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El interés público en la balanza de la recta religión

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {وَتَعَاوَنُوا عَلَى الْبِرِّ وَالتَّقْوَى وَلَا تَعَاوَنُوا عَلَى الْإِثْمِ وَالْعُدْوَانِ}  “Cooperen a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”.

 Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Quien contempla las sentencias de la legislación islámica observará que su propósito principal es alcanzar los intereses públicos e individuales, exaltar el alma humana hasta el máximo. Pues todo lo que beneficia a la gente se coincide con la religión, incluso si no se menciona claramente, y lo que se contradice con los intereses y beneficios de la gente no tiene ninguna base en la recta legislación islámica.

La religión islámica no reconoce la individualidad, el egoísmo ni la negatividad. Tampoco el Islam reconoce la preferencia del interés privado al público, sino reconoce el interés público, la sincera donación, la cooperación a obrar el bien e impedir el mal, mezclada con el amor y el altruismo, para que la sociedad alcance el desarrollo deseado y la colaboración elogiable. Entonces, el esfuerzo que hace el individuo será por el grupo, y, por tanto, el bienestar se alcanzará para el individuo y para el grupo a la vez, y el sentimiento del cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio, se profundizará en los corazones de los miembros de la nación. Y qué bueno es el poeta Ahmed Shauqui cuando dijo:

Son jóvenes que murieron para que sus naciones vivieran

Y defendieron a su pueblo para que sobreviviera

Y no cabe duda de que quien contempla el Sagrado Corán, conocerá, a ciencia cierta, que el propósito general de la legislación de las sentencias para la gente es conseguir sus intereses, a través de beneficiarles y otorgarles el bien y defenderles del daño y del mal. Pues el Sagrado Corán afirmó que la conservación del interés público y conseguir el beneficio colectivo es el método de todos los mensajeros y profetas. En este sentido, Al-lah, Alabado sea, no envió a ningún profeta o mensajero sino para complacer a su pueblo y ofrecerles el bien sin precio o beneficio mundanal. Dijo Al-lah, Alabado sea, en boca del profeta Noé, la paz sea con él: :{وَيَا قَوْمِ لَا أَسْأَلُكُمْ عَلَيْهِ مَالًا إِنْ أَجْرِيَ إِلَّا عَلَى اللَّهِ}  “¡Oh, pueblo mío! No les pido retribución alguna a cambio [de transmitirles el Mensaje] pues Dios será Quien me recompensará” y en boca del profeta Hud, la paz sea con él: {يَا قَوْمِ لَا أَسْأَلُكُمْ عَلَيْهِ أَجْرًا إِنْ أَجْرِيَ إِلَّا عَلَى الَّذِي فَطَرَنِي أَفَلَا تَعْقِلُونَ} “¡Oh, pueblo mío! No les pido remuneración alguna a cambio [de trasmitirles el Mensaje], solo anhelo la recompensa de Quien me ha creado. ¿Es que no reflexionan?”. También el Amigo de Al-lah, Abraham, la paz sea con él, suplicó a su Señor, Alabado sea, de forma que muestra su interés por el beneficio y el bien continuo de la gente, diciendo::{رَبِّ اجْعَلْ هَذَا بَلَدًا آمِنًا وَارْزُقْ أَهْلَهُ مِنَ الثَّمَرَاتِ مَنْ آمَنَ مِنْهُمْ بِاللَّهِ وَالْيَوْمِ الْآخِرِ}، “Señor mío! Haz de esta ciudad [La Meca] un lugar seguro, y beneficia con frutos a los pobladores que creen en Al-lah y en el Día del Juicio Final”. Es sabido que el significado de esta ciudad es (los pobladores), asimismo, rogó a Al-lah que les provea el sustento que les enriquece, pues si la ciudad es segura, y los requisitos diarios de la gente están disponibles, los pobladores podrán obedecer al Al-lah con almas contentas y corazones tranquilos que intentan conseguir los objetivos para los que Al-lah, Alabado sea, creó la Tierra, que son la construcción y el desarrollo de la Tierra. Dijo Al-lah, Alabado sea: {هُوَ أَنْشَأَكُمْ مِنَ الْأَرْضِ وَاسْتَعْمَرَكُمْ فِيهَا}  “Él os creó de la tierra y os hizo vivir en ella” y dijo también: {وَلَا تُفْسِدُوا فِي الْأَرْض بَعْدَ إِصْلَاحِهَا} “Y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia”.

La legislación mahometana se reveló para exaltar este recto principio humano, establecer las bases de la sociedad que garantizan su desarrollo a través de anteponer lo útil para la colectividad a lo que es para el individuo, ordenar las prioridades para que la vida se sistematice y se establezca. La historia del Profeta y la de sus nobles compañeros están llenas de grandes actitudes que lo demuestran.

Dijo la Madre de los Creyentes, Aisha, que Al-lah esté complacido con ella: “Si quisiéramos saciarse, lo haríamos, pero Mohamed, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prefería a la gente a sí mismo”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prefería a la gente a sí mismo y a sus familiares, a pesar de la intensa necesidad que padecían. Abu Saíd Al-Judri dijo: «Mientras estábamos con el Mensajero de Al-lah  de viaje, llegó un hombre en su montura y se puso a mirar a izquierda y derecha. Entonces el Mensajero de Al-lah dijo: «Quien tenga una montura adicional que se la dé al que no tiene, y quien tenga algo adicional de comida que se lo dé a quien no tiene». Entonces mencionó los tipos de bienes hasta que pensamos que nadie tendría derecho a quedarse con nada de lo que le sobrara.

Al-Bujari y Muslim transmitieron que Aisha dijo: «Vino a verme una mujer pobre llevando dos hijas consigo. Y le di tres dátiles.
La mujer dio uno a cada una de ellas y se llevó el tercero a la boca, pero se lo pidieron también sus dos hijas. Así que partió el dátil que se quería comer ella en dos mitades para las dos hijas. Me asombré de su comportamiento y le mencioné el caso al Mensajero de Al-lah, que dijo: ‘Verdaderamente Al-lah le ha concedido el Paraíso por ese hecho o la ha librado del Fuego por ese mismo hecho». Si esta fue la recompensa de quien prefirió a su hija, entonces, ¿Cuál será la recompensa de quien prefiere a los débiles, necesitados y mezquinos?

En el año de al-Ramadah (17-18 h.), cuando los musulmanes sufrían pobreza y hambre, ‘Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él, recibió mercancías del Levante, que trataba de mil camellos cargados de trigo, aceite y uva pasa. Los comerciantes de Medina vinieron a él, dijo: ¿Qué quieren? Dijeron: Tú sabes lo que queremos, véndenos la mercancía que acaba de llegar, pues tú te das cuenta de que la gente necesita consumirla, dijo: Con mucho gusto ¿Cuánto me dan de ganancia? Dijeron: te damos dos dírhams por cada uno que pagaste, dijo: Se me ofreció más de esto, dijeron: Cuatro dírhams, dijo: Se me ofreció más de esto, dijeron: Cinco dírhams, dijo: Se me ofreció más de esto, dijeron: ¡Oh ‘Osman¡ no hay más comerciantes que nosotros en Medina, tampoco vino nadie antes de nosotros, entonces ¿Quién te lo ofreció? Dijo: Al-lah me ofreció diez dírhams por cada uno ¿Pueden ofrecerme más? Dijeron: No. Dijo: Pues yo pongo a Al-lah como testigo que yo ofrezco la mercancía que llevan los camellos como limosnas a los musulmanes mezquinos y pobres.

