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La unión de la patria es la causa de su fuerza

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {وَاعْتَصِمُوا بِحَبْلِ اللَّهِ جَمِيعًا وَلَا تَفَرَّقُوا} “Aférrense todos a la religión de Al-lah y no se dividan en sectas”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vino con un mensaje que llama a la unión y a la solidaridad, y prohíbe la desunión y la animosidad. Por lo tanto, unió a los árabes dispares para convertirlos en una sola comunidad. Los asoció con la fraternidad de la fe, atando sus corazones con el vínculo del afecto. A este respecto, Al-lah, Alabado sea,

dijo: {إِنَّمَا الْمُؤْمِنُونَ إِخْوَةٌ} “Los creyentes son hermanos entre sí”. Y dijo también: {وَأَلَّفَ بَيْنَ قُلُوبِهِمْ لَوْ أَنْفَقْتَ مَا فِي الأَرْضِ جَمِيعًا مَا أَلَّفْتَ بَيْنَ قُلُوبِهِمْ وَلَكِنَّ اللَّهَ أَلَّفَ بَيْنَهُمْ إِنَّهُ عَزِيزٌ حَكِيمٌ}، “Él es Quien unió sus corazones, y tú no habrías podido hacerlo aunque hubieras gastado todo lo que hay en la Tierra, pero Al-lah los reconcilió. Él es Poderoso, Sabio”. El profeta, a su vez, ordena el afecto, la clemencia y la simpatía diciendo: «El ejemplo de los creyentes en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio».

Este afecto no se limita a los musulmanes entre sí, sino que encierra el mundo entero. Al-lah, Alabado sea, dice: يَا أَيُّهَا النَّاسُ إِنَّا خَلَقْنَاكُم مِّن ذَكَرٍ وَأُنثَى وَجَعَلْنَاكُمْ شُعُوبًا وَقَبَائِلَ لِتَعَارَفُوا إِنَّ أَكْرَمَكُمْ عِندَ اللَّهِ أَتْقَاكُمْ إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرٌ “¡Oh, seres humanos!, Los he creado a partir de un hombre y de una mujer, y los congregué en pueblos y tribus para que se reconozcan los unos a los otros. El mejor de ustedes ante Al-lah es el de más piedad. Al-lah todo lo sabe y está bien informado de lo que hacen”. Este principio es afirmado por el Noble Corán cuando habla de la fraternidad humana entre los profetas y sus adversarios en materia de doctrina. Al-lah, Alabado sea, dijo: وَإِلَى عَادٍ أَخَاهُمْ هُودًا “Al pueblo ‘Ad le envié a su hermano Hud”,  وَإِلَى   ثَمُودَ أَخَاهُمْ صَالِحًا“Y al pueblo de Zamud le envié [como Profeta] a su hermano Sálih”, y dijo: وَإِلَى مَدْيَنَ أَخَاهُمْ شُعَيْبًا “Al pueblo de Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró”.

Después de citar a los profetas predecesores, Al-lah, Alabado sea, dijo: {وَإِنَّ هَذِهِ أُمَّتُكُمْ أُمَّةً وَاحِدَةً وَأَنَا رَبُّكُمْ فَاتَّقُونِ} “Esta es la comunidad a la que pertenecen [la de los Profetas], que es una única comunidad, y Yo soy su Señor; tengan temor de Mí”. Y dijo: {إِنَّ هَذِهِ أُمَّتُكُمْ أُمَّةً وَاحِدَةً وَأَنَا رَبُّكُمْ فَاعْبُدُونِ} “Esta es la comunidad a la que pertenecéis, que es una única comunidad, y Yo soy vuestro Señor; adoradme”. El imán Al Baghwi, que Al-lah lo tenga en su misericordia, dice: “Al-lah envió a todos los profetas para establecer la religión, el afecto y la unión y para evitar la desunión y la adversidad”.

Sin duda alguna, este llamamiento islámico a la unión y a evitar la desunión y el egoísmo es uno de los elementos de la protección de la patria y de la seguridad de la sociedad. Independientemente de su condición, el individuo sigue siendo débil en una sociedad débil. . En cambio, el individuo débil en una sociedad fuerte inspira la fuerza de la sociedad en que vive. Por ello, el Islam hace hincapié en la importancia de la ciudadanía y afirma que la patria es, a la vez, para todos sus ciudadanos. La unión de la patria exige evitar la discriminación por religión, color o etnia. El árabe no prevalece sobre el no árabe ni el blanco sobre el negro excepto por la piedad y la buena obra. En este contexto se inscribe la hoja de Medina concluida por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con los judíos, a los que concedió iguales derechos a los de los musulmanes en materia de liberación, seguridad y paz. Los contrató de la defensa común de Medina con los musulmanes. Ello constituye una prueba patente de que en el Islam la patria encierra a todos los ciudadanos mientras todos respeten sus obligaciones y responsabilidades.

El islam también fomenta el trabajo en equipo. Estima que la unión, la consolidación de los esfuerzos y la exclusión de las controversias son deberes de la comunidad siempre y en todas partes. Es en este contexto dijo Al-lah, Alabado sea, en el Noble Corán: {وَاعْتَصِمُوا بِحَبْلِ اللَّهِ جَمِيعًا وَلَا تَفَرَّقُوا} “Aférrense todos a la religión de Al-lah y no se dividan en sectas”.

 El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Al-lah quiere para vosotros tres cosas: que Lo adoréis sin asociarle nada, que os aferréis al pacto con Al-lah todos juntos, sin divisiones y que deis consejos a aquéllos de vosotros a quien Al-lah dio autoridad (los gobernantes). Y no quiere para vosotros otras tres cosas: La murmuración, que hagáis muchas preguntas y que malgastéis el dinero».  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, da un ejemplo de la comunidad en estado de unión, solidaridad y ayuda mutua, diciendo: «El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus dedos).»

