La invocación de los Profetas y Mensajeros a la reforma a la luz del Noble Corán
12 de Rabie Alajer de 1437, 22 de enero de 2016

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Primero: Los elementos

  1. El Islam es la religión de la bondad y la reforma.
  2. Modelos de las invocaciones de los Profetas y Mensajeros en el Noble Corán.
  3. Nuestra necesidad a corregir el alma en primer lugar.
  4. La influencia de la reforma sobre el individuo y la sociedad.
  5. Los daños del abandono de la reforma.

Segundo: Las pruebas

Del Noble Corán

1- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y no enviamos a Nuestros mensajeros sino como portadores de buenas nuevas y como advertidores: así pues, quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 6:48)

2- En bocade Shuaib, la paz sea con él, Alá, Exaltado sea, dijo: “Respondió: ¡Oh pueblo mío! ¿Qué os parece? ¿Si es verdad que me apoyo en una prueba clara venida de mi Señor, que me ha concedido de Sí una excelente provisión [como regalo], [cómo podría hablaros de forma distinta a la que lo hago]? Y no me mueve, en lo que os pido, un deseo de contrariaros: sólo quiero sanear las cosas en la medida de mis posibilidades; pero el logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88)

3- En bocade Shuaib, la paz sea con él, Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Dad siempre la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas a otros, injustamente; y en todos vuestros tratos, pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción”. (Corán, 26:181-183)

4- Alá, Exaltado sea, dijo: “así pues, no sembréis la corrupción en la tierra después de haber sido puesta en orden. E invocadle con temor y anhelo: ¡ciertamente, la gracia de Alá está siempre cerca de quienes hacen el bien!” (Corán, 7:56)

5- Alá, Exaltado sea, dijo: “Moisés dijo a su hermano Aarón: Toma mi lugar entre mi gente; y obra rectamente, y no sigas el camino de los que siembran la corrupción”. (Corán, 7:142)

6- Alá, Exaltado sea, dijo: “Di: “¡Venid, que os comunique lo que Alá os ha prohibido: “No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; tratad bien a vuestros padres; no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza, pues Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida que Alá ha declarado sagrada a ningún ser humano, excepto en justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón”. (Corán, 6:151)

7- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues, tu Señor no destruiría jamás a una comunidad por sus errores [de creencia, solamente], mientras sus gentes se comportaran rectamente unos con otros”. (Corán, 11:117)

8- Alá, Exaltado sea, dijo: “Pero, aun así, tu Señor no destruiría a una comunidad sin haber antes suscitado en su seno a un enviado, que les transmitiera Nuestros mensajes; y nunca destruiríamos a una comunidad a menos que sus habitantes fueran injustos unos con otros”. (Corán, 28:59)

9- Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a [la tribu de] Zamud [enviamos a] su hermano Salih. Dijo: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad [sólo] a Alá: no tenéis más deidad que Él. Él os ha creado de la tierra, y os ha hecho prosperar en ella. ¡Pedidle, pues, perdón por vuestros pecados, y luego volveos a Él arrepentidos, pues, ciertamente, mi Señor está siempre cerca, responde [a la invocación de quien Le invoca]!” (Corán, 11:61)

10- Alá, Exaltado sea, dijo: “Nada bueno sale, por lo general, de los conciliábulos secretos –salvo aquellos convocados para promover la cari­dad, la conducta honorable, o la reconciliación entre la gente: y a quien así actúe buscando la complacencia de Alá, le daremos en su momento una magnífica recompensa”. (Corán, 4:14)

11- Alá, Exaltado sea, dijo: “Te preguntarán acerca del botín. Di: “El botín pertenece a Alá y al Enviado.” ¡Manteneos, pues, conscientes de Alá y poned orden en vuestras relaciones mutuas, y obedeced a Alá y a Su Enviado, si sois realmente creyentes!” (Corán, 8:1)

Pruebas de la Sunna:

1-‍‍‍‍ Zaid Ibn Mulha, Alá esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Ciertamente, la religión comenzó forastera y volverá forastera. Bienaventuranza a los forasteros que corrigen lo que corrompen las gentes de mi Sunna. (Sunan At Tirmidi)