Cuando el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aconsejó a sus compañeros comprar el pozo de Rumah, que fue poseído por un judío, que vendía el agua muy caro; dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ¿Quién compra pozo de Rumah para participar a los musulmanes? Entonces, ‘Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él, regateó con el judío sobre el pozo, pero el judío rechazó venderlo enteramente, entonces ‘Osman compró la mitad por doce mil dírhams y la ofreció a los musulmanes, el agua se distribuyó un día para ‘Osman y uno para el judío. Los musulmanes traían el agua que les basaba para dos días. Cuando el judío vio esto dijo a ‘Osman: Has corrompido mi pozo, pues compra la otra mitad, entonces, ‘Osman la compró por ocho mil dírhams, respondiendo a la orden del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y por consideración hacia el interés público de los musulmanes.

En el califato de ‘Umar Ibn al-Jattab, que Al-lah esté complacido con él, la Mezquita Sagrada de la Meca se encontraba cada vez más ancha, entonces ‘Umar obligó a los dueños de las casas vecinas de la Mezquita a vender sus casas, y le dijo: Vosotros os alojáis al lado de la Caaba y la Caaba no se estableció al lado de vosotros.

También ‘Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él, hizo lo mismo con ellos, y les dijo: pues mi paciencia es la que os hizo atreverse a mí, porque ‘Umar os obligó a vender vuestras casas y ni siquiera habéis comentado, luego ordenó encarcelarlos como medio de censura de su falta. Esta actitud indica a que está permitido expropiar la propiedad individual a favor de los servicios públicos como la ampliación de las carreteras y tumbas, y construir las mezquitas, fortalezas e instalaciones públicas como hospitales, colegios, orfanatos, etc. Pues el interés público se antepone al privado.

Asimismo, afirmamos que el buen entendimiento de la religión implica atenderse a la situación y realidad de la gente y ordenar las prioridades para satisfacer las necesidades urgentes de la sociedad. Pues si la necesidad exige construir hospitales y prepararlos para los pobres y cuidarlos, entonces esto será una prioridad, si exige establecer colegios e institutos, mantenerlos y prepararlos, gastar en los estudiantes, entonces será una prioridad, si exige facilitar el matrimonio de los pobres jóvenes, saldar las deudas de los endeudados y resolver sus inquietudes, entonces será una prioridad.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El Islam consideró la orden de prioridades incluso en los actos de piedad. En caso de comparación, ordenó anteponer el interés público al individual o personal, pues el interés público es de distintos beneficios, pero el personal solamente puede beneficiar a una sola persona. Si un hombre trabaja en una firma cualquiera y cobra un sueldo por su trabajo, pasa la noche haciendo la oración voluntaria y al amanecer va a su trabajo cansado de forma que le impide hacer los deberes encargados del trabajo, y, por tanto, se cuelga el trabajo de la firma y de los interesados que los sirve, ¿Acaso no es negligencia de la fidelidad (amanah) y responsabilidad apropiarse a las posesiones de la gente? Es como abusar los deberes para hacer actos voluntarios. Es mal entendimiento de las obligaciones de la religión. ¡Qué bueno es Abu Bak Al-Seddiq! que cuando estaba a punto de morir aconsejó a ‘Omar, que Al-lah esté complacido con él, diciéndole: Sepa que hay actos que deben hacerse por la noche que Al-lah no los acepta por el día y otros deben hacerse por el día que Al-lah no los acepta por la noche, y que Al-lah no acepta los actos voluntarios sino después de hacer las obligaciones.

El buen entendimiento de la religión de Al-lah, Alabado sea, conforme a la realidad contemporánea, y la atención a las situaciones y necesidades de la gente exige que el entendimiento no se limite a algunas cuestiones de jurisprudencia de sentencias, y se enseñen por el adoctrinamiento sin profundizarse y comprender la jurisprudencia de propósitos o prioridades o la realidad circundante, lo que hace perder el objetivo sublime de los propósitos de legislación.

Partiendo de este entendimiento de los propósitos de las órdenes de nuestra recta religión, y considerando la jurisprudencia de prioridades, afirmamos que anteponer las necesidades de la gente y la sociedad es más urgente que repetir la peregrinación mayor y menor, pues satisfacer las necesidades de la gente, como ayudar a un necesitado, satisfacer sus necesidades, dar limosna a un pobre o liberar a un encarcelado por una deuda son deberes religiosos de la sociedad, y es sabido que cumplir con estos deberes es antepuesto a todos los actos voluntarios, incluso la repetición de la peregrinación mayor o menor.

Nos hace falta entender nuestra religión correctamente, comprender la realidad de forma consciente que nos ayuda a evaluar los peligros que nos rodean, y anteponer el interés público al personal con fidelidad, obedeciendo las órdenes de nuestra recta religión, y deseando desarrollar nuestra patria y ponerla en la posición adecuada para ella y para sus miembros.

¡Oh nuestro Señor, Conserva Egipto, su pueblo, ejército, policía de todo mal y daño!

 

El peligro de la hipocresía y traición sobre los individuos y estados

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: :{الْمُنَافِقُونَ وَالْمُنَافِقَاتُ بَعْضُهُمْ مِنْ بَعْضٍ يَأْمُرُونَ بِالْمُنْكَرِ وَيَنْهَوْنَ عَنِ الْمَعْرُوفِ وَيَقْبِضُونَ أَيْدِيَهُمْ نَسُوا اللَّهَ فَنَسِيَهُمْ إِنَّ الْمُنَافِقِينَ هُمُ الْفَاسِقُونَ}  “Los hipócritas y las hipócritas son aliados unos de otros, incitan al mal y prohíben hacer el bien, y se niegan a hacer caridades. Se olvidaron de Al-lah y, por eso, Él se olvidó de ellos [dejándolos fuera de Su misericordia]. Los hipócritas están en el desvío”.

 Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero, quien dijo en un noble hadiz: “Los signos del hipócrita son tres: cuando habla, miente; cuando promete, no cumple; y si se le confía algo, traiciona” ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

No cabe duda de que la hipocresía es una enfermedad incurable y una epidemia mortal que destruye a los individuos y  las naciones. Es uno de las enfermedades más graves que despejan la realidad de la fe, destruyen sus bases y pilares. Es, además, un flagelo social y moral y un comportamiento grave que amenaza la seguridad la paz y la estabilidad de la sociedad. Por eso, es más grave que la incredulidad y la apostasía, porque es una enfermedad que debilita la comunidad musulmana y difunde la discordia entre sus miembros.

Además, el arma de traición y espionaje es lo más grave que amenaza la existencia de los estados a lo largo de toda la historia, que es el mejor testigo de que los estados que decayeron, se dividieron o desaparecieron les había ocurrido esto por dentro, que los traidores, espías y mercenarios a cuenta de sus patrias desempeñaron un gran papel en esto a lo largo de la historia de la humanidad. Pues los peligros que amenazan los estados por dentro son mucho más grandes de aquellos que los amenazan por fuera.

Hay que saber que la hipocresía se divide en dos clases: la hipocresía mayor y la menor. La primera clase es la mayor, la más grave de ambas. Es la hipocresía dogmática, cuando el hipócrita muestra el Islam y oculta la incredulidad. Esta clase hace que el hipócrita se queda eternamente en el infierno, y más aún, le pone en lo más profundo del infierno. La segunda clase es la menor, es la hipocresía práctica, que trata de un extravío de comportamiento y tener algunos signos de los hipócritas. Esta clase consiste en mostrar la devoción y ocultar las malas conductas e intenciones. Esta clase no excluye al hombre definitivamente de la religión, pero es un camino hacia la hipocresía mayor si el hipócrita no se arrepiente de seguirla.

