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Jurisprudencia de la construcción de los estados

Alabado sea Al-lah, Señor de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

‏‏{وَتَعَاوَنُوا عَلَى البِرِّ وَالتَّقْوَى وَلاَ تَعَاوَنُوا عَلَى الإِثْمِ والعُدْوَانِ}.

“(…) sino que cooperen a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

No cabe duda de que todas las naciones y los pueblos que aspiran a construir un Estado fuerte y estable, con todas sus energías y recursos con el fin de lograr sus sueños. Construir los estados es una ciencia que requiere experiencia, conocimiento y comprensión de las circunstancias y los retos con las que se enfrentan. Hay gran diferencia entre la jurisprudencia de individuos y grupos y la de la construcción de los estados y su voluntad en un mundo que cambia y convierte rápidamente, que no sabe hablar otra lengua que la de alianzas y bloques políticos, económicos y culturales, un mundo dominado por normas, leyes y pactos internacionales que ningún prudente, además de un estado, puede ignorarlos, dejar de reaccionar con ellos o con las circunstancias actuales.

El Estado es protección, seguridad, confianza, estabilidad, régimen, instituciones, bases intelectuales, políticas, económicas, organizativas y legislativas. Sin el Estado solamente se queda el caos.

Uno de los elementos de la construcción de los estados es la fortificación de las instituciones del Estado nacional, exaltar el Estado de ley, constitución y justicia. Esto requiere que los individuos respeten las leyes y los órdenes del Estado, cumplan con las normas del tráfico, no las violen revertiendo las tendencias, aumentando la velocidad o cometiendo otras agresiones contra los derechos del camino o de la gente, lo que puede causar la muerte de la misma persona o de los demás, herirlos o aterrorizarlos. En este contexto dice Al-lah, alabado sea: “Y no sigan el camino de perdición con vuestra propia voluntad, sino que haced el bien, porque Al-lah ama a los que hacen el bien”; y dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ni perjuicios, ni represalias”.

Conservar el orden público y respetarlo contribuye a la construcción de un Estado fuerte y estable. Por consiguiente, el desarrollo de los países civilizados se debe al cumplimiento con las leyes y aplicarlas. Entre los principios del respeto del orden se destaca el cumplimiento con el principio de los derechos y los deberes. Tal y como el ser humano consigue sus derechos, tendrá que cumplir con sus deberes hacia su sociedad como el hecho de pagar los servicios que le presta el Estado, y dejar de evitar el hecho de incumplir estos deberes.

Respetar las leyes y cumplir con ellas es uno de los elementos más importantes de la construcción del Estado. La ley es la protección de todos los ciudadanos; pues no se imagina una sociedad estable sin el respeto de las leyes. Entonces, cada uno de los individuos en la sociedad debe asumir su responsabilidad para conseguir el interés público, que la sociedad gozará con sus frutos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Todos vosotros sois como pastores y todos vosotros sois responsables por vuestro rebaño.  El Soberano es responsable por su rebaño. El hombre es como pastor en su familia y responsable por su rebaño. La mujer es como pastora en la casa de su marido y es responsable por su rebaño. El sirviente es como pastor en los bienes de su amo y es responsable por su rebaño». Y todos vosotros sois como pastores y sois responsables por vuestros rebaños”. La sociedad responsable es una sociedad coherente, donde cada uno conoce su papel y respeta al prójimo. También nos hace falta respetar el orden público, cumplir con las leyes y con los derechos de los demás, para que la justicia se difunda, la sociedad goce de la seguridad, paz y estabilidad y para que nuestro país logre la posición que merece.

La fuerte economía es una de las bases más importantes del estado; y uno de sus pilares básicos que no puede construirse sin ellos; pues, La fuerte y estable  economía ayuda a los estados a cumplir con sus deberes locales e internacionales y ofrecer buena vida a sus ciudadanos. Cuando la economía se debilita, se difunde la pobreza y las enfermedades, se agita la vida, surgen las crisis, se echa a perder la ética, se aumentan los crímenes, se predestina la oportunidad para los enemigos que esperan ansiosamente a los estados e intentan vencerlos y causarlos un estado interminable de caos. Las naciones que no tienen ni producen sus básicas necesidades no pueden tener su propia voluntad, su palabra o la independencia de su decisión.

La fuerte economía del Estado facilita al pueblo vivir con dignidad y gloria. Por eso, El Islam se preocupó mucho por el dinero, porque es el fundamento de la vida.

Construir los estados económicamente requiere hacer trabajo perfectamente, pues ninguna  nación, institución o familia puede desarrollarse sin el trabajo esforzado. Y no se requiere solamente aumentarla, pues hay que hacerlo con perfección, que tiene resultados a favor de todos los ciudadanos. Al-lah, enaltecido sea, nos ordenó esforzarse en la tierra, después de cumplir con los derechos de Al-lah, alabado sea, pues Al-lah dice: {فَإِذَا قُضِيَتِ الصَّلَاةُ فَانْتَشِرُوا فِي الْأَرْضِ وَابْتَغُوا مِنْ فَضْلِ اللَّهِ وَاذْكُرُوا اللَّهَ كَثِيرًا لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ}،  “Cuando haya terminado la oración recorran la tierra, procuren el sustento y recuerden mucho a Al-lah, que así triunfarán”.  Y dijo también:  {هُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ الْأَرْضَ ذَلُولًا فَامْشُوا فِي مَنَاكِبِهَا وَكُلُوا مِنْ رِزْقِهِ وَإِلَيْهِ النُّشُورُ }  “Él es Quien les ha facilitado la vida sobre la Tierra. Recorran sus caminos y coman del sustento de Al-lah, que ante Él comparecerán”. El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que lo mejor que un siervo come es lo que alcanzó por su propio trabajo y esfuerzo, diciendo “Nadie comerá jamás una mejor comida que la que se ganó con el trabajo de sus propias manos. Dawûd, el Profeta de Al-lah, comía del trabajo de sus manos”. También el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien se encuentra cansado por motivo del trabajo por su propia mano se le perdonarán sus pecados”.

El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando uno de ustedes tenga en la mano una semilla para plantarla y llegue el fin del mundo, que la plante mientras pueda”, y dice también: “Todo musulmán que plante un árbol obtiene la recompensa de una caridad (sádaqa) por todo cuanto se coma de él, así como por lo que se robe de él y por toda pérdida que padezca”. Con el trabajo y la producción se reconstruye la tierra, se construyen los y con ellos también el hombre puede conservar su dignidad y nobleza.

Uno de los elementos de la construcción de los estados es la formación de la conciencia cultural, religiosa, intelectual y científica. La ausencia de la conciencia no puede construir un Estado fuerte y estable, por lo tanto, los individuos dentro de la sociedad deben tener esta conciencia y saber sus deberes y derechos.

Esto se realiza por la formación de la conciencia y el comportamiento de todos los individuos de la nación a través de la educación moral, la cultura fructífera, el enfrentamiento a la ignorancia. Por eso, todas las instituciones deben colaborarse para formar la conciencia cultural, religiosa, intelectual y científica, que habilita a la gente a que comprendan los retos con el fin de enfrentarse a ellos, desmentir los rumores y acabar con ellos, dejar de creer las mentiras y los rumores tendenciosos que intentan dañar nuestro estado. En este sentido dijo Al-lah, alabado sea: {يَاأَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”.

También debemos ser conscientes y atendidos, aprovechar las pruebas y experiencias de la vida según la orden divina: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا خُذُوا حِذْرَكُمْ}  “¡Oh, creyentes! Tomen precaución”. Por otra parte, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al creyente no le pica la serpiente dos veces desde el mismo agujero”. Asimismo, debemos entender que la construcción de los estados y conservarlos es una responsabilidad nuestra, cada uno en su campo, afirmando que la construcción no será completa sin enfrentarse a los destructivos. En este contexto dice el poeta:

¿Cuándo será completa la construcción,

 si uno construye y otro destruye?