2- De Abu Dardaa, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: “¿Os informo de lo que tiene más grado que el ayuno, la oración y la sádaqa (limosna y toda buena acción en general)? Dijeron: Sí. Dijo: La reconciliación entre la gente, ya que la corrupción entre la gente es la que destruye la religión”. (Sunan At tirmidi)

3- De Abu Huraira, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él: ¡Oh Alá, haz que mi religión sea firme y correcto, aquel al que me aferro en mis asuntos; haz que este mundo sea lícito para mí, aquel que constituye el lugar donde vivo y el tiempo de mi vida; y haz que el final de mi vida sea sano, ya que será el lugar y el tiempo de mi retorno; haz que mi vida se incremente en toda clase de bienes; y haz que mi muerte sea un descanso para mí de toda clase de males!” (Sahih Muslim)

4- De Abu Huraira, Alá esté complacido con él que dijo el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él:: “Cada día que se levanta el sol y a cada hombre le corresponde dar una sádaqa por cada una de sus articulaciones; obrar con justicia entre dos es sádaqa; ayudar a uno a subir a su montura y subirle sus cosas es sádaqa; las buenas palabras son sádaqa; cada paso que das encaminándote a la oración es sádaqa; y si apartas cualquier obstáculo del camino es sádaqa” (Relatado por Bujari y Muslim)

5- Ubada Ibn Omair ibn Ubada Ibn Auf relata que Abu Ayub, Al’a est’e complacido con él dijo: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, me dijo: “¡Oh, Abu Ayub!, ¿te indico una sadáqa que ama Alá y Su Mensajero? Pues, reconcilias entre las gentes si se odian y se corrompen”. (Al Muagam Al Kabir de At Tabarani)

6- Se transmitió de Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, solía decir: “Si llega la Hora (Día del Juicio Final) y uno tiene en la mano un esqueje, si puede plantarlo, que lo haga”. (Relatado por Bujari en el El Adab Al-Mufrad)

 

Tercero: El tema

          Entre los valores islámicos que nuestra religión ha incitado se destaca el valor de la rectitud y la reforma, ya que es una buena moral que alegra el alma y un valor humano imprescindible para realizar el florecimiento del universo. Es, también, una petición legal que acaba con los motivos de la corrupción y las disputas, asimismo, la realización del acercamiento entre la gente a fin de corregir sus situaciones en esta vida.

          Es indudable que la rectitud y la reforma es el objetivo esperado de los siervos tanto en sus dichos como en sus hechos. Sin la rectitud no se aceptará la acción, por eso, el hombre tiene que ser recto en sí mismo, en sus dichos y hechos, llevando las aflicciones de los creadores e intenta resolverlas.

          Quien medita las aleyas del Noble Corán ve claramente que se han interesado mucho por el valor de la reforma. El vocablo (rectitud y su derivado) se mencionó casi 170 veces y esto demuestra su importancia y gran rango. El vocablo (reformar) tiene muchos significados que prueban que el Islam pretende reformar la creencia, conducta, adoraciones, tratos y todos los aspectos del hombre.

El Noble Corán ha vinculado entre la creencia en Alá, Exaltado sea, y la reforma en varias ocasiones, hecho que demuestra que la reforma es uno de los signos de la creencia en Alá. Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 6:48) Alá, Exaltado sea, dijo: “Te preguntarán acerca del botín. Di: “El botín pertenece a Alá y al Enviado.” ¡Manteneos, pues, conscientes de Alá y poned orden en vuestras relaciones mutuas, y obedeced a Alá y a Su Enviado, si sois realmente creyentes!” (Corán, 8:1) El Noble Corán ha vinculado la piedad con la reforma, Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes sean conscientes de Mí y obren con rectitud nada tienen que temer y no se lamentarán”. (Corán, 7:35) Así como, ha vinculado entre el arrepentimiento y la reforma. Alá, Exaltado sea, dijo: “Salvo a quienes se arrepientan, se enmienden y den a conocer la verdad”. (Corán, 2:160) Alá, Exaltado sea, dijo: “pero si se arrepienten y se enmiendan”. (Corán, 4:116) Alá, Exaltado sea, dijo: “quedando exceptuados de este interdicto sólo aquellos que luego se arrepientan y se enmienden: pues, ciertamente, Alá es Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 24:5) La reforma es el fruto de la creencia en Alá, Exaltado sea, así como la piedad y el arrepentimiento sincero puro al Señor de los mundos.