El Sagrado Corán y la sunna profética nos hablan de los hipócritas, de sus características, éticas e intrigas, que no cambiaron con el paso del tiempo o con el cambio del lugar. De los signos con que se conocen los hipócritas los siguientes:

Mentir, no cumplir con las promesas, traicionar y exagerar en la discusión. Es una de las peores características de los hipócritas, con que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Son características de hipocresía práctica que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-las sean con él, aclaró en su dicho: “Hay cuatro características, y quien las tenga todas es un perfecto hipócrita,
y quien tenga alguna de ellas tiene trazos de hipocresía hasta que la abandone: cuando se le confía, traiciona; cuando habla, miente; cuando promete, no cumple; y cuando discute, exagera y transgrede”. Pues estas características hacen mal uso de los intereses de la nación y aspiran destruirla.

Siempre vemos al hipócrita mintiendo y fingirse sincero en sus dichos y hechos. Al-lah, Alabado sea, dijo:  {وَمِنَ النَّاسِ مَنْ يُعْجِبُكَ قَوْلُهُ فِي الْحَيَاةِ الدُّنْيَا وَيُشْهِدُ اللَّهَ عَلَى مَا فِي قَلْبِهِ وَهُوَ أَلَدُّ الْخِصَامِ} “Hay un tipo de gente que cuando te habla sobre temas mundanos te causa admiración por su elocuencia, y pone como testigo a Al-lah de la fe que encierra su corazón, cuando en realidad es un enemigo acérrimo y hábil discutidor”. Cuando se menciona la hipocresía, el engaño y la traición en el Sagrado Corán, recordamos la mentira. Dijo Al-lah, Alabado sea: {يُخَادِعُونَ اللَّهَ وَالَّذِينَ آَمَنُوا وَمَا يَخْدَعُونَ إِلَّا أَنْفُسَهُمْ وَمَا يَشْعُرُونَ * فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ فَزَادَهُمُ اللَّهُ مَرَضًا وَلَهُمْ عَذَابٌ أَلِيمٌ بِمَا كَانُوا يَكْذِبُونَ}، “Pretenden engañar a Al-lah y también a los creyentes pero, sin advertirlo, solo se engañan a sí mismos. Sus corazones tienen una enfermedad y [por su actitud] Dios agrava aún más su enfermedad. Sufrirán un castigo doloroso por haber mentido”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, advirtió del hecho de mentir, aclarando sus malas consecuencias diciendo: “Y por otra parte, la mentira conduce al vicio. Y el vicio conduce al Fuego. Y el hombre, mientras siga mintiendo, será considerado mentiroso ante Al-lah”. También los compañeros el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le preguntaron ¿Puede el creyente ser cobarde? Dijo: Sí. Dijeron ¿Puede ser avaro? Dijo: Sí. Dijeron ¿Puede ser avaro? Dijo: Sí. Dijeron ¿Puede ser mentiroso? Dijo: No. Abu Bakr al-Seddiq, que Al-lah esté complacido con él, describió la mentira con la traición en su dicho: “La sinceridad es fidelidad y la mentira es traición”.

De estas características también la traición y el trabajo por el enemigo, que causan Cortar los lazos de amor, y el odio mutuo que, a su vez, causa la discordia, la corrupción en los tratos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aclaró que la traición en el Día de la Resurrección será causa de humillación y arrepentimiento. En este sentido dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Cuando Al-lah, Exaltado sea, reúna a los primeros y a los últimos, se levantará una bandera para todo traidor y se le dirá: Esta es la traición de fulano hijo de fulano”. También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, será su adversario en el Día de la Resurrección. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Hay tres personas que yo seré su adversario en el Día de la Resurrección, y a quien seré su adversario en el Día de la Resurrección, le venceré: un hombre prometió en mi nombre y luego traicionó, uno que vendió a un libre y cobró su precio y un hombre que contrató a un obrero, y después de terminar el trabajo no le pagó el precio”.

Una de las clases más graves de traición es traicionar la nación y venderla por bajo precio como lo que hacen los grupos extremistas y sus seguidores que también venden sus naciones.

De las malas conductas de que el Islam advirtió es exagerar en la discusión, que es el conjunto de todos los males, el origen de toda censura y el camino de extravío que convierte la verdad en falsedad y viceversa. Al-lah, Alabado sea, denominó la exageración en la discusión “Ludd” quiere decir (enemistad acérrima). Dijo Al-lah, Alabado sea: “Hay un tipo de gente que cuando te habla sobre temas mundanos te causa admiración por su elocuencia, y pone como testigo a Al-lah de la fe que encierra su corazón, cuando en realidad es un enemigo acérrimo y hábil discutidor”. Relató Aisha, que Al-lah esté complacido con ella, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El más despreciable de los hombres ante Al-lah es el discutidor agresivo”.

La descripción más justa de los hipócritas es (los de dos caras), y más aún, en la actualidad ya tienen más de mil caras. Son los perores hombres. En este contexto el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Entre las peores personas el Día del Juicio estarán aquellos que tienen dos caras [los hipócritas], que se presentan ante unos con una cara y ante otros con otra”.

De los signos de hipocresía también es sembrar la corrupción en la Tierra y fingirse hacer el bien. Dijo Al-lah, Alabado sea: “Cuando se les dice: “No siembren la corrupción en la Tierra! Responden: ،Pero si nosotros somos los que hacemos el bien!” ؟Acaso no son ellos los corruptores? [Sí,] pero no se dan cuenta”. Esta corrupción tiene muchos aspectos; de los cuales: sembrar las intrigas en los pueblos, revelar la debilidad en los almas de los sinceros creyentes, revelar las ideas extraviadas y los conceptos incorrectos y difundir la tentación entre la gente. Dijo Al-lah, Alabado sea: :{لَوْ خَرَجُوا فِيكُمْ مَا زَادُوكُمْ إِلَّا خَبَالًا وَلَأَوْضَعُوا خِلَالَكُمْ يَبْغُونَكُمُ الْفِتْنَةَ وَفِيكُمْ سَمَّاعُونَ لَهُمْ وَاللَّهُ عَلِيمٌ بِالظَّالِمِينَ} “Si hubieran salido a combatir, los habrían confundido sembrando la discordia, pues entre ustedes hay quienes prestan oído a lo que dicen, pero Al-lah conoce bien a los injustos”,  {وَقَالُوا لَا تَنْفِرُوا فِي الْحَرِّ قُلْ نَارُ جَهَنَّمَ أَشَدُّ حَرًّا لَوْ كَانُوا يَفْقَهُونَ}  “y dijeron: “No marchen [a combatir] con este calor”. Diles [oh, Mohamed!]: “El calor del fuego del Infierno es más intenso aún”. Si comprendieran”,  :{قَدْ يَعْلَمُ اللَّهُ الْمُعَوِّقِينَ مِنْكُمْ وَالْقَائِلِينَ لِإِخْوَانِهِمْ هَلُمَّ إِلَيْنَا وَلَا يَأْتُونَ الْبَأْسَ إِلَّا قَلِيلًا}  “Al-lah conoce a quienes pretenden desanimar [a los creyentes] de entre ustedes, y a quienes dicen a sus hermanos [que salieron a combatir]: “Vuelvan con nosotros”, [estos hipócritas] no quieren participar del enfrentamiento”. De los aspectos de corrupción también apoderarse de los bienes del ajeno y despreciarlo. Dijo Al-lah, Alabado sea:  {وَلَا تَبْخَسُوا النَّاسَ أَشْيَاءَهُمْ وَلَا تَعْثَوْا فِي الْأَرْضِ مُفْسِدِينَ} “No se apoderen de los bienes ajenos, y no siembren la corrupción y el mal en la Tierra”. De sus aspectos también destruir, matar a los inocentes, aterrorizar a los seguros, obstaculizar los intereses de la gente, no cumplir con la responsabilidad, además del soborno y apoderarse de los bienes del ajeno.