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Ayuda a tu hermano siendo opresor u oprimido». Pero un hombre dijo al respecto: ¡Mensajero de Allah!, le ayudaré si está oprimido, pero si es el opresor, ¿cómo le voy a ayudar? Él le respondió: ‘Le impides que lo sea y así le estás ayudando’”. Cada uno de nosotros, en el marco de su responsabilidad, tiene que enfrentarse a los que salen fuera de la fila nacional o dañan los intereses de la patria. Así, el padre impide a su hijo, el hermano impide a su hermano, el amigo a su amigo, que no seamos negativos o no nos damos cuenta de lo que ocurre en nuestro alrededor. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “No seáis sin carácter, diciendo: si la gente actúa bien nosotros actuaremos bien y si la gente actúa injustamente también lo haremos, sino acostumbraos a actuar bien y alejarse de la injusticia”. Y dice también: “El ejemplo del que respeta los límites de Al-lah y el de quien los sobrepasa es el de cierta gente que se distribuye en un barco echándolo a suertes. A unos les toca arriba y a otros abajo. El grupo de abajo, al tener que subir para coger agua, molestaría siempre a los otros. Así que decidió abrir un agujero abajo. Con lo cual, se aliviaría el problema anterior. Sin embargo, perecerían todos ahogados si no lo impidieran los otros. O sea que, al evitar un mal menor, ocasionarían otro peor aún. Sin embargo, si hubieran cooperado, se hubieran salvado todos”.

 No es bastante que el hombre sea devoto sino, depende de la jurisprudencia de la época, debe ser reformador. Dice  Al-lah, alabado sea:

{لَا خَيْرَ فِي كَثِيرٍ مِنْ نَجْوَاهُمْ إِلَّا مَنْ أَمَرَ بِصَدَقَةٍ أَوْ مَعْرُوفٍ أَوْ إِصْلَاحٍ بَيْنَ النَّاسِ وَمَنْ يَفْعَلْ ذَلِكَ ابْتِغَاءَ مَرْضَاتِ اللَّهِ فَسَوْفَ نُؤْتِيهِ أَجْرًا عَظِيمًا}،

“En la mayoría de las conversaciones secretas no hay ningún bien, excepto las que sean para coordinar una ayuda social, hacer una buena acción o reconciliar entre las personas. A quien lo haga anhelando complacer a Al-lah, lo agraciaré con una grandiosa recompensa”, {وَمَا كَانَ رَبُّكَ لِيُهْلِكَ الْقُرَى بِظُلْمٍ وَأَهْلُهَا مُصْلِحُونَ}  “Tu Señor jamás destruiría un pueblo injustamente, cuando sus habitantes ordenan hacer el bien”. La reforma es el camino de los profetas y mensajeros, con la cual se consigue la construcción de los estados y se conserva su unidad, fuerza y coherencia, para que la humanidad viva en paz y amor, sin discordia, diferencia, violencia, terrorismo ni corrupción en la tierra a través del asesinato y la descomposición.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Otro elemento de la construcción del Estado es la construcción social. El Islam se interesa por la fuerza de los lazos y las relaciones sociales entre los individuos de la sociedad, la colaboración y cooperación entre los individuos de la misma sociedad y confirma la prohibición de dañar a los demás, partiendo del dicho del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ninguno de vosotros será un verdadero creyente hasta que desee para su hermano lo que desea para sí mismo”. “Por Al-lah, que él no cree, por Al-lah que él no cree, por Al-lah que él no cree.
Se le cuestionó: ¿Quién no cree? Y contestó: Aquel cuyo vecino no está a salvo de sus perjuicios”, y dijo: “No creó en mí aquel que duerme comiendo mientras que su vecino está hambriento y él lo sabe”.

Uno de los aspectos de la construcción social es la coherencia familiar, que conserva la existencia de la familia, que trata del primer adobe de la sociedad. Es la que asume el papel de proteger a los niños, cuidarlos y criar sus cuerpos y mentes. Bajo la sombra de la familia se encuentran los sentimientos de amor, misericordia y solidaridad. En el seno de la familia coherente crecen las buenas éticas y las nobles peculiaridades, se difunde el amor. Pero no debemos limitarnos a esto, pues la familia asume una responsabilidad respecto a sus hijos. En este sentido dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ya es suficiente mal el de aquel que no cumple con su obligación de mantener a su familia”.

Y ¿Qué mal es más grave que dejar a tus queridos hijos objeto de las ideas extraviadas o de los grupos extraviados? Lo haces sin hacer tu deber hacia ellos, formando su conciencia por los peligros y retos que nos rodean y recordándoles siempre su deber hacia su patria, porque el amor a la patria se hereda.

De los elementos de la construcción del Estado también la exaltación de los valores morales y los comportamientos. Las naciones y civilizaciones que no se basan en los valores y moralidades son naciones débiles y civilizaciones más débiles. Y más aún, llevan los motivos de su destrucción dentro de su construcción y levantamiento. Con las éticas se eleva el musulmán en los escalones de la fe, y se sobre cargan sus balanzas en el Día Final. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Lo más pesado en la balanza del ser humano en el Día del Juicio Final serán los buenos modales, y ciertamente Al-lah detesta lo obsceno e inmoral”. El Mensajero de Al-lah fue interrogado acerca de aquello que sería la causa de admisión de la mayoría de gente del Paraíso, y respondió: “Temer a Al-lah y una buena actitud”. Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que la ética es el indicador de la perfección o la reducción de la fe diciendo: “Los creyentes cuyo fe es más completo son aquéllos que tienen el mejor carácter”.

La ética protege al hombre de los vicios y de las palabras destructivas y malvadas. Al-lah, alabado sea, dice al respecto: {وَمَثَلُ كَلِمَةٍ خَبِيثَةٍ كَشَجَرَةٍ خَبِيثَةٍ اجْتُثَّتْ مِنْ فَوْقِ الْأَرْضِ مَا لَهَا مِنْ قَرَارٍ }  “En cambio, una palabra maligna es como un árbol dañino que ha sido arrancado de la tierra y no tiene dónde afirmarse”.

¡Oh nuestro Señor, guíanos a la mejor ética y al mejor dicho;  concédenos la paz y seguridad y proteja Egipto, su pueblo y todos los países del mundo!

La posición de los mártires y el sacrificio por la patria

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {ولا تقولوا لمن يقتل في سبيل الله أموات بل أحياء ولكن لا تشعرون}

“Y no digan que quienes cayeron por la causa de Al-lah “están muertos”, sino que están vivos pero ustedes no lo perciben”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El pueblo egipcio festeja estos días uno de los recuerdos más grandes y eternos de su historia, uno de los días de Al-lah, Alabado sea, en que concedió a Egipto la victoria y la recuperación de su tierra y su dignidad a la vez. Es el recuerdo de la victoria del sexto de octubre 1973 (el décimo de Ramadán de 1393 de hégira). Esa gran batalla en que los soldados egipcios escribieron los sentidos más sublimes de heroísmo y sacrificio, y se reflejó la naturaleza del soldado egipcio original, por su creencia en  Al-lah, Alabado sea, su confianza en la victoria de Al-lah, Alabado sea, su sinceridad consigo mismo y la fuerza de su voluntad para alcanzar sus objetivos.

Cuando los propósitos son sublimes y los objetivos  son nobles, los sacrificios deben ser caros y preciosos; y nada más precioso ni grandioso que el sacrificio del alma pidiendo el martirio por la causa de Al-lah, Alabado sea. Por lo tanto, el hombre presenta su alma defendiendo su religión, tierra, honor, y fronteras para alcanzar la alta posición de martirio.

La posición de martirio es una donación divina otorgada por Al-lah, Alabado sea, que concede a la creación más querida de las Suyas después de los profetas y veraces. Dijo Al-lah, Alabado sea: {وَمَنْ يُطِعِ اللَّهَ وَالرَّسُولَ فَأُولَئِكَ مَعَ الَّذِينَ أَنْعَمَ اللَّهُ عَلَيْهِمْ مِنَ النَّبِيِّينَ وَالصِّدِّيقِينَ وَالشُّهَدَاءِ وَالصَّالِحِينَ وَحَسُنَ أُولَئِكَ رَفِيقًا}

“Los que obedezcan a Al-lah y al Mensajero estarán con los bienaventurados: los Profetas, los veraces, los que murieron dando testimonio [de su fe] y los justos. ¡Qué excelentes compañeros!”. La elección de Al-lah, Alabado sea, a un hombre para que sea mártir es una prueba de Su complacencia de este hombre; y ¡Cuál grado será mejor de esto! El noble Corán se refirió a este sentido en el dicho de Al-lah: {وَيَتَّخِذَ مِنْكُمْ شُهَدَاءَ}  “Y (para que Al-lah) honre con la muerte dando testimonio [de su fe] a algunos”. Pues el mártir sacrifica su alma por complacer a su Señor y defender su religión, prefiriendo la otra vida a la vida mundana, y dominando sus deseos en una guerra de sacrificio por la religión y patria.

