El peligro de los rumores y la falsificación de la conciencia

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: :{يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اتَّقُوا اللَّهَ وَقُولُوا قَوْلًا سَدِيدًا * يُصْلِحْ لَكُمْ أَعْمَالَكُمْ وَيَغْفِرْ لَكُمْ ذُنُوبَكُمْ وَمَنْ يُطِعِ اللَّهَ وَرَسُولَهُ فَقَدْ فَازَ فَوْزًا عَظِيمًا}

 ¡Oh, creyentes! Tengan temor de Al-lah y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Al-lah y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

La lucha entre la verdad y la vanidad es una lucha muy antigua, es tan antigua como la propia humanidad; y, además, es permanente hasta el fin de los tiempos. Uno de los medios más destacados de la gente de vanidad en su lucha contra los virtuosos es la difusión de los rumores.

No cabe duda de que la palabra es una gran responsabilidad, sea leída, oída o vista. Los rumores no pasan a ser una palabra que se difunde entre la gente, lanzada por una persona de corazón enfermo o un miembro de entidad u organización malvada que trabaja a escondidas; por consiguiente, se repite por las lenguas sin corroborar su veracidad, lo que afecta negativamente las mentes y los almas, difunde las ideas destructivas y las creencias corruptas, y, por lo tanto, la sociedad se enfrenta a un estado de perplejidad y duda, se pierde la seguridad y la confianza entre la gente. Como resultado de ello, algunos cuestionan a otros y les acusan de traición. Por esto, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Es suficiente hacer que un hombre sea mentiroso con solo ir expandiendo lo que escucha por ahí”. Si expandir todo lo que escucha el hombre se considera una especie de mentira que exige un castigo doloroso en el Día del Juicio Final; ¿Cómo será quien dice lo que no ve ni escucha?

El Islam adoptó una situación decisiva de los rumores y de quienes los difunden, considerando que los rumores representan un comportamiento amoral que va en contra de los nobles valores a las que llama la religión islámica, ordenando a sus adeptos a que conserven sus lenguas de repetir lo que difunde la sedición y causa las turbulencias dentro de la sociedad. Les ordenó también decir la verdad y corroborar la veracidad de lo que oyen para evitar ser motivo de difundir las sediciones, corromper la sociedad y difamar los honores. Dijo Al-lah, Alabado sea: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اتَّقُوا اللَّهَ وَكُونُوا مَعَ الصَّادِقِينَ}   “¡Oh, creyentes!  Tengan temor de Al-lah y permanezcan junto a los que dicen siempre la verdad”, {مَا يَلْفِظُ مِنْ قَوْلٍ إِلَّا لَدَيْهِ رَقِيبٌ عَتِيدٌ}،   “No pronuncia palabra alguna sin que a su lado esté presente un ángel observador que la registre”, y dijo también: :{وَلَا تَقْفُ مَا لَيْسَ لَكَ بِهِ عِلْمٌ إِنَّ السَّمْعَ وَالْبَصَرَ وَالْفُؤَادَ كُلُّ أُولَئِكَ كَانَ عَنْهُ مَسْئُولًا}  “No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su oído, vista y corazón”. En el hadiz narrado por Muaadh Ibn Yabal, que Al-lah esté complacido con él, después de que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le había explicado las obligaciones del Islam y las obras del bien le dijo: «¿Quieres que te enseñe las puertas de la bondad?: el ayuno es protección, y la caridad apaga las faltas, tal como el agua apaga el fuego, y la oración del hombre en el seno de la noche». Después recitó: «Alejan sus costados de las camas para invocar a su Señor con temor y esperanza y de lo que les proveímos dan. Nadie sabe el consuelo que les está reservado en recompensa de los que hacen». Luego dijo: «¿Quieres que te cuente qué es la cabeza del asunto, su pilar y su cúspide?». Dije: «Por supuesto, Mensajero de Al-lah ». Dijo: «La cabeza del asunto es el Islam, su pilar es la oración y su cúspide es la lucha por la causa de Al-lah (Yihad)». Después dijo: «¿No quieres que te informe de la base de todo esto?». Dije: «Por supuesto, Mensajero de Al-lah». Entonces cogió su lengua y dijo: «Controla esto». Dije: «Oh Profeta de Al-lah, ¿seremos reprochados por lo que hablamos?». Dijo: «Que tu madre se prive de ti Oh Mu’adh, ¿acaso otra cosa vuelva a la gente de cara (o dijo: de narices), en el fuego, sino lo que sus lenguas cosechan?».

