Hacia una inversión ejemplar del azaque

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No cabe la menor duda de que la correcta inversión del azaque en sus canales legales cubre un gran hueco de las necesidades de los pobres, proletarios y los intereses comunes de la patria. Si los ricos y capacitados dan limosnas, comida a los hambrientos, ropa a los desnudos, medicamento a los enfermos, auxilio a los necesitados, así como la contribución seria de las necesidades de la patria: reforma, armas y equipamiento, seguro que se cambiaría la cara de la vida de cualquier país y no habría necesitados ni mendigos. Ali Ibn Abi-Taleb, Alá esté complacido con él, dijo: Alá, Exaltado sea, distribuyó los alimentos de los pobres en los bienes de los ricos, si hay un pobre hambriento, se debería a la avaricia del rico. Si encuentras un pobre hambriento, sepas que hay un rico injusto que no ha pagado el azaque ni ha cumplido su deber hacia la sociedad.

          Si se invierte el habiz de una manera correcta a favor de la patria, esto no sólo conduciría a participar en el desarrollo verdadero de nuestra querida patria, sino también a otros países más pobres como algunos de la cuenca del Nilo que necesitamos tener relaciones científicas, culturales, benéficas y humanas con ellos a nivel de gobiernos y pueblos mediante las fuertes organizaciones no gubernamentales que puedan llevar a cabo grandes proyectos en esos países y en otros africanos tan pobres como dimensión estratégica y una parte de nuestra seguridad nacional. De hecho, hay muchos intentos en este campo por parte de algunas organizaciones de la sociedad civil.

El azaque es un derecho puro en los bienes:

Aseguro que hay unas verdades, la primera es que el azaque es un derecho puro en los bienes, uno de los pilares del Islam como la oración y el ayuno. Abdul-Lah Ibn Abbas, Alá esté complacido con ambos, dijo: Tres aleyas en el Noble Corán fueron reveladas junto a otras tres, de modo que no se acepta una sin la otra, la primera: “Obedeced a Alá y Obedeced al Mensajero”, es decir, no se acepta la obediencia a Alá con la desobediencia al Mensajero y la segunda: “Y sed constantes en la oración y pagad el impuesto de purificación”. Pues, quien no paga el azaque, no le servirá de nada su oración. Y la tercera: “sé agradecido conmigo y con tus padres, [y recuerda que] hacia Mí es el retorno”. Quien sea ingrato con sus padres, no agradece a Alá, Exaltado sea. Acerca de aquellos que acumulan la plata y el oro sin pagar el azaque, Alá, Exaltado sea dijo: Pero a aquellos que acumulan tesoros de oro y plata y no los gastan por amor a Alá -anúnciales un doloroso castigo [en la Otra Vida] en el Día en que esa [riqueza acumulada] sea calentada en el fuego del infierno y sus frentes, costados y espaldas sean marcados con ella, [y se diga a esos pecadores:] “¡Estos son los tesoros que acumulasteis para vosotros! ¡Saboread, pues, [la maldad de] lo que atesorasteis!”

La segunda: El Islam llamó a dar muchas limosnas y caridades, Alá, Exaltado sea, dijo: “La parábola de aquellos que gastan sus bienes por la causa de Alá es la de un grano que produce siete espigas y cada espiga contiene cien granos: pues Alá dobla la ganancia a quien Él quiere; y Alá es infinito, Omnisciente”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “La riqueza de nadie se ha visto menguada por una caridad”. Y dijo en otro Hadiz: “Vino un hombre al Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, y le dijo: ‘¿Oh Mensajero de Alá, cuál sería la mejor de las limosnas en cuanto a su recompensa? Dijo: Es aquella que das mientras estás sano, eres celoso y previsor con  la religionaria, temes la pobreza y ambicionas la riqueza. Y no la retrases hasta tal punto que se aproxime tu hora y digas ‘para fulano esto, para zutano esto’. Y ya de hecho es para ellos”. Y dijo también: “No hay día en que amanezcan los siervos y no desciendan junto a ellos dos ángeles. Dice uno: ‘¡Oh Alá, da al generoso una gran recompensa!’ Y dice el otro: ¡Oh Alá, arruina al avaro y tacaño!” Alá, Exaltado sea, dijo: ¡Ciertamente, [Oh creyentes,] sois vosotros los llamados a gastar libremente en la causa de Alá: pero [aun] entre vosotros hay quienes se muestran avaros! Pero quien es avaro [con la causa de Alá] lo es sólo consigo mismo: pues Alá es en verdad autosuficiente, mientras que vosotros tenéis necesidad [de Él]; ¡y si os apartáis [de Su mensaje], Él os sustituirá por otra gente, y no serán como vosotros!