El Noble Corán nos cita ejemplos de esta unión que llevó a preservar la patria y la seguridad de la sociedad. Se cita lo que hizo el Profeta José, la paz sea con él, cuando elaboró un plan, todos los egipcios se pusieron detrás de él, cooperaron para realizar su objetivo y aplicaron el concepto de la unión. Trabajaron juntos, cada uno en el marco de su poder, según el plan trazado y la finalidad perseguida. Así, el país fue investido del bienestar, la preservación, el desarrollo y el poder económico. Desde todas las partes del mundo, la gente vino a tomar bienes de Egipto. Al-lah, Alabado sea, narra en boca del Profeta José, la paz sea con él: {قَالَ تَزْرَعُونَ سَبْعَ سِنِينَ دَأَبًا فَمَا حَصَدتُّمْ فَذَرُوهُ فِي سُنبُلِهِ إِلَّا قَلِيلًا مِّمَّا تَأْكُلُونَ * ثُمَّ يَأْتِي مِن بَعْدِ ذَلِكَ سَبْعٌ شِدَادٌ يَأْكُلْنَ مَا قَدَّمْتُمْ لَهُنَّ إِلَّا قَلِيلًا مِّمَّا تُحْصِنُونَ * ثُمَّ يَأْتِي مِن بَعْدِ ذَلِكَ عَامٌ فِيهِ يُغَاثُ النَّاسُ وَفِيهِ يَعْصِرُونَ} “Dijo [José]: “Deben sembrar como de costumbre siete años, pero lo que cosechen déjenlo dentro de la espiga [para conservarlo] excepto una parte, de la que pueden comer. Luego vendrán siete años de sequía en los que comerán lo que hayan acopiado, salvo la parte [reservada para volver a sembrar]. Luego vendrá un año en que la gente será bendecida con la lluvia, y en él volverán a tener jugo de los frutos”.

El islam exhorta a todo lo que tiene un medio de unión y solidaridad, como la misericordia, la flexibilidad y la simpatía. Al-lah, Alabado sea, dijo: فَبِمَا رَحْمَةٍ مِنَ اللَّهِ لِنْتَ لَهُمْ وَلَوْ كُنْتَ فَظًّا غَلِيظَ الْقَلْبِ لَانْفَضُّوا مِنْ حَوْلِكَ فَاعْفُ عَنْهُمْ وَاسْتَغْفِرْ لَهُمْ وَشَاوِرْهُمْ فِي الْأَمْرِ فَإِذَا عَزَمْتَ فَتَوَكَّلْ عَلَى اللَّهِ إِنَّ اللَّهَ يُحِبُّ الْمُتَوَكِّلِينَ “Por misericordia de Al-lah eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público] Pero cuando hayas tomado una decisión encomiéndate a Al-lah, porque Al-lah ama a los que se encomiendan a Él”. La misericordia, la flexibilidad, la unión de los corazones son medios para la unión. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «La religión es fácil. Quien se exige demasiado a sí mismo no la podrá soportar. No seáis extremistas y tratad de acercaros a la perfección. Albriciaos con la recompensa que recibiréis y fortificaos con la oración por la mañana, por la tarde y con la oración nocturna». Y dijo también: “La religión que se me ha revelado es la haníifiyya (inclinación al monoteísmo) tolerante”.

El islam exhorta a difundir la cohesión y la paz entre todos los miembros de la sociedad, independientemente de sus diversas creencias Al-lah, Alabado sea, dijo: {وَقُولُوا لِلنَّاسِ حُسْنًا} “hablen a la gente de buenas maneras”,  {لَّا يَنْهَاكُمُ اللَّهُ عَنِ الَّذِينَ لَمْ يُقَاتِلُوكُمْ فِي الدِّينِ وَلَمْ يُخْرِجُوكُم مِّن دِيَارِكُمْ أَن تَبَرُّوهُمْ وَتُقْسِطُوا إِلَيْهِمْ إِنَّ اللَّهَ يُحِبُّ الْمُقْسِطِينَ} “Al-lah no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los han expulsado de sus hogares, porque Al-lah ama a los que actúan con justicia”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se entrevistaba con los no musulmanes en función de esta directiva coránica; aceptaba los regalos y las invitaciones, visitaba a los enfermos, esto para mostrar la tolerancia de esta religión y salvaguardar la cohesión de la sociedad.

La obligación urgente prioritaria exige que todos los ciudadanos honestos, conscientes de la naturaleza de la época, se pongan de acuerdo para establecer la autosuficiencia en su patria, cada uno en el marco de su campo: los médicos, los juristas, ingenieros, agrónomos, profesores y todos los especialistas en todas las artes. Hay que anclar el espíritu de la donación generosa, éste trabaja por sus propias manos, éste gasta sus propios bienes, un tercero enseña a la gente. De este modo, se aprovechan todas las potencialidades al servicio de la patria. Esta es la viva de nuestra religión. Al-lah se dirige a todos nosotros diciendo: {هُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ الْأَرْضَ ذَلُولًا فَامْشُوا فِي مَنَاكِبِهَا وَكُلُوا مِن رِّزْقِهِ وَإِلَيْهِ النُّشُورُ } “Él es Quien les ha facilitado la vida sobre la Tierra. Recorran sus caminos y coman del sustento de Al-lah, que ante Él comparecerán”. y {فَإِذَا قُضِيَتِ الصَّلَاةُ فَانتَشِرُوا فِي الْأَرْضِ وَابْتَغُوا مِن فَضْلِ اللَّهِ وَاذْكُرُوا اللَّهَ كَثِيرًا لَّعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ} ” “Cuando haya terminado la oración recorran la tierra, procuren el sustento y recuerden mucho a Al-lah, que así triunfarán”.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Siguiendo los acontecimientos históricos se realiza que la desunión es el origen de la derrota y de la debilidad. El Noble Corán nos advierte de este peligro, en el que Al-lah, Alabado sea, dijo{وَلَا تَكُونُوا كَالَّذِينَ تَفَرَّقُوا وَاخْتَلَفُوا مِنْ بَعْدِ مَا جَاءَهُمُ الْبَيِّنَاتُ وَأُولَئِكَ لَهُمْ عَذَابٌ عَظِيمٌ} “No sean como aquellos que después de haber recibido las pruebas claras, discreparon y se dividieron en sectas. Ésos tendrán un castigo severo”, y dijo también: {وَلَا تَنَازَعُوا فَتَفْشَلُوا وَتَذْهَبَ رِيحُكُمْ وَاصْبِرُوا إِنَّ اللَّهَ مَعَ الصَّابِرِينَ} “Obedezcan a Al-lah y a Su Mensajero y no discrepen, porque se debilitarían y serían derrotados. Sean pacientes, porque Al-lah está con los pacientes”. Además, la desunión borra la grandeza de la comunidad, le causa debilidad y humildad. Basta con una carta de advertencia contra la división para que el que muere al alistarse, muera como los preislámicos.