¡Que aproveche el mártir esta bendita posición! Saliendo con una ganancia muy preciosa. Dijo Al-lah, Alabado sea: {إِنَّ اللَّهَ اشْتَرَى مِنَ الْمُؤْمِنِينَ أَنْفُسَهُمْ وَأَمْوَالَهُمْ بِأَنَّ لَهُمُ الْجَنَّةَ يُقَاتِلُونَ  فِي سَبِيلِ اللَّهِ فَيَقْتُلُونَ وَيُقْتَلُونَ وَعْدًا عَلَيْهِ حَقًّا فِي التَّوْرَاةِ وَالْإِنْجِيلِ وَالْقُرْآنِ }   “Al-lah ha comprado de los creyentes, a cambio del Paraíso, sus vidas y sus bienes materiales que ofrecen por la causa de Al-lah hasta vencer o morir. Esta es una promesa verdadera que está mencionada en la Tora, el Evangelio y el Corán”. ¡Qué buen negocio cuya recompensa es el jardín!

Relató Anas ibn Maalik que Umm al-Rubayyi’ bint al-Bara’, que era la madre de Haarizah Ibn Suraaqah, vino al Profeta y le dijo: “Oh Profeta de Allah, ¿acaso no me dirás nada sobre Haarizah?” – quien había muerto en la batalla de Badr por una flecha perdida. “Si está en el Paraíso, lo sobrellevaré con paciencia pero si es lo contrario lloraré mucho por él”. Él le dijo: “Oh Umm Haarizah, hay jardines en el Paraíso – según otro reporte: muchos jardines – y tu hijo en el más alto llamado Firdaws”.

El verdadero mártir es aquel que rinde un culto sincero a Al-lah, Alabado sea, sacrifica por Su causa, y presenta su alma por la palabra de Al-lah, la defensa de su tierra y nación. Abû Mûsâ relató: “Llegó un hombre ante el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y le dijo: ‘¡Mensajero de Al-lah! ¿Qué es la lucha en la causa de Al-lah? Pues algunos de nosotros combaten por enojo o para que se hable bien de ellos”. El Profeta la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Quien  lucha para enaltecer la Palabra de Al-lah (la religión monoteísta de Al-lah); está, pues, luchando en la causa de Al-lah, Glorificado sea»”.

También el verdadero mártir es aquel que no acepta la vileza en todas sus formas, rechaza la humildad y la derrota, y lucha contra aquellos que tratan de agredir contra sus bienes o propiedades.  Abu Huraira relató que un hombre vino al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, y le preguntó: “¡Mensajero de Allah! ¿Qué piensas de un hombre que intenta apoderarse de mis posesiones?” Contestó: «No le des tus posesiones.» Preguntó: “¿Y si lucha conmigo?” Contestó: «Lucha con él». Preguntó: “¿Y si me mata?” Contestó: «Entonces serás un mártir». Preguntó: “¿Y si yo lo mato?” Contestó: «El estará en el Fuego».

Asimismo, el verdadero mártir es aquel que defiende su tierra, honor y patria. La defensa de la patria y el honor del verdadero musulmán es como la defensa del alma, la religión y los bienes, porque la religión necesita una patria que la lleva y protege. Saíd ibn Zayd narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo:«Aquel que muere defendiendo su propiedad es mártir, aquel que muere en defensa propia es mártir, aquel que muere defendiendo su religión es mártir, y aquel que muere por proteger a su familia es mártir».

Por lo tanto, el sentido del martirio se adjunta con el sacrificio del hombre de su alma por la causa de Al-lah en todas las situaciones que requieren la defensa de la religión para que la palabra de Al-lah sea la superior, defender la tierra para protegerla y enfrentarse a los intentos de agredirla, pues el amor a la patria surge de la fe. ¡Qué buena recompensa será para los soldados de la batalla eterna del paso! Los que regaron la tierra con sus sangres purificadas, luego sus espíritus subieron a Al-lah, Alabado sea, y consiguieron la complacencia y el paraíso que Al-lah les había prometido. ¡Rogamos a Al-lah, Alabado sea que nos considere  de ellos!

El hecho de morir por la causa de Al-lah, Alabado sea, tiene grandes recompensas. De estas recompensas lo que Al-lah, Alabado sea, mencionó en el Noble Corán que son considerados vivos que reciben su sustento. En este sentido dice Al-lah, Alabado sea:  {وَلَا تَحْسَبَنَّ الَّذِينَ قُتِلُوا فِي سَبِيلِ اللَّهِ أَمْوَاتًا بَلْ أَحْيَاءٌ عِنْدَ رَبِّهِمْ يُرْزَقُونَ * فَرِحِينَ بِمَا آَتَاهُمُ اللَّهُ مِنْ فَضْلِهِ وَيَسْتَبْشِرُونَ بِالَّذِينَ لَمْ يَلْحَقُوا بِهِمْ مِنْ خَلْفِهِمْ أَلَّا خَوْفٌ عَلَيْهِمْ وَلَا هُمْ يَحْزَنُونَ * يَسْتَبْشِرُونَ بِنِعْمَةٍ مِنَ اللَّهِ وَفَضْلٍ وَأَنَّ اللَّهَ لَا يُضِيعُ أَجْرَ الْمُؤْمِنِينَ}  “Pero no crean que quienes han caído defendiendo la causa de Al-lah están realmente muertos. Por el contrario, están vivos y colmados de gracias junto a su Señor. Se regocijan por las gracias que Al-lah les ha concedido y están felices por la recompensa que recibirán quienes todavía no se les han unido, que no sentirán temor ni tristeza. Se congratulan unos a otros por la gracia y el favor de Al-lah. Porque Al-lah recompensa a los creyentes”.

Relató Yabir Ibn Abdel-lah, que Al-lah esté complacido de ambos: “Me encontré con el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; me preguntó: ¿por qué estas triste? Dije: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Mi padre murió mártir por la causa de Al-lah, dejando a sus hijos y estando endeudado”. Dijo: “¿Te doy buenas noticias de lo que Al-lah ofreció a tu padre?”; Respondí: “por supuesto, Mensajero de Al-lah”. Dijo el Profeta: “Al-lah, nunca habló con cualquiera salvo por detrás de un amuleto; pero Él resucitó a tu padre y le habló cara a cara, es decir: sin amuleto ni mensajero, diciendo: “¡Oh mi siervo, pide lo que quieras, y te lo doy”; dijo: “oh mi señor, que me resucites y me muera otra vez por tu causa”; dijo Al-lah, alabado sea, “Se ha de cumplir Mi designio, que no volverán otra vez a la vida después de la muerte”.

De las recompensas del mártir que este tiene siete peculiaridades mencionadas en el hadiz relatado por Al-Miqdam Ibn Ma’adi-Qareb, que Al-lah esté complacido con él, dijo: el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El mártir tiene siete bendiciones de Al-lah: es perdonado desde el momento en que su sangre es derramada; se le mostrará su lugar en el Paraíso; se le eximirá de la prueba de la tumba; estará seguro en el Día del Gran Terror (el día de la resurrección); se le colocará en su frente una corona de dignidad, con un rubí que es mejor que este mundo y todo lo que hay en él; se casará con setenta y dos vírgenes (al-hur al-‘in); y se le permitirá interceder por setenta de sus parientes”.

De las recompensas del mártir también que los ángeles le cobren con sus alas. Relató Yábir Ibn Abdul-lah que dijo: “Trajeron el cuerpo de mi padre ante el Mensajero de Al-lah y había sido mutilado, fue puesto al frente de él y quise descubrir su rostro pero mi pueblo me lo prohibió, el Mensajero de Al-lah dijo:“Los Ángeles no han dejado de cubrirlo con sus alas”.

