Este es el Islam

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

{وَمَنْ أَحْسَنُ دِينًا مِمَّنْ أَسْلَمَ وَجْهَهُ لِلَّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ وَاتَّبَعَ مِلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَاتَّخَذَ اللَّهُ إِبْرَاهِيمَ خَلِيلًا}

“¿Quién practica una religión mejor que aquel que entrega su voluntad a Al-lah, hace el bien y sigue la creencia monoteísta de Abraham? Al-lah tomó a Abraham como uno de Sus siervos más amados”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El verdadero Islam es rendición, obediencia, sumisión ante Al-lah, Alabado sea, amor, seguimiento del ejemplo del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, buenos modales, compunción, humildad, bondad, jovialidad a la hora de tratar a toda la gente, piedad, misericordia, belleza que se refleja en todo el universo, construcción y civilización. El Islam es un método de vida, cuyos adeptos lo viven en sus movimientos, estado de descanso  y todos sus hechos.

El Islam es una religión que llama a la rectitud, reforma y construcción de la vida por la religión, y no destruirla en nombre de la religión. Es una religión que llama a la misericordia, seguridad y paz para todo el mundo. Al-lah, Alabado sea, dijo: “No te he enviado sino como misericordia para todos los seres”.

Aquel que contempla los pilares del Islam, mencionados en el hadiz de Gabriel, la paz sea con él, cuando preguntó al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo:

¡Oh, Muhammad! Infórmame acerca del Islam. Entonces el Mensajero de Allah le dijo: «El Islam consiste en que atestigües que nada ni nadie tiene derecho de ser adorado excepto Al-lah y que Muhammad es el Mensajero de Al-lah, que hagas la oración prescripta, pagues el zakah, ayunes el mes de Ramadán y peregrines a la Casa Sagrada [La Meca] si cuentas con los medios para hacerlo», quien contempla este hadiz comprende que los pilares del Islam contribuye a la construcción de una recta personalidad. Cuando el hombre cree que Al-lah es único sin socio, y que Mohammed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es Su siervo y Mensajero, intentará realizar este testimonio como aspecto de obediencia y miedo de Al-lah, Alabado sea, Cumple con sus órdenes, evita  sus prohibiciones y respeta sus límites. Así, no ahorra esfuerzo en hacer lo que se le fue encargado, no pide lo que no es suyo, esforzándose en seguir al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y tratar a la gente como lo hacía el profeta, con piedad, misericordia, modestia y facilidad.

La oración es el pilar más grande del Islam, cuyos frutos serán para el siervo, que le prohíbe hacer el mal y ser recto siguiendo el camino de Al-lah. Así, el musulmán vive en seguridad y paz consigo mismo y con toda la sociedad. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{اتْلُ مَا أُوحِيَ إِلَيْكَ مِنَ الْكِتَابِ وَأَقِمِ الصَّلَاةَ إِنَّ الصَّلَاةَ تَنْهَى عَنِ الْفَحْشَاءِ وَالْمُنكَرِ وَلَذِكْرُ اللَّهِ أَكْبَرُ وَاللَّهُ يَعْلَمُ مَا تَصْنَعُونَ}

“Recita lo que se te ha revelado del Libro y cumple con la oración, porque la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Tener presente a Al-lah [en el corazón durante la oración] es lo más importante. Al-lah sabe lo que hacen”.

Pagar el zakat también tiene  aspectos doctrinales y humanos. Es un acto que enseña al ser humano dejar de dependerse a los objetivos materiales, para comprender que el dinero es un medio y no un fin. Es, además, una puerta de cooperación, misericordia y sentimiento positivo por los demás. La sociedad musulmana no conoce el egoísmo ni el negativismo. Es la religión de donación, sacrificio, preferencia y no el egoísmo o la tacañería. El creyente debe ser tolerante y generoso. Dijo Al-lah, Alabado sea, elogiando a los al-Ansar que Al-lah esté complacido con ellos:

{وَالَّذِينَ تَبَوَّءُوا الدَّارَ وَالْإِيمَانَ مِنْ قَبْلِهِمْ يُحِبُّونَ مَنْ هَاجَرَ إِلَيْهِمْ وَلَا يَجِدُونَ فِي صُدُورِهِمْ حَاجَةً مِمَّا أُوتُوا وَيُؤْثِرُونَ عَلَى أَنْفُسِهِمْ وَلَوْ كَانَ بِهِمْ خَصَاصَةٌ وَمَنْ يُوقَ شُحَّ نَفْسِهِ فَأُولَئِكَ هُمُ الْمُفْلِحُونَ}.

 “Quienes estaban establecidos y aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron, no sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado y los prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los triunfadores”.

