La nación de Lee… la nación de perfecciona… entre los eruditos de la Umma y los de la sedición

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; Quien dice en el Noble Corán:

: {قُلْ هَلْ يَسْتَوِي الَّذِينَ يَعْلَمُونَ وَالَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ إِنَّمَا يَتَذَكَّرُ أُولُو الْأَلْبَابِ}

“¿Acaso son iguales los que tienen conocimiento y los que no tienen conocimiento?” Solo reflexionan los dotados de entendimiento”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es Su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam exhorta a buscar la ciencia e insta a realizar esfuerzos muy serios para alcanzarla. Prueba de ello es el hecho de que las primeras aleyas coránicas reveladas son las siguientes:

{اقْرَأْ بِاسْمِ رَبِّكَ الَّذِي خَلَقَ * خَلَقَ الْإِنْسَانَ مِنْ عَلَقٍ * اقْرَأْ وَرَبُّكَ الْأَكْرَمُ * الَّذِي عَلَّمَ بِالْقَلَمِ * عَلَّمَ الْإِنْسَانَ مَا لَمْ يَعْلَمْ}

“¡Lee1! [¡oh, Mohamed!] En el nombre de tu Señor, Quien creó todas las cosas. Creó al hombre de una célula embrionaria. ¡Lee! Que tu Señor es el más Generoso. Enseñó la escritura con la pluma; y le enseñó al hombre lo que este no sabía”.

El primer orden celestial revelado exige leer. La lectura es el primer camino hacia la ciencia. Luego viene la alusión a la pluma, que es la herramienta para inscribir la ciencia. Esto atrae la atención hacia la virtud de la ciencia, la incitación a buscarla y la exhortación a seguirla. Esto se refiere a que el islam es la religión de la ciencia y del saber y que la comunidad musulmana es la de la ciencia y la fundación de la civilización.

Un sura completo del Noble Corán lleva el nombre de la Pluma.

Al-lah, Alabado sea, comienza este Sura  diciendo: {ن * وَالْقَلَمِ وَمَا يَسْطُرُونَ}

“Nun. Juro por la pluma y por [los conocimientos que con ella] se escriben”. Poniendo de relieve la importancia de las herramientas y los medios de la ciencia. Es bastante honor para la ciencia que Al-lah, Alabado sea, sólo ordenó a su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pedir más en materia de ciencia, diciendo: {وَقُلْ رَبِّ زِدْنِي عِلْمًا}Y di: “¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”. Y más aún, El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que la salida en busca de la ciencia está en el sendero de Al-lah y que los esfuerzos en la búsqueda de la ciencia constituyen un medio de acceso al Paraíso. Dice al respecto: “Quien haya partido en busca del saber está en el sendero de Al-lah hasta que vuelva”. Y dice también: “Quien viaja en búsqueda del conocimiento, Al-lah le facilitará una de las vías que conducen al Paraíso”. La ciencia es uno de los pilares de la fundación de los Estados y de su progreso. Es gracias a la cual el hombre gana el prestigio y el lugar elevado.

El Noble Corán eleva el prestigio de los científicos sin tener en cuenta sus diversas disciplinas. Al-lah, Alabado sea, dice:  {يَرْفَعِ اللَّهُ الَّذِينَ آمَنُوا مِنكُمْ وَالَّذِينَ أُوتُوا الْعِلْمَ دَرَجَاتٍ وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ}  “Sepan que Al-lah elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento. Al-lah sabe cuánto hacen”. Al-lah, Alabado sea, testimonia a favor de los científicos que son los que verdaderamente le temen diciendo:: {إِنَّمَا يَخْشَى اللَّهَ مِنْ عِبَادِهِ الْعُلَمَاءُ إِنَّ اللَّهَ عَزِيزٌ غَفُورٌ}  “Los siervos que tienen más temor devocional de Al-lah son los sabios. Al-lah es Poderoso, Absolvedor”.  Por su elevada posición y prestigio, Al-lah los honró al testificar sobre el certificado más supremo diciendo: {شَهِدَ اللَّهُ أَنَّهُ لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ وَالْمَلَائِكَةُ وَأُولُو الْعِلْمِ قَائِمًا بِالْقِسْطِ لَا إِلَهَ إِلَّا هُوَ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ}  “Al-lah atestigua, y con Él los ángeles y los dotados de conocimiento, que no existe más divinidad que Él, y que Él vela por la justicia [y mantiene el equilibrio]. No hay otra divinidad salvo Él, el Poderoso, el Sabio”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, afirma que los científicos son los herederos de los profetas en cuanto a la orientación de la gente hacia la verdad, la luz, la reforma y la construcción. Dice: “Por cierto que los sabios son los herederos de los Profetas, y sepan que los Profetas no dejamos bienes materiales como herencia, sólo el conocimiento, así que, quien lo tome, este le bastará y será más que suficiente” y dice también: “Los sabios se destacan ante Al-lah sobre los demás seres humanos, como se destaca la luna llena en una noche despejada sobre los demás astros”.