De las recompensas también que el mártir será uno del primer grupo que entrará en el paraíso sin juicio ni castigo. Relató ‘Abdul-lah Ibn ‘Amr Ibn Al-‘As, que Al-lah esté complacido con ambos: Oí al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: “En el Día de la Resurrección Al-lah, Alabado sea, llamará el jardín, que viene con su lujo, dice Al-lah, Alabado sea: ¿Dónde están mis siervos que combatieron por la causa de Al-lah, murieron, fueron sujeto de daño y se esforzaron por mi causa? Entren en el paraíso, entonces entran sin juicio ni castigo, vienen los ángeles y dicen: ¡Oh nuestro Señor! nosotros te glorificamos y santificamos por el día y por la noche ¿Quiénes son aquellos que has preferido sobre nosotros? Dice Al-lah, Alabado sea: Estos son los que combatieron por mi causa, murieron, fueron sujeto de daño y se esforzaron por mi causa. Los ángeles ingresarán ante ellos por todas las puertas, y les dirán: “¡La paz sea sobre ustedes! Porque fueron perseverantes [en la adoración]. ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna!”.

Los mártires obtendrán en el paraíso las mejores casas. Relató Samura Ibn Yundab, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: yo vi (en un sueño) la otra noche que dos hombres vinieron a mí, subiendo conmigo un árbol, me pusieron en una casa que nunca había visto una casa mejor de ella; me dijeron: “Esta es la casa de los mártires”.

Por estos motivos, el mártir es el único que quiere regresar otra vez a la vida para que se mate otra vez por la causa de Al-lah. Relató Anas ibn Malik que el Mensajero de Al-lah dijo: “Nadie que entre al Paraíso querrá regresar a éste mundo, aunque le fuera dado todo lo que hay en él, exceptuando el martirio. Desearía regresar al mundo y morir diez veces más por la causa de Al-lah. Esto es porque el honor que recibiese sería el de un mártir”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Conseguir los mayores objetivos en esta vida exige grandes sacrificios. Es indudable que los nobles objetivos requieren nobles sacrificios; esto es el caso de aquellos que sacrifican por su religión y patria.

Nuestro deber hacia nuestra querida patria y recta religión es esforzarse, colaborados y unidos, para proteger su seguridad y defenderla contra las agresiones y peligros que intentan dañarla. Debemos ser ojos vigilantes para protegerla, cada uno depende de su poder y en el marco de su trabajo y responsabilidad.

Son saludables nuestro soldados héroes que aferraron al camino de Al-lah, Alabado sea, y cumplieron lo que habían prometido a Al-lah, pudiendo, con firme intención y fija convicción, pasar a la construcción y el desarrollo. Saludos a las fuerzas armadas valientes en su día de victoria.

Asumimos otro papel, que trata del paso a la orilla de desarrollo, bienestar, trabajo y producción, para confirmar que los nietos e hijos de los soldados que pasaron por la Línea de Bar-Lev, y penetraron en los fuegos en aquel gran día, son capaces de pasar todas las dificultades para conseguir paz, seguridad y desarrollo, con el permiso de Al-lah, Alabado sea. Debemos unirnos en una fila detrás de nuestras  sabias autoridades, fuerzas armadas, policía y las demás instituciones del Estado nacional.

¡Oh nuestro Señor, proteja Egipto y su pueblo, y concédelo la paz y seguridad!

El peligro de los rumores y la falsificación de la conciencia

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: :{يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اتَّقُوا اللَّهَ وَقُولُوا قَوْلًا سَدِيدًا * يُصْلِحْ لَكُمْ أَعْمَالَكُمْ وَيَغْفِرْ لَكُمْ ذُنُوبَكُمْ وَمَنْ يُطِعِ اللَّهَ وَرَسُولَهُ فَقَدْ فَازَ فَوْزًا عَظِيمًا}

 ¡Oh, creyentes! Tengan temor de Al-lah y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Al-lah y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

La lucha entre la verdad y la vanidad es una lucha muy antigua, es tan antigua como la propia humanidad; y, además, es permanente hasta el fin de los tiempos. Uno de los medios más destacados de la gente de vanidad en su lucha contra los virtuosos es la difusión de los rumores.

No cabe duda de que la palabra es una gran responsabilidad, sea leída, oída o vista. Los rumores no pasan a ser una palabra que se difunde entre la gente, lanzada por una persona de corazón enfermo o un miembro de entidad u organización malvada que trabaja a escondidas; por consiguiente, se repite por las lenguas sin corroborar su veracidad, lo que afecta negativamente las mentes y los almas, difunde las ideas destructivas y las creencias corruptas, y, por lo tanto, la sociedad se enfrenta a un estado de perplejidad y duda, se pierde la seguridad y la confianza entre la gente. Como resultado de ello, algunos cuestionan a otros y les acusan de traición. Por esto, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Es suficiente hacer que un hombre sea mentiroso con solo ir expandiendo lo que escucha por ahí”. Si expandir todo lo que escucha el hombre se considera una especie de mentira que exige un castigo doloroso en el Día del Juicio Final; ¿Cómo será quien dice lo que no ve ni escucha?

El Islam adoptó una situación decisiva de los rumores y de quienes los difunden, considerando que los rumores representan un comportamiento amoral que va en contra de los nobles valores a las que llama la religión islámica, ordenando a sus adeptos a que conserven sus lenguas de repetir lo que difunde la sedición y causa las turbulencias dentro de la sociedad. Les ordenó también decir la verdad y corroborar la veracidad de lo que oyen para evitar ser motivo de difundir las sediciones, corromper la sociedad y difamar los honores. Dijo Al-lah, Alabado sea: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اتَّقُوا اللَّهَ وَكُونُوا مَعَ الصَّادِقِينَ}   “¡Oh, creyentes!  Tengan temor de Al-lah y permanezcan junto a los que dicen siempre la verdad”, {مَا يَلْفِظُ مِنْ قَوْلٍ إِلَّا لَدَيْهِ رَقِيبٌ عَتِيدٌ}،   “No pronuncia palabra alguna sin que a su lado esté presente un ángel observador que la registre”, y dijo también: :{وَلَا تَقْفُ مَا لَيْسَ لَكَ بِهِ عِلْمٌ إِنَّ السَّمْعَ وَالْبَصَرَ وَالْفُؤَادَ كُلُّ أُولَئِكَ كَانَ عَنْهُ مَسْئُولًا}  “No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su oído, vista y corazón”. En el hadiz narrado por Muaadh Ibn Yabal, que Al-lah esté complacido con él, después de que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le había explicado las obligaciones del Islam y las obras del bien le dijo: «¿Quieres que te enseñe las puertas de la bondad?: el ayuno es protección, y la caridad apaga las faltas, tal como el agua apaga el fuego, y la oración del hombre en el seno de la noche». Después recitó: «Alejan sus costados de las camas para invocar a su Señor con temor y esperanza y de lo que les proveímos dan. Nadie sabe el consuelo que les está reservado en recompensa de los que hacen». Luego dijo: «¿Quieres que te cuente qué es la cabeza del asunto, su pilar y su cúspide?». Dije: «Por supuesto, Mensajero de Al-lah ». Dijo: «La cabeza del asunto es el Islam, su pilar es la oración y su cúspide es la lucha por la causa de Al-lah (Yihad)». Después dijo: «¿No quieres que te informe de la base de todo esto?». Dije: «Por supuesto, Mensajero de Al-lah». Entonces cogió su lengua y dijo: «Controla esto». Dije: «Oh Profeta de Al-lah, ¿seremos reprochados por lo que hablamos?». Dijo: «Que tu madre se prive de ti Oh Mu’adh, ¿acaso otra cosa vuelva a la gente de cara (o dijo: de narices), en el fuego, sino lo que sus lenguas cosechan?».

