Jurisprudencia de la construcción de los estados

Alabado sea Al-lah, Señor de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

‏‏{وَتَعَاوَنُوا عَلَى البِرِّ وَالتَّقْوَى وَلاَ تَعَاوَنُوا عَلَى الإِثْمِ والعُدْوَانِ}.

“(…) sino que cooperen a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

No cabe duda de que todas las naciones y los pueblos que aspiran a construir un Estado fuerte y estable, con todas sus energías y recursos con el fin de lograr sus sueños. Construir los estados es una ciencia que requiere experiencia, conocimiento y comprensión de las circunstancias y los retos con las que se enfrentan. Hay gran diferencia entre la jurisprudencia de individuos y grupos y la de la construcción de los estados y su voluntad en un mundo que cambia y convierte rápidamente, que no sabe hablar otra lengua que la de alianzas y bloques políticos, económicos y culturales, un mundo dominado por normas, leyes y pactos internacionales que ningún prudente, además de un estado, puede ignorarlos, dejar de reaccionar con ellos o con las circunstancias actuales.

El Estado es protección, seguridad, confianza, estabilidad, régimen, instituciones, bases intelectuales, políticas, económicas, organizativas y legislativas. Sin el Estado solamente se queda el caos.

Uno de los elementos de la construcción de los estados es la fortificación de las instituciones del Estado nacional, exaltar el Estado de ley, constitución y justicia. Esto requiere que los individuos respeten las leyes y los órdenes del Estado, cumplan con las normas del tráfico, no las violen revertiendo las tendencias, aumentando la velocidad o cometiendo otras agresiones contra los derechos del camino o de la gente, lo que puede causar la muerte de la misma persona o de los demás, herirlos o aterrorizarlos. En este contexto dice Al-lah, alabado sea: “Y no sigan el camino de perdición con vuestra propia voluntad, sino que haced el bien, porque Al-lah ama a los que hacen el bien”; y dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ni perjuicios, ni represalias”.

Conservar el orden público y respetarlo contribuye a la construcción de un Estado fuerte y estable. Por consiguiente, el desarrollo de los países civilizados se debe al cumplimiento con las leyes y aplicarlas. Entre los principios del respeto del orden se destaca el cumplimiento con el principio de los derechos y los deberes. Tal y como el ser humano consigue sus derechos, tendrá que cumplir con sus deberes hacia su sociedad como el hecho de pagar los servicios que le presta el Estado, y dejar de evitar el hecho de incumplir estos deberes.

Respetar las leyes y cumplir con ellas es uno de los elementos más importantes de la construcción del Estado. La ley es la protección de todos los ciudadanos; pues no se imagina una sociedad estable sin el respeto de las leyes. Entonces, cada uno de los individuos en la sociedad debe asumir su responsabilidad para conseguir el interés público, que la sociedad gozará con sus frutos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Todos vosotros sois como pastores y todos vosotros sois responsables por vuestro rebaño.  El Soberano es responsable por su rebaño. El hombre es como pastor en su familia y responsable por su rebaño. La mujer es como pastora en la casa de su marido y es responsable por su rebaño. El sirviente es como pastor en los bienes de su amo y es responsable por su rebaño». Y todos vosotros sois como pastores y sois responsables por vuestros rebaños”. La sociedad responsable es una sociedad coherente, donde cada uno conoce su papel y respeta al prójimo. También nos hace falta respetar el orden público, cumplir con las leyes y con los derechos de los demás, para que la justicia se difunda, la sociedad goce de la seguridad, paz y estabilidad y para que nuestro país logre la posición que merece.

La fuerte economía es una de las bases más importantes del estado; y uno de sus pilares básicos que no puede construirse sin ellos; pues, La fuerte y estable  economía ayuda a los estados a cumplir con sus deberes locales e internacionales y ofrecer buena vida a sus ciudadanos. Cuando la economía se debilita, se difunde la pobreza y las enfermedades, se agita la vida, surgen las crisis, se echa a perder la ética, se aumentan los crímenes, se predestina la oportunidad para los enemigos que esperan ansiosamente a los estados e intentan vencerlos y causarlos un estado interminable de caos. Las naciones que no tienen ni producen sus básicas necesidades no pueden tener su propia voluntad, su palabra o la independencia de su decisión.

La fuerte economía del Estado facilita al pueblo vivir con dignidad y gloria. Por eso, El Islam se preocupó mucho por el dinero, porque es el fundamento de la vida.