Por ello, el islam lucha contra todo comportamiento que pueda conducir a la desunión. Prohíbe el racismo, que es uno de los aspectos del fanatismo odioso preislámico. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah ha quitado su orgullo de Yahiliyyah y su jactancia sobre sus antepasados. Uno de ellos es sólo un creyente justo o un malhechor condenado. Ustedes son los hijos de Adán y Adán fue creado del polvo”. Muestra también que los humanos son iguales en derechos y deberes al decir: “¡Oh gente! Vuestro Dios es uno y vuestro ancestro (Adán) es uno. Un árabe no es mejor que un no árabe, y un no árabe no es mejor que un árabe, y una persona roja no es mejor que una persona negra y una persona negra no es mejor que una roja, excepto por la piedad”.

¡Oh Al-lah! Unifica nuestras filas, une nuestros corazones, oriéntanos hacia lo que amas y complaces, concédenos la sinceridad de trabajo, preserva nuestro Egipto y eleva su estandarte por todo el mundo.

Los derechos y deberes de los jóvenes

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: : {إِنَّهُمْ فِتْيَةٌ آَمَنُوا بِرَبِّهِمْ وَزِدْنَاهُمْ هُدًى} “Eran jóvenes que creían en su Señor y les aumenté su guía”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero; quien dijo en un noble Hadiz: “Fui enviado con la religión tolerante de Abraham”. ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

La fase de juventud es una de las fases más importantes de la vida del ser humano. Es la fase de fuerza corporal, madurez, vitalidad, actividad, donación, gran esperanza y apertura a la vida. No cabe duda de que los jóvenes son el pilar de la nación, su corazón palpitante, su fuerte abrazo; de modo que nadie puede negar su papel importante en la construcción de la patria y en el desarrollo de las naciones.

El Noble Corán describió la etapa de juventud como la etapa de fuerza entre dos debilidades, la de la infancia y la de la vejez. Dijo Al-lah, Alabado sea: {اللَّهُ الَّذِي خَلَقَكُمْ مِنْ ضَعْفٍ ثُمَّ جَعَلَ مِنْ بَعْدِ ضَعْفٍ قُوَّةً ثُمَّ جَعَلَ مِنْ بَعْدِ قُوَّةٍ ضَعْفًا وَشَيْبَةً} “Al-lah es Quien los crea débiles [en la infancia], luego los fortalece [en la juventud], y finalmente los debilita nuevamente con la vejez”. Por eso, la profecía y el mensaje se dan en la juventud. Dijo Al-lah, Alabado sea, contando la historia del Profeta José, la paz sea con él: {وَلَمَّا بَلَغَ أَشُدَّهُ آتَيْنَاهُ حُكْمًا وَعِلْمًا وَكَذَلِكَ نَجْزِي الْمُحْسِنِينَ} “Y cuando alcanzó la mayoría de edad, le concedí el discernimiento y la sabiduría [a través de la revelación]. Así es como recompenso a los que hacen el bien”; y hablando de Moisés, la paz sea con él, dijo: {وَلَمَّا بَلَغَ أَشُدَّهُ وَاسْتَوَى آتَيْنَاهُ حُكْمًا وَعِلْمًا  وَكَذَلِكَ نَجْزِي الْمُحْسِنِينَ} “Cuando se convirtió en adulto y tuvo madurez, le concedí conocimiento y sabiduría. Así es como retribuyo a quienes hacen el bien”. Dijo Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con él: ” Al-lah, Alabado sea, no envía a un profeta sin que fuera joven, tampoco dio el conocimiento a un erudito sin que fuera joven”. El profeta Abraham, la paz sea con él, se enfrentó a la adoración de los ídolos siendo joven. Dijo Al-lah, Alabado sea: {قَالُوا سَمِعْنَا فَتًى يَذْكُرُهُمْ يُقَالُ لَهُ إِبْرَاهِيمُ}  “Alguien dijo: “Oímos a un joven, llamado Abraham, hablar [mal] de ellos””.  Así que el Sagrado Corán se refirió a la prudencia e inteligencia del Profeta Salomón, la paz sea con él, cuando era joven. En este contexto, dijo Al-lah, Alabado sea: {فَفَهَّمْنَاهَا سُلَيْمَانَ وَكُلًّا آتَيْنَا حُكْمًا وَعِلْمًا} “Le hice comprender a Salomón [el veredicto más justo], y a ambos les concedí conocimiento y sabiduría”. El Profeta Moisés, la paz sea con él, en su juventud era sincero y fiel, lo que incitó a la hija del hombre devoto mencionar estos buenos modales. Según el Noble Corán: }قَالَتْ إِحْدَاهُمَا يَا أَبَتِ اسْتَأْجِرْهُ إِنَّ خَيْرَ مَنِ اسْتَأْجَرْتَ الْقَوِيُّ الْأَمِينُ «Una de ellas dijo: ¡Oh, padre! Contrátalo, pues qué mejor que contratar a un hombre fuerte y honesto”». Al-lah, Alabado sea, se dirige a Yahia, la paz sea con él, encomendándole la responsabilidad de la ciencia y de la predicación en la edad de la juventud, de la fuerza y de la voluntad firme. Al-lah, Alabado sea, dice: {يَا يَحْيَى خُذِ الْكِتَابَ بِقُوَّةٍ وَآتَيْنَاهُ الْحُكْمَ صَبِيًّا} “[Cuando su hijo alcanzó la pubertad, le dije:] “¡Oh, Juan! Aférrate al Libro con firmeza”. Le concedí sabiduría desde su infancia”.