Difundir los rumores y propagarlos es comportamiento de los hipócritas para alcanzar sus objetivos a través de desestabilizar la seguridad, tomar como blanco la unidad de la nación, debilitar el desarrollo de su economía, menoscabar su estabilidad y seguridad y difundir el espíritu de decepción, desesperación y pesimismo en las almas de los ciudadanos en general y los jóvenes en especial. El Noble Corán les llamó “alarmistas” pues se trata de la repetición de las malas noticias y sediciones que causan gran turbulencia dentro de la sociedad.  Al-lah, Enaltecido sea, dijo: {لَئِنْ لَمْ يَنْتَهِ الْمُنَافِقُونَ وَالَّذِينَ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ وَالْمُرْجِفُونَ فِي الْمَدِينَةِ لَنُغْرِيَنَّكَ بِهِمْ ثُمَّ لا يُجَاوِرُونَكَ فِيهَا إِلَّا قَلِيلًا}  “Si los hipócritas, aquellos que tienen sus corazones enfermos [de dudas] y los que siembran intrigas en Medina no se abstienen, te daré poder sobre ellos, y en consecuencia no permanecerán mucho como tus vecinos”.

Los rumores representan un medio de guerras que el mismo Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, no estuvo exento de ellas. Los incrédulos lucharon contra el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a través de la difusión de los rumores para acabar con su llamamiento y difamar su imagen. En este sentido, difundieron que era un hechicero. Dijo Al-lah, Alabado sea: :{وَقَالَ الْكَافِرُونَ هَذَا سَاحِرٌ كَذَّابٌ}  “y dicen los que se niegan a creer: “Es un hechicero mentiroso”. Pretendieron, por calumnia, que era un poeta loco: dijo Al-lah, Alabado sea, : {وَيَقُولُونَ أَئِنَّا لَتَارِكُو آلِهَتِنَا لِشَاعِرٍ مَجْنُونٍ}  “¿Acaso vamos a dejar a nuestros ídolos por las palabras de un poeta loco?”, y a veces difundían que era un adivino, pero Al-lah, Alabado sea, rechazó su mentira y calumnia diciendo: “Que el Corán es la palabra recitada por un Mensajero noble. No es la palabra de un poeta. ¡Qué poco creen! Ni tampoco la palabra de un adivino. ¡Qué poco reflexionan! Es una revelación que dimana del Señor del universo”.

En el día de la batalla de Uhud los incrédulos difundieron la noticia de la muerte del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, deseando separar a los musulmanes y debilitaros, por lo tanto, las filas de los musulmanes se perturbaron y se debilitó su estado de ánimo, algunos de ellos huyeron, otros echaron sus armas y terceros mantuvieron firmes con el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.

En el día de Hamraa al-Aasad los incrédulos difundieron que Quraish había preparado un ejército muy grande para atacar la Medina y luchar contra el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y sus compañeros, pero los musulmanes mantuvieron su religión y no permitieron que los rumores les afecten de ninguna forma. Al-lah, Alabado sea, los elogió diciendo: “A ellos les fue dicho: “Los enemigos se han agrupado contra vosotros, no podrán con ellos”. Pero esto solo les aumentó la fe y dijeron: “Al-lah es suficiente para nosotros, porque Él es el mejor protector” y retornaron ilesos por la gracia y el favor de Al-lah. Ellos buscaron la complacencia de Al-lah, y Al-lah es el poseedor de un favor inmenso”.

Asimismo, en el día de Hunain se difundió que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue asesinado, pero el mismo Profeta se enfrentó a ese rumor diciendo: “Es cierto que soy el Profeta, soy el hijo de Abdul-muttaleb”.

La repetición de los rumores y propagarlos son actos muy graves que dan lugar a derramar las sangres, violar los honores y arruinar la vida. Tenemos un ejemplo muy representativo en la muerte del Califa Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él, cuando los criminales lo encerraron por motivo de los rumores y calumnias que difundió el judío Abul-lah Ibn Sabaa; le impidieron beber el agua, aunque fue él quien había comprado el pozo de Ruma por su propio dinero. Relató Naela, la esposa de Osman que Al-lah esté complacido con él: “El día en que Osman fue matado estuvo en ayuno; a la hora de romper el ayuno pidió agua para beber, pero no se lo dieron, entonces durmió sin romperlo, y antes de la madrugada pedí de algunas vecinas que me dieran agua, me dieron un vaso de agua, llevé el agua y lo desperté a Osman y le dije: aquí tienes agua para que bebas, levantó su cabeza y descubrió que era la madrugada y dijo: ya estoy en ayuno, y añadió: el Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me miró desde este techo llevando  agua y me dijo: Bebe, Osman, entonces yo bebí hasta que me sacié de agua, dijo: añade más, yo bebí más, luego dijo el Mensajero: algunos te combatirán, si los combates ellos conseguirás la victoria, y si los dejas romperás el ayuno con nosotros; y el mismo día entraron y lo mataron”.

En la actualidad muchas circunstancias cambiaron, y este mal artificio adquirió formas diferentes y distintas por la causa del gran desarrollo de los medios, las redes sociales y la tecnología, donde los rumores ya son de más difusión, más rápidos de llegar a la gente y más influyentes. Y más aún, se convirtieron en medio de las guerras, puesto que las guerras ya no son de una sola dimensión, quiere decir que ya no son guerras militares, de seguridad o servicios secretos con el sentido tradicional de los sistemas clásicos de estos servicios. Las tácticas de guerra se desarrollaron respecto al método de utilizar el arma de rumores, falsificar la conciencia, que llegó a ser una actividad que se enseña y se capacita por algunas entidades sospechosas y se encargan los batallones electrónicos utilizando los medios de encierro y prisión política, económica y psicológica. Por otra parte, intentan con firmeza agitar los pueblos e incitarlos contra sus gobernadores, difamar los símbolos y las adquisiciones nacionales, cuestionar todos los logros y despreciarlos. De estas tácticas incluyen también la alianza de los grupos y fuerzas terroristas, los intentos de irrumpir las instituciones, provocar el sectarismo que da lugar a la separación con mecanismo estudiado y sin precedentes y el uso cuidadoso de las informaciones. De estas tácticas también reclutar los medios de comunicación moderna, aprovechar la necesidad y los intereses momentáneos que algunos no pueden prescindirse de ellos, intentar quebrantar la voluntad de los pueblos, intentar ofender a los gobernadores, cuestionar a los eruditos, intelectuales, y los cultos patrióticos y apoyar a sus enemigos, dirigir mensajes de amenaza escondida o sincera vontra los que aferran a sus principios y los fieles a sus naciones, destacando el destino de quienes no siguen su camino, participan en sus planes malvados, izan la bandera de reconocimiento, arrodillan o hacen arrodillarse a sus respectivos seguidores.

No cabe duda de que la cuestión de resistencia contra estas altas olas requiere una creencia religiosa y patriótica firme y una confianza ilimitada en Al-lah. En este contexto, mucha gente no se da cuenta del peligro de participación de noticias, estadísticas o historias sin corroborar su veracidad, y, por lo tanto, participan en la difusión de la sedición. La palabra mentirosa y sin base puede ser la causa de un castigo en el Día Final para quien la dice, escribe o participa. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Ciertamente el siervo pronuncia una palabra de las que satisfacen a Al-lah, el Altísimo sin darle importancia y por ella Al-lah le eleva en grados, y ciertamente el siervo pronuncia una palabra que causa la ira de Al-lah el Altísimo sin darle importancia y por ella es arrojado al fuego».                     

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Islam puso un método sabio para proteger la sociedad de los rumores. De los aspectos más importantes de esta protección son los siguientes:

Corroborar la veracidad de las noticias y tener paciencia antes de transmitirlas. Al-lah, Alabado sea, dijo: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}،  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “La paciencia es de Al-lah, mientras que la prisa es del demonio”, y dijo también: “La paciencia debe estar presente en todas las cosas excepto los actos que se hacen por el Día del Levantamiento”, “Es bastante pecado para un hombre decir todo lo que hubiera escuchado”.

De estas morales también el no repetir los rumores o meterse en ellos. Pues repetirlos es contribuir a difundirlos, puesto que los rumores aumentan si encuentran lenguas que los repiten, orejas que los escuchan y almas que los aceptan  y creen. Al-lah, Alabado sea, dijo: {إِذْ تَلَقَّوْنَهُ بِأَلْسِنَتِكُمْ وَتَقُولُونَ بِأَفْوَاهِكُمْ مَا لَيْسَ لَكُمْ بِهِ عِلْمٌ وَتَحْسَبُونَهُ هَيِّنًا وَهُوَ عِنْدَ اللَّهِ عَظِيمٌ}   “Propagaron la calumnia con su lengua, repitiendo con la boca aquello sobre lo cual no tenían conocimiento [que fuera verdad], y creyeron que lo que hacían era leve, pero ante Al-lah era gravísimo”. Y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que no dañe a su vecino. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que sea generoso con su huésped. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que diga lo que es bueno o que Calle”.

