La moralidad y los derechos públicos de la sociedad y su influencia en su desarrollo y la construcción de su civilización

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán

: {قُلْ إِنَّنِي هَدَانِي رَبِّي إِلَى صِرَاطٍ مُّسْتَقِيمٍ دِينًا قِيَمًا مِّلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَمَا كَانَ مِنَ الْمُشْرِكِينَ}، “Diles: “Mi Señor me ha guiado por el camino recto, que es el de la verdadera adoración y el de la religión monoteísta de Abraham, quien no era de los que asociaban divinidades a Al-lah”.

 Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero, quien dijo en un noble hadiz: “Mi Señor me educó de la mejor manera” ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam vino con un método integral, que organiza la relación del hombre con su Señor, con la gente y con todo el universo. La legislación islámica cuenta con diversos sistemas y moralidad pública que contribuyen en el desarrollo y el florecimiento de la sociedad. De estas morales: la de petición de permiso. El Islam legisló la petición de permiso y la consideró una moral pública que da una especie de peculiaridad. En este sentido dijo Al-lah, Alabado sea: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا تَدْخُلُوا بُيُوتاً غَيْرَ بُيُوتِكُمْ حَتَّى تَسْتَأْنِسُوا وَتُسَلِّمُوا عَلَى أَهْلِهَا ذلِكُمْ خَيْرٌ لَكُمْ لَعَلَّكُمْ تَذَكَّرُونَ}   “¡Oh, creyentes! No entren en ninguna casa que no sea la suya sin antes pedir permiso y saludar a su gente. Esto es lo mejor para ustedes, para que así recapaciten”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos enseñó la petición de permiso y su moral. De estas morales que la persona que pide permiso debe empezar con el saludo de “La paz sea con vosotros” y mencionar su nombre; pues un hombre pidió el permiso para entrar en una casa donde estaba el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo: ¿Puedo entrar? Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a su criado: “Sale, enséñale cómo pedir permiso y dile que diga: La paz sea con vosotros; ¿Puedo entrar? El hombre le escuchó al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijo: La paz sea con vosotros; ¿Puedo entrar? El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le permitió, y entonces entró. Relató Yabir, que Al-lah esté complacido con él: Vine al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, llamé a la puerta, dijo el Profeta: ¿Quién es?  Dije: Soy yo; dijo: ¡Soy yo! ¡Soy yo!, que apareció enojado como si odiara escuchar esta frase”.

De las morales de pedir permiso también es bajar los ojos y no estar frente a la puerta. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “El hecho de pedir permiso se legisló especialmente por la obligación de bajar los ojos”. Relató Saad Ibn ‘Ibada, que Al-lah está complacido con él, que pidió permiso de entrar en la casa del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras estaba frente a la puerta. El  Profeta le dijo: No pidas permiso mientras estás frente a la puerta. También se relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando quería pedir permiso no esperaba frente a la puerta, sino esperaba a la derecha o a la izquierda, hasta que se le permite entrar, si no, se iba.

De las éticas también a que el Islam incitó: la ética de los caminos y lugares públicos. El Islam legisló para los caminos unos derechos que deben ser cumplidos. Dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ” Eviten sentarse en los caminos. Dijeron: ¡Mensajero de Allah! solo nos reunimos aquí para conversar. Dijo: Si insisten en hacerlo entonces denle al camino sus derechos. Dijeron: ¿Cuáles son sus derechos? Dijo: Recatar la mirada, no causar daño, responder el saludo, ordenar el bien y prohibir el mal”.

Y dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “La fe se compone de más de setenta o más de sesenta partes, la mejor de las cuales es decir: No hay más Dios que Al-lah, y la mínima es apartar el daño del camino, y la timidez es una parte de la fe”. Quien se encuentra en el camino o en las instalaciones públicas no debe hablar o reírse con voz alta o de forma que indica una mala educación o echar la basura en el camino, sino tiene que ponerla en los lugares especiales. También debe apartar la basura de los caminos, no ocuparlos y dañar a los caminantes con la vista o el acoso verbal o práctico.

De estas éticas también: la ética de limpieza. El Islam consideró que la pureza y la limpieza entera del cuerpo, la ropa y el lugar son una parte indivisible de sus legislaciones, conforme a su importancia como un comportamiento humano y un valor civil. Por eso, el Islam incitó a cumplir con algunas morales que mejoran la apariencia del hombre de modo que la gente no evite tratar con él. Al-lah, Glorificado sea, elogió a los creyentes que se interesan por limpiar sus cuerpos, sus apariencias y sus adentros. Dijo Al-lah, Glorificado sea: “Al-lah ama a los que se arrepienten mucho y ama a los que se purifican”. Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah Es bueno que ama lo bueno y Es limpio que ama la limpieza”. Y dijo también: “La pureza es el medio de la fe”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vio a un hombre desgreñado, que su pelo era disperso, entonces dijo: ¿No tiene este algo con que peine su pelo? Y vio a otro que ponía un vestido sucio, dijo: ¿No tiene algo con que lave su vestido?