Construir los estados económicamente requiere hacer trabajo perfectamente, pues ninguna  nación, institución o familia puede desarrollarse sin el trabajo esforzado. Y no se requiere solamente aumentarla, pues hay que hacerlo con perfección, que tiene resultados a favor de todos los ciudadanos. Al-lah, enaltecido sea, nos ordenó esforzarse en la tierra, después de cumplir con los derechos de Al-lah, alabado sea, pues Al-lah dice: {فَإِذَا قُضِيَتِ الصَّلَاةُ فَانْتَشِرُوا فِي الْأَرْضِ وَابْتَغُوا مِنْ فَضْلِ اللَّهِ وَاذْكُرُوا اللَّهَ كَثِيرًا لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ}،  “Cuando haya terminado la oración recorran la tierra, procuren el sustento y recuerden mucho a Al-lah, que así triunfarán”.  Y dijo también:  {هُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ الْأَرْضَ ذَلُولًا فَامْشُوا فِي مَنَاكِبِهَا وَكُلُوا مِنْ رِزْقِهِ وَإِلَيْهِ النُّشُورُ }  “Él es Quien les ha facilitado la vida sobre la Tierra. Recorran sus caminos y coman del sustento de Al-lah, que ante Él comparecerán”. El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que lo mejor que un siervo come es lo que alcanzó por su propio trabajo y esfuerzo, diciendo “Nadie comerá jamás una mejor comida que la que se ganó con el trabajo de sus propias manos. Dawûd, el Profeta de Al-lah, comía del trabajo de sus manos”. También el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien se encuentra cansado por motivo del trabajo por su propia mano se le perdonarán sus pecados”.

El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando uno de ustedes tenga en la mano una semilla para plantarla y llegue el fin del mundo, que la plante mientras pueda”, y dice también: “Todo musulmán que plante un árbol obtiene la recompensa de una caridad (sádaqa) por todo cuanto se coma de él, así como por lo que se robe de él y por toda pérdida que padezca”. Con el trabajo y la producción se reconstruye la tierra, se construyen los y con ellos también el hombre puede conservar su dignidad y nobleza.

Uno de los elementos de la construcción de los estados es la formación de la conciencia cultural, religiosa, intelectual y científica. La ausencia de la conciencia no puede construir un Estado fuerte y estable, por lo tanto, los individuos dentro de la sociedad deben tener esta conciencia y saber sus deberes y derechos.

Esto se realiza por la formación de la conciencia y el comportamiento de todos los individuos de la nación a través de la educación moral, la cultura fructífera, el enfrentamiento a la ignorancia. Por eso, todas las instituciones deben colaborarse para formar la conciencia cultural, religiosa, intelectual y científica, que habilita a la gente a que comprendan los retos con el fin de enfrentarse a ellos, desmentir los rumores y acabar con ellos, dejar de creer las mentiras y los rumores tendenciosos que intentan dañar nuestro estado. En este sentido dijo Al-lah, alabado sea: {يَاأَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”.

También debemos ser conscientes y atendidos, aprovechar las pruebas y experiencias de la vida según la orden divina: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا خُذُوا حِذْرَكُمْ}  “¡Oh, creyentes! Tomen precaución”. Por otra parte, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al creyente no le pica la serpiente dos veces desde el mismo agujero”. Asimismo, debemos entender que la construcción de los estados y conservarlos es una responsabilidad nuestra, cada uno en su campo, afirmando que la construcción no será completa sin enfrentarse a los destructivos. En este contexto dice el poeta:

¿Cuándo será completa la construcción,

 si uno construye y otro destruye?

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Ayuda a tu hermano siendo opresor u oprimido». Pero un hombre dijo al respecto: ¡Mensajero de Allah!, le ayudaré si está oprimido, pero si es el opresor, ¿cómo le voy a ayudar? Él le respondió: ‘Le impides que lo sea y así le estás ayudando’”. Cada uno de nosotros, en el marco de su responsabilidad, tiene que enfrentarse a los que salen fuera de la fila nacional o dañan los intereses de la patria. Así, el padre impide a su hijo, el hermano impide a su hermano, el amigo a su amigo, que no seamos negativos o no nos damos cuenta de lo que ocurre en nuestro alrededor. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “No seáis sin carácter, diciendo: si la gente actúa bien nosotros actuaremos bien y si la gente actúa injustamente también lo haremos, sino acostumbraos a actuar bien y alejarse de la injusticia”. Y dice también: “El ejemplo del que respeta los límites de Al-lah y el de quien los sobrepasa es el de cierta gente que se distribuye en un barco echándolo a suertes. A unos les toca arriba y a otros abajo. El grupo de abajo, al tener que subir para coger agua, molestaría siempre a los otros. Así que decidió abrir un agujero abajo. Con lo cual, se aliviaría el problema anterior. Sin embargo, perecerían todos ahogados si no lo impidieran los otros. O sea que, al evitar un mal menor, ocasionarían otro peor aún. Sin embargo, si hubieran cooperado, se hubieran salvado todos”.

