Los derechos y deberes de los jóvenes

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: : {إِنَّهُمْ فِتْيَةٌ آَمَنُوا بِرَبِّهِمْ وَزِدْنَاهُمْ هُدًى} “Eran jóvenes que creían en su Señor y les aumenté su guía”.

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero; quien dijo en un noble Hadiz: “Fui enviado con la religión tolerante de Abraham”. ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

La fase de juventud es una de las fases más importantes de la vida del ser humano. Es la fase de fuerza corporal, madurez, vitalidad, actividad, donación, gran esperanza y apertura a la vida. No cabe duda de que los jóvenes son el pilar de la nación, su corazón palpitante, su fuerte abrazo; de modo que nadie puede negar su papel importante en la construcción de la patria y en el desarrollo de las naciones.

El Noble Corán describió la etapa de juventud como la etapa de fuerza entre dos debilidades, la de la infancia y la de la vejez. Dijo Al-lah, Alabado sea: {اللَّهُ الَّذِي خَلَقَكُمْ مِنْ ضَعْفٍ ثُمَّ جَعَلَ مِنْ بَعْدِ ضَعْفٍ قُوَّةً ثُمَّ جَعَلَ مِنْ بَعْدِ قُوَّةٍ ضَعْفًا وَشَيْبَةً} “Al-lah es Quien los crea débiles [en la infancia], luego los fortalece [en la juventud], y finalmente los debilita nuevamente con la vejez”. Por eso, la profecía y el mensaje se dan en la juventud. Dijo Al-lah, Alabado sea, contando la historia del Profeta José, la paz sea con él: {وَلَمَّا بَلَغَ أَشُدَّهُ آتَيْنَاهُ حُكْمًا وَعِلْمًا وَكَذَلِكَ نَجْزِي الْمُحْسِنِينَ} “Y cuando alcanzó la mayoría de edad, le concedí el discernimiento y la sabiduría [a través de la revelación]. Así es como recompenso a los que hacen el bien”; y hablando de Moisés, la paz sea con él, dijo: {وَلَمَّا بَلَغَ أَشُدَّهُ وَاسْتَوَى آتَيْنَاهُ حُكْمًا وَعِلْمًا  وَكَذَلِكَ نَجْزِي الْمُحْسِنِينَ} “Cuando se convirtió en adulto y tuvo madurez, le concedí conocimiento y sabiduría. Así es como retribuyo a quienes hacen el bien”. Dijo Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con él: ” Al-lah, Alabado sea, no envía a un profeta sin que fuera joven, tampoco dio el conocimiento a un erudito sin que fuera joven”. El profeta Abraham, la paz sea con él, se enfrentó a la adoración de los ídolos siendo joven. Dijo Al-lah, Alabado sea: {قَالُوا سَمِعْنَا فَتًى يَذْكُرُهُمْ يُقَالُ لَهُ إِبْرَاهِيمُ}  “Alguien dijo: “Oímos a un joven, llamado Abraham, hablar [mal] de ellos””.  Así que el Sagrado Corán se refirió a la prudencia e inteligencia del Profeta Salomón, la paz sea con él, cuando era joven. En este contexto, dijo Al-lah, Alabado sea: {فَفَهَّمْنَاهَا سُلَيْمَانَ وَكُلًّا آتَيْنَا حُكْمًا وَعِلْمًا} “Le hice comprender a Salomón [el veredicto más justo], y a ambos les concedí conocimiento y sabiduría”. El Profeta Moisés, la paz sea con él, en su juventud era sincero y fiel, lo que incitó a la hija del hombre devoto mencionar estos buenos modales. Según el Noble Corán: }قَالَتْ إِحْدَاهُمَا يَا أَبَتِ اسْتَأْجِرْهُ إِنَّ خَيْرَ مَنِ اسْتَأْجَرْتَ الْقَوِيُّ الْأَمِينُ «Una de ellas dijo: ¡Oh, padre! Contrátalo, pues qué mejor que contratar a un hombre fuerte y honesto”». Al-lah, Alabado sea, se dirige a Yahia, la paz sea con él, encomendándole la responsabilidad de la ciencia y de la predicación en la edad de la juventud, de la fuerza y de la voluntad firme. Al-lah, Alabado sea, dice: {يَا يَحْيَى خُذِ الْكِتَابَ بِقُوَّةٍ وَآتَيْنَاهُ الْحُكْمَ صَبِيًّا} “[Cuando su hijo alcanzó la pubertad, le dije:] “¡Oh, Juan! Aférrate al Libro con firmeza”. Le concedí sabiduría desde su infancia”.