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, también incitó a limpiar los dientes, velando por el buen olor de la boca y el no dañar a la gente con mal olor que haga a la gente escapar de esta persona. Dijo el  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Si no fuera por el hecho de que no quise hacer difíciles las cosas para mi pueblo, les había ordenado usar el siwak a la hora de cada oración”.

De estas éticas también es la ética del diálogo. Pues el diálogo es un medio de conocimiento mutuo y corrección de conceptos. El Islam abrió a puerta del diálogo entre toda la gente, para que lleguen a la guía y la verdad sin dificultad ni restricciones. Pero el diálogo debe ser carente de calumniar a los demás, hacer ridículo de ellos o despreciarlos. Dijo Al-lah, Alabado sea: {وَجَادِلْهُمْ بِالَّتِي هِيَ أَحْسَنُ}  “Discute con ellos con la mejor manera”  y dice también: {وَقُلْ لِعِبَادِي يَقُولُوا الَّتِي هِيَ أَحْسَنُ..}“Exhorta a Mis siervos a hablar con respeto”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El creyente no calumnia, ni maldice, ni habla obscenamente o de forma grosera”. Entonces, el diálogo debe ser respetuoso, basado en fundamentos de ciencia, objetividad y conforme a la necesidad.

También, de las morales públicas corroborar la veracidad de las noticias y tener paciencia antes de transmitirlas. Al-lah, Alabado sea, dijo: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}،  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “La paciencia es de Al-lah, mientras que la prisa es del demonio”, y dijo también: “La paciencia debe estar presente en todas las cosas excepto los actos que se hacen por el Día del Levantamiento”, “Es bastante pecado para un hombre decir todo lo que hubiera escuchado”. De estas morales también el no repetir el rumor o meterse en ello. Pues repetirlo es contribuir a difundirlo, pues que los rumores se aumentan si encontraron lenguas que los repiten, orejas que los escuchan y almas que los aceptan  y creen. Al-lah, Alabado sea, dijo: {إِذْ تَلَقَّوْنَهُ بِأَلْسِنَتِكُمْ وَتَقُولُونَ بِأَفْوَاهِكُمْ مَا لَيْسَ لَكُمْ بِهِ عِلْمٌ وَتَحْسَبُونَهُ هَيِّنًا وَهُوَ عِنْدَ اللَّهِ عَظِيمٌ}   “Propagaron la calumnia con su lengua, repitiendo con la boca aquello sobre lo cual no tenían conocimiento [que fuera verdad], y creyeron que lo que hacían era leve, pero ante Al-lah era gravísimo”. Y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que no dañe a su vecino. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que sea generoso con su huésped. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que diga lo que es bueno o que Calle”.

De las morales públicas que el Islam estableció: bajar la voz, es decir: no levantar la voz sobre lo habitual, especialmente en presencia de los que tienen posición superior a la persona. De las recomendaciones de Luqman el Sabio: ﴿وَاقْصِدْ فِي مَشْيِكَ وَاغْضُضْ مِنْ صَوْتِكَ إِنَّ أَنْكَرَ الْأَصْواتِ لَصَوْتُ الْحَمِيرِ﴾ “Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno” (Corán, 31: 19). Al-lah, Alabado sea, elogió a quienes bajan sus voces cuando están en presencia del Mensajero de Al-lah. Dijo Al-lah, Alabado sea:  ﴿إِنَّ الَّذِينَ يَغُضُّونَ أَصْوَاتَهُمْ عِنْدَ رَسُولِ اللَّهِ أُولَئِكَ الَّذِينَ امْتَحَنَ اللَّهُ قُلُوبَهُمْ لِلتَّقْوَى لَهُمْ مَغْفِرَةٌ وَأَجْرٌ عَظِيمٌ﴾  “Quienes bajan sus voces cuando están en presencia del Mensajero de Al-lah son aquellos a los que Al-lah purificó sus corazones, infundiendo en ellos el temor devocional. Ellos recibirán perdón y una recompensa magnífica”.

De estas éticas también guiar al extraviado, es decir: a través de la descripción o darle una prueba. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: Si no tenéis más remedio que sentarse en el camino, debéis cumplir con el derecho del camino. Dijeron: ¿Cuáles son los derechos del camino? Dijo: “Bajar los ojos, abstenerse de dañar a la gente, responder al saludo de paz, ordenar hacer el bien y prohibir hacer el mal y guiar al extraviado”.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Hay otras morales públicas muy importantes, que cada musulmán debe cumplir con ellas. De las cuales: socorrer al apesadumbrado que el Islam consideró una de las éticas más nobles y un acto grandioso de piedad. Relató Abu Dharr, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cada articulación de una persona debe realizar una caridad cada día que sale el sol. Dijeron: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cómo podemos dar esta caridad? Dijo: Las puertas de caridad son muchas; pues, cada «Tasbihah» (decir Subhan Allah osea Gloria a Allah) es caridad, cada «Takbirah» (decir Allah Akbar osea Allah es más grande) es caridad, cada «Tahmidah» (decir Alhamdulillah osea la alabanza es a Allah) es caridad, cada «Tahlilah» (decir La ilaha ila Allah osea No hay divinidad que Allah) es caridad, ordenar las buenas obras es caridad, y prohibir los malos hechos es caridad; también apartar el daño del camino, guiar al sordo, al ciego y a quien se encuentra en  una necesidad, esforzarse para ayudar al apesadumbrado y al pobre; todo esto es caridad”.

