Protección de los asuntos públicos y del interés público

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán:

{وَتَعَاوَنُوا عَلَى الْبِرِّ وَالتَّقْوَى وَلَا تَعَاوَنُوا عَلَى الْإِثْمِ وَالْعُدْوَانِ وَاتَّقُوا اللَّهَ إِنَّ اللَّهَ شَدِيدُ الْعِقَابِ}

“Sino que cooperen con ellos a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad. Y tengan temor de Al-lah; Al-lah es severo en el castigo”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam ha construido un estado real, estableció sus reglas y ofreciéndolo sus constituyentes, e instó a preservarlos, defenderlos e hizo que la protección de su interés público, y la preocupación por él sea una responsabilidad común entre todos sus miembros.Cuanto mayor sea la conciencia entre los miembros de la sociedad sobre el valor y la seriedad de los asuntos públicos, mayor será la cooperación, la solidaridad y la cohesión para preservarlo. Así se realiza el poder de una estructura y el sentimiento del único cuerpo, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos incitó a conservarla cuando dijo: “El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus dedos)” Y dijo también: “El ejemplo de los creyentes en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio”.

Sin lugar a dudas, uno de los elementos más importantes para preservar los asuntos públicos es ofrecer el amplio interés público que beneficia a todas las personas sobre los intereses privados estrechos que benefician solo a los propietarios, a fin de salvar el alma humana de los males del egoísmo. El interés público abarca todo lo que daría vida a toda la sociedad, tanto de las cosas materiales como las morales, que traen el bien y el beneficio a las personas, y le protege del mal, y logran la protección de la nación, la estabilidad y la integridad territorial. No cabe duda de que lograr el bien de la nación y el conjunto de la sociedad es lo que se requiere por la jurisprudencia de prioridades.

El Sagrado Corán afirmó que preservar el interés público y anteponerlo a los intereses privados es el método de todos los profetas y mensajeros. Al-lah, Alabado sea, no envió un profeta o un mensajero, excepto para deleitar a su pueblo y lograr el bien para ellos, sin ninguna compensación financiera o beneficio mundano. Dijo Al-lah, Alabado sea, en boca del profeta Noé, la paz sea con él: “¡Oh, pueblo mío! No les pido retribución alguna a cambio [de transmitirles el Mensaje], pues Al-lah será Quien me recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [pobres como me piden], porque ellos se encontrarán con su Señor [Quien los recompensará por su fe]; y veo que son ustedes un pueblo que se comporta como los ignorantes”, y en boca del profeta Hud, la paz sea con él: “¡Oh, pueblo mío! No les pido remuneración alguna a cambio [de trasmitirles el Mensaje], solo anhelo la recompensa de Quien me ha creado. ¿Es que no reflexionan?” y en boca del profeta Shuaib: “Dijo: “¡Oh, pueblo mío! Me baso en una prueba evidente de mi Señor, Él me ha proveído un sustento generoso. No iba a prohibir lo que considero lícito para mí mismo. Solo pretendo su bienestar en la medida que pueda, pero mi éxito depende de A-lah; a Él me encomiendo y ante Él me arrepiento”.

La ley religiosa se ajusta a la mente y es acorde con ella, y exhortó a hacer cosas que lograran el interés público de todos los ciudadanos del país, que incluyen: Satisfacer las necesidades necesarias de la sociedad y tener en cuenta la jurisprudencia de la realidad. Si la sociedad necesita construir hospitales y equiparlos para tratar y cuidar a los pobres, Por lo tanto, esto será una prioridad. Si es necesario que la comunidad construya escuelas, institutos, mantenerlos, procesarlos, gastar en estudiantes de ciencias y atenderlos, la prioridad será para esto. Si la necesidad es urgente de facilitar el matrimonio de los insolventes, y el pago de la deuda de los deudores, la prioridad será para esto. Puesto que la satisfacción de las necesidades de la gente y cumplir con los requisitos de su vida  son los deberes legítimos y nacionales. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “No creó en mí lo que duerme comiendo mientras que su vecino está hambriento y lo sabe (que su vecino tiene hambre)”.

También la preservación del dinero público: que es compartido por todos los ciudadanos,  y la santidad del dinero público es más que la santidad del dinero privado; por los muchos derechos relacionados con él y las múltiples personas que lo poseen. Dijo Al-lah, Alabado sea: “No es concebible que un Profeta pueda cometer fraude. Quien cometa fraude cargará con ello el Día de la Resurrección. Todos serán retribuidos según sus obras y no serán tratados injustamente”. El dinero público es propiedad de todas las personas, y no de cierto grupo de ellos, y los responsables de él son fieles en guardarlo, recolectarlo y gastarlo para su gente; no está permisible a ninguno atacarlo o tomar lo que no merece, porque su hecho será una especie de traición y fechoría.