Lugar y corrección del desperfecto:

Sin duda, el desperfecto puede ser por parte del pagador, receptor o la parte intermediaria, sea personas, asociación o institución.

El desperfecto del pagador consiste en no pagar, engañar o pagar sin verificación acerca de la institución receptora. De ahí, el discurso religioso debe llamar la atención a la importancia de sacar el azaque y asegurarse de la institución receptora. Algunos juristas opinan que si uno paga el azaque a uno que creía pobre y luego se verifica que no lo es, pues tiene que pagar el azaque otra vez. Por eso, hay que prestar mucha atención a los canales legales y las instituciones receptoras de los bienes del azaque a fin de aprovecharse al máximo de él, logrando así el propósito esperado de su legislación.

El desperfecto del receptor se debe a la debilidad del estímulo religioso de algunos que intentan obtener los bienes de cualquier manera. A éstos tenemos que recordarles del método del Islam y del sentido humano que impiden al capacitado pedir limosnas. Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “No se beneficia de los bienes del azaque sino los más pobres, los endeudados o los que tienen que pagar una indemnización. Y dijo: La cuestión de coger los bienes del azaque depende de la vergüenza o desvergüenza de los receptores. El imán Ali Ibn Abi Taleb, Alá esté complacido con él, dijo:

Llevar rocas de las cimas de las montañas,

es mejor para mí que los garbos de los hombres.

La gente dice que hay un defecto en la ganancia,

dije que el defecto está en la humillación de la petición.

Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “De entre las palabras de la primera profecía, que la gente ha conocido, están: Si no sientes vergüenza, haz lo que quieras”. Hay que asegurar que el Islam prohibió a los ricos pedir o coger los bienes del azaque y que la mano que da es mejor que la que pide. Es sumamente importante también llamar la atención al valor y la importancia del trabajo y aclarar que aquel que mantiene una viuda y un pobre es como el que lucha por la causa de Alá. El poeta preislámico Al-Shanfarei Al-Azdei dijo:

Prefiero tomar el polvo de la tierra a secas

que pedir algo a un hombre descarado.

El Baroudi dijo:

Me he creado desdeñoso que no pido a nadie

para que no me ofenda cuando esté enfadado.

Otro desperfecto consiste en el mecanismo de recoger y distribuir los bienes del azaque. A pesar de nuestra confianza en el papel de algunas de las organizaciones no gubernamentales en aliviar el sufrimiento y prestar servicios a los pobres y necesitados, sobre todo, los servicios médicos, sin embargo, veamos que necesitan lo siguiente:

  1. a) Que sean bajo un control firme por las instituciones del Estado y que éstas deben seguir y controlar debidamente sus actividades y que habrá transparencia clara en los presupuestos, gastos y remuneraciones, asimismo, disminuir los gastos administrativos.
  2. b) Que habrá un mapa clara de la existencia de esas organizaciones, su ámbito geográfico, actividades a fin de variar sus actividades en lugar de concentrarse en un solo campo, descartando así otros tan importantes y vitales para la sociedad.
  3. c) Que se encargue una cierta institución, por ejemplo, el Ministerio de Solidaridad Social de formar una red electrónica que vincula los beneficiarios con los pagadores, con las organizaciones no gubernamentales en su ámbito geográfico para acabar con el fenómeno de aquellos que cobran de varias asociaciones de una manera profesional en el momento en que el azaque no llega a sus merecedores.
  4. d) Que se fijen objetivos claros o que se dedica cada asociación a un propósito determinado, como dar comida a los hambrientos, curar a los enfermos, saldar las deudas de los adeudados, y esta es la campaña que empezó y adoptó el Ministerio de Habices.