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La noble Sunna profética y su posición en la legislación

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: «Lo que les ha transmitido el Mensajero tómenlo, y cuanto les haya prohibido déjenlo. Tengan temor de Al-lah, porque Al-lah es severo en el castigo».

Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero, quien dijo: «Les dejo dos cosas, el Corán, y mi Tradición, la Sunnah, y si los siguen, jamás se desviarán», ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Al-lah, Alabado sea, envió a sus mensajeros y profetas, la paz sea con ellos, para guiar a los humanos y sacarlos de la oscuridad hacia la luz y del camino de la pérdida hacia la de la buena guiada. Al-lah, Alabado sea, dice: «Envié a Mis Mensajeros con las pruebas evidentes e hice descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que la gente establezca la equidad». Al-lah clausuró los Mensajes con el de nuestro Profeta Mohamed «como testigo, albriciador, amonestador, para que invites [a creer en] Al-lah con Su anuencia; eres una antorcha luminosa». Lo envió con un mensaje final y válido para todos los tiempos y lugares. Hizo descender el Noble Corán, un libro perfectamente coherente, inimitable, el error no le viene ni de delante ni de atrás. Luego le reveló la Sunna que explica y detalla el Corán. A este propósito, Al-lah, Alabado sea, dice: «Ni habla de acuerdo a sus pasiones. Él solo trasmite lo que le ha sido revelado». «Y a ti te he revelado el conocimiento [de la Sunna] para que expliques a la gente la revelación [el Corán] que habían recibido, para que así reflexionen». El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «En efecto, he recibido el Corán y otra revelación que le es igual».

Contemplando el libro de Al-lah, Alabado sea, se descubre que Al-lah reúne sus órdenes con las de su Profeta Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en varios contextos. Al-lah, Alabado sea, dice: «¡Oh, creyentes! Obedezcan a Al-lah y al Mensajero cuando los invitan a practicar aquello que les da vida», y asocia a su complacencia y la de su Mensajero diciendo: «Pero es de Al-lah y Su Mensajero de quienes deberían buscar su complacencia, si es que realmente son creyentes».

Al-lah, Alabado sea, asocia la obediencia que le es obligatoria a la de su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,  diciendo: «Quien obedezca al Mensajero obedece a  Al-lah». Hizo de esta obediencia un motivo de misericordia, diciendo: «Obedezcan a Al-lah y al Mensajero, que así alcanzarán la misericordia». Esta obediencia se realiza siguiendo la Sunna del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Al-lah, Alabado sea, dice: «Di: “Si verdaderamente aman a Al-lah, ¡síganme!, que Al-lah los amará y perdonará sus pecados”. Al-lah es Absolvedor, Misericordioso».

Los ulemas y alfaquís de la nación son unánimes sobre la fuerza probatoria de la Sunna profética como segunda fuente de la legislación, después del Noble Corán. Al-lah, Alabado sea, dice: «Al-lah te ha revelado el Libro [el Corán] y la sabiduría [la Sunnah] y te ha enseñado lo que no sabías. ¡El favor de Al-lah sobre ti es inmenso!», «[Oh, esposas del Profeta] transmitan los versículos de Al-lah y la sabiduría que se mencionan en sus casas. Al-lah es Sutil, está informado de todas las cosas». La noble Sunna contiene las afirmaciones, los actos y las aprobaciones del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Al-lah, Alabado sea, dice: «En el Mensajero de Al-lah hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Al-lah, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Al-lah» Deben adoptarse en todos los casos del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Según Abdul-lah Ibn ‘Amr, que Al-lah esté complacido con él, transcribía todo lo que oía del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que quería aprenderlo de memoria. Dice: Me prohíbe hacerlo diciéndome: ¡Anotas todo lo que oyes del Mensajero de Al-lah, Alabado sea, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras habla en estado de aprobación y el de incomodidad! Deja de hacerlo. Luego fui a decírselo al Mensajero la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Hizo una señal de deber hacia su boca y me dijo: ¡transcribe! Juro por Aquel que tiene mi alma, nada más que lo verdadero sale de mi boca».