El Noble Corán invita a la reforma por tener una gran recompensa. Alá, Exaltado sea, dijo: “Nada bueno sale, por lo general, de los conciliábulos secretos -salvo aquellos convocados para promover la cari­dad, la conducta honorable, o la reconciliación entre la gente: y a quien así actúe buscando la complacencia de Alá, le daremos en su momento una magnífica recompensa”. (Corán, 4:114)

Si seguimos las noticias de los Profetas y Mensajeros con sus gentes, encontraríamos que todos fueron enviados a fin de corregir lo que corrompieron las gentes en la tierra. El mensaje de todos los Profetas es el mismo que consiste en reformar el universo de la corrupción, los pecados y de los males reinantes entre la gente. Cada Profeta fue enviado a su gente como albriciador y amonestador llevando una legislación y morales que purifican las almas de la inmundicia del politeísmo. Alá, Exaltado sea, dijo: “y [esto a pesar de que ya] antes de ti no mandamos a ningún enviado sin haberle revelado que no hay más deidad que Yo, [y que,] por lo tanto, habréis de adorarme [sólo] a Mí”. (Corán, 21:25)

Noé, la paz sea con él, llamó a su gente a corregir a sí mismos a través de la adoración de Alá sin asociarle nada ni nadie, dejando de adorar a los ídolos que no perjudican ni benefician. Alá, Exaltado sea, dijo: “pues dicen [a sus seguidores]: “¡No abandonéis jamás a vuestros dioses: no abandonéis a Wadd ni a Suwaá, ni tampoco a Yaghuz ni a Yauq ni a Nasr!” “Y han extraviado con ello a muchos: ¡haz, pues, que esos malhechores se extravíen cada vez más lejos [de cuanto desean]!” (Corán, 71:23-24) Así como les invitó a pedir perdón a Alá para concederles riquezas e hijos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y dije: “‘¡Pedid perdón a vuestro Señor, pues, realmente, Él es sumamente Indulgente! Derramará sobre vosotros bendiciones del cielo en abundancia, y os ayudará con bienes e hijos, y os dará jardines y os dará arroyos. “‘¿Qué os pasa que no dais reverencia a Alá”. (Corán, 71:10-13)

El orador de los Profetas, Shuaaib, la paz sea con él, remedia la descomposición doctrinal y sus consecuencias de corrupción económica entre sus gentes, por eso, les llamó a no fraudar en la medida y el peso para conservar el derecho del vendedor y del comprador. Alá, Exaltado sea, dijo a lengua de Shuaaib: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad sólo a Alá: no tenéis más deidad que Él; y no defraudéis en la medida y el peso en vuestros tratos con los hombres. Ciertamente, os veo en la prosperidad; pero temo, en verdad, que caiga sobre vosotros el castigo en un Día que habrá de circundar [-os con la desgracia! Así pues, ¡Oh pueblo mío!, completad siempre la medida y el peso, con equidad, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo, ni obréis mal en la tierra sembrando la corrupción. ¡Lo que queda junto a Alá es mejor para vosotros, si tan sólo creyerais en Él! Pero yo no soy vuestro guardián”. (Corán, 11:84-86) Luego les explicó la verdad de su llamada que tiene como fin la reforma, pues dijo, la paz sea con él: “Sólo quiero sanear las cosas en la medida de mis posibilidades; pero el logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88) En otra ocasión, se ve su intento de reformar lo que corrompieron sus gentes en la balanza y las medidas, diciéndoles: “¡Dad siempre la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas [a otros, injustamente]; y [en todos vuestros tratos] pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción”. (Corán, 26:181-183)

Tenemos que observar detenidamente las palabras de Shuaib, la paz sea con él, a la hora de llamar a la reforma: “El logro de mi propósito depende sólo de Alá. ¡En Él he puesto mi confianza, y a Él me vuelvo siempre!” (Corán, 11:88) Ha señalado que hay un gran propósito que cada reformista debe tenerlo en cuenta, es decir, el valor de la sinceridad en la reforma.