Dada la importancia de esta fase de la edad del hombre, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aclara que Al-lah, Alabado sea, interrogará en el más allá, al siervo sobre esta fase de juventud, esto para que el hombre se esfuerce por sacar el máximo provecho de ella y aprovecharla para su propio interés y el de la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El día del Juicio, los pies de todos los siervos no darán un paso antes de que le sea preguntado sobre cuatro cosas: ¿en qué ha gastado su tiempo de vida? ¿en qué empleó su conocimiento? ¿cómo consiguió su riqueza y cómo la gastó? ¿y acerca de su cuerpo y qué ha hecho con él?”.

El islam presta especial atención a los jóvenes, les consagra derechos y les asigna deberes. Tienen derecho a la enseñanza, orientación y buena formación. El Noble Corán nos cuenta la actitud de Luqman el Sabio hacia su hijo. Le inspiró las buenas moralidades y le exhortó a la reforma, a la donación generosa y a calificarse de buenos valores. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo: [Recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: “¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Al-lah, pues la idolatría es una gran injusticia”.Y dijo también:

“¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Al-lah la sacará a la luz [y les preguntará por ella]. Al-lah es Sutil, y está bien informado de lo que hacen. ¡Oh, hijito! Haz la oración, ordena el bien y condena el mal, y sé paciente ante la adversidad, porque esas son cualidades de la entereza. No rechaces a la gente y no andes por la Tierra como un arrogante. Al-lah no ama a los presumidos ni a los engreídos. Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno”.

Era exactamente la misma actitud del el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hacia los jóvenes. Les prestaba especial atención, se esforzaba por formarlos, preparar y arraigar en sus mentes los principios de la pura religión, del amor al conocimiento y distinción. Ibn Abbás narró que el Mensajero de Al-lah dijo:
Un día estaba detrás del Profeta y me dijo: «¡Oh joven!, te voy a enseñar unas palabras: Guarda a Al-lah, y te guardará. Guarda a Al-lah y lo encontrarás ante ti. Si pides algo, pídelo a Al-lah, y si necesitas ayuda, acude a Al-lah. Y conoce que si todo el pueblo se reúne para beneficiarte en algo, no te beneficiarán excepto en lo que Al-lah ha escrito para ti.
Y si reúne para perjudicarte en algo, no te perjudicarán salvo en algo que Al-lah haya escrito sobre ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado».

Después de una buena enseñanza y de una capacitación eficaz, los jóvenes tienen derecho a la integración. Hay que empujarlos, cada uno en el marco de su ciencia, sus medios y competencias, a las posiciones del trabajo, de la dirección y de la responsabilidad. Esto es lo que hacía el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando se aprovechaba al máximo de las diversas potencialidades de los jóvenes, empujándolos a participar en las batallas de la vida. Confió la confidencialidad de su llamamiento a un joven de 18 años, a saber, Al Arqam Ibn Abi Al Arqam, que Al-lah esté complacido con él, cuya casa era la sede del el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y a sus compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, al comienzo del Llamamiento al Islam. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nombró a Osama Ibn Zaid, que Al-lah esté complacido con él,  líder del ejército a la edad de 18 años.

Omar Ibn Al Khattab, que Al-lah esté complacido con él, invitaba a los jóvenes a su reunión junto a los ancianos y los consultaba en varias cuestiones. Decía: No es necesario que la temprana edad de uno de vosotros le impida dar su opinión, porque la ciencia no depende ni de la juventud ni de la vejez, sino que Al-lah la concede a quien Él quiere. Su reunión agrupaba a jóvenes, entre ellos Abdul-lah Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con los dos, de quien Omar, que Al-lah esté complacido con él, dice: dispone de una lengua que no cesa de interrogar y de un corazón que razona incansablemente.

Esta atención no se limitaba a los jóvenes, sino que se extendía también a las muchachas, que desempeñaban un papel preponderante en la creación de la civilización islámica. Desempeñaban un papel tanto en la guerra como en la paz. A este respecto, se cita a Asmaa Bint Abi Bakr que Al-lah esté complacido con ella,  y su gran papel en la migración profética. Proporcionaba alimentos y bebidas al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y a su padre Bakr, que Al-lah esté complacido con él en su viaje de emigración a Medina. Las mujeres también desempeñaban un papel importante en los momentos más difíciles y críticos. En los campos de batalla, rescataban a los heridos, daban agua a los guerreros, como en el día de Ouhd. Anas que Al-lah esté complacido con él, dice: “Vi a Aiesha, hija de Abi Bakr y a Om Soleim llevar los tanques de agua sobre sus espaldas, vaciarlos en las bocas de los soldados, volver a llenarlos y luego venir a vaciarlos en las bocas y así sucesivamente.

                             Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Las obligaciones de los jóvenes son numerosas. En primer lugar, deben estar equipados con la ciencia, la comprensión y la educación permanente. El progreso científico sigue creciendo. Nuestros jóvenes deben seguir las novedades, considerar las exigencias del mercado laboral y de la patria. Deben utilizar los programas, las pasantías y la experiencia necesarios para hacer frente a los desafíos. Al-lah, Alabado sea, no ordenó a su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que pidiera crecimiento de una cosa de la vida cotidiana, excepto la ciencia, en la que dijo: {وَقُلْ رَبِّ زِدْنِي عِلْمًا} Y di: “¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”.

En segundo lugar, deben preocuparse por los expertos y evitar la arrogancia. Deben aprovechar las experiencias y la sabiduría de sus predecesores. La relación entre las generaciones sucesivas no se basa ni en la exclusión ni en el conflicto. Se basa más bien en la complementariedad y el buen consejo. Hay que evitar la arrogancia que destruye sin construir y que  hace perder. Al-lah, Alabado sea, dice: “No caminen por la Tierra con arrogancia; pues ella no se abrirá por su andar, ni tampoco podrán igualar a las montañas en altura [para ser tan imponentes como ellas]”.  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Hay tres cosas que hacen perecer: una complacencia perseguida, una pasión obedecida y el orgullo que impulsa a cada uno a adoptar sólo su opinión».

En tercer lugar: Hay que reactualizar el establecimiento de la intención de servir a la religión y a la patria. Se paga tanto como se tiene la intención sincera. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Las acciones son por sus intenciones y cada asunto es por la intención con que se hace ».

