Imágenes brillantes de la vida de los compañeros del Profeta (que Al-lah esté complacido con ellos)

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

{وَالسَّابِقُونَ الْأَوَّلُونَ مِنَ الْمُهَاجِرِينَ وَالْأَنصَارِ وَالَّذِينَ اتَّبَعُوهُم بِإِحْسَانٍ رَّضِيَ اللَّهُ عَنْهُمْ وَرَضُوا عَنْهُ وَأَعَدَّ لَهُمْ جَنَّاتٍ تَجْرِي تَحْتَهَا الْأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا أَبَدًا ذَلِكَ الْفَوْزُ الْعَظِيمُ}

“Al-lah se complace con los primeros que aceptaron el Islam y emigraron [a Medina], se complace con aquellos que los socorrieron, y con todos los que sigan su ejemplo [en la fe y las buenas obras], y todos ellos se complacen con Al-lah. Él les ha reservado jardines por donde corren ríos, donde morarán por toda la eternidad. Ese es el triunfo grandioso”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Al-lah, Alabado sea, seleccionó a sus profetas y mensajeros, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con ellos, de Su creación. Dijo Al-lah, Alabado sea: {اللَّهُ يَصْطَفِي مِنَ الْمَلَائِكَةِ رُسُلًا وَمِنَ النَّاسِ إِنَّ اللَّهَ سَمِيعٌ بَصِيرٌ}  “Al-lah selecciona a algunos ángeles como Mensajeros y selecciona algunas personas como Mensajeros. Al-lah todo lo oye, todo lo ve”. Además, Al-lah, Alabado sea, seleccionó a aquellos que ayudan a Sus mensajeros para hacer llegar el mensaje de su Señor. Al-lah, Enaltecido sea, seleccionó para su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a unos hombres puros y compañeros bondadosos, que creyeron en él, lo secundaron, defiendieron y siguieron la luz que le había revelada. Dijo Abdul-lah Ibn Masoud, que Al-lah esté complacido con él: “Al-lah, Alabado sea, observó los corazones de Sus siervos y seleccionó a Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le envió con Su mensaje y lo escogió por Su ciencia; luego observó los corazones de la gente después del Profeta y le seleccionó a sus compañeros considerándoles como partidarios de Su religión y ministros de su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; por lo tanto, lo que a los musulmanes les parece bien, es bien para Al-lah, Alabado sea, y lo que les parece mal, es mal para Al-lah, Alabado sea.

Los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, tenían la más sincera fe entre la gente, eran los más sabios, del más riguroso entendimiento, y de la mejor obra. Llevaron la bandera de la religión a todas las partes del mundo con sabiduría y bellas palabras, hicieron llegar el mensaje de su Señor de la mejor manera, y merecieron ser la selección de  Al-lah, Alabado sea,  para Su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Ibn ‘Abbas, que Al-lah esté complacido con él, dijo, respecto a la aleya de {قُلِ الْحَمْدُ لِلَّهِ وَسَلامٌ عَلَى عِبَادِهِ الَّذِينَ اصْطَفَى}  “Di: gracias a Al-lah, y la paz sea con aquellos que seleccionó”, que son los compañeros de Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a quienes Al-lah, Alabado sea, seleccionó para su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; son aquellos que obtuvieron el método del Islam de su puro fuente, y no se extraviaron de su recto camino.

La vida de los compañeros tenía muchas imágenes brillantes que encarnaron la aplicación práctica del Islam verdadero. De estas imágenes se encuentra la misericordia. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, plantó en sus compañeros el carácter de la misericordia. Por ejemplo, cuando ‘Umar Ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él, un día besaba a uno de sus hijos, le vio ‘Uyaynah Ibn Hisn y dijo: ¿Lo besas siendo tú el emir de los creyentes?, si yo fuera el emir de los creyentes nunca besaría a ninguno de mis hijos. Dijo Umar Ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él: “¿y qué puedo hacer si Al-lah hubiera quitado la misericordia de tu corazón? Al-lah no compadece sino a los misericordiosos”.  En esta situación, ‘Umar, que Al-lah esté complacido con él, siguió al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en su situación cuando besó a Alhasan, hijo de Ali, que Al-lah esté complacido con los dos, estando con él Al Aqrau Ibn Habis. Y dijo Al Aqrau: Pues yo tengo diez hijos y no he besado a ninguno de ellos. Entonces lo miró el Mensajero de Al-lah y le dijo: ¡Quien no tiene compasión no es compadecido!».