Dada la importancia de esta fase de la edad del hombre, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aclara que Al-lah, Alabado sea, interrogará en el más allá, al siervo sobre esta fase de juventud, esto para que el hombre se esfuerce por sacar el máximo provecho de ella y aprovecharla para su propio interés y el de la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El día del Juicio, los pies de todos los siervos no darán un paso antes de que le sea preguntado sobre cuatro cosas: ¿en qué ha gastado su tiempo de vida? ¿en qué empleó su conocimiento? ¿cómo consiguió su riqueza y cómo la gastó? ¿y acerca de su cuerpo y qué ha hecho con él?”.

El islam presta especial atención a los jóvenes, les consagra derechos y les asigna deberes. Tienen derecho a la enseñanza, orientación y buena formación. El Noble Corán nos cuenta la actitud de Luqman el Sabio hacia su hijo. Le inspiró las buenas moralidades y le exhortó a la reforma, a la donación generosa y a calificarse de buenos valores. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, dijo: [Recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: “¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Al-lah, pues la idolatría es una gran injusticia”.Y dijo también:

“¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Al-lah la sacará a la luz [y les preguntará por ella]. Al-lah es Sutil, y está bien informado de lo que hacen. ¡Oh, hijito! Haz la oración, ordena el bien y condena el mal, y sé paciente ante la adversidad, porque esas son cualidades de la entereza. No rechaces a la gente y no andes por la Tierra como un arrogante. Al-lah no ama a los presumidos ni a los engreídos. Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno”.

Era exactamente la misma actitud del el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hacia los jóvenes. Les prestaba especial atención, se esforzaba por formarlos, preparar y arraigar en sus mentes los principios de la pura religión, del amor al conocimiento y distinción. Ibn Abbás narró que el Mensajero de Al-lah dijo:
Un día estaba detrás del Profeta y me dijo: «¡Oh joven!, te voy a enseñar unas palabras: Guarda a Al-lah, y te guardará. Guarda a Al-lah y lo encontrarás ante ti. Si pides algo, pídelo a Al-lah, y si necesitas ayuda, acude a Al-lah. Y conoce que si todo el pueblo se reúne para beneficiarte en algo, no te beneficiarán excepto en lo que Al-lah ha escrito para ti.
Y si reúne para perjudicarte en algo, no te perjudicarán salvo en algo que Al-lah haya escrito sobre ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado».

Después de una buena enseñanza y de una capacitación eficaz, los jóvenes tienen derecho a la integración. Hay que empujarlos, cada uno en el marco de su ciencia, sus medios y competencias, a las posiciones del trabajo, de la dirección y de la responsabilidad. Esto es lo que hacía el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando se aprovechaba al máximo de las diversas potencialidades de los jóvenes, empujándolos a participar en las batallas de la vida. Confió la confidencialidad de su llamamiento a un joven de 18 años, a saber, Al Arqam Ibn Abi Al Arqam, que Al-lah esté complacido con él, cuya casa era la sede del el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y a sus compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, al comienzo del Llamamiento al Islam. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nombró a Osama Ibn Zaid, que Al-lah esté complacido con él,  líder del ejército a la edad de 18 años.

Omar Ibn Al Khattab, que Al-lah esté complacido con él, invitaba a los jóvenes a su reunión junto a los ancianos y los consultaba en varias cuestiones. Decía: No es necesario que la temprana edad de uno de vosotros le impida dar su opinión, porque la ciencia no depende ni de la juventud ni de la vejez, sino que Al-lah la concede a quien Él quiere. Su reunión agrupaba a jóvenes, entre ellos Abdul-lah Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con los dos, de quien Omar, que Al-lah esté complacido con él, dice: dispone de una lengua que no cesa de interrogar y de un corazón que razona incansablemente.