La pereza que impide hacer las adoraciones, y tener mojigatería al hacerlas, especialmente en la adoración más noble y grandiosa que es la oración. Dijo Al-lah, Alabado sea:  {إِنَّ الْمُنَافِقِينَ يُخَادِعُونَ اللَّهَ وَهُوَ خَادِعُهُمْ وَإِذَا قَامُوا إِلَى الصَّلَاةِ قَامُوا كُسَالَى يُرَاءُونَ النَّاسَ وَلَا يَذْكُرُون اللَّهَ إِلَّا قَلِيلًا} “Los hipócritas pretenden engañar a Al-lah, pero Él hace que ellos se engañen a sí mismos. Cuando se levantan para hacer la oración lo hacen con desgano, solo para ser vistos por la gente, sin apenas acordarse de Al-lah”.  {وَمَا مَنَعَهُمْ أَنْ تُقْبَلَ مِنْهُمْ نَفَقَاتُهُمْ إِلَّا أَنَّهُمْ كَفَرُوا بِاللَّهِ وَبِرَسُولِهِ وَلَا يَأْتُونَ الصَّلَاةَ إِلَّا وَهُمْ كُسَالَى وَلَا يُنْفِقُونَ إِلَّا وَهُمْ كَارِهُونَ}  “Sepan que sus donaciones no son aceptadas, porque no creen en Al-lah  ni en Su Mensajero. Ellos realizan la oración con desgano y hacen donaciones con desgano”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Los rezos de alfagr y al ishaa son los más pesados para los hipócritas. Si supieran lo que hay en ellas (de bendiciones), irían a ellas aunque fuese gateando. Relató Yabir Ibn Abdel-lah, que Al-lah esté complacido con ambos, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, salió un día y dijo: «¡Oh gente!, cuidado de la asociación oculta. Dijeron: ¡Oh Mensajero de Al-lah!, ¿Cuál es asociación oculta? Dijo: cunado el hombre hace la oración como conviene ser para complacer a la gente que le está mirando, pues es la asociación oculta».

                          Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

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Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

De los signos y señales de hipocresía: aliarse con los enemigos, contactar con ellos a cuenta de la religión y la patria con el espionaje, la traición, transferencia de las noticias e informaciones y decir los secretos de la patria. El hipócrita es un espía que apoya los enemigos de su patria a cuenta de sus familiares, vecinos y parientes. Al-lah, Alabado sea, dijo: {فَتَرَى الَّذِينَ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ يُسَارِعُونَ فِيهِمْ يَقُولُونَ نَخْشَى أَنْ تُصِيبَنَا دَائِرَةٌ فَعَسَى اللَّهُ أَنْ يَأْتِيَ بِالْفَتْحِ أَوْ أَمْرٍ مِنْ عِنْدِهِ فَيُصْبِحُوا عَلَى مَا أَسَرُّوا فِي أَنْفُسِهِمْ نَادِمِينَ}، «Verás que quienes tienen una enfermedad en sus corazones [la hipocresía] se apresuran buscando su complacencia y dicen: “Tenemos  miedo de que nos sorprenda una derrota”. Pero puede que Dios les tenga deparada la victoria o algún otro decreto, y entonces tengan que arrepentirse de lo que pensaban», » {وَإِنَّ مِنْكُمْ لَمَنْ لَيُبَطِّئَنَّ فَإِنْ أَصَابَتْكُمْ مُصِيبَةٌ قَالَ قَدْ أَنْعَمَ اللَّهُ عَلَيَّ إِذْ لَمْ أَكُنْ مَعَهُمْ شَهِيدًا * وَلَئِنْ أَصَابَكُمْ فَضْلٌ مِنَ اللَّهِ لَيَقُولَنَّ كَأَنْ لَمْ تَكُنْ بَيْنَكُمْ وَبَيْنَهُ مَوَدَّةٌ يَا لَيْتَنِي كُنْتُ مَعَهُمْ فَأَفُوزَ فَوْزًا عَظِيمًا}،  Habrá entre ustedes quien se rezague, y si sufren un revés dirá: “Al-lah me ha concedido la gracia de no estar con ellos”.  Pero si por la gracia de Dios alcanzan la victoria, dirá como si no hubiera amistad entre ustedes: “،Ojalá hubiera estado con ellos!, así habría obtenido un éxito grandioso”. Pues el hipócrita se alegra si la patria y sus miembros se afectan por dolor, mal, tentación, enfermedad o desánimo. Al-lah, Alabado sea, dijo: :{إِنْ تَمْسَسْكُمْ حَسَنَةٌ تَسُؤْهُمْ وَإِنْ تُصِبْكُمْ سَيِّئَةٌ يَفْرَحُوا بِهَا وَإِنْ تَصْبِرُوا وَتَتَّقُوا لا يَضُرُّكُمْ كَيْدُهُمْ شَيْئاً إِنَّ اللَّهَ بِمَا يَعْمَلُونَ مُحِيطٌ} «Cuando ustedes prosperan, ellos se afligen; pero cuando les sobreviene un mal, se alegran. Si ustedes son pacientes y tienen temor de Al-lah, sus intrigas no les harán ningún daño. Al-lah sabe bien lo que ellos hacen».

Pero los nuevos hipócritas añadieron a estas características (mentir, traicionar, no cumplir con los pactos y acuerdos, agitar la opinión pública y traicionar la religión) nuevas clases de engaño, que lo más destacado de las cuales es comerciar en la religión y aprovecharla para alcanzar los intereses de los grupos que quieren utilizar la religión para apoderarse a la autoridad, cubriéndose con una religiosidad formal y política. Pretenden ser los únicos creyentes y que los otros no, intentando dar una cubierta legal para sus actividades, además de traicionar la patria, despreciarla y venderla por bajo precio como lo hacen los nuevos hipócritas.