El Noble Corán es la primera fuente de legislación, mientras que la purificada Sunna es la segunda que explica, interpreta y detalla lo que se encuentra en el Noble Corán. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era el más conocedor del querer decir de Al-lah, Alabado sea, su justicia y su decreto emanan de los de Al-lah, Alabado sea. A este propósito Al-lah, Alabado sea, dice: «Un verdadero creyente o una verdadera creyente no deben, cuando Al-lah y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar en forma contraria. Quien desobedezca a Al-lah y a Su Mensajero se habrá desviado claramente», «Pero no, [juro] por tu Señor que no creerán [realmente] a menos que te acepten como juez de sus disputas, y no se resistan a aceptar tu decisión y se sometan completamente». «Cuando escuchan un rumor que pudiera atentar contra la seguridad y sembrar el temor, lo divulgan inmediatamente. Pero lo que debían hacer era remitirlo al Mensajero y a quienes tienen autoridad y conocimiento, que son quienes pueden investigar la información y comprender su magnitud, y sabrían qué hacer». Al-lah, Alabado sea, nos advirtió de la desobediencia a la orden de su Mensajero la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo: «Que estén precavidos aquellos que desobedezcan las órdenes del Mensajero de Al-lah, no sea que les sobrevenga una desgracia o los azote un castigo severo».

La Sunna puso en su totalidad varias prescripciones citadas mayoritariamente en el Noble Corán. La orden de hacer la oración y de cumplir el azaque se ve sin detalles en el Corán: «Cumplan con la oración, paguen el azaque». ¿Cómo hacer entonces los actos cultuales como la oración, el azaque y la peregrinación sin la puesta en detalle efectuada por la purificada Sunna? El Profeta la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, expuso todo esto diciendo: «Recen como me han visto rezar». Así nos explica el modo. También dice que: «Si te colocas en dirección a la alquibla haz el takbír, después recita «la madre del Corán» (Al Fátiha o la Abertura), después recita lo que te parezca. Cuando hagas el ruku’, coloca las palmas de las manos sobre las rodillas y estira la espalda, estableciéndote en tu ruku’. Y cuando levantes la cabeza, endereza tu espalda hasta que todo hueso vuelva a su sitio».

La Sunna detalló todas las sentencias del azaque y de la peregrinacion. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «aprended de mí vuestros rituales». Un hombre le dice a Imran Ibn Hussein; ¡qué es toda esta información tradicional que relatas según el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dejando atrás el Corán! Imran respondió: si te conformas con el Corán, ¿cómo aprendes el número de unidades de la oración, de la tarde, de la puesta del sol y sus horarios, así como la estación de Arafat, la lapidación de piedras, entre otras?

