adoración de Alá sin asociarle nada ni nadie, dejando de adorar a los ídolos que no perjudican ni benefician. Alá, Exaltado sea, dijo: “pues dicen [a sus seguidores]: “¡No abandonéis jamás a vuestros dioses: no abandonéis a Wadd ni a Suwaá, ni tampoco a Yaghuz ni a Yauq ni a Nasr!” “Y han extraviado con ello a muchos: ¡haz, pues, que esos malhechores se extravíen cada vez más lejos [de cuanto desean]!” (Corán, 71:23-24) Así como les invitó a pedir perdón a Alá para concederles riquezas e hijos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y dije: “‘¡Pedid perdón a vuestro Señor, pues, realmente, Él es sumamente Indulgente! Derramará sobre vosotros bendiciones del cielo en abundancia, y os ayudará con bienes e hijos, y os dará jardines y os dará arroyos. “‘¿Qué os pasa que no dais reverencia a Alá”. (Corán, 71:10-13)

El orador de los Profetas, Shuaaib, la paz sea con él, remedia la descomposición doctrinal y sus consecuencias de corrupción económica entre sus gentes, por eso, les llamó a no fraudar en la medida y el peso para conservar el derecho del vendedor y del comprador. Alá, Exaltado sea, dijo a lengua de Shuaaib: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad sólo a Alá: no tenéis más deidad que Él; y no defraudéis en la medida y el peso en vuestros tratos con los hombres. Ciertamente, os veo en la prosperidad; pero temo, en verdad, que caiga sobre vosotros el castigo en un Día que habrá de circundar [-os con la desgracia! Así pues, ¡Oh pueblo mío!, completad siempre la medida y el peso, con equidad, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo, ni obréis mal en la tierra sembrando la corrupción. ¡Lo que queda junto a Alá es mejor para vosotros, si tan sólo creyerais en Él! Pero yo no soy vuestro guardián”. (Corán, 11:84-86) Luego les explicó la verdad de su llamada que tiene como fin la reforma, pues dijo, la paz sea con él: “Sólo quiero sanear las cosas en la medida de mis posibilidades; pero el logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88) En otra ocasión, se ve su intento de reformar lo que corrompieron sus gentes en la balanza y las medidas, diciéndoles: “¡Dad siempre la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas [a otros, injustamente]; y [en todos vuestros tratos] pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción”. (Corán, 26:181-183)

Tenemos que observar detenidamente las palabras de Shuaib, la paz sea con él, a la hora de llamar a la reforma: “El logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88) Ha señalado que hay un gran propósito que cada reformista debe tenerlo en cuenta, es decir, el valor de la sinceridad en la reforma.

Es una reforma que no pretende lograr beneficios personales ni comienza con motivos y tendencias o luchas personales, sino es una reforma que beneficia a todos los individuos de la sociedad.

Este es el Profeta Saleh, la paz sea con él,  que llama a sus gentes, diciéndoles: “¡Sed, pues, conscientes de Alá, y obedecedme,  y no sigáis el consejo de aquellos que cometen toda clase de excesos, los que siembran la corrupción en la tierra en vez de poner orden!” (Corán, 26:150-152)

          Cuando Moisés dio su lugar a su hermano Aarón entre su gente, le recomendó obrar rectamente y no seguir el camino de los corruptores. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y emplazamos a Moisés durante treinta noches [en el monte Sinaí]; y les añadimos diez, completándose así el plazo de cuarenta noches fijado por su Señor. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Toma mi lugar entre mi gente; y obra rectamente, y no sigas el camino de los que siembran la corrupción”. (Corán, 7:142)

El Profeta del Islam, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, llegó para completar la llamada a la reforma en todos los aspectos religiosos, sociales, económicos y políticos de la vida. Si echamos una mirada profunda en la vida y biografía del Profeta, encontraríamos que ha construido una civilización islámica vinculada a los valores y las morales.  Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Responded a la llamada de Alá y del Enviado cuando os llama a lo que habrá de daros vida; y sabed que Alá interviene entre el hombre y [los deseos de] su corazón, y que ante Él seréis congregados. (Corán, 8:24) En el aspecto religioso, su mensaje pretende corregir el alma por medio de la religión que demuestra que Alá es Uno sin tener socios por pruebas claras. En lo que se refiere a la conducta, el Profeta llama a la buena moral, señalando que es la esencia de la llamada. Al Baihaqui relata en su Sunan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Alá me ha enviado para completar la excelencia de las virtudes y para perfeccionar todas las buenas acciones”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, llamó también a los valores y principios humanos que realizan la reforma, la unión, la fuerza y la coherencia de la sociedad, y así la humanidad vive en paz y tranquilidad sin conflictos, discrepancias, terrorismo ni violencia al contrario de lo que está sucediendo actualmente de violencia, asesinato, sabotaje y corrupción en la tierra.