El Islam también ordenó la preservación de los servicios públicos, como los lugares de culto, las escuelas, los hospitales, los jardines, etc., ya que pertenecen a todos y benefician a todos. El Islam advirtió también contra el abuso, el desperdicio o el malcriarlos de cualquier manera, dice Al-lah, Alabado sea: “y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia”; para que algunas personas no piensen que pueda explotar el dominio público de la manera que quiera, alegando que tiene un derecho en él, y esto es un malentendido, debemos mantener y proteger los servicios públicos porque no son de un individuo sin otro, ni de un grupo en un momento determinado, sino que es de todos nosotros y para las generaciones futuras.

Incluyen también: preservar el camino y tomar en cuenta su derecho. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Eviten sentarse en los caminos. Dijeron: ¡Mensajero de Al-lah! solo nos reunimos aquí para conversar. Dijo: Si insisten en hacerlo entonces denle al camino sus derechos. Dijeron: ¿Cuáles son sus derechos? Dijo: Recatar la mirada, no causar daño, responder el saludo, ordenar el bien y prohibir el mal”.  Y dijo también: “La fe presenta más de sesenta o más de setenta ramas (grados). La más elevada de ellas es la afirmación de que no hay dios excepto Al-lah (La ilaha il-la Al-lah), y la más baja es quitar algo dañino del camino y el pudor es una de las ramas de la fe”.

Incluyen también: la realización del servicio nacional, que es uno de los deberes más importantes que realiza el hombre hacia su religión y su patria, lo que demuestra su lealtad a su país y la sinceridad de su pertenencia a él y su amor por él. La patria y el honor no son menos importantes para el musulmán de su alma, religión, dinero o propiedad. Estos sentidos inculcan en la gente de la patria los significados de virilidad, magnanimidad y nobles valores aportados por nuestra verdadera religión islámica. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Dos ojos no los tocará el Infierno: el ojo que llora por el temor de Al-lah y el ojo que pasa la noche en vela vigilante por la causa de Al-lah”.

Es de interés público observar, en aras de los asuntos públicos, los tratados entre el Estado y otros Estados, organizaciones o instituciones externas: pues cualquier medida jurisprudencial, apostólica, intelectual o de defensa debe ser una medida institucional, Emitido por el tutor o su representante en estos asuntos. Quien hable en tales asuntos deberá tener en cuenta todas las circunstancias sociales, nacionales e internacionales relacionadas con el asunto del que está hablando, de modo que ciertas opiniones apresuradas y opiniones individuales en los asuntos públicos no se emitan de tal manera que choque la realidad, o en conflicto con las leyes, tratados y convenciones internacionales. Al-lah, Alabado sea,

Nos ha ordenado cumplir con los convenios. Dijo Al-lah, Alabado sea: “¡Oh, creyentes! Cumplan con sus compromisos”. Esta aleya en general incluye todos los contratos, convenios y obligaciones que el hombre pacta con otros. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Los musulmanes están limitados por sus condiciones”.

Este es el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo volver a Abu Basir, que Allah esté complacido con él, después del pacto de Al-Hudaybia, de acuerdo con el tratado que había entre él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  y Quraysh con la posibilidad de que este compañero sufra daños; lo hizo por una parte, para cumplir con del Pacto, y por otra parte,y para la sumisión del interés público.

Hablar de los asuntos públicos, sin conciencia ni comprensión, es un peligro que golpea la estructura del Estado; Al-lah, Alabado sea, nos ha ordenado remitir el asunto a los responsables. Dijo Al-lah, Alabado sea: “Cuando escuchan un rumor que pudiere atentar contra la seguridad y sembrar el temor, lo divulgan inmediatamente. Pero lo que debían hacer era remitirlo al Mensajero y a quienes tienen autoridad y conocimiento, que son quienes pueden investigar la información y comprender su magnitud, y sabrían qué hacer. Si no fuera por el favor y la misericordia de Al-lah para con ustedes, habrían seguido la voluntad del demonio, salvo algunos pocos”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El concepto de asuntos públicos se extiende más allá de los intereses limitados del individuo a las preocupaciones de las masas, y por esta razón, no es común de toda la gente; sino de especialistas, que comprenden el valor de las tareas que se les confían en materia de seguridad nacional, la vida de las personas, sus intereses, las propiedades de las naciones, su estatus regional e internacional, y sus asuntos políticos, sociales, de seguridad, científicos, etc.