La necesidad de mantener la coherencia entre los miembros de la nación, y posponer la buena voluntad a la hora de escuchar los rumores y evitar la precipitación en la acusación: dijo  Al-lah, Alabado sea: {لَوْلَا إِذْ سَمِعْتُمُوهُ ظَنَّ الْمُؤْمِنُونَ وَالْمُؤْمِنَاتُ بِأَنْفُسِهِمْ خَيْرًا وَقَالُوا هَذَا إِفْكٌ مُبِينٌ}  “Cuando los creyentes y las creyentes oyeron la calumnia, deberían haberla considerado como en contra de ellos mismos, y haber dicho: “Esto es una mentira evidente”. Pues el musulmán está ordenado a tener buena voluntad, pues la mala voluntad es una enfermedad mortal que perturba la vida y difunde la discordia entre la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, advirtió de la mala voluntad diciendo: “Evitad la sospecha, porque la sospecha es la más falsa de las habladurías. No vayan en pos de los defectos de los demás ni indaguen sus faltas; ni espíen unos a otros. No levanten la oferta entre ustedes con el fin de aumentar el precio. No sean celosos ni sean rencorosos entre ustedes. No hablen a las espaldas, más bien sean siervos de Al-lah como hermanos entre ustedes”.

Pedir la ayuda de los expertos y especializados para aclarar las verdades y evitar la precipitación en sentenciar las cosas. Dijo Al-lah, Alabado sea, describiendo a los hipócritas: Cuando escuchan un rumor que pudiere atentar contra la seguridad y sembrar el temor, lo divulgan inmediatamente. Pero lo que debían hacer era remitirlo al Mensajero y a quienes tienen autoridad y conocimiento, que son quienes pueden investigar la información y comprender su magnitud, y sabrían qué hacer. Si no fuera por el favor y la misericordia de Dios para con ustedes, habrían seguido la voluntad del demonio, salvo algunos pocos.

Cada creyente celoso de su religión y fiel a su nación debe enfrentarse a estos rumores y desmentirlos.  Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien defiende el honor de su hermano (cuando está ausente) Al-lah protegerá su rostro del infierno el Día del Juicio”. Tenemos que saber que la palabra es una responsabilidad de la que Al-lah, Alabado sea, nos preguntará por ella en el Día Final.

Que nos demos cuenta de que nuestros enemigos utilizan las guerras de la cuarta y la quinta generación, la guerra de rumores, la difamación de los logros y los símbolos nacionales y los intentos de dañar todo lo nacional como un medio de frustrar nuestros países, derribarlos o separarlos para alcanzar sus objetivos. Tenemos que comprender que estamos ante una guerra ardiente que se enciende por los rumores, debemos corroborar por no caer un los ardides de nuestros enemigos, confiar en nosotros mismos, en nuestros líderes, nuestro ejército, nuestra policía y no obedecer a los enemigos de la patria y los que intentan dañarnos o romper nuestras morales o difundir el espíritu de desesperación entre nosotros. Esto requiere proteger a los jóvenes y nuestra sociedad con la conciencia de la realidad y la comprensión los retos que nos enfrentan y tratar de participar en resolverlos.

¡Oh nuestro Señor, concédenos las buenas moralidades y proteja Egipto del mal!

Los aspectos de la soberbia, preponderancia y oposición de la religión de Al-lah, Alabado sea

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {سَأَصْرِفُ عَنْ آيَاتِيَ الَّذِينَ يَتَكَبَّرُونَ فِي الأَرْضِ بِغَيْرِ الْحَقِّ وَإِنْ يَرَوْا كُلَّ آيَةٍ لا يُؤْمِنُوا بِهَا وَإِنْ يَرَوْا سَبِيلَ الرُّشْدِ لاَ يَتَّخِذُوهُ سَبِيلاً وَإِنْ يَرَوْا سَبِيلَ الْغَيِّ يَتَّخِذُوهُ سَبِيلاً ذَلِكَ بِأَنَّهُمْ كَذَّبُوا بِآيَاتِنَا وَكَانُوا عَنْهَا غَافِلِينَ” “Alejaré de Mis signos a quienes actúen con soberbia en la Tierra sin razón. Aunque vean todos los milagros no creerán. Si ven el sendero de la guía no lo seguirán y, por el contrario, cuando vean el sendero del desvío se extraviarán. Esto es por haber desmentido Mis signos y haber sido negligentes”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, El Poderoso, El Sabio, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

La consecuencia de los arrogantes, sean individuos o naciones, es funesta en la vida mundana y en la Otra. La destrucción de naciones y pueblos que eran presumidos y se engreían es una tradición decisiva en la creación de  Al-lah, Alabado sea, pues no encontrarás ningún cambio en la tradición de Al-lah. Dijo Al-lah, Alabado sea: {فَأَمَّا عَادٌ فَاسْتَكْبَرُوا فِي الْأَرْضِ بِغَيْرِ الْحَقِّ وَقَالُوا مَنْ أَشَدُّ مِنَّا قُوَّةً  أَوَلَمْ يَرَوْا أَنَّ اللَّهَ الَّذِي خَلَقَهُمْ هُوَ أَشَدُّ مِنْهُمْ قُوَّةً  وَكَانُوا بِآيَاتِنَا يَجْحَدُونَ * فَأَرْسَلْنَا عَلَيْهِمْ رِيحًا صَرْصَرًا فِي أَيَّامٍ نَّحِسَاتٍ لِّنُذِيقَهُمْ عَذَابَ الْخِزْيِ فِي الْحَيَاةِ الدُّنْيَا وَلَعَذَابُ الْآخِرَةِ أَخْزَى وَهُمْ لَا يُنصَرُونَ   “En cuanto a ‘Ad, actuaron con soberbia y cometieron injusticias en la tierra. Dijeron: “¿Acaso existe alguien más poderoso que nosotros?” ¿Acaso no sabían que Al-lah es Quien los creó y que Él es más poderoso que ellos? Pero rechazaron Mis signos. Les envié un fortísimo viento gélido en días terribles, para hacerles sufrir el castigo humillante en esta vida; pero el castigo de la otra vida será más humillante aún, y no tendrán quién los socorra”; y dijo también:

{وَكَأَيِّن مِّن قَرْيَةٍ عَتَتْ عَنْ أَمْرِ رَبِّهَا وَرُسُلِهِ فَحَاسَبْنَاهَا حِسَابًا شَدِيدًا وَعَذَّبْنَاهَا عَذَابًا نُّكْرًا* فَذَاقَتْ وَبَالَ أَمْرِهَا وَكَانَ عَاقِبَةُ أَمْرِهَا خُسْرًا}

“¡A cuántos pueblos que desobedecieron a su Señor y a Sus Mensajeros los hice rendir cuentas en forma severa y los azoté con un castigo nunca visto! Ellos sufrieron las consecuencias de sus obras. Su final fue la perdición”.

La soberbia es el primer pecado con el que se desobedeció a Al-lah, Alabado sea, cuando Al-lah ordenó a los ángeles que se prosternasen ante Adán, y lo obedecieron, pero Iblis desobedeció la orden de su Señor. Dijo Al-lah, Alabado sea:  {وَإِذْ قُلْنَا لِلْمَلائِكَةِ اسْجُدُوا لآَدَمَ فَسَجَدُوا إِلاَّ إِبْلِيسَ أَبَى وَاسْتَكْبَرَ وَكَانَ مِنَ الْكَافِرِينَ}.  “Pero cuando dije a los ángeles: “¡Prostérnense ante Adán!” Todos se prosternaron excepto Iblís, que se negó y fue soberbio, y se convirtió en uno de los incrédulos”.