En cuarto lugar: Hay que aprovechar la oportunidad para desplegar más esfuerzos y, al mismo tiempo, aprovechar que el camino es todavía largo y la responsabilidad es tan pesada. Vivimos en un mundo tan turbulento que sólo da oportunidad a quienes trabajan seriamente y cumplen plenamente sus obligaciones. Para hacer realidad nuestras ambiciones y alcanzar el lugar que buscamos tanto para nosotros como para nuestro país, es necesario desplegar el máximo esfuerzo en nuestro trabajo.

En quinto lugar: Hay que devolver a la patria su deuda en materia de educación, formación e integración. La patria tiene derecho sobre sus habitantes que viven sobre su suelo, se alimentan de sus bienes, conservan sus recuerdos y su historia. Hay que armarse de la buena voluntad, de la ciencia y de la creación. Nuestro lema es: la lealtad y la generosidad para servir a esta patria y defender sus territorios.

¡Oh Al-lah, bendice a nuestros jóvenes, protégelos de toda desgracia, guíalos hacia la construcción y la urbanización, guíalos hacia lo que es reforma. Protege a nuestro Egipto y a todos los países del mundo!

La nación de Lee… la nación de perfecciona… entre los eruditos de la Umma y los de la sedición

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; Quien dice en el Noble Corán:

: {قُلْ هَلْ يَسْتَوِي الَّذِينَ يَعْلَمُونَ وَالَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ إِنَّمَا يَتَذَكَّرُ أُولُو الْأَلْبَابِ}

“¿Acaso son iguales los que tienen conocimiento y los que no tienen conocimiento?” Solo reflexionan los dotados de entendimiento”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam exhorta a buscar la ciencia e insta a realizar esfuerzos muy serios para alcanzarla. Prueba de ello es el hecho de que las primeras aleyas coránicas reveladas son las siguientes:

{اقْرَأْ بِاسْمِ رَبِّكَ الَّذِي خَلَقَ * خَلَقَ الْإِنْسَانَ مِنْ عَلَقٍ * اقْرَأْ وَرَبُّكَ الْأَكْرَمُ * الَّذِي عَلَّمَ بِالْقَلَمِ * عَلَّمَ الْإِنْسَانَ مَا لَمْ يَعْلَمْ}

“¡Lee1! [¡oh, Mohamed!] En el nombre de tu Señor, Quien creó todas las cosas. Creó al hombre de una célula embrionaria. ¡Lee! Que tu Señor es el más Generoso. Enseñó la escritura con la pluma; y le enseñó al hombre lo que este no sabía”.

El primer orden celestial revelado exige leer. La lectura es el primer camino hacia la ciencia. Luego viene la alusión a la pluma, que es la herramienta para inscribir la ciencia. Esto atrae la atención hacia la virtud de la ciencia, la incitación a buscarla y la exhortación a seguirla. Esto se refiere a que el islam es la religión de la ciencia y del saber y que la comunidad musulmana es la de la ciencia y la fundación de la civilización.

Un sura completo del Noble Corán lleva el nombre de la Pluma.

Al-lah, Alabado sea, comienza este Sura  diciendo: {ن * وَالْقَلَمِ وَمَا يَسْطُرُونَ}

“Nun. Juro por la pluma y por [los conocimientos que con ella] se escriben”. Poniendo de relieve la importancia de las herramientas y los medios de la ciencia. Es bastante honor para la ciencia que Al-lah, Alabado sea, sólo ordenó a su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pedir más en materia de ciencia, diciendo: {وَقُلْ رَبِّ زِدْنِي عِلْمًا}Y di: “¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”. Y más aún, El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que la salida en busca de la ciencia está en el sendero de Al-lah y que los esfuerzos en la búsqueda de la ciencia constituyen un medio de acceso al Paraíso. Dice al respecto: “Quien haya partido en busca del saber está en el sendero de Al-lah hasta que vuelva”. Y dice también: “Quien viaja en búsqueda del conocimiento, Al-lah le facilitará una de las vías que conducen al Paraíso”. La ciencia es uno de los pilares de la fundación de los Estados y de su progreso. Es gracias a la cual el hombre gana el prestigio y el lugar elevado.

El Noble Corán eleva el prestigio de los científicos sin tener en cuenta sus diversas disciplinas. Al-lah, Alabado sea, dice:  {يَرْفَعِ اللَّهُ الَّذِينَ آمَنُوا مِنكُمْ وَالَّذِينَ أُوتُوا الْعِلْمَ دَرَجَاتٍ وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ}  “Sepan que Al-lah elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento. Al-lah sabe cuánto hacen”. Al-lah, Alabado sea, testimonia a favor de los científicos que son los que verdaderamente le temen diciendo:: {إِنَّمَا يَخْشَى اللَّهَ مِنْ عِبَادِهِ الْعُلَمَاءُ إِنَّ اللَّهَ عَزِيزٌ غَفُورٌ}  “Los siervos que tienen más temor devocional de Al-lah son los sabios. Al-lah es Poderoso, Absolvedor”.  Por su elevada posición y prestigio, Al-lah los honró al testificar sobre el certificado más supremo diciendo: {شَهِدَ اللَّهُ أَنَّهُ لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ وَالْمَلَائِكَةُ وَأُولُو الْعِلْمِ قَائِمًا بِالْقِسْطِ لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ}  “Al-lah atestigua, y con Él los ángeles y los dotados de conocimiento, que no existe más divinidad que Él, y que Él vela por la justicia [y mantiene el equilibrio]. No hay otra divinidad salvo Él, el Poderoso, el Sabio”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, afirma que los científicos son los herederos de los profetas en cuanto a la orientación de la gente hacia la verdad, la luz, la reforma y la construcción. Dice: “Por cierto que los sabios son los herederos de los Profetas, y sepan que los Profetas no dejamos bienes materiales como herencia, sólo el conocimiento, así que, quien lo tome, este le bastará y será más que suficiente” y dice también: “Los sabios se destacan ante Al-lah sobre los demás seres humanos, como se destaca la luna llena en una noche despejada sobre los demás astros”.