Esta atención no se limitaba a los jóvenes, sino que se extendía también a las muchachas, que desempeñaban un papel preponderante en la creación de la civilización islámica. Desempeñaban un papel tanto en la guerra como en la paz. A este respecto, se cita a Asmaa Bint Abi Bakr que Al-lah esté complacido con ella,  y su gran papel en la migración profética. Proporcionaba alimentos y bebidas al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y a su padre Bakr, que Al-lah esté complacido con él en su viaje de emigración a Medina. Las mujeres también desempeñaban un papel importante en los momentos más difíciles y críticos. En los campos de batalla, rescataban a los heridos, daban agua a los guerreros, como en el día de Ouhd. Anas que Al-lah esté complacido con él, dice: “Vi a Aiesha, hija de Abi Bakr y a Om Soleim llevar los tanques de agua sobre sus espaldas, vaciarlos en las bocas de los soldados, volver a llenarlos y luego venir a vaciarlos en las bocas y así sucesivamente.

                             Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Las obligaciones de los jóvenes son numerosas. En primer lugar, deben estar equipados con la ciencia, la comprensión y la educación permanente. El progreso científico sigue creciendo. Nuestros jóvenes deben seguir las novedades, considerar las exigencias del mercado laboral y de la patria. Deben utilizar los programas, las pasantías y la experiencia necesarios para hacer frente a los desafíos. Al-lah, Alabado sea, no ordenó a su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que pidiera crecimiento de una cosa de la vida cotidiana, excepto la ciencia, en la que dijo: {وَقُلْ رَبِّ زِدْنِي عِلْمًا} Y di: “¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”.

En segundo lugar, deben preocuparse por los expertos y evitar la arrogancia. Deben aprovechar las experiencias y la sabiduría de sus predecesores. La relación entre las generaciones sucesivas no se basa ni en la exclusión ni en el conflicto. Se basa más bien en la complementariedad y el buen consejo. Hay que evitar la arrogancia que destruye sin construir y que  hace perder. Al-lah, Alabado sea, dice: “No caminen por la Tierra con arrogancia; pues ella no se abrirá por su andar, ni tampoco podrán igualar a las montañas en altura [para ser tan imponentes como ellas]”.  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Hay tres cosas que hacen perecer: una complacencia perseguida, una pasión obedecida y el orgullo que impulsa a cada uno a adoptar sólo su opinión».

En tercer lugar: Hay que reactualizar el establecimiento de la intención de servir a la religión y a la patria. Se paga tanto como se tiene la intención sincera. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Las acciones son por sus intenciones y cada asunto es por la intención con que se hace ».

En cuarto lugar: Hay que aprovechar la oportunidad para desplegar más esfuerzos y, al mismo tiempo, aprovechar que el camino es todavía largo y la responsabilidad es tan pesada. Vivimos en un mundo tan turbulento que sólo da oportunidad a quienes trabajan seriamente y cumplen plenamente sus obligaciones. Para hacer realidad nuestras ambiciones y alcanzar el lugar que buscamos tanto para nosotros como para nuestro país, es necesario desplegar el máximo esfuerzo en nuestro trabajo.

En quinto lugar: Hay que devolver a la patria su deuda en materia de educación, formación e integración. La patria tiene derecho sobre sus habitantes que viven sobre su suelo, se alimentan de sus bienes, conservan sus recuerdos y su historia. Hay que armarse de la buena voluntad, de la ciencia y de la creación. Nuestro lema es: la lealtad y la generosidad para servir a esta patria y defender sus territorios.

¡Oh Al-lah, bendice a nuestros jóvenes, protégelos de toda desgracia, guíalos hacia la construcción y la urbanización, guíalos hacia lo que es reforma. Protege a nuestro Egipto y a todos los países del mundo!