Sin duda alguna,  los sabios honrados Al-lah, Alabado sea,  y alabados por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, son los fieles sabios de la comunidad consciente de la grandeza del depósito que llevan; el de la ciencia, de la predicación y de la exposición. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Que Al-lah honre el rostro de quien oye mi palabra y la transmita tanto como la oiga».  Los fieles sabios de la comunidad son aquellos conscientes de la misión por la que Al-lah los elige. No se trata de una misión basada en el hecho de ganarse la vida con la ciencia o la religión. La misión de la que se ocupan es más sublime y más grandiosa. Al-lah, Alabado sea,  dijo a su Profeta Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él:  “Diles: “No les he pedido remuneración alguna, mi recompensa ha de dármela Al-lah; Él es Testigo de todas las cosas”.  También dice: “Diles: “No les pido ninguna remuneración a cambio [de enseñarles el Mensaje]. Quien quiera, que tome un camino hacia su Señor”. Al-lah cuenta en boca de sus profetas: Noé, Hud, Saleh, Lot y Choaib (la paz sea con todos ellos): “No les pido remuneración a cambio [de transmitirles el Mensaje]. Mi recompensa me la dará el Señor del Universo”.Esta fórmula común realiza la unidad de propósito, del método, la sinceridad de la intención hacia Al-lah, el único y la plena devoción a él.

Los verdaderos sabios de la comunidad son los que despliegan su tiempo y sus esfuerzos y ofrecen su ciencia al servicio de su religión y de su patria. Allí orientan a la gente hacia el justo medio, la moderación, la tolerancia y la misericordia. Por lo tanto, su llamamiento tiene como fruto generaciones benéficas que construyen sin destruir, poblar sin destruir, elevan los valores humanos, subliman la dignidad humana, conviven pacíficamente con todo el mundo. Esta es la ciencia útil la que beneficia a su autor después de su muerte. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Cuando un hijo de Adán (un ser humano) muere, acaban sus obras salvo tres obras: Una caridad de beneficio continuo, un conocimiento beneficioso (que descubrió o propagó), o un hijo virtuoso que ora por él”.  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pedía ayuda a ala contra esta ciencia inútil que no construye, ni puebla, ni ajusta las moralidades y la conducta. Dice: «Pidan a Al-lah una ciencia útil y pídanle ayuda contra la ciencia inútil». Entre las invocaciones del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¡Oh Allah! En Ti me refugio del conocimiento inútil, del corazón que no venera y del alma que no se sacia y de la súplica que no encuentra respuesta”.

Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Los fieles sabios de la comunidad son los hombres de la buena guiada, del buen ritmo, de la moderación y del justo medio, de los que llevan la bandera de moderación. Disipan de la religión de Al-lah la desviación de los fundamentalistas y las malas interpretaciones de los ignorantes, así como las mentiras forjadas por la gente de lo falso.

En cuanto a los eruditos de la sedición que toman la religión de Al-lah como montura con el fin de alcanzar sus objetivos y finalidades, se atrevieron a atacar la religión de Al-lah, Alabado sea, lanzaron fetuas perjudiciales e inútiles que dispersan en lugar de reunir, destruyen en lugar de construir y abren a la comunidad la puerta de la acusación de incredulidad contra la que el islam advirtió. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Si alguien dice a su hermano: tú eres infiel, uno de los dos es meritorio; o su hermano es efectivamente infiel, o lo acusaría». “Quien diga a su hermano “،oh, infiel!”, uno de ellos merecerá esa descripción. Si no fue como lo dijo, regresará hacia él”.

