La unión de la patria es la causa de su fuerza

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {وَاعْتَصِمُوا بِحَبْلِ اللَّهِ جَمِيعًا وَلَا تَفَرَّقُوا} «Aférrense todos a la religión de Al-lah y no se dividan en sectas».

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vino con un mensaje que llama a la unión y a la solidaridad, y prohíbe la desunión y la animosidad. Por lo tanto, unió a los árabes dispares para convertirlos en una sola comunidad. Los asoció con la fraternidad de la fe, atando sus corazones con el vínculo del afecto. A este respecto, Al-lah, Alabado sea,

dijo: {إِنَّمَا الْمُؤْمِنُونَ إِخْوَةٌ} «Los creyentes son hermanos entre sí». Y dijo también: {وَأَلَّفَ بَيْنَ قُلُوبِهِمْ لَوْ أَنْفَقْتَ مَا فِي الأَرْضِ جَمِيعًا مَا أَلَّفْتَ بَيْنَ قُلُوبِهِمْ وَلَكِنَّ اللَّهَ أَلَّفَ بَيْنَهُمْ إِنَّهُ عَزِيزٌ حَكِيمٌ}، «Él es Quien unió sus corazones, y tú no habrías podido hacerlo aunque hubieras gastado todo lo que hay en la Tierra, pero Al-lah los reconcilió. Él es Poderoso, Sabio». El profeta, a su vez, ordena el afecto, la clemencia y la simpatía diciendo: «El ejemplo de los creyentes en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio».

Este afecto no se limita a los musulmanes entre sí, sino que encierra el mundo entero. Al-lah, Alabado sea, dice: يَا أَيُّهَا النَّاسُ إِنَّا خَلَقْنَاكُم مِّن ذَكَرٍ وَأُنثَى وَجَعَلْنَاكُمْ شُعُوبًا وَقَبَائِلَ لِتَعَارَفُوا إِنَّ أَكْرَمَكُمْ عِندَ اللَّهِ أَتْقَاكُمْ إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرٌ «¡Oh, seres humanos!, Los he creado a partir de un hombre y de una mujer, y los congregué en pueblos y tribus para que se reconozcan los unos a los otros. El mejor de ustedes ante Al-lah es el de más piedad. Al-lah todo lo sabe y está bien informado de lo que hacen». Este principio es afirmado por el Noble Corán cuando habla de la fraternidad humana entre los profetas y sus adversarios en materia de doctrina. Al-lah, Alabado sea, dijo: وَإِلَى عَادٍ أَخَاهُمْ هُودًا «Al pueblo ‘Ad le envié a su hermano Hud»,  وَإِلَى   ثَمُودَ أَخَاهُمْ صَالِحًا«Y al pueblo de Zamud le envié [como Profeta] a su hermano Sálih», y dijo: وَإِلَى مَدْيَنَ أَخَاهُمْ شُعَيْبًا «Al pueblo de Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró».

Después de citar a los profetas predecesores, Al-lah, Alabado sea, dijo: {وَإِنَّ هَذِهِ أُمَّتُكُمْ أُمَّةً وَاحِدَةً وَأَنَا رَبُّكُمْ فَاتَّقُونِ} «Esta es la comunidad a la que pertenecen [la de los Profetas], que es una única comunidad, y Yo soy su Señor; tengan temor de Mí». Y dijo: {إِنَّ هَذِهِ أُمَّتُكُمْ أُمَّةً وَاحِدَةً وَأَنَا رَبُّكُمْ فَاعْبُدُونِ} «Esta es la comunidad a la que pertenecéis, que es una única comunidad, y Yo soy vuestro Señor; adoradme». El imán Al Baghwi, que Al-lah lo tenga en su misericordia, dice: «Al-lah envió a todos los profetas para establecer la religión, el afecto y la unión y para evitar la desunión y la adversidad».

Sin duda alguna, este llamamiento islámico a la unión y a evitar la desunión y el egoísmo es uno de los elementos de la protección de la patria y de la seguridad de la sociedad. Independientemente de su condición, el individuo sigue siendo débil en una sociedad débil. . En cambio, el individuo débil en una sociedad fuerte inspira la fuerza de la sociedad en que vive. Por ello, el Islam hace hincapié en la importancia de la ciudadanía y afirma que la patria es, a la vez, para todos sus ciudadanos. La unión de la patria exige evitar la discriminación por religión, color o etnia. El árabe no prevalece sobre el no árabe ni el blanco sobre el negro excepto por la piedad y la buena obra. En este contexto se inscribe la hoja de Medina concluida por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con los judíos, a los que concedió iguales derechos a los de los musulmanes en materia de liberación, seguridad y paz. Los contrató de la defensa común de Medina con los musulmanes. Ello constituye una prueba patente de que en el Islam la patria encierra a todos los ciudadanos mientras todos respeten sus obligaciones y responsabilidades.