El ayuno también apresa los modales del musulmán con la continuación de observar a  Al-lah, Alabado sea, le entrena a la paciencia, resistencia, elevación espiritual, alejarse de lo que le enfada a Al-lah, Alabado sea. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Y el ayuno es una prevención (protección), así pues si uno de vosotros está ayunando que no vaya a donde su mujer para tener relaciones íntimas, que no grite, y si alguien le insulta o le pega que diga:» Estoy ayunando”, y dijo también: “Quien no cese se hablar falsedades y actuar de acuerdo a ellas, Al-lah no necesita que deje su comida ni su bebida”.

La peregrinación es un compromiso conductista y moral tanto antes como después o durante la peregrinación. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{الْحَجُّ أَشْهُرٌ مَّعْلُومَاتٌ فَمَن فَرَضَ فِيهِنَّ الْحَجَّ فَلَا رَفَثَ وَلَا فُسُوقَ وَلَا جِدَالَ فِي الْحَجِّ وَمَا تَفْعَلُوا مِنْ خَيْرٍ يَعْلَمْهُ اللَّهُ وَتَزَوَّدُوا فَإِنَّ خَيْرَ الزَّادِ التَّقْوَى وَاتَّقُونِ يَا أُولِي الْأَلْبَابِ}.

“La peregrinación se realiza en unos meses específicos, y quien se consagrara para hacerla, deberá abstenerse [durante ella] de las relaciones maritales, los pecados y las discusiones. Todo lo que hagan de bien Al-lah lo sabe. Tomen provisiones para el viaje, pero [sepan que] la mejor provisión es la piedad. ¡Oh, dotados de buen discernimiento! Cumplan correctamente Conmigo”.

Relató Abu Huraira que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien hiciera la peregrinación y se abstuviera de toda relación conyugal, ni dijera obscenidad alguna, es como si regresara al día en que su madre le dio a luz (sin pecados)”. Así, todos los pilares del Islam tienen su influencia que ofrecen a la sociedad el bien, la seguridad y la paz.

Quien escudriña nuestra recta religión comprende que es la religión de los buenos modales, cuyo mensaje llegó para completar estos modales. En este sentido, dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “No he sido enviado sino para enseñar los buenos modales”, pues el verdadero Islam y sus propósitos existe donde existe la veracidad, fidelidad, responsabilidad, piedad, lazos de parentesco, generosidad, socorro, sagacidad, virilidad, no causar daño a la gente, ayudar a quien está muy necesitado y compasión con los animales.

Es indudable que la comprensión de la comprensión de la esencia del Islam, el buen conocimiento de los secretos de su mensaje tolerante y de sus nobles propósitos y objetivos y aplicar todo esto a la luz de las novedades y requisitos de la época es una necesidad urgente para enfrentarse a los retos contemporáneos,  reprimir a los grupos terroristas y extremistas, encerrar al pensamiento extraviado, romper los círculos de petrificación, congelación, oscuridad, mal entendimiento, estrechez de horizonte y salir de esta estrechez a un mundo más amplio, fácil, maduro, prudente, vidente y perspicaz. Así podrá realizar los intereses de los países y la gente, difundir los valores humanos sublimes que consiguen la seguridad, paz, estabilidad y felicidad de la humanidad entera.

Es un deber muy importante de cada musulmán es mostrar para toda la gente los aspectos de gloria en el Islam, para que todo el mundo comprenda que el Islam es la religión de paz, llamar a abrazarlo y estimarlo. La Paz es uno de los nombres más bellos de Al-lah, Alabado sea. En este contexto dijo Al-lah, Alabado sea: {هُوَ اللَّهُ الَّذِي لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ الْمَلِكُ الْقُدُّوسُ السَّلَامُ}  “Él es Al-lah, no hay otra divinidad salvo Él, el Soberano Supremo, el Santísimo, el Salvador”. La paz también es el saludo. Dijo Al-lah, Alabado sea: {وَلَا تَقُولُوا لِمَنْ أَلْقَى إِلَيْكُمُ السَّلَامَ لَسْتَ مُؤْمِنًا} “Y  no digan a quien los saluda con la paz [expresando su Islam]: “¡Tú no eres creyente!”. El saludo de la gente del paraíso también será la paz. Dijo Al-lah, Alabado sea:

{وَالْمَلَائِكَةُ يَدْخُلُونَ عَلَيْهِم مِّن كُلِّ بَابٍ سَلَامٌ عَلَيْكُم بِمَا صَبَرْتُمْ  فَنِعْمَ عُقْبَى الدَّارِ}

“Luego, los ángeles ingresarán ante ellos por todas las puertas, y les dirán: ¡La paz sea sobre ustedes! Porque fueron perseverantes [en la adoración]. ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna!”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, suplicaba diciendo: “¡Oh Alah! Tu eres la paz y de Ti proviene la paz, Bendito eres, Poseedor de la Majestuosidad y Generosidad”.