Los eruditos de la sedición toman el fundamentalismo, el extremismo y la estrechez por su propio método, que está muy lejos de la tolerancia y la moderación del islam. El islam elimina toda molestia, disipa a la gente toda dificultad. Dice Al-lah, Alabado sea:  “y  no les prescribió nada que no puedan cumplir”.  Y dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Facilitad las cosas y no las hagáis difíciles (para la gente en temas de religión). Dadles buenas noticias y no los hagáis huir (del Islam)”.  Y dijo Al-lah, Alabado sea:

“Hice de vosotros una comunidad moderada y justa, a fin de que fuerais  testigos ante la humanidad, y fuera el Mensajero testigo de vosotros”. La moderación significa justicia, moderación y evitar el exceso que ha causado la pérdida de las naciones. Dice  el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “¡Oh gente! tengan cuidado de la exageración (en la religión), porque ciertamente destruyó a quienes los precedieron”. Y dijo Sofian Al Zauri (que Al-lah lo tenga en su misericordia): «Para nosotros, la ciencia se basa en encontrar el permiso en función de la buena comprensión. En rigor,  todos son capaces de aplicarla.

Igual que los eruditos de la sedición son aquellos de mortificación que hablan sin saber. No son conscientes de la necesidad de que la comunidad tome los medios, ni saben que la población de la vida es una de las finalidades sublimes de las religiones. La gente no respeta nuestra religión a menos que avancemos en nuestros asuntos de la vida. Si la vida progresa, la gente respeta nuestra vida y nuestra religión. Quienes no lo entienden dedican sus exhortaciones a advertir de manera absoluta contra la vida terrena. Esto atrapa a las masas populares en la mala comprensión de las relaciones entre la vida y la religión y en la necesidad de recurrir a los medios. Han malinterpretado la devoción como el abandono de la vida, olvidando el dicho de  Al-lah, Alabado sea,  “¡Señor nuestro!  Danos bienestar en esta vida y en la otra, y presérvanos del tormento del Fuego”.

Afirmamos que atreverse a emitir fetuas por parte de los no especialistas es un extravío y un gran error. Muy a menudo, la fetua dada sin fundamento científico, daña la vida de las personas. Yabir narró: “Partimos de viaje y uno de nosotros se golpeó con una roca lastimando su cabeza. Durante la noche tuvo un sueño húmedo y preguntó a sus compañeros si le era permitido efectuar la ablución seca para purificarse. Ellos dijeron: «No creemos que sea correcto usar tierra si tienes agua disponible». Luego de esto realizó la ablución mayor y falleció al poco tiempo. Al regreso le contamos lo sucedido al Mensajero de Allah el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijo: “¡Lo mataron! ¡Que Al-lah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La pregunta es la cura de la ignorancia. Era suficiente para él realizar la ablución seca, vendar su herida, pasar sus manos mojadas encima de la herida y luego lavar el resto de su cuerpo”.

Es muy necesario que cada uno de nosotros se contente con dar su opinión en el marco de lo que conoce y desplegar sus esfuerzos dentro de los límites de su disciplina, para satisfacer a Al-lah, Alabado sea, y respeto de la ciencia y de la misión de la palabra. Cuántas palabras se lanzan sin saber quién conduce a la devastación, la destrucción y la corrupción. Guardar silencio es mejor que decir palabras perjudiciales e inútiles. Si el ignorante guarda silencio, no habrá más disputas. El  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  dice: «Quien cree en Al-lah y en el Último Día, que diga bien o se calle».

¡oh Al-lah! muéstranos claramente lo verdadero y ayúdanos a seguirlo, evidentemente muéstranos lo falso y ayúdanos a evitarlo, enséñanos lo que nos es útil, Aprovecha lo que nos enseñas y protege a Egipto y a todos los países del mundo.