El islam también fomenta el trabajo en equipo. Estima que la unión, la consolidación de los esfuerzos y la exclusión de las controversias son deberes de la comunidad siempre y en todas partes. Es en este contexto dijo Al-lah, Alabado sea, en el Noble Corán: {وَاعْتَصِمُوا بِحَبْلِ اللَّهِ جَمِيعًا وَلَا تَفَرَّقُوا} «Aférrense todos a la religión de Al-lah y no se dividan en sectas».

 El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: “Al-lah quiere para vosotros tres cosas: que Lo adoréis sin asociarle nada, que os aferréis al pacto con Al-lah todos juntos, sin divisiones y que deis consejos a aquéllos de vosotros a quien Al-lah dio autoridad (los gobernantes). Y no quiere para vosotros otras tres cosas: La murmuración, que hagáis muchas preguntas y que malgastéis el dinero».  El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, da un ejemplo de la comunidad en estado de unión, solidaridad y ayuda mutua, diciendo: «El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus dedos).»

El Noble Corán nos cita ejemplos de esta unión que llevó a preservar la patria y la seguridad de la sociedad. Se cita lo que hizo el Profeta José, la paz sea con él, cuando elaboró un plan, todos los egipcios se pusieron detrás de él, cooperaron para realizar su objetivo y aplicaron el concepto de la unión. Trabajaron juntos, cada uno en el marco de su poder, según el plan trazado y la finalidad perseguida. Así, el país fue investido del bienestar, la preservación, el desarrollo y el poder económico. Desde todas las partes del mundo, la gente vino a tomar bienes de Egipto. Al-lah, Alabado sea, narra en boca del Profeta José, la paz sea con él: {قَالَ تَزْرَعُونَ سَبْعَ سِنِينَ دَأَبًا فَمَا حَصَدتُّمْ فَذَرُوهُ فِي سُنبُلِهِ إِلَّا قَلِيلًا مِّمَّا تَأْكُلُونَ * ثُمَّ يَأْتِي مِن بَعْدِ ذَلِكَ سَبْعٌ شِدَادٌ يَأْكُلْنَ مَا قَدَّمْتُمْ لَهُنَّ إِلَّا قَلِيلًا مِّمَّا تُحْصِنُونَ * ثُمَّ يَأْتِي مِن بَعْدِ ذَلِكَ عَامٌ فِيهِ يُغَاثُ النَّاسُ وَفِيهِ يَعْصِرُونَ} «Dijo [José]: “Deben sembrar como de costumbre siete años, pero lo que cosechen déjenlo dentro de la espiga [para conservarlo] excepto una parte, de la que pueden comer. Luego vendrán siete años de sequía en los que comerán lo que hayan acopiado, salvo la parte [reservada para volver a sembrar]. Luego vendrá un año en que la gente será bendecida con la lluvia, y en él volverán a tener jugo de los frutos».

El islam exhorta a todo lo que tiene un medio de unión y solidaridad, como la misericordia, la flexibilidad y la simpatía. Al-lah, Alabado sea, dijo: فَبِمَا رَحْمَةٍ مِنَ اللَّهِ لِنْتَ لَهُمْ وَلَوْ كُنْتَ فَظًّا غَلِيظَ الْقَلْبِ لَانْفَضُّوا مِنْ حَوْلِكَ فَاعْفُ عَنْهُمْ وَاسْتَغْفِرْ لَهُمْ وَشَاوِرْهُمْ فِي الْأَمْرِ فَإِذَا عَزَمْتَ فَتَوَكَّلْ عَلَى اللَّهِ إِنَّ اللَّهَ يُحِبُّ الْمُتَوَكِّلِينَ «Por misericordia de Al-lah eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público] Pero cuando hayas tomado una decisión encomiéndate a Al-lah, porque Al-lah ama a los que se encomiendan a Él». La misericordia, la flexibilidad, la unión de los corazones son medios para la unión. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «La religión es fácil. Quien se exige demasiado a sí mismo no la podrá soportar. No seáis extremistas y tratad de acercaros a la perfección. Albriciaos con la recompensa que recibiréis y fortificaos con la oración por la mañana, por la tarde y con la oración nocturna». Y dijo también: «La religión que se me ha revelado es la haníifiyya (inclinación al monoteísmo) tolerante».