Es una reforma que no pretende lograr beneficios personales ni comienza con motivos y tendencias o luchas personales, sino es una reforma que beneficia a todos los individuos de la sociedad.

Este es el Profeta Saleh, la paz sea con él,  que llama a sus gentes, diciéndoles: “¡Sed, pues, conscientes de Alá, y obedecedme,  y no sigáis el consejo de aquellos que cometen toda clase de excesos, los que siembran la corrupción en la tierra en vez de poner orden!” (Corán, 26:150-152)

          Cuando Moisés dio su lugar a su hermano Aarón entre su gente, le recomendó obrar rectamente y no seguir el camino de los corruptores. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y emplazamos a Moisés durante treinta noches [en el monte Sinaí]; y les añadimos diez, completándose así el plazo de cuarenta noches fijado por su Señor. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Toma mi lugar entre mi gente; y obra rectamente, y no sigas el camino de los que siembran la corrupción”. (Corán, 7:142)

El Profeta del Islam, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, llegó para completar la llamada a la reforma en todos los aspectos religiosos, sociales, económicos y políticos de la vida. Si echamos una mirada profunda en la vida y biografía del Profeta, encontraríamos que ha construido una civilización islámica vinculada a los valores y las morales.  Alá, Exaltado sea, dijo: “¡Oh creyentes! Responded a la llamada de Alá y del Enviado cuando os llama a lo que habrá de daros vida; y sabed que Alá interviene entre el hombre y [los deseos de] su corazón, y que ante Él seréis congregados. (Corán, 8:24) En el aspecto religioso, su mensaje pretende corregir el alma por medio de la religión que demuestra que Alá es Uno sin tener socios por pruebas claras. En lo que se refiere a la conducta, el Profeta llama a la buena moral, señalando que es la esencia de la llamada. Al Baihaqui relata en su Sunan que el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Alá me ha enviado para completar la excelencia de las virtudes y para perfeccionar todas las buenas acciones”.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, llamó también a los valores y principios humanos que realizan la reforma, la unión, la fuerza y la coherencia de la sociedad, y así la humanidad vive en paz y tranquilidad sin conflictos, discrepancias, terrorismo ni violencia al contrario de lo que está sucediendo actualmente de violencia, asesinato, sabotaje y corrupción en la tierra.

Entre estos valores que todas las legislaciones divinas ven que son el camino de la reforma: la justicia, la tolerancia, cumplimento de la promesa y el depósito, la sinceridad en dichos y hechos, el buen tratamiento a los padres, los bienes del huérfano, el respeto del derecho de la vecindad y las buenas palabras, puesto que la fuente de la legislación es la misma. Por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: Los profetas son hermanos de padre; sus madres son numerosas y distintas, pero su religión es una (el monoteísmo y la sumisión al único Alá). (Sahih Bujari) Puede haber diferencias entre las legislaciones en lo que se atañe a las adoraciones, pero las morales y los valores humanos que representan la base de la convivencia no se diferencian de una legislación a otra. Por eso, el Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “De entre las palabras de la primera profecía, que la gente ha conocido, están: Si no sientes vergüenza, haz lo que quieras”. ¿Existe, pues, una legislación que ha permitido matar al alma, desobedecer a los padres, comer lo ilícito, devorar los bienes del huérfano o el derecho de los asalariados o los obreros?   ¿Existe legislación que ha permitido la mentira, la traición, el engaño, incumplimiento de la promesa o la ingratitud? Todas las legislaciones están de acuerdo sobre estos valores humanos tan elevados. Quien no los respeta, no sólo está contra las religiones, sino también contra la Humanidad y se retira de su humanidad y de la disposición natural.