Difundir los rumores y propagarlos es comportamiento de los hipócritas para alcanzar sus objetivos a través de desestabilizar la seguridad, tomar como blanco la unidad de la nación, debilitar el desarrollo de su economía, menoscabar su estabilidad y seguridad y difundir el espíritu de decepción, desesperación y pesimismo en las almas de los ciudadanos en general y los jóvenes en especial. El Noble Corán les llamó “alarmistas” pues se trata de la repetición de las malas noticias y sediciones que causan gran turbulencia dentro de la sociedad.  Al-lah, Enaltecido sea, dijo: {لَئِنْ لَمْ يَنْتَهِ الْمُنَافِقُونَ وَالَّذِينَ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ وَالْمُرْجِفُونَ فِي الْمَدِينَةِ لَنُغْرِيَنَّكَ بِهِمْ ثُمَّ لا يُجَاوِرُونَكَ فِيهَا إِلَّا قَلِيلًا}  “Si los hipócritas, aquellos que tienen sus corazones enfermos [de dudas] y los que siembran intrigas en Medina no se abstienen, te daré poder sobre ellos, y en consecuencia no permanecerán mucho como tus vecinos”.

Los rumores representan un medio de guerras que el mismo Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, no estuvo exento de ellas. Los incrédulos lucharon contra el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a través de la difusión de los rumores para acabar con su llamamiento y difamar su imagen. En este sentido, difundieron que era un hechicero. Dijo Al-lah, Alabado sea: :{وَقَالَ الْكَافِرُونَ هَذَا سَاحِرٌ كَذَّابٌ}  “y dicen los que se niegan a creer: “Es un hechicero mentiroso”. Pretendieron, por calumnia, que era un poeta loco: dijo Al-lah, Alabado sea, : {وَيَقُولُونَ أَئِنَّا لَتَارِكُو آلِهَتِنَا لِشَاعِرٍ مَجْنُونٍ}  “¿Acaso vamos a dejar a nuestros ídolos por las palabras de un poeta loco?”, y a veces difundían que era un adivino, pero Al-lah, Alabado sea, rechazó su mentira y calumnia diciendo: “Que el Corán es la palabra recitada por un Mensajero noble. No es la palabra de un poeta. ¡Qué poco creen! Ni tampoco la palabra de un adivino. ¡Qué poco reflexionan! Es una revelación que dimana del Señor del universo”.

En el día de la batalla de Uhud los incrédulos difundieron la noticia de la muerte del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, deseando separar a los musulmanes y debilitaros, por lo tanto, las filas de los musulmanes se perturbaron y se debilitó su estado de ánimo, algunos de ellos huyeron, otros echaron sus armas y terceros mantuvieron firmes con el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.

En el día de Hamraa al-Aasad los incrédulos difundieron que Quraish había preparado un ejército muy grande para atacar la Medina y luchar contra el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y sus compañeros, pero los musulmanes mantuvieron su religión y no permitieron que los rumores les afecten de ninguna forma. Al-lah, Alabado sea, los elogió diciendo: “A ellos les fue dicho: “Los enemigos se han agrupado contra vosotros, no podrán con ellos”. Pero esto solo les aumentó la fe y dijeron: “Al-lah es suficiente para nosotros, porque Él es el mejor protector” y retornaron ilesos por la gracia y el favor de Al-lah. Ellos buscaron la complacencia de Al-lah, y Al-lah es el poseedor de un favor inmenso”.

Asimismo, en el día de Hunain se difundió que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue asesinado, pero el mismo Profeta se enfrentó a ese rumor diciendo: “Es cierto que soy el Profeta, soy el hijo de Abdul-muttaleb”.

