La necesidad del ijtihad colectivo

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Nuestras sociedades han sufrido de las fetuas y las opiniones irregulares. Algunos ulemas descalificados e ineptos que aspiran a la fama, la gloria o el exhibicionismo siguieron todas las opiniones irregulares y raras para llamar la atención de los demás o para beneficiar los intereses de sus grupos y organizaciones.

        Debido a la abundancia de la división, la intervención y la sensibilidad de las cuestiones y novedades de la era, asimismo el choque de algunas de ellas con las opiniones de algunos ulemas y juristas primeros que dictaron fetuas adecuadas a su tiempo, lugar y a la ignorancia de los descalificados e ineptos de verificar el objetivo dando sentencias erróneas por desconocer la realidad y los requisitos del correcto razonamiento por analogía, por eso, el ijtihad (elaboración de un dictamen independiente basado en las cuatro fuen­tes de la jurisprudencia islámica)  colectivo ya es una necesidad urgente.

De ahí, Su Eminencia Sheij Al-Azhar, Prof. Dr. Ahmad Al-Tayeb, ha llamado en su ponencia durante la inauguración del Congreso del Consejo de  los Asuntos Islámicos celebrado en la ciudad de Luxor bajo el título “ La Visión de los Ulemas e Imanes para Renovar el Discurso Religioso y Deshacer el Pensamiento Extremista” a adoptar el ijtihad colectivo al que llaman grandes ulemas de diferentes países del mundo que se interesan por los problemas de la Comunidad Islámica a fin de enfrentarse bravamente a las cuestiones presentes a la mente como el terrorismo, la determinación del concepto del territorio que está bajo control político musulmán, la incorporación a los grupos de la violencia armada, el odio hacia la sociedad, la proscripción de la sangre de los ciudadanos a través de asesinato o explosión. Asimismo, los asuntos relacionados con los derechos humanos y la libertad, o las cuestiones de la mujer, la fijación del inicio de los meses lunares por cómputo astronómico, las cuestiones de la peregrinación, sobre todo, el ihram (estado de sacralización del peregrino en la Meca) desde Jeda para los viajeros por avión o por barco, el arrojamiento de los guijarros en cualquier momento, y todo asunto que requiere el deber hacia la patria, el tiempo y la necesidad de la gente. Hay que animar la Comunidad para dictar fetuas que llaman al trabajo y prohíben la negligencia y la gandulería, a condición de que no se dicten fetuas y textos generales que no zanjan las cuestiones ni cambian la realidad.

Este ijtihad colectivo, sin lugar a dudas, ayudará, de una forma clara e importante, a acabar con las opiniones irregulares y los motivos del extremismo que fueron resumidos por el último congreso del Consejo de Asuntos Islámicos en lo siguiente:

1- La ambigüedad, estancamiento, imitación ciega, malentendimiento, literalidad del texto, alejamiento de la jurisprudencia de los propósitos y de los fines, incomprensión de las reglas totales de la legislación y dar la oportunidad a los descalificados e inaptos para encabezar algunos aspectos de la llamada al Islam.

2- El comercio de la religión por parte de algunos grupos y organizaciones a fin de llevar a cabo intereses políticos, prefiriéndose éstos a los de la religión y la patria, así como el aumento de la religiosidad aparente y política frente a la religiosidad pura a Alá, Exaltado sea.

3- El éxito de algunas fuerzas colonialistas en atraer agentes en muchos países árabes e islámicos, sea por intereses mutuos y promesas vanas para algunos grupos, o sea por medio de comprar las conciencias y las lealtades.

                   Este ijtihad colectivo puede conducir a la realización de una gran parte de acercamiento entre los ulemas y acabar con los motivos de la separación y la discrepancia, hecho que contribuye, sin duda, a la unión de la Comunidad Islámica, sobre todo, al enfrentamiento contra los pensamientos raros, desviados y extremistas.