Alá, Exaltado sea, dijo: “Di: “¡Venid, que os comunique lo que Alá os ha prohibido [realmente]: “No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; tratad bien a vuestros padres;  no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza, pues Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; y no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida que Alá ha declarado sagrada a ningún ser humano, excepto en [cumplimiento de la] justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón; y no toquéis los bienes del huérfano -sino para mejorarlos- antes de que este alcance la mayoría de edad.” Y [en todos vuestros tratos] completad la medida y el peso, con equidad: [sin embargo,] no imponemos a nadie una carga superior a sus fuerzas; y cuando expreséis una opinión, sed justos, aunque sea [en contra de] un familiar cercano. Y sed siempre fieles a vuestro pacto con Alá: esto es lo que Él os ordena, para que lo tengáis presente. Y sabed que este es el camino que conduce rectamente a Mí: seguidlo, pues, y no sigáis otros caminos que os hagan desviaros de Su camino. Todo esto os ordena Él, para que os mantengáis conscientes de Él”. Acerca de estas aleyas, Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, dijo: “Son aleyas explícitas que no fueron abrogadas en todos los Libros Divinos, son prohibidas a todos los humanos por ser la madre del Libro, es decir su origen y base, quien las aplica, entrará al Paraíso y quien las abandona, entrará al Infierno”.

Cada llamada a la reforma que contradice la de los Profetas y se aleja del camino de la legislación es, de verdad, una llamada a la corrupción en la tierra.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dio el mejor ejemplo en la bondad y la reforma tanto en dichos como en hechos. En sus súplicas pedía la reforma en todos los asuntos ya que dijo: “¡Oh Alá, haz que mi religión sea firme y correcto, aquel al que me aferro en mis asuntos; haz que este mundo sea lícito para mí, aquel que constituye el lugar donde vivo y el tiempo de mi vida; y haz que el final de mi vida sea sano, ya que será el lugar y el tiempo de mi retorno; haz que mi vida se incremente en toda clase de bienes; y haz que mi muerte sea un descanso para mí de toda clase de males!” (Sahih Muslim) El Profeta reconciliaba por sí mismo entre la gente para acabar con las discordias. Sahl Ibn Saad, Alá esté complacido con él, dijo: Una vez que el pueblo de Quiba lucharon entre sí hasta que se lanzaron piedras unos a otros. Cuando el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, fue informado de ello, dijo, “Vamos a lograr una reconciliación entre ellos”. (Sahih Bujari)

La bondad y la reforma constituyen una gran fortaleza para el progreso de la sociedad. Nosotros necesitamos primero corregir y purificar el alma, una reforma que abarca todos los campos políticos, sociales, económicos y científicos. Corregir el alma es una petición legal y un deber religioso, sobre todo en estos momentos en los cuales se debilita la fe, se corrompieron las morales y se perdieron los derechos y los deberes. Muchas personas no respetan los derechos de los ancianos, los sabios, los parientes y la patria.

Una parte de la reforma consiste en que el individuo debe saber sus derechos y sus deberes, es decir, no agrede los derechos del prójimo. La reforma se realiza a través de la rectitud, las morales elevadas y el abandono de la desviación, la corrupción en la tierra, la injusticia y el odio. Toda persona recta con sí misma, con su Señor, con la gente y el universo es aquel que beneficia a los demás. La purificación del alma por medio de las buenas morales es el medio de la reforma que impide la injusticia, el pecado y lo que Alá prohibió, asimismo, la reconstrucción de la tierra y el aprovecho de sus tesoros que favorecen a toda la sociedad.

Por medio de la reforma se lleva a cabo la amistad y esto es lo el Noble Corán llama para que se reflejan los valores de la clemencia, la tolerancia y el perdón sobre los individuos de la sociedad y toda la sociedad. Con la reforma rechazamos las semillas de la violencia, el odio, el rencor y el odio.