El islam exhorta a difundir la cohesión y la paz entre todos los miembros de la sociedad, independientemente de sus diversas creencias Al-lah, Alabado sea, dijo: {وَقُولُوا لِلنَّاسِ حُسْنًا} «hablen a la gente de buenas maneras»,  {لَّا يَنْهَاكُمُ اللَّهُ عَنِ الَّذِينَ لَمْ يُقَاتِلُوكُمْ فِي الدِّينِ وَلَمْ يُخْرِجُوكُم مِّن دِيَارِكُمْ أَن تَبَرُّوهُمْ وَتُقْسِطُوا إِلَيْهِمْ إِنَّ اللَّهَ يُحِبُّ الْمُقْسِطِينَ} «Al-lah no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los han expulsado de sus hogares, porque Al-lah ama a los que actúan con justicia». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se entrevistaba con los no musulmanes en función de esta directiva coránica; aceptaba los regalos y las invitaciones, visitaba a los enfermos, esto para mostrar la tolerancia de esta religión y salvaguardar la cohesión de la sociedad.

La obligación urgente prioritaria exige que todos los ciudadanos honestos, conscientes de la naturaleza de la época, se pongan de acuerdo para establecer la autosuficiencia en su patria, cada uno en el marco de su campo: los médicos, los juristas, ingenieros, agrónomos, profesores y todos los especialistas en todas las artes. Hay que anclar el espíritu de la donación generosa, éste trabaja por sus propias manos, éste gasta sus propios bienes, un tercero enseña a la gente. De este modo, se aprovechan todas las potencialidades al servicio de la patria. Esta es la viva de nuestra religión. Al-lah se dirige a todos nosotros diciendo: {هُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ الْأَرْضَ ذَلُولًا فَامْشُوا فِي مَنَاكِبِهَا وَكُلُوا مِن رِّزْقِهِ وَإِلَيْهِ النُّشُورُ } «Él es Quien les ha facilitado la vida sobre la Tierra. Recorran sus caminos y coman del sustento de Al-lah, que ante Él comparecerán». y {فَإِذَا قُضِيَتِ الصَّلَاةُ فَانتَشِرُوا فِي الْأَرْضِ وَابْتَغُوا مِن فَضْلِ اللَّهِ وَاذْكُرُوا اللَّهَ كَثِيرًا لَّعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ} » «Cuando haya terminado la oración recorran la tierra, procuren el sustento y recuerden mucho a Al-lah, que así triunfarán».

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Siguiendo los acontecimientos históricos se realiza que la desunión es el origen de la derrota y de la debilidad. El Noble Corán nos advierte de este peligro, en el que Al-lah, Alabado sea, dijo{وَلَا تَكُونُوا كَالَّذِينَ تَفَرَّقُوا وَاخْتَلَفُوا مِنْ بَعْدِ مَا جَاءَهُمُ الْبَيِّنَاتُ وَأُولَئِكَ لَهُمْ عَذَابٌ عَظِيمٌ} «No sean como aquellos que después de haber recibido las pruebas claras, discreparon y se dividieron en sectas. Ésos tendrán un castigo severo», y dijo también: {وَلَا تَنَازَعُوا فَتَفْشَلُوا وَتَذْهَبَ رِيحُكُمْ وَاصْبِرُوا إِنَّ اللَّهَ مَعَ الصَّابِرِينَ} «Obedezcan a Al-lah y a Su Mensajero y no discrepen, porque se debilitarían y serían derrotados. Sean pacientes, porque Al-lah está con los pacientes». Además, la desunión borra la grandeza de la comunidad, le causa debilidad y humildad. Basta con una carta de advertencia contra la división para que el que muere al alistarse, muera como los preislámicos.

Por ello, el islam lucha contra todo comportamiento que pueda conducir a la desunión. Prohíbe el racismo, que es uno de los aspectos del fanatismo odioso preislámico. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah ha quitado su orgullo de Yahiliyyah y su jactancia sobre sus antepasados. Uno de ellos es sólo un creyente justo o un malhechor condenado. Ustedes son los hijos de Adán y Adán fue creado del polvo». Muestra también que los humanos son iguales en derechos y deberes al decir: «¡Oh gente! Vuestro Dios es uno y vuestro ancestro (Adán) es uno. Un árabe no es mejor que un no árabe, y un no árabe no es mejor que un árabe, y una persona roja no es mejor que una persona negra y una persona negra no es mejor que una roja, excepto por la piedad».

¡Oh Al-lah! Unifica nuestras filas, une nuestros corazones, oriéntanos hacia lo que amas y complaces, concédenos la sinceridad de trabajo, preserva nuestro Egipto y eleva su estandarte por todo el mundo.