La repetición de los rumores y propagarlos son actos muy graves que dan lugar a derramar las sangres, violar los honores y arruinar la vida. Tenemos un ejemplo muy representativo en la muerte del Califa Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él, cuando los criminales lo encerraron por motivo de los rumores y calumnias que difundió el judío Abul-lah Ibn Sabaa; le impidieron beber el agua, aunque fue él quien había comprado el pozo de Ruma por su propio dinero. Relató Naela, la esposa de Osman que Al-lah esté complacido con él: “El día en que Osman fue matado estuvo en ayuno; a la hora de romper el ayuno pidió agua para beber, pero no se lo dieron, entonces durmió sin romperlo, y antes de la madrugada pedí de algunas vecinas que me dieran agua, me dieron un vaso de agua, llevé el agua y lo desperté a Osman y le dije: aquí tienes agua para que bebas, levantó su cabeza y descubrió que era la madrugada y dijo: ya estoy en ayuno, y añadió: el Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me miró desde este techo llevando  agua y me dijo: Bebe, Osman, entonces yo bebí hasta que me sacié de agua, dijo: añade más, yo bebí más, luego dijo el Mensajero: algunos te combatirán, si los combates ellos conseguirás la victoria, y si los dejas romperás el ayuno con nosotros; y el mismo día entraron y lo mataron”.

En la actualidad muchas circunstancias cambiaron, y este mal artificio adquirió formas diferentes y distintas por la causa del gran desarrollo de los medios, las redes sociales y la tecnología, donde los rumores ya son de más difusión, más rápidos de llegar a la gente y más influyentes. Y más aún, se convirtieron en medio de las guerras, puesto que las guerras ya no son de una sola dimensión, quiere decir que ya no son guerras militares, de seguridad o servicios secretos con el sentido tradicional de los sistemas clásicos de estos servicios. Las tácticas de guerra se desarrollaron respecto al método de utilizar el arma de rumores, falsificar la conciencia, que llegó a ser una actividad que se enseña y se capacita por algunas entidades sospechosas y se encargan los batallones electrónicos utilizando los medios de encierro y prisión política, económica y psicológica. Por otra parte, intentan con firmeza agitar los pueblos e incitarlos contra sus gobernadores, difamar los símbolos y las adquisiciones nacionales, cuestionar todos los logros y despreciarlos. De estas tácticas incluyen también la alianza de los grupos y fuerzas terroristas, los intentos de irrumpir las instituciones, provocar el sectarismo que da lugar a la separación con mecanismo estudiado y sin precedentes y el uso cuidadoso de las informaciones. De estas tácticas también reclutar los medios de comunicación moderna, aprovechar la necesidad y los intereses momentáneos que algunos no pueden prescindirse de ellos, intentar quebrantar la voluntad de los pueblos, intentar ofender a los gobernadores, cuestionar a los eruditos, intelectuales, y los cultos patrióticos y apoyar a sus enemigos, dirigir mensajes de amenaza escondida o sincera vontra los que aferran a sus principios y los fieles a sus naciones, destacando el destino de quienes no siguen su camino, participan en sus planes malvados, izan la bandera de reconocimiento, arrodillan o hacen arrodillarse a sus respectivos seguidores.

No cabe duda de que la cuestión de resistencia contra estas altas olas requiere una creencia religiosa y patriótica firme y una confianza ilimitada en Al-lah. En este contexto, mucha gente no se da cuenta del peligro de participación de noticias, estadísticas o historias sin corroborar su veracidad, y, por lo tanto, participan en la difusión de la sedición. La palabra mentirosa y sin base puede ser la causa de un castigo en el Día Final para quien la dice, escribe o participa. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Ciertamente el siervo pronuncia una palabra de las que satisfacen a Al-lah, el Altísimo sin darle importancia y por ella Al-lah le eleva en grados, y ciertamente el siervo pronuncia una palabra que causa la ira de Al-lah el Altísimo sin darle importancia y por ella es arrojado al fuego».                     

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Islam puso un método sabio para proteger la sociedad de los rumores. De los aspectos más importantes de esta protección son los siguientes:

Corroborar la veracidad de las noticias y tener paciencia antes de transmitirlas. Al-lah, Alabado sea, dijo: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}،  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “La paciencia es de Al-lah, mientras que la prisa es del demonio”, y dijo también: “La paciencia debe estar presente en todas las cosas excepto los actos que se hacen por el Día del Levantamiento”, “Es bastante pecado para un hombre decir todo lo que hubiera escuchado”.