Al-lah, Alabado sea, amenazó a esta clase de hombres con que la ira de Al-lah recaerá sobre ellos en esta vida y en el más allá, y lo que planean volverá a ellos mismos. Al-lah, Alabado sea, dijo:  {وَلَا يَحِيقُ الْمَكْرُ السَّيِّئُ إِلَّا بِأَهْلِهِ}، » pero las confabulaciones recayeron sobre ellos mismos». También Al-lah, Alabado sea, castiga a los que siguen la hipocresía mayor con el vaivén, la inestabilidad y el terror en todos los casos. Al-lah, Alabado sea, dijo: «[Los hipócritas] vacilan entre los creyentes y los incrédulos, no se inclinan por unos ni por otros. A quien Dios desvíe no encontrará camino». » :{يَحْسَبُونَ كُلَّ صَيْحَةٍ عَلَيْهِمْ هُمُ الْعَدُوُّ فَاحْذَرْهُمْ قَاتَلَهُمُ اللَّهُ أَنَّى يُؤْفَكُونَ}  Pero cada vez que se alza la voz se sobresaltan, porque creen que es contra ellos. Ellos son el enemigo, sé precavido con ellos. Dios los destruirá por haberse desviado tanto».  Al-lah les impidió comprender la guía de Al-lah y de su Mensajero, de modo que la guía y el bien  no pueden llegar a sus corazones. Al-lah, Alabado sea, dijo: «Ello es porque creyeron y luego renegaron, entonces sus corazones fueron sellados y ya no pueden discernir». En cuanto a su castigo en el Día Final, Al-lah, Alabado sea, dijo:

Entre la gente de Medina y los beduinos que habitan a su alrededor hay hipócritas. Estos persisten en la hipocresía, tú no los conoces pero Yo sí los conozco. Los castigaré dos veces [una en esta vida con adversidades y la otra en la tumba], luego [el Día del Juicio] sufrirán un terrible castigo. El primer tormento está en la vida mundana y el segundo en la tumba, pero el mayor tormento estará en el Día del Juicio Final, cuando Al-lah agrupa a los hipócritas con sus semejantes que hacían el mal. Al-lah, Alabado sea, dijo: «[Musulmanes:] Se les informa en el Libro revelado que cuando escuchen que se blasfema o que se burlan de la revelación de Al-lah, no se queden en esa reunión con quienes lo hagan, a menos que cambien de tema, porque de lo contrario serán iguales a ellos. Al-lah se encargará de congregar a los hipócritas y los que niegan la verdad en el Infierno».  :{إِنَّ الْمُنَافِقِينَ فِي الدَّرْكِ الْأَسْفَلِ مِنَ النَّارِ وَلَنْ تَجِدَ لَهُمْ نَصِيرًا * إِلَّا الَّذِينَ تَابُوا وَأَصْلَحُوا وَاعْتَصَمُوا بِاللَّهِ وَأَخْلَصُوا دِينَهُمْ لِلَّهِ فَأُولَئِكَ مَعَ الْمُؤْمِنِينَ وَسَوْفَ يُؤْتِ اللَّهُ الْمُؤْمِنِينَ أَجْرًا عَظِيمًا}  «Los hipócritas estarán en el abismo más profundo del Fuego y no encontrarán quién los socorra. Excepto aquellos [hipócritas] que se arrepientan, rectifiquen, se aferren a Dios y practiquen la fe sinceramente. Ellos estarán junto a los creyentes, y Dios tiene preparado para los creyentes una recompensa grandiosa».

Para proteger los estados y su entidad, coherencia y seguridad debemos llamar la atención a la importancia de la atención de sus fieles hijos, tanto individuos como instituciones. Hay que agrupar los esfuerzos de todos los honrados para acabar con los traidores y espías que apoyan a los enemigos criminales, escandalizarlos y hacerlos un ejemplo de cualquiera que se atreve a traicionar a la patria, para conservar nuestras patrias, honras, almas y el futuro de nuestro país e hijos. Lo más importante es conseguir la complacencia de Al-lah, proteger a nuestras naciones y estados, y proteger nuestros países de ser afectadas por lo que ocurrió a otros países que no se enfrentaron con los traidores y espías, creyendo que sea una cosa trivial, pero la realidad es que no lo es, especialmente para las historias de los países.

¡Oh nuestro señor, purifique a nuestros corazones de la hipocresía,  a nuestros ojos de la traición y a nuestras lenguas de la mentira, y proteja a Egipto y a su pueblo!

 

La moralidad y los derechos públicos de la sociedad y su influencia en su desarrollo y la construcción de su civilización

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán

: {قُلْ إِنَّنِي هَدَانِي رَبِّي إِلَى صِرَاطٍ مُّسْتَقِيمٍ دِينًا قِيَمًا مِّلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا وَمَا كَانَ مِنَ الْمُشْرِكِينَ}، “Diles: “Mi Señor me ha guiado por el camino recto, que es el de la verdadera adoración y el de la religión monoteísta de Abraham, quien no era de los que asociaban divinidades a Al-lah”.

 Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero, quien dijo en un noble hadiz: “Mi Señor me educó de la mejor manera” ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

El Islam vino con un método integral, que organiza la relación del hombre con su Señor, con la gente y con todo el universo. La legislación islámica cuenta con diversos sistemas y moralidad pública que contribuyen en el desarrollo y el florecimiento de la sociedad. De estas morales: la de petición de permiso. El Islam legisló la petición de permiso y la consideró una moral pública que da una especie de peculiaridad. En este sentido dijo Al-lah, Alabado sea: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا تَدْخُلُوا بُيُوتاً غَيْرَ بُيُوتِكُمْ حَتَّى تَسْتَأْنِسُوا وَتُسَلِّمُوا عَلَى أَهْلِهَا ذلِكُمْ خَيْرٌ لَكُمْ لَعَلَّكُمْ تَذَكَّرُونَ}   “¡Oh, creyentes! No entren en ninguna casa que no sea la suya sin antes pedir permiso y saludar a su gente. Esto es lo mejor para ustedes, para que así recapaciten”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos enseñó la petición de permiso y su moral. De estas morales que la persona que pide permiso debe empezar con el saludo de “La paz sea con vosotros” y mencionar su nombre; pues un hombre pidió el permiso para entrar en una casa donde estaba el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo: ¿Puedo entrar? Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a su criado: “Sale, enséñale cómo pedir permiso y dile que diga: La paz sea con vosotros; ¿Puedo entrar? El hombre le escuchó al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijo: La paz sea con vosotros; ¿Puedo entrar? El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le permitió, y entonces entró. Relató Yabir, que Al-lah esté complacido con él: Vine al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, llamé a la puerta, dijo el Profeta: ¿Quién es?  Dije: Soy yo; dijo: ¡Soy yo! ¡Soy yo!, que apareció enojado como si odiara escuchar esta frase”.

De las morales de pedir permiso también es bajar los ojos y no estar frente a la puerta. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “El hecho de pedir permiso se legisló especialmente por la obligación de bajar los ojos”. Relató Saad Ibn ‘Ibada, que Al-lah está complacido con él, que pidió permiso de entrar en la casa del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras estaba frente a la puerta. El  Profeta le dijo: No pidas permiso mientras estás frente a la puerta. También se relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando quería pedir permiso no esperaba frente a la puerta, sino esperaba a la derecha o a la izquierda, hasta que se le permite entrar, si no, se iba.

De las éticas también a que el Islam incitó: la ética de los caminos y lugares públicos. El Islam legisló para los caminos unos derechos que deben ser cumplidos. Dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: » Eviten sentarse en los caminos. Dijeron: ¡Mensajero de Allah! solo nos reunimos aquí para conversar. Dijo: Si insisten en hacerlo entonces denle al camino sus derechos. Dijeron: ¿Cuáles son sus derechos? Dijo: Recatar la mirada, no causar daño, responder el saludo, ordenar el bien y prohibir el mal».

Y dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “La fe se compone de más de setenta o más de sesenta partes, la mejor de las cuales es decir: No hay más Dios que Al-lah, y la mínima es apartar el daño del camino, y la timidez es una parte de la fe”. Quien se encuentra en el camino o en las instalaciones públicas no debe hablar o reírse con voz alta o de forma que indica una mala educación o echar la basura en el camino, sino tiene que ponerla en los lugares especiales. También debe apartar la basura de los caminos, no ocuparlos y dañar a los caminantes con la vista o el acoso verbal o práctico.