El Islam es una religión que conserva la dignidad del hombre, prohibiendo todo tipo de calumnia, envidia, odio, desprecio o daño en cualquier forma, con dicho o hecho e incluso una señal o gesto. Al-lah, Alabado sea,  dice:

{يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا يَسْخَرْ قَوْمٌ مِّن قَوْمٍ عَسَى أَن يَكُونُوا خَيْرًا مِّنْهُمْ وَلَا نِسَاءٌ مِّن نِّسَاءٍ عَسَى أَن يَكُنَّ خَيْرًا مِّنْهُنَّ وَلَا تَلْمِزُوا أَنفُسَكُمْ وَلَا تَنَابَزُوا بِالْأَلْقَابِ بِئْسَ الِاسْمُ الْفُسُوقُ بَعْدَ الْإِيمَانِ وَمَن لَّمْ يَتُبْ فَأُولَئكَ هُمُ الظَّالِمُونَ}

“¡Oh, creyentes! No se burlen unos de otros, porque pudiera ser que los que son blancos de las burlas sean mejores que los que se están burlando. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, porque es posible que las que son el blanco de las burlas sean mejores que las que se burlan. No difamen ni pongan apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto luego de haber sido agraciado con la fe! Quienes no se arrepienta esos son los injustos”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Quien señala un hierro a su hermano los ángeles le maldicen hasta que lo dejara, aunque sea su hermano de padre y madre”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió pegar o marcar la cara. Cuando el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vio un animal marcado en su cara dijo “Maldito sea aquel que lo marcó”.

Por otra parte “Un hombre le dijo al Mensajero de Al-lah: “Oh, Mensajero de Al-lah, fulana de tal… (y contó acerca de ella lo mucho que rezaba, ayunaba y daba en caridad) pero perturba a sus vecinos con su lengua (maledicencia)”. Él dijo: “Ella estará en el Infierno”. Y dijo también: “Quien crea en Al-lah y en el día final, que hable el bien o que se calle. Y quien crea en Al-lah y en el día final, que sea generoso con su vecino. Y quien crea en Al-lah y en el día final, que sea generoso con su huésped”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estableció las instrucciones tolerantes del Islam, sus buenos modales y sus nobles virtudes en los corazones de sus compañeros, hasta que se convirtieron en un método de vida con que viven y conviven con toda la gente.

Este es Ya‘far ibn Abi Talib quien habló con An-Nayashi diciéndole:

‘‘¡Oh rey!  Éramos gente de Yahiliah, adorábamos a los ídolos, comíamos carne de carroña, practicábamos obscenidades, rompíamos los lazos familiares, éramos malos vecinos, el poderoso de entre nosotros devoraba al débil. Así estábamos hasta que Al-lah nos Mandó un Mensajero de entre nosotros mismos. Conocemos a su familia, su sinceridad, su fidelidad y su virtud. Nos llamó a adorar a Al-lah, el Único, y a dejar las piedras y los ídolos que adoraban nuestros padres, nos ordenó ser sinceros al hablar, tener lealtad, mantener los lazos de parentesco, tratar bien a los vecinos y abstenernos de lo ilícito y del matar. Además, nos prohibió la obscenidad, el perjurio, la malversación del patrimonio de los huérfanos y la difamación de las mujeres decentes. Luego, nos ordenó adorar a Al-lah, el Único y no asociarle, rezar, dar Az-Zakah y ayunar.

El verdadero musulmán no miente, engaña ni traiciona. El verdadero musulmán es aquél del que la gente está a salvo de su lengua y de su mano; y el verdadero creyente es aquel en que la gente confía respecto a sus sangres, honores, propiedades y almas. El verdadero musulmán es quien muestra los modales del Islam, de modo que a la gente reciben solamente el bien y la probidad por su parte. Si queremos poner una definición verdadera del verdadero musulmán no podremos encontrar otra expresión que la del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Es aquél del que la gente está a salvo de su lengua y de su mano”. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¿Quieren que les cuente acerca del creyente? Es aquel en que la gente confía respecto a sus propiedades y almas; El musulmán es aquél del que la gente está a salvo de su lengua y de su mano, el muyahid es aquel que se esfuerza para realizar la obediencia de Al-lah Y el emigrante es el que emigra de los pecados”.

El mensaje del Islam es el mensaje de la humanidad, sabiduría, tolerancia, misericordia, amplitud, flexibilidad; un mensaje que une y no diferencia; el Islam es justicia, misericordia, tolerancia, facilidad y humanidad. Lo que ayuda a realizar estos nobles sentidos es puro principio del Islam y lo que se enfrenta a ellos se enfrenta al Islam y a sus propósitos.

   ¡O Nuestro Señor, guíanos a los mejores modales y aléjanos a los peores! Proteja Egipto, a su pueblo, ejército y policía! ¡Oh Misericordioso!