Como la Sunna detalla lo general del Noble Corán, restringe lo absoluto. Por ejemplo, limita el testamento a un tercio de los legados, lo que demuestra que el heredero no tiene ningún derecho de testamento. Dijo Saad Ibn Abi Waqqas, que Al-lah esté complacido con él: “Vino a visitarme el Mensajero de Al-lah el año de la peregrinación de despedida, encontrándome muy enfermo y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah!, como ves, me ha llegado la enfermedad y poseo una riqueza para la cual no tengo más herederos que una hija. Dime si puedo dar sádaqa (caridad) con los dos tercios de mi dinero. Dijo: ‘¡No!’ Le pregunté de nuevo: ‘¿Y con la mitad, oh Mensajero de Al-lah?’ Contestó: ‘¡No!’ Pues, le volví a preguntar: ‘¿Y con un tercio, oh Mensajero de Al-lah?’ Contestó: ‘Un tercio y ya es mucho. Pues, si dejas a tus herederos ricos es mejor que si los dejas pobres y dependiendo de la gente». La Sunna demuestra que el testamento no es para beneficio de un heredero. También prohíbe que la mujer y su tía materna o paterna se casen con el mismo hombre.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Al-lah, Alabado sea,bado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Al describir la posición que ocupa la Sunna en la legislación, es preciso distinguir entre la información tradicional relativa a los actos culturales y la relativa a los usos y costumbres que varían en función del tiempo, el lugar y las circunstancias. Se citan las relativas a la confección, medios de transporte, entre otros condicionados por las costumbres. Cada época tiene tradiciones que difieren de las de épocas anteriores. Por lo tanto, no es lógico imponer a la gente ciertos hábitos del pasado con el pretexto de seguir la Tradición del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. La referencia a los hábitos reside en el derecho consuetudinario y en los hábitos que no se oponen a las consistencias de la pura legislación. El imán Al-Shafí, que Al-lah esté complacido con él, considera que el peinado de la cabeza es uno de los aspectos de la nobleza, considera bien las circunstancias de tiempo y medio a tiempo. En la actualidad, no hay problema en cubrirse la cabeza, ya que la costumbre acepta ambas cosas.

Afirmamos que los enemigos de la Sunna se encuentran en dos categorías. La primera comprende a los manipuladores de la religión que desvían los sentidos de los textos, creen que hacen el bien cuando la religión es inocente. Estos son los rigoristas de quienes el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos advirtió tres veces. Según Umar Ibn Al Jhattab, que Al-lah esté complacido con él, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «lo más que temo a la comunidad es todo hipócrita con una lengua conocedora».

La segunda categoría incluye a los que no se inspiran en la ciencia y sus herramientas. Mostrando su peligro, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Al-lah no retira de una sola vez el conocimiento que les dio (a la gente). Lo retira retirando a los eruditos con su conocimiento. Quedarán solo personas ignorantes que, cuando se les consulte, darán veredictos basándose en su opinión personal solamente; se perderán y perderán a otros». La Sunna es inocente de todo extremismo que se descarrile de su tolerancia o de la moderación del islam, así como de los que niegan totalmente la Sunna. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice:

“Pronto llegará el tiempo en que un hombre se reclinará sobre su almohada con el estómago lleno, y dirá: “Debes apegarte al Corán; lo que encuentres allí como permisible tómalo, y lo que encuentres allí como prohibido, abstente de ello; y cualquier cosa que el Mensajero de Al-lah les prohíba, es como si Al-lah lo prohibiese”.

El rigorismo y la negligencia son un extremismo lejano de la moderación del islam y su método, y una injusticia contra la Sunna que se ajusta bien a las finalidades generales del Noble Corán. Comprendiendo las finalidades de la Sunna, se captan las finalidades de nuestra pura religión, que es la misericordia, la justicia, la tolerancia, la facilidad y el humanitarismo. Los eruditos están de acuerdo en que todo lo que logre tales fines es parte integrante del islam y todo lo que lo contradiga se opone al islam y a sus fines.

Luego viene el papel de los eruditos honestos para ajustar y corregir a los extraviados. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Esta ciencia será asumida a cada generación por los más íntegros, que le disiparán las aliteraciones, las desviaciones y las malas interpretaciones».

Nos hace falta  entender la Sunna a través de sus finalidades sin fijarse en la letra de los textos sin comprender sus propósitos. Esto se realiza mediante una moderna lectura finalista de la purificadaa Sunna, lectura que va de la mano de las exigencias y surgidas del tiempo para acercar esta Sunna grandiosa a la gente. Es la renovación a la que llama la Sunna. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dice: «Al final de cada siglo, Al-lah, Alabado sea, envía a esta comunidad a quien le renueva sus asuntos de la religión».

¡Oh Al-lah, guíanos a comprender bien Tu Noble Libro y la Sunna de nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, enséñanos lo que nos es útil, haznos partícipes de lo que nos enseñas y salvaguarda a nuestro país y a todos los países del mundo.