De estas éticas también: la ética de limpieza. El Islam consideró que la pureza y la limpieza entera del cuerpo, la ropa y el lugar son una parte indivisible de sus legislaciones, conforme a su importancia como un comportamiento humano y un valor civil. Por eso, el Islam incitó a cumplir con algunas morales que mejoran la apariencia del hombre de modo que la gente no evite tratar con él. Al-lah, Glorificado sea, elogió a los creyentes que se interesan por limpiar sus cuerpos, sus apariencias y sus adentros. Dijo Al-lah, Glorificado sea: “Al-lah ama a los que se arrepienten mucho y ama a los que se purifican”. Asimismo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah Es bueno que ama lo bueno y Es limpio que ama la limpieza”. Y dijo también: “La pureza es el medio de la fe”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vio a un hombre desgreñado, que su pelo era disperso, entonces dijo: ¿No tiene este algo con que peine su pelo? Y vio a otro que ponía un vestido sucio, dijo: ¿No tiene algo con que lave su vestido?

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, también incitó a limpiar los dientes, velando por el buen olor de la boca y el no dañar a la gente con mal olor que haga a la gente escapar de esta persona. Dijo el  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Si no fuera por el hecho de que no quise hacer difíciles las cosas para mi pueblo, les había ordenado usar el siwak a la hora de cada oración”.

De estas éticas también es la ética del diálogo. Pues el diálogo es un medio de conocimiento mutuo y corrección de conceptos. El Islam abrió a puerta del diálogo entre toda la gente, para que lleguen a la guía y la verdad sin dificultad ni restricciones. Pero el diálogo debe ser carente de calumniar a los demás, hacer ridículo de ellos o despreciarlos. Dijo Al-lah, Alabado sea: {وَجَادِلْهُمْ بِالَّتِي هِيَ أَحْسَنُ}  “Discute con ellos con la mejor manera”  y dice también: {وَقُلْ لِعِبَادِي يَقُولُوا الَّتِي هِيَ أَحْسَنُ..}“Exhorta a Mis siervos a hablar con respeto”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El creyente no calumnia, ni maldice, ni habla obscenamente o de forma grosera”. Entonces, el diálogo debe ser respetuoso, basado en fundamentos de ciencia, objetividad y conforme a la necesidad.

También, de las morales públicas corroborar la veracidad de las noticias y tener paciencia antes de transmitirlas. Al-lah, Alabado sea, dijo: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِنْ جَاءَكُمْ فَاسِقٌ بِنَبَإٍ فَتَبَيَّنُوا أَنْ تُصِيبُوا قَوْمًا بِجَهَالَةٍ فَتُصْبِحُوا عَلَى مَا فَعَلْتُمْ نَادِمِينَ}،  “¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “La paciencia es de Al-lah, mientras que la prisa es del demonio”, y dijo también: “La paciencia debe estar presente en todas las cosas excepto los actos que se hacen por el Día del Levantamiento”, “Es bastante pecado para un hombre decir todo lo que hubiera escuchado”. De estas morales también el no repetir el rumor o meterse en ello. Pues repetirlo es contribuir a difundirlo, pues que los rumores se aumentan si encontraron lenguas que los repiten, orejas que los escuchan y almas que los aceptan  y creen. Al-lah, Alabado sea, dijo: {إِذْ تَلَقَّوْنَهُ بِأَلْسِنَتِكُمْ وَتَقُولُونَ بِأَفْوَاهِكُمْ مَا لَيْسَ لَكُمْ بِهِ عِلْمٌ وَتَحْسَبُونَهُ هَيِّنًا وَهُوَ عِنْدَ اللَّهِ عَظِيمٌ}   “Propagaron la calumnia con su lengua, repitiendo con la boca aquello sobre lo cual no tenían conocimiento [que fuera verdad], y creyeron que lo que hacían era leve, pero ante Al-lah era gravísimo”. Y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que no dañe a su vecino. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que sea generoso con su huésped. Quien cree en Al-lah y en el Último Día, pues que diga lo que es bueno o que Calle”.

De las morales públicas que el Islam estableció: bajar la voz, es decir: no levantar la voz sobre lo habitual, especialmente en presencia de los que tienen posición superior a la persona. De las recomendaciones de Luqman el Sabio: ﴿وَاقْصِدْ فِي مَشْيِكَ وَاغْضُضْ مِنْ صَوْتِكَ إِنَّ أَنْكَرَ الْأَصْواتِ لَصَوْتُ الْحَمِيرِ﴾ “Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno” (Corán, 31: 19). Al-lah, Alabado sea, elogió a quienes bajan sus voces cuando están en presencia del Mensajero de Al-lah. Dijo Al-lah, Alabado sea:  ﴿إِنَّ الَّذِينَ يَغُضُّونَ أَصْوَاتَهُمْ عِنْدَ رَسُولِ اللَّهِ أُولَئِكَ الَّذِينَ امْتَحَنَ اللَّهُ قُلُوبَهُمْ لِلتَّقْوَى لَهُمْ مَغْفِرَةٌ وَأَجْرٌ عَظِيمٌ﴾  “Quienes bajan sus voces cuando están en presencia del Mensajero de Al-lah son aquellos a los que Al-lah purificó sus corazones, infundiendo en ellos el temor devocional. Ellos recibirán perdón y una recompensa magnífica”.

De estas éticas también guiar al extraviado, es decir: a través de la descripción o darle una prueba. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: Si no tenéis más remedio que sentarse en el camino, debéis cumplir con el derecho del camino. Dijeron: ¿Cuáles son los derechos del camino? Dijo: “Bajar los ojos, abstenerse de dañar a la gente, responder al saludo de paz, ordenar hacer el bien y prohibir hacer el mal y guiar al extraviado”.

                     Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

Hay otras morales públicas muy importantes, que cada musulmán debe cumplir con ellas. De las cuales: socorrer al apesadumbrado que el Islam consideró una de las éticas más nobles y un acto grandioso de piedad. Relató Abu Dharr, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cada articulación de una persona debe realizar una caridad cada día que sale el sol. Dijeron: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cómo podemos dar esta caridad? Dijo: Las puertas de caridad son muchas; pues, cada «Tasbihah» (decir Subhan Allah osea Gloria a Allah) es caridad, cada «Takbirah» (decir Allah Akbar osea Allah es más grande) es caridad, cada «Tahmidah» (decir Alhamdulillah osea la alabanza es a Allah) es caridad, cada «Tahlilah» (decir La ilaha ila Allah osea No hay divinidad que Allah) es caridad, ordenar las buenas obras es caridad, y prohibir los malos hechos es caridad; también apartar el daño del camino, guiar al sordo, al ciego y a quien se encuentra en  una necesidad, esforzarse para ayudar al apesadumbrado y al pobre; todo esto es caridad”.

Ayudar a los enfermos y a los que tienen necesidades especiales; pues la integración social es un beneficio para el rico más que el pobre para realizar una especie de equilibrio en la vida, según el dicho del Imán Ali, que Al-lah esté complacido con él: “Al-lah prescribió el sustento de los pobres en los dineros de los ricos, pues ningún pobre estará hambriento sin que fuera por tacañería de un rico, Al-lah, Alabado sea, los preguntará por ello”. Este cuidado trata de un deber nacional y una obligación a toda la sociedad; pues Al-lah está cerca de los mezquinos, es misericordioso con los que tienen misericordia con Sus siervos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No desprecies nada del bien, aunque sea recibir a tu hermano con una cara sonriente”. Y “¿Acaso Allah los ayudaría a vencer y los proveería si no fuera por los débiles que hay entre vosotros?” pues Al-lah siempre está en ayuda del siervo, mientras este siervo esté ayudando a su hermano.