Sin duda alguna,  los sabios honrados Al-lah, Alabado sea,  y alabados por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, son los fieles sabios de la comunidad consciente de la grandeza del depósito que llevan; el de la ciencia, de la predicación y de la exposición. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Que Al-lah honre el rostro de quien oye mi palabra y la transmita tanto como la oiga».  Los fieles sabios de la comunidad son aquellos conscientes de la misión por la que Al-lah los elige. No se trata de una misión basada en el hecho de ganarse la vida con la ciencia o la religión. La misión de la que se ocupan es más sublime y más grandiosa. Al-lah, Alabado sea,  dijo a su Profeta Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él:  “Diles: “No les he pedido remuneración alguna, mi recompensa ha de dármela Al-lah; Él es Testigo de todas las cosas”.  También dice: “Diles: “No les pido ninguna remuneración a cambio [de enseñarles el Mensaje]. Quien quiera, que tome un camino hacia su Señor”. Al-lah cuenta en boca de sus profetas: Noé, Hud, Saleh, Lot y Choaib (la paz sea con todos ellos): “No les pido remuneración a cambio [de transmitirles el Mensaje]. Mi recompensa me la dará el Señor del Universo”.Esta fórmula común realiza la unidad de propósito, del método, la sinceridad de la intención hacia Al-lah, el único y la plena devoción a él.

Los verdaderos sabios de la comunidad son los que despliegan su tiempo y sus esfuerzos y ofrecen su ciencia al servicio de su religión y de su patria. Allí orientan a la gente hacia el justo medio, la moderación, la tolerancia y la misericordia. Por lo tanto, su llamamiento tiene como fruto generaciones benéficas que construyen sin destruir, poblar sin destruir, elevan los valores humanos, subliman la dignidad humana, conviven pacíficamente con todo el mundo. Esta es la ciencia útil la que beneficia a su autor después de su muerte. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Cuando un hijo de Adán (un ser humano) muere, acaban sus obras salvo tres obras: Una caridad de beneficio continuo, un conocimiento beneficioso (que descubrió o propagó), o un hijo virtuoso que ora por él”.  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pedía ayuda a ala contra esta ciencia inútil que no construye, ni puebla, ni ajusta las moralidades y la conducta. Dice: «Pidan a Al-lah una ciencia útil y pídanle ayuda contra la ciencia inútil». Entre las invocaciones del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¡Oh Allah! En Ti me refugio del conocimiento inútil, del corazón que no venera y del alma que no se sacia y de la súplica que no encuentra respuesta”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Los fieles sabios de la comunidad son los hombres de la buena guiada, del buen ritmo, de la moderación y del justo medio, de los que llevan la bandera de moderación. Disipan de la religión de Al-lah la desviación de los fundamentalistas y las malas interpretaciones de los ignorantes, así como las mentiras forjadas por la gente de lo falso.

En cuanto a los eruditos de la sedición que toman la religión de Al-lah como montura con el fin de alcanzar sus objetivos y finalidades, se atrevieron a atacar la religión de Al-lah, Alabado sea, lanzaron fetuas perjudiciales e inútiles que dispersan en lugar de reunir, destruyen en lugar de construir y abren a la comunidad la puerta de la acusación de incredulidad contra la que el islam advirtió. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Si alguien dice a su hermano: tú eres infiel, uno de los dos es meritorio; o su hermano es efectivamente infiel, o lo acusaría». “Quien diga a su hermano “،oh, infiel!”, uno de ellos merecerá esa descripción. Si no fue como lo dijo, regresará hacia él”.

Los eruditos de la sedición toman el fundamentalismo, el extremismo y la estrechez por su propio método, que está muy lejos de la tolerancia y la moderación del islam. El islam elimina toda molestia, disipa a la gente toda dificultad. Dice Al-lah, Alabado sea:  “y  no les prescribió nada que no puedan cumplir”.  Y dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Facilitad las cosas y no las hagáis difíciles (para la gente en temas de religión). Dadles buenas noticias y no los hagáis huir (del Islam)”.  Y dijo Al-lah, Alabado sea:

“Hice de vosotros una comunidad moderada y justa, a fin de que fuerais  testigos ante la humanidad, y fuera el Mensajero testigo de vosotros”. La moderación significa justicia, moderación y evitar el exceso que ha causado la pérdida de las naciones. Dice  el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “¡Oh gente! tengan cuidado de la exageración (en la religión), porque ciertamente destruyó a quienes los precedieron”. Y dijo Sofian Al Zauri (que Al-lah lo tenga en su misericordia): «Para nosotros, la ciencia se basa en encontrar el permiso en función de la buena comprensión. En rigor,  todos son capaces de aplicarla.

Igual que los eruditos de la sedición son aquellos de mortificación que hablan sin saber. No son conscientes de la necesidad de que la comunidad tome los medios, ni saben que la población de la vida es una de las finalidades sublimes de las religiones. La gente no respeta nuestra religión a menos que avancemos en nuestros asuntos de la vida. Si la vida progresa, la gente respeta nuestra vida y nuestra religión. Quienes no lo entienden dedican sus exhortaciones a advertir de manera absoluta contra la vida terrena. Esto atrapa a las masas populares en la mala comprensión de las relaciones entre la vida y la religión y en la necesidad de recurrir a los medios. Han malinterpretado la devoción como el abandono de la vida, olvidando el dicho de  Al-lah, Alabado sea,  “¡Señor nuestro!  Danos bienestar en esta vida y en la otra, y presérvanos del tormento del Fuego”.

Afirmamos que atreverse a emitir fetuas por parte de los no especialistas es un extravío y un gran error. Muy a menudo, la fetua dada sin fundamento científico, daña la vida de las personas. Yabir narró: “Partimos de viaje y uno de nosotros se golpeó con una roca lastimando su cabeza. Durante la noche tuvo un sueño húmedo y preguntó a sus compañeros si le era permitido efectuar la ablución seca para purificarse. Ellos dijeron: «No creemos que sea correcto usar tierra si tienes agua disponible». Luego de esto realizó la ablución mayor y falleció al poco tiempo. Al regreso le contamos lo sucedido al Mensajero de Allah el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijo: “¡Lo mataron! ¡Que Al-lah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La pregunta es la cura de la ignorancia. Era suficiente para él realizar la ablución seca, vendar su herida, pasar sus manos mojadas encima de la herida y luego lavar el resto de su cuerpo”.