Los soberbios se conocen por sus huellas odiosas en el Día del Juicio Final, como se conocían con las mismas huellas en la vida mundana. Dijo Al-lah, Alabado sea: {وَنَادَى أَصْحَابُ الأَعْرَافِ رِجَالاً يَعْرِفُونَهُم بِسِيمَاهُمْ قَالُوا مَا أَغْنَى عَنكُمْ جَمْعُكُمْ وَمَا كُنتُمْ تَسْتَكْبِرُونَ}  “La gente de los lugares elevados llamarán a unas personas [habitantes del Fuego] que serán reconocidas por su aspecto, diciéndoles: “De nada les valieron sus riquezas ni su soberbia”. Por eso, el Islam advirtió de la mala consecuencia de la soberbia, considerándola una de las puertas de alejarse de la misericordia de Al-lah, Alabado sea, amenazando a los arrogantes con el castigo doloroso. En este sentido dijo Al-lah, Alabado sea: : {إِنَّ الَّذِينَ كَذَّبُوا بِآيَاتِنَا وَاسْتَكْبَرُوا عَنْهَا لاَ تُفَتَّحُ لَهُمْ أَبْوَابُ السَّمَاءِ وَلاَ يَدْخُلُونَ الْجَنَّةَ حَتَّى يَلِجَ الْجَمَلُ فِي سَمِّ الْخِيَاطِ وَكَذَلِكَ نَجْزِي الْمُجْرِمِينَ} “A quienes hayan desmentido Mis signos con soberbia no se les abrirán las puertas del cielo ni entrarán en el Paraíso hasta que un camello pase por el ojo de una aguja. Así castigo a los pecadores”; y dijo también:  {وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ تَرَى الَّذِينَ كَذَبُوا عَلَى اللَّهِ وُجُوهُهُم مُّسْوَدَّةٌ أَلَيْسَ فِي جَهَنَّمَ مَثْوًى لِّلْمُتَكَبِّرِينَ}،  “El Día de la Resurrección verás que los rostros de quienes desmintieron a Al-lah estarán ensombrecidos. ¿Acaso no es el Infierno la morada para los soberbios?”.  Por otra parte, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El Paraíso y el Infierno protestaron. Dijo el Infierno: En mí se hallan los déspotas y los arrogantes. Y dijo el Paraíso: en mí están los más vulnerables de la gente y los humildes. Y Allah dictaminó sobre ambos: ¡Ciertamente el Paraíso eres Mi misericordia, y otorgaré Mi misericordia a quien Yo desee! ¡Ciertamente el Infierno eres Mi castigo, y otorgaré Mi castigo a quien Yo desee! Y en mi mano está el llenaros los dos”, y dijo también: “¿Acaso no quieren que les informe sobre la gente del fuego? Es todo orgulloso arrogante”.

No cabe duda de que la soberbia es un comportamiento que reside en el corazón enfermo. Pues, un hombre puede ser pobre y sin dinero ni propiedad, y a pesar de ello es arrogante; y viceversa, puede ser muy rico, que posee muchas cosas pero es modesto y humilde ante Al-lah, Alabado sea. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El que tiene en su corazón el peso de un grano de mostaza de orgullo, no se entrará en el Paraíso. Una persona (entre sus oyentes), dijo: Una persona ama que su vestido parezca bien, y que sus zapatos parezcan bien. El Mensajero de Al-lah dijo: Al-lah es elegante y ama a la elegancia. El orgullo se trata de desdeñar la verdad y despreciar el pueblo”. Es, además una de las enfermedades psicológicas y sociales  más graves que aplastan el alma y destruye la sociedad. El arrogante es engañado por sí mismo, que se prepone con este vicio con los demás. Dijo Al-lah, Alabado sea: “sus corazones están colmados de soberbia, y sabe que no lograrán sus propósitos”.

A pesar de que la arrogancia reside en el corazón, tiene aspectos que figuran en el comportamiento y el trato. De estos aspectos: que su soberbia lo impulsa a hacer el mal. Dijo Al-lah, Alabado sea: “Y cuando se le dice [a uno de ellos]: “Tengan temor de Al-lah”, su soberbia lo impulsa a hacer el mal”. Entonces, el arrogante se impulsa por su odiada soberbia rechazando la verdad, de forma que el hecho de llamarle a la verdad le hace cada vez más orgulloso y arrogante, y, por tanto, se lleva a la perdición. Dijo Al-lah, Alabado sea: {فَحَسْبُهُ جَهَنَّمُ وَلَبِئْسَ الْمِهَادُ} “Su retribución será el Infierno. ¡Qué pésimo destino!”. Algunos son arrogantes respecto a las órdenes del el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y entonces recibirá el castigo por su arrogancia y tenacidad.

De Salama Ibn Alakua que dijo: “Un hombre comió con el Mensajero de Al-lah y viendo que lo hacía con la mano izquierda, le dijo: ¡Come con tu derecha!’. ‘¡No puedo!’, dijo el hombre. A lo que el Mensajero de Al-lah le contestó: ‘¡Pues, ojalá no puedas!’ Tan sólo la soberbia te lo impide. Aquel hombre jamás pudo levantar la mano otra vez hacia su boca».

De los aspectos de arrogancia también rechazar a la gente, quiere decir: alejar la cara lejos por arrogancia. Al-lah, Alabado sea, prohibió este acto en boca de Luqman, cuando dijo a su hijo: {وَلا تُصَعِّرْ خَدَّكَ لِلنَّاسِ وَلا تَمْشِ فِي الأَرْضِ مَرَحًا إِنَّ اللَّهَ لا يُحِبُّ كُلَّ مُخْتالٍ فَخُورٍ}  “No rechaces a la gente y no andes por la Tierra como un arrogante. Al-lah no ama a los presumidos ni a los engreídos”. De los aspectos también caminar por la Tierra con arrogancia, quiere decir: caracterizarse por la arrogancia y el orgullo al caminar. Dijo Al-lah, Alabado sea:  {وَلاَ تَمْشِ فِي الأْرْضِ مَرَحًا إِنَّكَ لَنْ تَخْرِقَ الأَْرْضَ وَلَنْ تَبْلُغَ الْجِبَال طُولاً. كُل ذَلِكَ كَانَ سَيِّئُهُ عِنْدَ رَبِّكَ مَكْرُوهًا}.  “No caminen por la Tierra con arrogancia, pues ella no se abrirá por su andar, ni tampoco podrán igualar a las montañas en altura [para ser tan imponentes como ellas]. Todos estos comportamientos son perjudiciales para ustedes y detestables ante su Señor”. De estos aspectos también ir caminando de forma arrogante por las propiedades y por los favores de Al-lah, Alabado sea: en este contexto dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Mientras un hombre iba caminando de forma arrogante admirándose a sí mismo y a su ropa, Al-lah hizo que la tierra lo tragara y continuará sufriendo este castigo hasta el Día de la Resurrección”. La arrogancia puede ser por el mobiliario doméstico, los coches y los palacios poseídos como aspecto de orgullo y soberbia y las otras posesiones de la vida efímera. De tales aspectos: mostrarse altivos al sentarse con los pobres o débiles por desprecio a estos, como hicieron los incrédulos al mostrarse altivos con los pobres compañeros del Profeta: Salman, Suhaib, Bilal…entre otros, que Al-lah esté complacido con todos ellos, cuando dijeron al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: Expulsa a estos por no se atrevan a nosotros, entonces, Al-lah, Alabado sea, hizo descender la aleya: {وَلاَ تَطْرُدِ الَّذِينَ يَدْعُونَ رَبَّهُمْ بِالْغَدَاةِ وَالْعَشِيِّ يُرِيدُونَ وَجْهَهُ}  “No rechaces a quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro”. De los aspectos de mostrarse altivo limitarse a invitar solamente a los ricos para los banquetes y excepcionar a los pobres por desprecio a ellos. Dijo Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él: “La peor comida es la de banquetes, a la que se invitan los ricos y se alejan a los mezquinos”.

De los aspectos de arrogancia dejar de saludar o dar la mano a los que parecen inferiores a la persona despreciándoles. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, empezaba saludando a todos sean menores o mayores. En este sentido, se narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pasó por algunos muchachos y los saludó.