          La reforma no se limita a un tiempo determinado sino que el hombre tiene que hacerlo hasta el último suspiro de su vida. Se transmitió de Anás Ibn Malik, Alá esté complacido con él, que el Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, solía decir: “Si llega la Hora (Día del Juicio Final) y uno tiene en la mano un esqueje, si puede plantarlo, que lo haga”. (Relatado por Bujari)

          Es digno mencionar que la reforma no se realizará sin que la persona empieza por sí mismo, luego su familia y su sociedad. La reforma de la sociedad es un deber imprescindible para lograr la seguridad, el trabajo y el progreso y la divulgación de la amistad y el amor entre la gente. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, invocó a Alá por el bondadoso reformador que reconcilia entre los litigantes, diciendo: “Ciertamente, la religión comenzó forastera y volverá forastera. Bienaventuranza a los forasteros que corrigen lo que corrompen las gentes de mi Sunna”. (Sunan At Tirmidi)

La reforma tiene grandes influencias sobre el individuo y la sociedad, como, por ejemplo, la realización de la buena vida. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y a todo aquel, sea hombre o mujer, que haga buenas obras, y además sea creyente, le haremos vivir una buena vida; y, ciertamente, concederemos a esos su recompensa con arreglo a lo mejor de sus acciones”. (Corán, 16:97) Asimismo, la salvación de la destrucción y la devastación. Alá, Exaltado sea, dijo: “Pues, tu Señor no destruiría jamás a una comunidad por sus errores [de creencia, solamente], mientras sus gentes se comportaran rectamente [unos con otros]”. Y la herencia de la tierra porque está condicionada con la rectitud. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y, ciertamente, después de haber exhortado [al hombre], dejamos escrito en todos los libros de sabiduría divina que Mis siervos justos heredarán la tierra”. (Corán, 21:105) Es más, la protección y el cuidado de Alá a Su siervo que lleva a cabo la reforma debidamente. Alá, Exaltado sea, dijo: “En verdad, mi protector es Alá, que ha hecho descender esta escritura divina: y Él es quien protege a los justos”. (Corán, 7:196)

          Así como la conservación de la descendencia. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y en cuanto al muro, pertenecía a dos muchachos huérfanos [que viven] en la ciudad, y bajo él está [enterrado] un tesoro que les pertenece [por derecho]. Pues habiendo sido su padre un hombre justo, quiso tu Señor que al alcanzar la mayoría de edad extrajeran su tesoro por la gracia de tu Señor. “Y no hice [nada de] esto por iniciativa propia: este es el significado real de todos [esos sucesos] ante los que no supiste ser paciente”. (Corán, 18:82) La historia de la construcción del muro de los dos huérfanos en el relato de Moisés, la paz sea con él, con el siervo virtuoso es bien conocida. La construcción del muro no fue una pura casualidad, sino un resultado de la bondad del padre de los dos muchachos y no de ellos, como dijo Ibn Abbas, Alá esté complacido de ambos.

          La reforma realiza la seguridad contra el pánico tanto en esta vida como en la Otra. Alá, Exaltado sea, dijo: “Y no enviamos a Nuestros mensajeros sino como portadores de buenas nuevas y como advertidores: así pues, quienes crean y vivan con rectitud, nada tienen que temer y no se lamentarán. (Corán, 8:48) Asimismo, trae el perdón y la compasión: “Pero si rectificáis y sois conscientes de Él, ciertamente, Alá es en verdad Indulgente, Misericordioso”. (Corán, 4:129)

          Las cosas se embellecen y se mejoran con la reforma por ser una moral amada por Alá, Exaltado sea, y Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, que, por supuesto, conduce a la fuerza y la coherencia de la nación y la unión de los musulmanes y así reinará la amistad y el amor entre ellos. Alá, Exaltado sea, dijo: “Todos los creyentes son hermanos. Por tanto, reconciliad a vuestros hermanos [cuando estén enemistados]”. (Corán, 49:10)

                   Si perdemos el valor de la rectitud, se corrompería la sociedad, se destruirían las familias, se reinarían el desorden y la corrupción, se violarían las cosas sagradas de Alá y se destruirían la sociedad, el Estado y la civilización. El abandono de la reforma conduce a la divulgación del castigo en esta vida y la perdición moral como la pobreza, la humillación y la degradación.