Ayudar a los enfermos y a los que tienen necesidades especiales; pues la integración social es un beneficio para el rico más que el pobre para realizar una especie de equilibrio en la vida, según el dicho del Imán Ali, que Al-lah esté complacido con él: “Al-lah prescribió el sustento de los pobres en los dineros de los ricos, pues ningún pobre estará hambriento sin que fuera por tacañería de un rico, Al-lah, Alabado sea, los preguntará por ello”. Este cuidado trata de un deber nacional y una obligación a toda la sociedad; pues Al-lah está cerca de los mezquinos, es misericordioso con los que tienen misericordia con Sus siervos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No desprecies nada del bien, aunque sea recibir a tu hermano con una cara sonriente”. Y “¿Acaso Allah los ayudaría a vencer y los proveería si no fuera por los débiles que hay entre vosotros?” pues Al-lah siempre está en ayuda del siervo, mientras este siervo esté ayudando a su hermano.

Respetar a los mayores: por estimarlos, tener piedad a ellos y no insultarlos, atendiendo a su vejez y su anticipación en el Islam, y reconociendo su prestigio y posición. También los mayores son ordenados por tener piedad y misericordia con los menores. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cualquier musulmán honra a un anciano de cabellos cano Al-lah, Alabado sea, le destinará a quien le honre en su vejez”. Es un aspecto de la grandeza, misericordia, tolerancia, equidad, justicia e interés  del Islam por honrar al ser humano. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que el buen trato a los ancianos, a quien domina el Corán y al gobernante justo es un aspecto de veneración de Al-lah, Alabado sea. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ciertamente que parte de la veneración de Al-lah, Enaltecido sea, es honrar al musulmán anciano y de cabello cano. Así como al que domina el Corán, siempre que no sobrepase sus límites ni lo abandone. También honrar al gobernante justo”. “Cualquiera que no muestre misericordia hacia nuestros hijos ni respete a nuestros ancianos, ni ordene el bien ni prohíba el mal no es uno de nosotros”.

El entendimiento correcto de la tolerancia del Islam no exige que el anciano sea musulmán. Pues, se narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dio una limosna a una casa de un judío, pues se permite darles una caridad. También Umar Ibn Abdel-Aziz escribió al gobernante de Basora diciéndole: Busca los ancianos judíos y cristianos que estén en tu territorio, y págales de la casa del tesoro de los musulmanes lo que les ayuda a vivir.

De los derechos de la sociedad a los individuos que cuidan sus intereses; por ejemplo, el tema del aumento de la población. En este sentido confirmamos dos cosas. La primera que algunos se ven ricos, pero la capacidad aquí no es solamente la material, sino hay otros tipos de capacidad como la educacional y la capacidad de cuidar a los hijos. Entonces, la capacidad considerada no es la individual, sino está relacionada con la capacidad de los estados, que ofrecen los servicios que no pueden ser ofrecidos por los individuos. Por eso, la situación y la capacidad del Estado deben ser puestas en consideración por todas las partes; pues no merece vivir quien viva solamente para sí mismo. La influencia del aumento no equilibrado de población no se refleja solamente en el individuo o la familia, sino pueden dañar gravemente los estados que no tratan de resolver sus cuestiones de población a través de la ciencia; y que la pobreza o riqueza en esta cuestión no se miden por la situación del individuo, independientemente de la situación y capacidad pública del Estado.

La segunda cosa es que la inferioridad numérica fuerte es mejor de la superioridad débil, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, la expresó “como la espuma sobre la superficie de un cuerpo de agua”, porque las situaciones excepcionales con que pasan algunos países, de modo que no pueden ofrecer los servicios fundamentales como los servicios sanitarios, la enseñanza y la  infraestructura, mientras que el número de población está aumentado inadecuadamente, causan un estado muy débil como la espuma sobre la superficie de un cuerpo de agua. Pues cualquier persona prudente puede comprender que si se contradicen la cualidad y la cantidad siempre la cualidad es la que vence; y así, que la inferioridad numérica fuerte es mucho mejor que la superioridad débil.

La justificación de esto es que la superioridad que causa la debilidad, la ignorancia o el retraso, que se convierte en un cargo insoportable para las fuentes y capacidades del Estado es la superioridad descrita por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, “como la espuma sobre la superficie de un cuerpo de agua”. Pues es una superioridad que daña y no beneficia.

¡Oh nuestro Señor, Guíanos a las mejores éticas, que Tú solamente puedes guiar a ellas, y apártanos de las peores, pues Tú solamente puedes apartarnos de ellas. Y háganos entre Tus siervos elegidos!