También los compañeros del Profeta, que Al-lah esté complacido con ellos, fueron ejemplos del perdón y la tolerancia. Una de las imágenes más brillantes es la actitud de Abu Bakr As-seddiq, que Al-lah esté complacido con él, que ayudaba económicamente a Mistah bin Azáza por su parentesco con él, dijo: ‘¡Por Al-lah! No ayudaré más a Mistah después de lo que dijo de Áisha en el incdente de Ifk; Entonces Al-lah reveló: Quienes de vosotros gocen del favor (de Al-lah) y de una vida acomodada, que no juren que no darán más a los parientes, a los pobres y a los que han emigrado por Al-lah. Que perdonen y se muestren indulgentes ¿Es que no queréis que Al-lah os perdone? Entonces Abu Bakr dijo: ‘¡Claro que sí! ¡Por Al-lah! Yo quiero que Al-lah me perdone’ y restituyó a Mistah lo que solía darle’.

De estas imágenes también la alta magnanimidad y la competición en los hechos de piedad. Puesto que los compañeros aprendieron del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, tener alta magnanimidad, estar en competición para hacer el bien y estar siempre al frente. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Entonces cuando le pidas a Al-lah, pídele al-Firdaws, pues está en el medio del Paraíso y es el sitio más alto del Paraíso, y por encima de él está el Trono del Más Misericordioso, y allí nacen los ríos del Paraíso”. Esto es lo que hizo a los compañeros aspirar a la gloria. ‘Umar Ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él: “Un día, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos ordenó dar limosna; y yo tenía dinero, dije: hoy podré superar a Abu Bakr, traje la mitad de mis dineros, dijo el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¿Qué dejaste para tus familiares? Dije: la misma cantidad que traje; luego vino Abu Bakr, que Al-lah esté complacido con él, llevando todo lo que tenía,  dijo el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¿Qué dejaste para tus familiares? Dijo: Les dejé a Al-lah y a Su Mensajero”.

Dijo Kaab Al Aslami: «Dormía con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y de paz, y le solía traer el agua para la ablución y lo que necesitaba. Pues, me dijo: ‘¡Pídeme algo!’ Y yo le dije: ‘Pide a Al-lah que esté yo en tu compañía en el Jardín.’ Y dijo: ‘¿Pídeme otra cosa que no sea esa?’

Dije: ‘¡Nada más!’ Dijo: ‘Ayúdame pues, en mis peticiones, orando tú con frecuencia”.

La preferencia y la castidad: los Al-Ansar (quienes recibieron al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en Medina y lo ayudaron) fueron un gran ejemplo de preferencia.

Abu Huraira, que Al-lah Esté complacido con él, narró: “Una persona vino hasta el Mensajero de Al-lah y le dijo: ‘Estoy sumamente cansado y necesitado.’ Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mandó preguntarle a una de sus esposas si tenía comida; sin embargo, ella respondió: ‘Por Aquel Que te Envió con la verdad, no tengo nada que ofrecer más que agua.’ Entonces el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mandó preguntar lo mismo a otra de sus esposas; y recibió la misma respuesta. Esto se repitió hasta que todas las esposas habían respondido lo mismo: ‘Por Aquel Que te Envió con la verdad, no tengo nada que ofrecer más que agua.’ En vista de eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, exclamó: ‘Al-lah se Apiadará de quien convide a este huésped esta noche.’ Entonces un hombre de Al Ansar se puso de pie y dijo: ‘Oh Mensajero de Al-lah, yo lo recibiré.’ Después, llevó al hombre a su casa y le preguntó a su esposa: ‘¿Tenemos que darle a este invitado?’, a lo que ella dijo: ‘No, excepto la comida de nuestros hijos.’ Él replicó: ‘Distráelos como puedas, y cuando el huésped entre apaga la luz y finge ante él que estamos comiendo.’ Así, se sentaron y le dieron de comer al huésped. Al llegar la mañana, el anfitrión se dirigió al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, quien le dijo: ‘Al-lah Vio complacido lo que ambos hicieron por vuestro huésped anoche’”.

En una situación impresionante que junta la preferencia de los Al-Ansar y la castidad de los emigrantes, Saad Ibn Al-Rabie, que Al-lah esté complacido con él, expuso a Abdul-Rahman Ibn Auf, que Al-lah esté complacido con él, que le comparte la mitad de sus dineros; a lo que Abdul-Rahman Ibn Auf respondió con toda castidad, pidiéndole que le enseñara el lugar del mercado; y empezó a comerciar esforzándose hasta que se convirtió en uno de los hombre más ricos de la Medina.

De las imágenes brillantes también la recuperación del juicio. Los compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, fueron empeñados en la verdad, y no se engreían a recobrar su juicio.

De Abu Masúd Al-Ansari que dijo: “Estaba golpeando a un esclavo con un látigo, y oí una voz detrás de mí diciendo “¡Escucha, Abu Mas’ud!”. Me di cuenta que era el Mensajero de Allah, y él me estaba diciendo “Escucha Abu Masúd!”. Solté entonces el látigo (según otro reporte: “el látigo cayó de mi mano por respeto a él”). Él me dijo: “Escucha Abu Masúd, Al-lah tiene más poder sobre ti del que tú tienes sobre este esclavo”.

