La gracia de la seguridad y la estabilidad

La seguridad se considera una de las gracias muy importantes, nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Alá sean con él, dijo: “Para aquél de vosotros que amanezca en una pequeña casa, seguro, sano de cuerpo y en posesión de su provisión para el día, es como si se hubiese reunido este mundo en todas sus facetas”. (Relatado por Turmidi)

La seguridad es una de las gracias muy significativas que Alá, Exaltado sea, concedió a sus siervos, ya que dijo a los de Quraish: “Para que los Quraish permanecieran seguros, seguros en sus viajes de invierno y de verano. Que adoren, pues, al Señor de este Templo, que les ha alimentado contra el hambre y les ha dado protección frente al peligro”. (Corán, 106:1-4) En cuanto al pueblo de La Meca, Alá, Exaltado sea, dijo: “Pero, ¿no hemos establecido para ellos un santuario seguro, al que habrán de llegar, como provisión venida de Nos, los frutos de todas las cosas [buenas]? Pero la mayoría de ellos desconocen [esta verdad]”. (Corán, 28:57) Y dijo: “¿No ven, acaso, que hemos creado un santuario seguro [para los que creen en Alá], mientras que a su alrededor los hombres se ven arrastrados [por el miedo y la desesperación]? ¿Van, entonces, a creer en cosas falsas y vanas, negando así las bendiciones de Alá?” (Corán, 29:67)  y dijo también: “Y recordad los tiempos en que erais pocos [y] débiles en la tierra, cuando temíais que la gente os exterminara–y entonces Él os protegió y os fortaleció con su auxilio y os proveyó de las cosas buenas de la vida, quizás, así, seáis agradecidos”. (Corán, 8:26)

El Noble Corán vincula entre la seguridad y la fe, así como exhorta a mantener y proteger la gracia de la seguridad. Alá, Exaltado sea, dijo: “Quienes han llegado a creer y no han enturbiado su fe con malas acciones –¡ellos son los que estarán a salvo, pues son ellos los que han hallado el camino recto!” (Corán, 6:82) Y dijo: “Realmente, en [la belleza exuberante de] su país, tenía el pueblo de Sabá una prueba [de la gracia de Alá] dos [grandes extensiones de] jardines, a derecha y a izquierda, [que estaban como invitándoles:] “¡Comed de lo que vuestro Señor os ha proveído, y dadle gracias: una excelente tierra, y un Señor Indulgente!” Pero se apartaron [de Nuestra guía], y entonces desatamos sobre ellos una inundación que arrasó con las presas, y transformó sus dos [extensiones de exuberantes] jardines en un par de jardines que producían frutos amargos, tamariscos y unos pocos azufaifos [silvestres]: así les retribuimos por haber negado la verdad. Y, ¿acaso retribuimos [de este modo] sino a los que son del todo ingratos? Y [antes de su caída,] habíamos establecido entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido [muchas] ciudades, cercanas unas de otras; haciendo así fácil el viaje [para ellos, como diciéndoles]: “¡Viajad seguros por esta [tierra], de noche y de día!” (Corán, 34:15-28) Y dijo también: “Y Alá [os] propone una parábola: [Imaginad] una ciudad [antaño] segura y tranquila, cuyo sustento le llegaba en abundancia de todas partes, y que luego rehusó blasfemamente ser agradecida por las bendiciones de Alá: y entonces Alá hizo que se viera envuelta por la miseria del hambre y el miedo a causa de todo [el mal] que su gente había obrado persistentemente”. (Corán, 16:112)

Tenemos en la actualidad el ejemplo de aquellos países que cayeron en las garras del caos, la desunión,  la separación y el desgarro, entre refugiado que pasa un riesgo infinito, vagabundo, preso, asediado, mártir, asesinado, lesionado, minusválido, deformado o incapacitado, ya que hemos visto a los terroristas criminales aprovechan el estado de desorden y la desunión para superar todos los límites de la humanidad a través de la aniquilación de los humanos por medio de quemar, pelar, capturar, violar y esclavizar, así como obligar a la gente a excavar a sus tumbas con sus propias manos, hecho que nos hace proteger fuertemente a la gracia de seguridad, paz y estabilidad que nos otorgó Alá, Exaltado sea.

La protección de esta gracia necesita dos cosas: la primera es agradecer a Alá, Exaltado sea, por ella, ya que dijo:” Y [recordad] cuando vuestro Señor os anunció [esta promesa]: ¡Si sois agradecidos [a Mí], ciertamente, os daré aún más!” (Corán, 14:7)  El agradecimiento no consiste solo en los bienes, sino también en las demás gracias.

La segunda es la unidad de las filas, tener en cuenta los desafíos que nos afrontan y enfrentarnos fuertemente a los llamantes al asesinato, el derrame de sangre, el caos y la devastación y los incitantes a atacar a los policías, los militares, las instituciones estatales. Aseguramos que quienes cometen estos actos malignos deben ser juzgados por la acusación de la alta traición porque son más peligrosos para la seguridad y la estabilidad de la patria, ya que representan el portavoz y la gran influencia de los enemigos en la corrupción y devastación. Comen nuestra comida, visten nuestra ropa y nos dan en nuestras espaldas. Son los ojos de nuestros enemigos, ya que el terrorismo no puede sobrepasar cualquier estado o sociedad sin tener partidarios y ayudantes que lo ayudan a reinar el desorden.

Se debe también vigilar la financiación extranjera y los signos de la riqueza excesiva que aparecen repentinamente a algunos alquilados que venden su religión, patria, familiares y humanidad de un precio bajo, creyendo que pueden engañar a la sociedad y huir con sus crímenes. Alá, Exaltado sea, dijo: “Ciertamente, los hipócritas quieren engañar a Alá –pero es Él quien hace que se engañen [a sí mismos]”. (Corán, 4:142)

Si algunos de ellos pueden engañar a algunas personas un poco tiempo, es imposible que engañaran a toda la gente todo el tiempo. Toda persona debe tomar en consideración que será juzgado ante Alá, Quien dijo: “y haced que se detengan [allí]! [Y entonces,] se les preguntará”. (Corán, 37:24)  Y dijo: “Y no penséis que Alá está desatento a lo que hacen los malhechores: sólo les concede una prórroga hasta el Día en que sus ojos se quedarán fijos de horror, mientras corren confusos de un lado para otro, levantadas sus cabezas [en súplica], incapaces de apartar los ojos de lo que contemplan, y en sus corazones un vacío atroz”. (Corán, 14:42-43) Y dijo también: “Ese Día cada ser humano será retribuido con lo que se haya ganado: no [habrá] injusticia en ese Día: ¡ciertamente, Alá es rápido en ajustar cuentas!” (Corán, 40:17)