Entre estos valores que todas las legislaciones divinas ven que son el camino de la reforma: la justicia, la tolerancia, cumplimento de la promesa y el depósito, la sinceridad en dichos y hechos, el buen tratamiento a los padres, los bienes del huérfano, el respeto del derecho de la vecindad y las buenas palabras, puesto que la fuente de la legislación es la misma. Por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Los profetas son hermanos de padre; sus madres son numerosas y distintas, pero su religión es una (el monoteísmo y la sumisión al único Alá). (Sahih Bujari) Puede haber diferencias entre las legislaciones en lo que se atañe a las adoraciones, pero las morales y los valores humanos que representan la base de la convivencia no se diferencian de una legislación a otra. Por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “De entre las palabras de la primera profecía, que la gente ha conocido, están: Si no sientes vergüenza, haz lo que quieras”. ¿Existe, pues, una legislación que ha permitido matar al alma, desobedecer a los padres, comer lo ilícito, devorar los bienes del huérfano o el derecho de los asalariados o los obreros?   ¿Existe legislación que ha permitido la mentira, la traición, el engaño, incumplimiento de la promesa o la ingratitud? Todas las legislaciones están de acuerdo sobre estos valores humanos tan elevados. Quien no los respeta, no sólo está contra las religiones, sino también contra la Humanidad y se retira de su humanidad y de la disposición natural.

Alá, Exaltado sea, dijo: “Di: “¡Venid, que os comunique lo que Alá os ha prohibido [realmente]: “No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; tratad bien a vuestros padres;  no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza, pues Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; y no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida que Alá ha declarado sagrada a ningún ser humano, excepto en [cumplimiento de la] justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón; y no toquéis los bienes del huérfano -sino para mejorarlos- antes de que este alcance la mayoría de edad.” Y [en todos vuestros tratos] completad la medida y el peso, con equidad: [sin embargo,] no imponemos a nadie una carga superior a sus fuerzas; y cuando expreséis una opinión, sed justos, aunque sea [en contra de] un familiar cercano. Y sed siempre fieles a vuestro pacto con Alá: esto es lo que Él os ordena, para que lo tengáis presente. Y sabed que este es el camino que conduce rectamente a Mí: seguidlo, pues, y no sigáis otros caminos que os hagan desviaros de Su camino. Todo esto os ordena Él, para que os mantengáis conscientes de Él”. Acerca de estas aleyas, Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, dijo: “Son aleyas explícitas que no fueron abrogadas en todos los Libros Divinos, son prohibidas a todos los humanos por ser la madre del Libro, es decir su origen y base, quien las aplica, entrará al Paraíso y quien las abandona, entrará al Infierno”.

Cada llamada a la reforma que contradice la de los Profetas y se aleja del camino de la legislación es, de verdad, una llamada a la corrupción en la tierra.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dio el mejor ejemplo en la bondad y la reforma tanto en dichos como en hechos. En sus súplicas pedía la reforma en todos los asuntos ya que dijo: “¡Oh Alá, haz que mi religión sea firme y correcto, aquel al que me aferro en mis asuntos; haz que este mundo sea lícito para mí, aquel que constituye el lugar donde vivo y el tiempo de mi vida; y haz que el final de mi vida sea sano, ya que será el lugar y el tiempo de mi retorno; haz que mi vida se incremente en toda clase de bienes; y haz que mi muerte sea un descanso para mí de toda clase de males!” (Sahih Muslim) El Profeta reconciliaba por sí mismo entre la gente para acabar con las discordias. Sahl Ibn Saad, Alá esté complacido con él, dijo: Una vez que el pueblo de Quiba lucharon entre sí hasta que se lanzaron piedras unos a otros. Cuando el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, fue informado de ello, dijo, “Vamos a lograr una reconciliación entre ellos”. (Sahih Bujari)

La bondad y la reforma constituyen una gran fortaleza para el progreso de la sociedad. Nosotros necesitamos primero corregir y purificar el alma, una reforma que abarca todos los campos políticos, sociales, económicos y científicos. Corregir el alma es una petición legal y un deber religioso, sobre todo en estos momentos en los cuales se debilita la fe, se corrompieron las morales y se perdieron los derechos y los deberes. Muchas personas no respetan los derechos de los ancianos, los sabios, los parientes y la patria.