De estas morales también el no repetir los rumores o meterse en ellos. Pues repetirlos es contribuir a difundirlos, puesto que los rumores aumentan si encuentran lenguas que los repiten, orejas que los escuchan y almas que los aceptan  y creen. Al-lah, Alabado sea, dijo: {إِذْ تَلَقَّوْنَهُ بِأَلْسِنَتِكُمْ وَتَقُولُونَ بِأَفْوَاهِكُمْ مَا لَيْسَ لَكُمْ بِهِ عِلْمٌ وَتَحْسَبُونَهُ هَيِّنًا وَهُوَ عِنْدَ اللَّهِ عَظِيمٌ}   “Propagaron la calumnia con su lengua, repitiendo con la boca aquello sobre lo cual no tenían conocimiento [que fuera verdad], y creyeron que lo que hacían era leve, pero ante Al-lah era gravísimo”. Y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que no dañe a su vecino. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que sea generoso con su huésped. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que diga lo que es bueno o que Calle”.

La necesidad de mantener la coherencia entre los miembros de la nación, y posponer la buena voluntad a la hora de escuchar los rumores y evitar la precipitación en la acusación: dijo  Al-lah, Alabado sea: {لَوْلَا إِذْ سَمِعْتُمُوهُ ظَنَّ الْمُؤْمِنُونَ وَالْمُؤْمِنَاتُ بِأَنْفُسِهِمْ خَيْرًا وَقَالُوا هَذَا إِفْكٌ مُبِينٌ}  “Cuando los creyentes y las creyentes oyeron la calumnia, deberían haberla considerado como en contra de ellos mismos, y haber dicho: “Esto es una mentira evidente”. Pues el musulmán está ordenado a tener buena voluntad, pues la mala voluntad es una enfermedad mortal que perturba la vida y difunde la discordia entre la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, advirtió de la mala voluntad diciendo: “Evitad la sospecha, porque la sospecha es la más falsa de las habladurías. No vayan en pos de los defectos de los demás ni indaguen sus faltas; ni espíen unos a otros. No levanten la oferta entre ustedes con el fin de aumentar el precio. No sean celosos ni sean rencorosos entre ustedes. No hablen a las espaldas, más bien sean siervos de Al-lah como hermanos entre ustedes”.

Pedir la ayuda de los expertos y especializados para aclarar las verdades y evitar la precipitación en sentenciar las cosas. Dijo Al-lah, Alabado sea, describiendo a los hipócritas: Cuando escuchan un rumor que pudiere atentar contra la seguridad y sembrar el temor, lo divulgan inmediatamente. Pero lo que debían hacer era remitirlo al Mensajero y a quienes tienen autoridad y conocimiento, que son quienes pueden investigar la información y comprender su magnitud, y sabrían qué hacer. Si no fuera por el favor y la misericordia de Dios para con ustedes, habrían seguido la voluntad del demonio, salvo algunos pocos.

Cada creyente celoso de su religión y fiel a su nación debe enfrentarse a estos rumores y desmentirlos.  Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien defiende el honor de su hermano (cuando está ausente) Al-lah protegerá su rostro del infierno el Día del Juicio”. Tenemos que saber que la palabra es una responsabilidad de la que Al-lah, Alabado sea, nos preguntará por ella en el Día Final.

Que nos demos cuenta de que nuestros enemigos utilizan las guerras de la cuarta y la quinta generación, la guerra de rumores, la difamación de los logros y los símbolos nacionales y los intentos de dañar todo lo nacional como un medio de frustrar nuestros países, derribarlos o separarlos para alcanzar sus objetivos. Tenemos que comprender que estamos ante una guerra ardiente que se enciende por los rumores, debemos corroborar por no caer un los ardides de nuestros enemigos, confiar en nosotros mismos, en nuestros líderes, nuestro ejército, nuestra policía y no obedecer a los enemigos de la patria y los que intentan dañarnos o romper nuestras morales o difundir el espíritu de desesperación entre nosotros. Esto requiere proteger a los jóvenes y nuestra sociedad con la conciencia de la realidad y la comprensión los retos que nos enfrentan y tratar de participar en resolverlos.

¡Oh nuestro Señor, concédenos las buenas moralidades y proteja Egipto del mal!