Es muy necesario que cada uno de nosotros se contente con dar su opinión en el marco de lo que conoce y desplegar sus esfuerzos dentro de los límites de su disciplina, para satisfacer a Al-lah, Alabado sea, y respeto de la ciencia y de la misión de la palabra. Cuántas palabras se lanzan sin saber quién conduce a la devastación, la destrucción y la corrupción. Guardar silencio es mejor que decir palabras perjudiciales e inútiles. Si el ignorante guarda silencio, no habrá más disputas. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  dice: «Quien cree en Al-lah y en el Último Día, que diga bien o se calle».

¡oh Al-lah! muéstranos claramente lo verdadero y ayúdanos a seguirlo, evidentemente muéstranos lo falso y ayúdanos a evitarlo, enséñanos lo que nos es útil, Aprovecha lo que nos enseñas y protege a Egipto y a todos los países del mundo.

Adoptar los medios necesarios para llegar a un fin es una de las leyes universales de Al-lah, Alabado sea

Todas las alabanzas pertenecen a Al-Alah, Señor de los Mundos, Quien dijo en el Noble Corán: (Diles [¡Oh, Muhammad!]: Obrad como queráis, y sabed que Allah, Su Mensajero y los creyentes verán vuestras obras; luego compareceréis ante el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él os informará de cuanto hicisteis). Atestiguo que no hay más dios que Al-lah, único sin asociados, y atestiguo que nuestro amado profeta Muhammad es Su siervo y mensajero. ¡Que Al-lah bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros!

Al-lah, Alabado sea, ha prescrito unas leyes que controlan este universo y normas que regulan sus movimientos con puntualidad. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo: (No le es posible al Sol alterar su curso [apareciendo de noche] y así alcanzar a la Luna, ni la noche puede adelantarse al día; todos los astros circulan por sus órbitas). Dijo también: (Por cierto, no habrá cambios en las leyes de Allah)

Al-lah, Alabado sea, ha convertido estas leyes en un equilibrio que establece las reglas de la vida y con el cual se efectuarán la reconstrucción y la protección de la tierra. Todo aquello representa uno de los propósitos de la creación. Al respecto, Al-ah, Alabado sea, dijo: (Él os creó de la tierra y os hizo vivir en ella. Implorad Su perdón [por los pecados cometidos] y arrepentíos, ciertamente mi Señor está cerca [cuando Le invocáis] y responde vuestras súplicas). Y en otra Aleya, Al-lah, Alabado sea, dijo: (y no obréis mal en la Tierra corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia, esto es mejor para vosotros si es que sois creyentes) Pues, Indudablemente, los pueblos que se habían dado cuenta de la veracidad de dichas leyes divinas y se habían actuado a base de estas, deberían reinar la tierra y desarrollarse hasta si no fueran musulmanes o no tuvieran fe en ninguna religión. Ya que, las leyes divinas no se inclinan ni halagan a nadie.

En este sentido, cabe mencionar que adoptar los medios necesarios para llegar a un fin es una de las leyes universales prescritas por Al-lah. Pues, Al-lah, Alabado sea, creó tanto a los medios a como a los fines y nos ordenó adoptar los medios. Cuando se encuentran las causas, se realizan los resultados. Es una ley verídica, general y vigente a todo el universo, en todos los tiempos y lugares. Cada asunto es generado por un motivo. El fuego es la causa del incendio, el sacrificio es la causa de la muerte, la siembra es la causa de la cosecha, la comida es la causa de saciarse y el esfuerzo es la causa del éxito, y la negligencia y la pereza son las causas del fracaso, etc.

El hecho de trabajar en la tierra es una obligación religiosa y un deber legislativo y nacional. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo:( Él es Quien os ha hecho propicia la Tierra [para que viváis en ella]. Transitad, pues, por sus caminos y comed de Su sustento, y sabed que compareceréis ante Él.) (Y cuando se haya acabado la oración dispersaos por la Tierra y procurad el sustento, y recordad mucho a Allah que así triunfaréis). Este es el concepto del trabajo, el esfuerzo y la reconstrucción de la tierra en el Islam. Así que, no hay ningún pretexto para sub desarrollarnos bajo ningún concepto que no tiene nada que ver con la religión. Son puros llamamientos hacia la pereza, la negligencia y el subdesarrollo.

Quien quiera contemplar en la biografía de los profetas y los buenos, descubrirá que estos se habían esforzado a través de adoptar los medios en todos los asuntos de su vid. He aquí Noé, la paz sea con él, era carpintero y después de un largo periodo de tiempo en predicar a su pueblo con las enseñanzas divinas, Al-lah, Alabado sea, le ordenó que fabricara un arca. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo: (Construye el arca bajo Nuestra observancia y según Nuestra orden, y no Me pidas compasión por quienes obraron injustamente, pues ellos serán ahogados. )

Teniendo en consideración que Al-lah podía salvarle con su poder sin recurrir a los motivos ni a ninguna tarea, pero Al-lah nos enseña cómo es el hecho de adoptar los medios necesarios para llegar a un fin. Luego, Noé, la paz sea con él, obedeció alas ordenes de su Señor y se puso a fabrica el arca y no se ha cansado pese a las burlas de su pueblo. Por esto, Al-lah, Alabado sea, dijo: (Y mientras construía el arca, cada vez que pasaban ante él los poderosos de su pueblo se burlaban, y él les decía: Si os burláis de nosotros, sabed que ya nos burlaremos de vosotros [cuando seáis ahogados] como vosotros lo hacéis ahora.) Así, Noé continuó en su trabajo e inmediatamente, Al-lah, Alabado sea, le recompensó salvándole y a los creyentes de su pueblo.