Una parte de la reforma consiste en que el individuo debe saber sus derechos y sus deberes, es decir, no agrede los derechos del prójimo. La reforma se realiza a través de la rectitud, las morales elevadas y el abandono de la desviación, la corrupción en la tierra, la injusticia y el odio. Toda persona recta con sí misma, con su Señor, con la gente y el universo es aquel que beneficia a los demás. La purificación del alma por medio de las buenas morales es el medio de la reforma que impide la injusticia, el pecado y lo que Alá prohibió, asimismo, la reconstrucción de la tierra y el aprovecho de sus tesoros que favorecen a toda la sociedad.

Por medio de la reforma se lleva a cabo la amistad y esto es lo el Noble Corán llama para que se reflejan los valores de la clemencia, la tolerancia y el perdón sobre los individuos de la sociedad y toda la sociedad. Con la reforma rechazamos las semillas de la violencia, el odio, el rencor y el odio.

          La reforma no se limita a un tiempo determinado sino que el hombre tiene que hacerlo hasta el último suspiro de su vida. Se transmitió de Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, solía decir: “Si llega la Hora (Día del Juicio Final) y uno tiene en la mano un esqueje, si puede plantarlo, que lo haga”. (Relatado por Bujari)

          Es digno mencionar que la reforma no se realizará sin que la persona empieza por sí mismo, luego su familia y su sociedad. La reforma de la sociedad es un deber imprescindible para lograr la seguridad, el trabajo y el progreso y la divulgación de la amistad y el amor entre la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, invocó a Alá por el bondadoso reformador que reconcilia entre los litigantes, diciendo: “Ciertamente, la religión comenzó forastera y volverá forastera. Bienaventuranza a los forasteros que corrigen lo que corrompen las gentes de mi Sunna”. (Sunan At Tirmidi)

La reforma tiene grandes influencias sobre el individuo y la sociedad, como, por ejemplo, la realización de la buena vida. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a todo aquel, sea hombre o mujer, que haga buenas obras, y además sea creyente, le haremos vivir una buena vida; y, ciertamente, concederemos a esos su recompensa con arreglo a lo mejor de sus acciones”. (Corán, 16:97) Asimismo, la salvación de la destrucción y la devastación. Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues, tu Señor no destruiría jamás a una comunidad por sus errores [de creencia, solamente], mientras sus gentes se comportaran rectamente [unos con otros]”. Y la herencia de la tierra porque está condicionada con la rectitud. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, ciertamente, después de haber exhortado [al hombre], dejamos escrito en todos los libros de sabiduría divina que Mis siervos justos heredarán la tierra”. (Corán, 21:105) Es más, la protección y el cuidado de Alá a Su siervo que lleva a cabo la reforma debidamente. Alá, Exaltado sea, dijo: “En verdad, mi protector es Alá, que ha hecho descender esta escritura divina: y Él es quien protege a los justos”. (Corán, 7:196)

          Así como la conservación de la descendencia. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y en cuanto al muro, pertenecía a dos muchachos huérfanos [que viven] en la ciudad, y bajo él está [enterrado] un tesoro que les pertenece [por derecho]. Pues habiendo sido su padre un hombre justo, quiso tu Señor que al alcanzar la mayoría de edad extrajeran su tesoro por la gracia de tu Señor. “Y no hice [nada de] esto por iniciativa propia: este es el significado real de todos [esos sucesos] ante los que no supiste ser paciente”. (Corán, 18:82) La historia de la construcción del muro de los dos huérfanos en el relato de Moisés, la paz sea con él, con el siervo virtuoso es bien conocida. La construcción del muro no fue una pura casualidad, sino un resultado de la bondad del padre de los dos muchachos y no de ellos, como dijo Ibn Abbas, Alá esté complacido de ambos.

          La reforma realiza la seguridad contra el pánico tanto en esta vida como en la Otra. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y no enviamos a Nuestros mensajeros sino como portadores de buenas nuevas y como advertidores: así pues, quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán. (Corán, 8:48) Asimismo, trae el perdón y la compasión: “Pero si rectificáis y sois conscientes de Él, ciertamente, Alá es en verdad Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 4:129)

          Las cosas se embellecen y se mejoran con la reforma por ser una moral amada por Alá, Exaltado sea, y Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, que, por supuesto, conduce a la fuerza y la coherencia de la nación y la unión de los musulmanes y así reinará la amistad y el amor entre ellos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Todos los creyentes son hermanos. Por tanto, reconciliad a vuestros hermanos [cuando estén enemistados]”. (Corán, 49:10)

                   Si perdemos el valor de la rectitud, se corrompería la sociedad, se destruirían las familias, se reinarían el desorden y la corrupción, se violarían las cosas sagradas de Alá y se destruirían la sociedad, el Estado y la civilización. El abandono de la reforma conduce a la divulgación del castigo en esta vida y la perdición moral como la pobreza, la humillación y la degradación.