Cumplir las promesas: El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, plantó en las almas de sus compañeros el valor de cumplir las promesas y los incitó a mantener esta virtud. Muaweya Ibn Abu Sufian, que Al-lah esté complacido con él, estipuló un acuerdo con los romanos; pero pensó salir cerca de las fronteras romanas para atacarlos directamente después de la terminación del periodo del acuerdo, le alcanzó uno de los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo: Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar (Al-lah es Grande), fidelidad y no traición, entonces, descubrieron que era ‘Amr Ibn ‘Abasa que Al-lah esté complacido con él. Muaweya envió un hombre para  preguntar a ‘Amr del propósito de su venida, respondió ‘Amr: Oí al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: “Quien estipula un acuerdo con un pueblo que no haga nada hasta que termine su tiempo, o que les informe claramente”, entonces, Muaweya, que Al-lah esté complacido con él, regresó.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Los compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, fueron un buen ejemplo en la construcción de la vida con la religión. Cada uno de ellos hacía un trabajo que lo perfeccionaba como conviene ser. Destacó entre ellos comerciantes, líderes y sabios, etc. dijo el Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “El más piadoso de mi nación es Abu Bakr, el más fuerte en cumplir con la orden de Al-lah es ‘Umar, el más tímido es Osman, el más juicioso es Ali Ibn Abu Taleb; el secretario de mi nación es Abu ‘Ubaida Ibn al-Yarrah; el más sabio de mi nación respecto a lo lícito y lo ilícito es Mu’adh; el mejor lector es Ubaí y el mejor practicante de las obligaciones es Zaid”.

Las obras de los compañeros del Profeta, que Al-lah esté complacido con ellos, tenían sus buenos frutos; y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, los animaba y recordaba a cada uno de ellos de la obra que perfeccionaba, como signo de homenaje a él y a sus obra. En el día de la Batalla de Tabuk, Osman Ibn Affan, que Al-lah esté complacido con él, trajo al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mil dinares y los puso en el regazo del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Nada dañará a Osman después de esta obra, pues haga lo que haga”, quiere decir: estará salvo del castigo de Al-lah, Alabado sea.

De estas imágenes también la búsqueda de lo lícito y la observación de Al-lah, Alabado sea,  en todos los asuntos de la vida. Yarír ibn Abd-Allah al-Bayali le encomendó a su esclavo liberto que comprara un caballo para él. Entonces le compró un caballo por trescientos dirhams, y le llevó el caballo a su dueño y el dueño fue hacia él para poder pagarle el dinero. Yarír le dijo al dueño del caballo: “Tu caballo vale más que trescientos dirhams. ؟No lo vendería por cuatrocientos dirhams?” Él dijo, “Sí, O Abu ‘Abd- Allah.” Él dijo, “Tu caballo vale más que cuatrocientos dirhams. ؟Lo vendería por quinientos dirhams? Continuó aumentando de a cien cada vez, y el dueño asentía y Yarír decía, “Tu caballo vale más que eso,” hasta que llegó a los ochocientos, precio por el cual lo compró. Y dijo sobre eso: “Di mi juramento de lealtad (bay’ah) al Mensajero de Al-lah que seré sincero y aconsejaré a todos los Musulmanes”.

Cada uno de ellos sabía su deber y lo hacía como debe ser, y no se apropia de lo que no es derecho suyo. En este sentido, cuando Abu Bakr Al Seddiq, que Al-lah esté complacido con él, nombró a Umar Ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él, juez, Umar duró un año completo sin que nadie comparezca ante él. Entonces, Umar pidió a Abu Bakr que acepte su dimisión, Abu Bakr le preguntó ¿pides dimitirte por causa de la dificultad del cargo? Respondió Umar: No, Califa del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pero no puedo hacer nada con un pueblo creyente, cada uno sabe sus derechos y deberes, se aman cada uno al otro como si estuviera amando a sí mismo; si uno de ellos está ausente lo buscan, si cae enfermo lo visitan, si necesita algo lo ayudan, si le ocurre una desgracia le consuelan, su religión está basada en el consejo y su ética es ordenar el bien y prohibir hacer el mal, entonces ¿para qué disputan?, ¿para qué disputan?

Nos hace falta volver a los modales de estos buenos ejemplos de los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, seguir su carácter y mostrar la verdadera imagen del Islam, la religión de misericordia, tolerancia, humanidad y paz para toda la gente.

    ¡O Nuestro Señor, proteja nuestro país, nuestra nación, nuestro pueblo, ejército y policía, haga Egipto una tierra de paz, seguridad y bienestar, y todos los países del mundo!