Asimismo, uno de los aspectos de arrogancia es exagerar y transgredir en la discordia. Es seguro que está prohibido al musulmán dejar de hablar con su hermano por tres días continuos, porque es un signo de ruptura, daño y corrupción, y, por tanto, merecerá el castigo del Día Final. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No le está permitido al musulmán interrumpir sus relaciones con su hermano por un período superior a tres días. Ya que si alguien lo hiciera y se muere estando en esta situación, irá al Infierno, excepto que Al-lah, Alabado sea, tuviera piedad de él”, “No está permitido para un musulmán ser abandonado por su hermano por más de tres días, volteándose ambos y alejándose uno del otro cuando se encuentran. El mejor de ellos es el primero en saludar al otro”, y dijo también: “Hay cuatro características, y quien las tenga todas es un perfecto hipócrita, y quien tenga alguna de ellas tiene trazos de hipocresía hasta que la abandone: cuando se le confía, traiciona; cuando habla, miente; cuando promete, no cumple; y cuando discute, exagera y transgrede”.

La arrogancia y la preponderancia fueron una causa de que muchos incrédulos abstuvieron de abrazar el Islam y decir “No hay más dios que Al-lah”. Dijo Al-lah, Alabado sea:  {إِنَّهُمْ كانُوا إِذا قِيلَ لَهُمْ لا إِلهَ إِلاَّ اللَّهُ يَسْتَكْبِرُونَ}  “Cuando se les decía: “No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Al-lah”, respondían con arrogancia”. Ellos desdeñaban seguir otras religiones excepto las de sus padres y abuelos. Por motivo de la arrogancia también los judíos dejaron de seguir al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a pesar de que estaban seguros de que era sincero respecto a su profecía.  Dijo Al-lah, Alabado sea: {الَّذِينَ آتَيْنَاهُمُ الْكِتَابَ يَعْرِفُونَهُ كَمَا يَعْرِفُونَ أَبْنَاءَهُمْ وَإِنَّ فَرِيقًا مِنْهُمْ لَيَكْتُمُونَ الْحَقَّ وَهُمْ يَعْلَمُونَ}   “Aquellos a quienes concedí el Libro [judíos y cristianos] lo reconocen como reconocen a sus propios hijos. Algunos de ellos ocultan la verdad a sabiendas”, es también la que llevó al pueblo de Israel a desmentir a sus profetas y a matar a algunos de los cuales; Dijo Al-lah, Alabado sea: {أَفَكُلَّمَا جَاءَكُمْ رَسُولٌ بِمَا لاَ تَهْوَى أَنفُسُكُمُ اسْتَكْبَرْتُمْ فَفَرِيقاً كَذَّبْتُمْ وَفَرِيقاً تَقْتُلُونَ} “¿No es cierto acaso que cada vez que se les presentaba un Mensajero que no satisfacía sus deseos se comportaban con soberbia, desmintiendo a unos y matando a otros?”.

La arrogancia es un motivo de incredulidad y desmentir en las naciones anteriores. Dijo Al-lah, Alabado sea, en boca del profeta Noé: “Cada vez que les invité a la guía recta para que Tú los perdonaras, se pusieron los dedos en los oídos, se cubrieron [los ojos] con la ropa, se obstinaron y actuaron con soberbia”. También Al-lah, Alabado sea, habló del pueblo de Hud, la paz sea con él, diciendo: {فَأَمَّا عَادٌ فَاسْتَكْبَرُوا فِي الْأَرْضِ بِغَيْرِ الْحَقِّ وَقَالُوا مَنْ أَشَدُّ مِنَّا قُوَّةً}  “En cuanto a ‘Ad, actuaron con soberbia y cometieron injusticias en la tierra. Dijeron: “¿Acaso existe alguien más poderoso que nosotros?”, y del pueblo de Sálih:  {قَالَ الْمَلأُ الَّذِينَ اسْتَكْبَرُواْ مِن قَوْمِهِ لِلَّذِينَ اسْتُضْعِفُواْ لِمَنْ آمَنَ مِنْهُمْ أَتَعْلَمُونَ أَنَّ صَالِحًا مُّرْسَلٌ مِّن رَّبِّهِ قَالُواْ إِنَّا بِمَا أُرْسِلَ بِهِ مُؤْمِنُونَ * قَالَ الَّذِينَ اسْتَكْبَرُواْ إِنَّا بِالَّذِيَ آمَنتُمْ بِهِ كَافِرُونَ}،  “Dijeron los nobles soberbios de su pueblo a los más débiles que habían creído: “¿Acaso piensan que Sálih es un Mensajero de su Señor?” Les respondieron: “Creemos en el Mensaje que nos transmite”. Los soberbios dijeron: “Nosotros rechazamos lo que ustedes creen”. Y del pueblo de Jetró:  (قَالَ الْمَلأُ الَّذِينَ اسْتَكْبَرُواْ مِن قَوْمِهِ لَنُخْرِجَنَّكَ يَا شُعَيْبُ وَالَّذِينَ آمَنُواْ مَعَكَ مِن قَرْيَتِنَا أَوْ لَتَعُودُنَّ فِي مِلَّتِنَا)،  “Dijeron los nobles de su pueblo con soberbia: “Te expulsaremos de nuestra ciudad, a ti, ¡oh, Jetró!, y también a los creyentes, a menos que vuelvan a nuestra religión”. [Jetró] replicó: “¿Aunque sea en contra de nuestra voluntad?”. Así fue la consecuencia de cada nación que se vio superior a la orden de Al-lah, Alabado sea: la perdición y el mal fin, ¡Qué mala consecuencia y qué mal destino!

El tratamiento de quien se afecta por esta enfermedad es curar el corazón, a través de conocer bien a sí mismo, meditar el origen de su existencia, hecha de barro después de la nada, luego de óvulo fecundado que luego se transforma en un embrión, luego en una masa de tejidos, y cómo se convirtió en un ser vivo después de la nada. Que sepan los arrogantes que en el Día Final se castigarán en contra de su intención. De este modo, quien intenta preponerse y enorgullecerse será resucitado siendo el más despreciado y el inferior de todos. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Los arrogantes serán resucitados del tamaño de una pequeña hormiga en la forma del hombre. Serán cubiertos por humillación por todos lados”. Asimismo, dijo Al-lah, Alabado sea: “La morada de la otra vida [en el Paraíso] es para quienes no son soberbios ni siembran la corrupción en la Tierra. ¡Bienaventurados sean los piadosos!”.                       

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Uno de los aspectos de la oposición de la religión de Al-lah, Alabado sea,  es  la contradicción entre los dichos y hechos, pretender ser ideales y pacíficos por quienes se concentran en la forma y las apariencias, dando absoluta prioridad a la forma aunque sea a cuenta del contenido, y aunque esta persona no tiene un nivel humano o ético que le conviertan en un ejemplar. Pues, quien tiene la forma y apariencia aceptables pero no están combatibles con las enseñanzas del Islam se considera uno de los aspectos más importantes de destrucción, aversión y  oposición de la religión de Al-lah, Alabado sea. A estos se aplica el dicho del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “es seguro que entre vosotros existen algunos repelentes”.

Si la apariencia es semejante a la de los hombres devotos con un contenido diferente: maltrato, mentira, traición, apropiarse de las posesiones de los demás sin derecho a hacerlo, entonces, es un asunto muy grave, donde se considera la persona de los hipócritas, como es el caso de los grupos extremistas que comercializan por la religión de Al-lah, Alabado sea, a pesar de que son los mayores protectores del terrorismo; sus líderes intentan frustrar y debilitar el Estado, lo que les facilita apoderarse de la autoridad en sus países, utilizando todos los remedios para ello.

Asimismo, quien limita la religiosidad a las adoraciones con el mal entendimiento de su religión, exagerar en la acusación de incredulidad, llevar las armas para utilizarlas contra la gente, como los jarichitas, que fueron los más oradores, ayunantes y que más hacían la oración voluntaria de la noche, pero no consiguieron el correcto conocimiento que les impida a derramar la sangre, por tanto, salieron con sus espadas para matar a la gente. Si estos separatistas hubieran pedido el conocimiento, les impediría hacerlo. El Islam es la religión de misericordia con todos sus sentidos, de modo que todo lo que aleja de la misericordia aleja del Islam. La moraleja consiste en el buen comportamiento y no solamente en los dichos. Dice un refrán: un hombre que trabaja de entre mil hombres es mejor que mil hombres que hablan.

¡Oh nuestro Señor, háganos ver la verdad como verdad, y concédenos seguirla; y ver el vano como vano y concédenos evitarlo!