Y los eruditas está de acuerdo de que las personas trabajadoras de diligencia y consideración, si se esfuerzan en el área de competencia y cometen un error tendrán una recompensa, y si se esfuerzan y acertaron tendrán dos recompensas.  El concepto de infracción requiere que quien se esfuerza de los no eruditos fuera de la especialización, y en el que no es consciente de ello, si se esfuerza y acierta llevará un pecado, y si no acierta tendrá dos pecados, uno por su error y otro por atreverse a la fetua y los hadices sin conocimientos. Es por el respeto que el Islam da a los eruditas y los especializados. Dijo Al-lah, Alabado sea: “¡Consulten a la gente de conocimiento lo que no sepan!”

Por lo tanto, está prohibido emetir fetuas sin conocimiento o apoyo legal. Dijo Al-lah, Alabado sea: “No hay nadie más injusto que aquél que inventa mentiras acerca de Al-lah sin fundamentos, para desviar a la gente. Al-lah no guía a los opresores”, “No profieran mentiras dejando que sus lenguas determinen [a su antojo] diciendo: “Esto es lícito y aquello es ilícito”, inventando mentiras acerca de Al-lah. Quienes inventen mentiras acerca de Al-lah no prosperarán jamás. Ellos tendrán un goce transitorio, pero luego [el Día del Juicio] recibirán un castigo doloroso”. Y dijo nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien emite una fetua sin conocimiento cargará de su pecado”. Los grandes compañeros y los siguientes  compañeros temían emitir fetuas, por saber su gravedad. Abu Bakr Assediq,  que Al-lah esté complacido con él, decía: ¿Bajo cuál cielo puedo quédame y sobre cuál tierra lo hago, si hablo sin conocimiento sobre el Libro de Al-lah? Y un día preguntaron a Alshuabí, que Al-lah esté complacido con él, sobre una cuestión. Dijo: no sé. Le dijeron sus compañeros: Tenemos vergüenza por ti, dijo: pero los ángeles no tuvieron vergüenza cuando dijeron: “No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has concedido”.

La protección de los asuntos públicos es una responsabilidad compartida, cada uno según su posición. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Cada uno de ustedes es un pastor, y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño. El líder es un pastor sobre la gente y es responsable de su rebaño. El hombre es un pastor sobre su familia y es responsable de su rebaño. La mujer es un pastor sobre la casa de su esposo y sus hijos y es responsable de ellos. El siervo es un pastor sobre el dinero de su maestro y es responsable de su rebaño. Cada uno de ustedes es un pastor, y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño”.

Muchas personas pueden subestimar lo que están hablando, lo que escriben o lo que comparten en las redes sociales, y algunas personas incluso pueden verlo como una forma de entretenimiento. No se dan cuenta de que hacer rumores y promoverlos entre las personas es un medio de demolición utilizado por las personas de falsedad en su conflicto con la gente de la verdad, se ve que la nación de un solo cuerpo duda y se traiciona; por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Es suficiente hacer mal que un hombre sea mentiroso con solo ir expandiendo lo que escucha por ahí”.

Si el hecho de hablar de todo lo que se escucha es tipo de mentiras, que exigen castigar a quien las dice, pues¿Qué tal está quien dice lo que nunca había visto o escuchado? Hay muchas palabras falsas que llegan a los horizontes, por lo que causarán el tormento de quien las dijo en el Día de la Resurrección. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Ciertamente el siervo pronuncia una palabra de las que satisfacen a Al-lah, el Altísimo sin darle importancia y por ella Allah le eleva en grados, y ciertamente el siervo pronuncia una palabra que causa la ira de Al-lah el Altísimo sin darle importancia y por ella es arrojado al fuego». Esto requiere precaución y prudencia, y no profundizar en lo que no sabemos, o emitir fetuas sin conocimiento.

Al-lah, Alabado sea, nos ordenó corroborar la veracidad de lo que escuchamos Y no ser conducidos detrás de los saboteadores. Dijo Al-lah, Alabado sea: “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”. Necesitamos ser conscientes del valor de los asuntos públicos, dar prioridad al interés público, comprender los peligros que nos rodean,  y demostremos unidos a la derecha, para no caer en los ardides de nuestros enemigos que nos esperan, y difundamos la confianza entre nosotros y cooperemos en todo lo bueno en aras  del bien para todas las personas.¡Oh nuestro Señor, ayúdanos a cumplir los derechos de nuestra patria, proteja nuestro pueblo, nuestros gobernadores, a nuestro ejército y a nuestra policía, y haz que Egipto sea seguro, generoso, próspero y todos los países del mundo!