Asimismo, David, la paz sea con él, era herrero. Al-lah le enseñó dicha profesión para beneficiar a sí mismo y a las demás criaturas. Allah dijo: (Por cierto, concedimos a David Nuestro favor [y dijimos:] ¡Oh, montañas y pájaros! Glorificad con él [a Allah]; y le facilitamos moldear el hierro. [Le dijimos:] Haz cotas de malla cuyas argollas tengan una justa medida [propicia para el enfrentamiento, ni muy livianas ni muy pesadas] y obra rectamente; Yo en verdad, observo bien lo que hacéis).

Además, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: Nadie ha probado comida mejor que la obtenida con el producto del trabajo de sus propias manos, Y ciertamente, el profeta de Al-lah, David, la paz sea con él, solía comer de lo obtenido con el trabajo de sus propias manos

Del mismo modo, adoptar los medios necesarios y la buena planificación en la historia del Profeta José, la paz sea con él, fueron motivos para la salvación del Estado y los ciudadanos de una hambruna tremenda y de un peligro fuerte. Pues, el profeta José, la paz sea con él, ha adoptado los medios y puso un plan, bien estudiado, de largo plazo con el finde salvar al Estado de una hambruna que rodeó al mundo entero. Por consiguiente, la prosperidad dominó el horizonte del país, se garantizó la protección del pueblo, la economía se hizo más fuerte y vino mucha gente de todas partes del mundo solicitando los bienes de Egipto. El Noble Corán mencionó todo aquello en boca de José, la paz sea con él, en la aleya siguiente: ( Dijo [José]: Sembraréis siete años como de costumbre, y lo que cosechéis dejadlo en las espigas [para conservarlo] excepto una parte, de la que comeréis. Luego de esto, se sucederán siete años de sequía en los que comeréis lo que hayáis acopiado para ellos, salvo una parte de lo que reservasteis [para volver a sembrar]. Luego vendrá un año en que la gente será agraciada con la lluvia, y en él prensarán [las uvas y las aceitunas].

He aquí, nuestra señora María, la paz sea con ella, que le venía el sustento con abundancia de una forma mágica, de modo que el Profeta Zacarías, la paz sea con él, se ha sorprendido diciéndole, como fue mencionado en el Noble Corán, (Cada vez que Zacarías ingresaba al templo la encontraba provista de alimentos, y entonces exclamaba: ¡Oh, María! ¿De dónde te ha venido esto? Ella respondía: De Allah; porque Allah sustenta sin medida a quien Le place)

En otra ocasión y pese a su debilidad y la fatiga del dolor que sufría, Al-lah, Alabado sea, le ordenó a María, la paz sea con ella, que sacudiera el tronco de la palmera para que, desde luego, se cayeran los dátiles. Pues, si Al-lah hubiera querido que los dátiles se cayeran por si solas, lo hubiera llevado a cabo, pero Al-lah, Alabado sea, no enseña el hecho de adoptar los medios y esforzarse, por eso Al-lah le dijo a María (Sacude el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros y fresco).

Por otra parte, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos dio grandes ejemplos en adoptar los medios especialmente durante la emigración. Pues, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, enseña a su umma que la plena planificación y la orden precisa son necesarias para conseguir el éxito y superar las crisis. En este sentido, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, preparó dos vehículos, eligió al compañero de viaje, determinó el tiempo y el lugar adecuados para el punto de su partida. Por eso, han salido por la noche desde la casa de Abu bar, que Al-lah esté complacido con él, Y escogió a un buen guía basándose en el principio de elegir a los aptos e invertir las energías sea cual sea la ideología, la perspectiva o hasta las creencias. Luego, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encargó a Amer Ibn Fahira, que Al-lah esté complacido con él, acabar con los rostros de sus pies en el desierto para que nadie se enterara de su destino. El profeta estaba muy seguro de que Al-lah les protegía a él y a su compañero, pero quiso hacernos recordar que las leyes divinas exigen adoptar los medios y desde luego encomendar a Al-lah, Alabado sea.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Todas las alabanzas pertenecen a Al-lah. Atestiguo que no hay más dios que Al-lah, único sin asociados, y atestiguo que nuestro amado profeta Muhammad es Su siervo y mensajero. ¡Que Al-lah bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros!

¡Hermanos!

Ciertamente, adoptar los medios no se contradice con el hecho de encomendar a Al-lah, Alabado sea. Pues, quien se da cuenta de la veracidad del encomiendo a Al-lah, se esforzará en adoptar los medios. Quien se confiara verdaderamente a Al-lah es quien adopta los medios, saca toda la fuerza y energía que posee, y devuelve todo el asunto a Al-lah, otorgador del éxito. al respecto, Al-lah, Alabado sea, dijo: (Sólo a Ti adoramos y sólo de Ti imploramos ayuda).

Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo (Si realmente confiarais a Al-lah con verdadera certeza, Él os proveerá como provee al pájaro que sale por las mañanas temprano hambriento y regresa al final del día lleno y saciado”

Pues, los pájaros no guardan comida ni bebida y a pesar de esto no se le da pereza en pedir y buscar el sustento todas las mañanas y regresan después de haber sido otorgados suficientemente con el sustento de Al-lah, Alabado sea. Es uno de los instintos naturales que se concuerdan con los movimientos de la vida. Pues, se van y vienen en busca de su sustento hasta si lo hubieran tenido para toda la vida, pero continúan en su busca todas las mañanas.

El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, enseñaba a sus compañeros el sentido verdadero del hecho de adoptar los medios en todos los asuntos y les prohibía que tuvieran pereza que no tiene ni fu ni fa. Ciertamente seremos culpables e injustos con nosotros mismos e incluso con nuestros hijos cuando no adoptamos los medios del desarrollo. Nuestra religión es la religión del conocimiento, el desarrollo, la prosperidad, la belleza y el beneficio para todos los seres humanos. Un hombre le preguntó al mensajero de Al-lah ¿Acaso suelto a mi camello y encomiendo a Al-lah? O ¿lo ato y me encomiendo a Al-lah? Entonces el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: átalo y encomiéndate a Al-lah. Pues, el hecho de atar al camello forma parte de la adopción de los medios para garantizar su permanencia, mientras soltarla podría conducir al robo o a la pérdida.

Pedimos a Al-lah que nos otorgue el éxito y la certeza en lo que beneficia y sirve a nuestra religión, a nuestro pueblo, a nuestra patria y a todos los países del mundo.