 No es bastante que el hombre sea devoto sino, depende de la jurisprudencia de la época, debe ser reformador. Dice  Al-lah, alabado sea:

{لَا خَيْرَ فِي كَثِيرٍ مِنْ نَجْوَاهُمْ إِلَّا مَنْ أَمَرَ بِصَدَقَةٍ أَوْ مَعْرُوفٍ أَوْ إِصْلَاحٍ بَيْنَ النَّاسِ وَمَنْ يَفْعَلْ ذَلِكَ ابْتِغَاءَ مَرْضَاتِ اللَّهِ فَسَوْفَ نُؤْتِيهِ أَجْرًا عَظِيمًا}،

“En la mayoría de las conversaciones secretas no hay ningún bien, excepto las que sean para coordinar una ayuda social, hacer una buena acción o reconciliar entre las personas. A quien lo haga anhelando complacer a Al-lah, lo agraciaré con una grandiosa recompensa”, {وَمَا كَانَ رَبُّكَ لِيُهْلِكَ الْقُرَى بِظُلْمٍ وَأَهْلُهَا مُصْلِحُونَ}  “Tu Señor jamás destruiría un pueblo injustamente, cuando sus habitantes ordenan hacer el bien”. La reforma es el camino de los profetas y mensajeros, con la cual se consigue la construcción de los estados y se conserva su unidad, fuerza y coherencia, para que la humanidad viva en paz y amor, sin discordia, diferencia, violencia, terrorismo ni corrupción en la tierra a través del asesinato y la descomposición.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Otro elemento de la construcción del Estado es la construcción social. El Islam se interesa por la fuerza de los lazos y las relaciones sociales entre los individuos de la sociedad, la colaboración y cooperación entre los individuos de la misma sociedad y confirma la prohibición de dañar a los demás, partiendo del dicho del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ninguno de vosotros será un verdadero creyente hasta que desee para su hermano lo que desea para sí mismo”. “Por Al-lah, que él no cree, por Al-lah que él no cree, por Al-lah que él no cree.
Se le cuestionó: ¿Quién no cree? Y contestó: Aquel cuyo vecino no está a salvo de sus perjuicios”, y dijo: “No creó en mí aquel que duerme comiendo mientras que su vecino está hambriento y él lo sabe”.

Uno de los aspectos de la construcción social es la coherencia familiar, que conserva la existencia de la familia, que trata del primer adobe de la sociedad. Es la que asume el papel de proteger a los niños, cuidarlos y criar sus cuerpos y mentes. Bajo la sombra de la familia se encuentran los sentimientos de amor, misericordia y solidaridad. En el seno de la familia coherente crecen las buenas éticas y las nobles peculiaridades, se difunde el amor. Pero no debemos limitarnos a esto, pues la familia asume una responsabilidad respecto a sus hijos. En este sentido dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ya es suficiente mal el de aquel que no cumple con su obligación de mantener a su familia”.

Y ¿Qué mal es más grave que dejar a tus queridos hijos objeto de las ideas extraviadas o de los grupos extraviados? Lo haces sin hacer tu deber hacia ellos, formando su conciencia por los peligros y retos que nos rodean y recordándoles siempre su deber hacia su patria, porque el amor a la patria se hereda.

De los elementos de la construcción del Estado también la exaltación de los valores morales y los comportamientos. Las naciones y civilizaciones que no se basan en los valores y moralidades son naciones débiles y civilizaciones más débiles. Y más aún, llevan los motivos de su destrucción dentro de su construcción y levantamiento. Con las éticas se eleva el musulmán en los escalones de la fe, y se sobre cargan sus balanzas en el Día Final. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Lo más pesado en la balanza del ser humano en el Día del Juicio Final serán los buenos modales, y ciertamente Al-lah detesta lo obsceno e inmoral”. El Mensajero de Al-lah fue interrogado acerca de aquello que sería la causa de admisión de la mayoría de gente del Paraíso, y respondió: “Temer a Al-lah y una buena actitud”. Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que la ética es el indicador de la perfección o la reducción de la fe diciendo: “Los creyentes cuyo fe es más completo son aquéllos que tienen el mejor carácter”.

La ética protege al hombre de los vicios y de las palabras destructivas y malvadas. Al-lah, alabado sea, dice al respecto: {وَمَثَلُ كَلِمَةٍ خَبِيثَةٍ كَشَجَرَةٍ خَبِيثَةٍ اجْتُثَّتْ مِنْ فَوْقِ الْأَرْضِ مَا لَهَا مِنْ قَرَارٍ }  “En cambio, una palabra maligna es como un árbol dañino que ha sido arrancado de la tierra y no tiene dónde afirmarse”.

¡Oh nuestro Señor, guíanos a la mejor ética y al mejor dicho;  concédenos la paz y seguridad y proteja Egipto, su pueblo y todos los países del mundo!