Respetar a los mayores: por estimarlos, tener piedad a ellos y no insultarlos, atendiendo a su vejez y su anticipación en el Islam, y reconociendo su prestigio y posición. También los mayores son ordenados por tener piedad y misericordia con los menores. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cualquier musulmán honra a un anciano de cabellos cano Al-lah, Alabado sea, le destinará a quien le honre en su vejez”. Es un aspecto de la grandeza, misericordia, tolerancia, equidad, justicia e interés  del Islam por honrar al ser humano. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, consideró que el buen trato a los ancianos, a quien domina el Corán y al gobernante justo es un aspecto de veneración de Al-lah, Alabado sea. Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ciertamente que parte de la veneración de Al-lah, Enaltecido sea, es honrar al musulmán anciano y de cabello cano. Así como al que domina el Corán, siempre que no sobrepase sus límites ni lo abandone. También honrar al gobernante justo”. “Cualquiera que no muestre misericordia hacia nuestros hijos ni respete a nuestros ancianos, ni ordene el bien ni prohíba el mal no es uno de nosotros”.

El entendimiento correcto de la tolerancia del Islam no exige que el anciano sea musulmán. Pues, se narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dio una limosna a una casa de un judío, pues se permite darles una caridad. También Umar Ibn Abdel-Aziz escribió al gobernante de Basora diciéndole: Busca los ancianos judíos y cristianos que estén en tu territorio, y págales de la casa del tesoro de los musulmanes lo que les ayuda a vivir.

De los derechos de la sociedad a los individuos que cuidan sus intereses; por ejemplo, el tema del aumento de la población. En este sentido confirmamos dos cosas. La primera que algunos se ven ricos, pero la capacidad aquí no es solamente la material, sino hay otros tipos de capacidad como la educacional y la capacidad de cuidar a los hijos. Entonces, la capacidad considerada no es la individual, sino está relacionada con la capacidad de los estados, que ofrecen los servicios que no pueden ser ofrecidos por los individuos. Por eso, la situación y la capacidad del Estado deben ser puestas en consideración por todas las partes; pues no merece vivir quien viva solamente para sí mismo. La influencia del aumento no equilibrado de población no se refleja solamente en el individuo o la familia, sino pueden dañar gravemente los estados que no tratan de resolver sus cuestiones de población a través de la ciencia; y que la pobreza o riqueza en esta cuestión no se miden por la situación del individuo, independientemente de la situación y capacidad pública del Estado.

La segunda cosa es que la inferioridad numérica fuerte es mejor de la superioridad débil, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, la expresó «como la espuma sobre la superficie de un cuerpo de agua», porque las situaciones excepcionales con que pasan algunos países, de modo que no pueden ofrecer los servicios fundamentales como los servicios sanitarios, la enseñanza y la  infraestructura, mientras que el número de población está aumentado inadecuadamente, causan un estado muy débil como la espuma sobre la superficie de un cuerpo de agua. Pues cualquier persona prudente puede comprender que si se contradicen la cualidad y la cantidad siempre la cualidad es la que vence; y así, que la inferioridad numérica fuerte es mucho mejor que la superioridad débil.

La justificación de esto es que la superioridad que causa la debilidad, la ignorancia o el retraso, que se convierte en un cargo insoportable para las fuentes y capacidades del Estado es la superioridad descrita por el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, «como la espuma sobre la superficie de un cuerpo de agua». Pues es una superioridad que daña y no beneficia.

¡Oh nuestro Señor, Guíanos a las mejores éticas, que Tú solamente puedes guiar a ellas, y apártanos de las peores, pues Tú solamente puedes apartarnos de ellas. Y háganos entre Tus siervos elegidos!

Espíritu y normas del trabajo en equipo

Alabado sea Al-lah, Dueño de los mundos; quien dice en el Noble Corán: {وَقُلِ اعْمَلُوا فَسَيَرَى اللَّهُ عَمَلَكُمْ وَرَسُولُهُ وَالْمُؤْمِنُونَ وَسَتُرَدُّونَ إِلَى عَالِمِ الْغَيْبِ وَالشَّهَادَةِ فَيُنَبِّئُكُمْ بِمَا كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ}  “Diles: “Obren como quieran, pero sepan que Al-lah, Su Mensajero y los creyentes verán sus obras”. Luego comparecerán ante el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él les informará lo que cometieron”.  Doy testimonio que no hay más dios que Al-lah, y que nuestro Profeta Mohammed es su siervo y Mensajero ¡Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus familiares y todos sus compañeros!

Entrando en materia…

Las naciones no se desarrollan con las palabras ni los lemas, sino con la ciencia, donación y sacrificio. Uno de los medios más importantes de la construcción de las naciones es el trabajo serio y perfeccionado. En este sentido dice Al-lah, Glorificado sea: {وَقُلِ اعْمَلُوا فَسَيَرَى اللَّهُ عَمَلَكُمْ وَرَسُولُهُ وَالْمُؤْمِنُونَ وَسَتُرَدُّونَ إِلَى عَالِمِ الْغَيْبِ وَالشَّهَادَةِ فَيُنَبِّئُكُمْ بِمَا كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ}  “Diles: “Obren como quieran, pero sepan que Al-lah, Su Mensajero y los creyentes verán sus obras”. Luego comparecerán ante el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él les informará lo que cometieron”. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah, Glorificado sea, quiere que cuando uno haga un trabajo que lo perfeccione”. Pues, la religión y el patriotismo exigen un esfuerzo, sudor, trabajo y producción, especialmente que nuestra religión es la  de trabajo y perfección.

Si el individuo fuera el elemento principal en la construcción de la sociedad, su papel verdadero en dicha construcción no se completa sino a través del trabajo con los otros individuos de la sociedad, pues el ser humano puede, por sí solo, hacer algunos trabajos, pero si su pensamiento se junta con el de otras personas y su esfuerzo también se añade al de los otros, su trabajo será, sin duda,  más útil y más fructífero. Por eso, el Islam subrayó el trabajo en equipo y lo consideró uno de los factores y bases de la construcción de estados y civilizaciones, porque es un medio de aprovechar las energías, unificación de intentos y cooperación por objetivos comunes que promueven el bien de toda la gente. Dice Al-lah, Glorificado sea: {وَتَعَاوَنُوا عَلَى الْبِرِّ وَالتَّقْوَى وَلَا تَعَاوَنُوا عَلَى الْإِثْمِ وَالْعُدْوَانِ} “Cooperen a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”.

Quien contempla el discurso coránico observará que las aleyas que provocan difundir el espíritu del trabajo en equipo y realizar las tareas como un solo equipo son muchas y distintas. Por ejemplo, Al-lah, Glorificado sea, ordenó a la gente que le adore, diciendo: “¡Oh, seres humanos! Adorad a vuestro Señor que os creó a vosotros y a quienes os precedieron, para que así alcancéis el temor devocional de Al-lah”. Con respecto a la oración, que trata del rito más destacado y grandioso de la religión, dice Al-lah, Glorificado sea: “Cumplid con la oración” en modo de pluralidad; y dice también: “¡Oh, creyentes! Inclinaos  y prosternáis  [durante la oración], adorad a vuestro Señor y haced el bien, que así alcanzaréis el triunfo”. Y dice hablando con su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Reúnete con quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro. No te apartes de ellos buscando el encanto de la vida mundanal. No obedezcas a aquel cuyo corazón se ha olvidado de recordarme, sigue sus pasiones y actúa con negligencia”; y dice también: “Aferraos  todos a la religión de Al-lah y no os dividáis en sectas», y nos advirtió de la separación diciendo: “Obedezcan a Al-lah y a Su Mensajero y no discrepen, porque se debilitarían y serían derrotados. Sean pacientes, porque Al-lah está con los pacientes”.

No cabe duda que realizar los trabajos y las tares con este espíritu de equipo fortifica las relaciones de amor, fraternidad y armonía entre los miembros de la sociedad, por lo que, realizarán la descripción de Al-lah, Alabado sea: “Esta es la comunidad a la que pertenecen [la de los Profetas], que es única comunidad”. Y el dicho del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Los creyentes, en su amor mutuo, misericordia mutua y afecto mutuo, son como un cuerpo, que si un miembro se queja de dolor, todos los miembros se velan y sienten la fiebre por él”. Cuando un hombre mayor quiso enseñar a sus hijos la importancia de la unidad, y afirmar que es un motivo de fuerza, advertir de la gravedad de la separación y demostrar que se trata de un motivo de dispersión y perdición trajo un paquete de leñas y dijo: ¿Quién de vosotros puede romper este paquete con un golpe o dos? Cada uno de los hijos trató pero no pudo conseguirlo, entonces desató el paquete de leñas y lo distribuyó entre sus hijos, dio una leña a cada uno de ellos, y en ese momento pudieron romperlo.

El Noble Corán nos dio muchos excelentes ejemplo que provocan el trabajo en equipo, incita a aplicarlo y aclara cómo tenía una gran influencia en la realización de los grandes objetivos. Por ejemplo, cuando Al-lah, Alabado sea, ordenó a su profeta Abraham construir la Caaba Sagrada, fue a su hijo Ismael y le dijo: “Al-lah me ordenó una cosa, dijo Ismael: Haz lo que Al-lah te ordenó; dijo Abraham: ¿Y me ayudas? Dijo: Sí, te ayudo, dijo: Al-lah me ordenó construir una casa aquí, y entonces empezaron a poner las bases de la Casa, Ismael, la paz sea con él, traía las piedras y Abraham construía, y así construyeron la primera casa que fue puesta para la gente. El Noble Corán inmortalizó esta situación en la aleya siguiente: “Y [recuerden] cuando Abraham e Ismael levantaron los cimientos de La Casa, dijeron: “¡Oh, Señor! Acepta nuestra obra. Tú eres el que todo lo oye, todo lo sabe”.

En la sura de la Caverna, Al-lah, Alabado sea, nos habla de un gran ejemplo de cooperación, integración y trabajo en equipo, narrando la historia de Dhul Qarnain, cuando este rey justo llegó a un pueblo que no conoce y tampoco la población lo conocía, pidieron su ayuda, y los respondió, pero exigió que le ayudaran, les hizo copartícipes en el trabajo, invirtió sus energías, por eso, todos se unieron hasta que realizaron esa gigante construcción, que fue el medio de protegerles del daño de Yagog y Magog. En este contexto dice Al-lah, Alabado sea: «Hasta llegar a un valle entre dos montañas, donde encontró un pueblo que apenas comprendía las palabras [de su idioma]. Dijeron: “،Oh, Dhul Qarnain! Yagog y Magog siembran la corrupción en la Tierra. ¿Podríamos pedirte que, a cambio de una retribución, levantes una muralla entre ellos y nosotros?” Les dijo: “Lo que mi Señor me ha concedido es superior [a lo que puedan ofrecerme] Ayúdenme y erigiré una muralla entre ustedes y ellos. Tráiganme piezas de hierro hasta cubrir el espacio de las dos montañas”. Les dijo: “Enciendan un fuego y soplen [con fuelles] hasta que esté incandescente”; y agregó: “Luego tráiganme cobre fundido para derramarlo encima”. [Yagog y Magog] no pudieron escalarla ni tampoco perforarla».

El Profeta Moisés, la paz sea con él, pidió a Al-lah que le sostuviera con su hermano Aarón, la paz sea con él, para que fuera un medio de ayuda a realizar la tarea que se le encargó por Al-lah, Alabado sea. En este sentido dice Al-lah, Alabado sea, por boca de Moisés, la paz sea con él:

 [،Señor!] Designa a alguien de mi familia para que me ayude. ،Que sea mi hermano Aarón! Para que con él me sienta fortalecido, y asócialo en mi misión, para que Te glorifiquemos; Te recordemos mucho. Tú bien ves que necesitamos de Ti”.

Asimismo, quien contempla la noble historia profética, encontrará en ella páginas iluminadas de cooperación, participación y trabajo en equipo en la vida del  Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con sus nobles compañeros. Dijo Osman Ibn ‘Affan, que Al-lah esté complacido con él: «Por Al-lah, hemos acompañado al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en los viajes y la residencia, y nos ayudaba en todos los trabajos, tanto simples como difíciles».

También el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les participaba en el trabajo y la construcción por sí mismo, les incitaba a la unidad y la evitación de separación. En el día de la batalla de al-Jandaq, dijo al-Baraa Ibn ‘Azeb, que Al-lah esté complacido con él: «Vi al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en la batalla de Los Partidos llevar el polvo, hasta que el polvo cubrió la blancura de su vientre, y repetía: «¡Oh nuestro señor!» Sin ti no nos guiaríamos, no daríamos limosnas, ni rezaríamos, pues haz descender el sosiego sobre nosotros, haz firmes nuestros pies si luchamos contra el enemigo, pues los infieles nos agredieron, pero si quieren una agitación nosotros no lo aceptamos».

Cuando Salman al-Faresí, que Al-lah esté complacido con él, quiso plantar trescientas palmeras para sacrificarse de esclavitud, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo a sus compañeros: «Echad una mano a vuestro hermano». Dijo Salman: Me ayudaron con palmeras, que algunos llevaban treinta vástagos de palmera, otros llevaban veinte y terceros llevaban quince, cada uno según su poder, hasta que recogí las trescientas palmeras; entonces, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me ordenó excavar para plantar las palmeras, y me dijo: «Cuando terminas avísame para que las pusiera con mis propias manos», dijo Salman: excavé con la ayuda de mis compañeros, y cuando terminé fui al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y le informé, entonces él salió conmigo, le acercábamos las palmeras y él las ponía con su propia mano».

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, elogió a los al-Ash’areen porque se caracterizaban por el espíritu de trabajo en equipo. En este sentido dijo el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Si los al-Ash’areen salieron hambrientos después de la guerra, o se reduce la comida de sus hijos en Medina reunían todo lo que tienen y lo ponían sobre un vestido y luego lo distribuían en un solo vaso con igualdad, pues son de mí y yo soy de ellos».

                       Dicho esto, ¡espero que Al-lah nos perdone a todos!

                                              *      *       *

Alabado sea Al-lah, Señor del universo; la paz y las bendiciones de Al-lah sean con su Mensajero Mohamed, sus familiares, todos sus compañeros y aquellos que les siguen con bondad hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos por la causa del Islam!

El trabajo en equipo a que aspiramos es el trabajo que construye y no destruye, agrupa y no separa; este trabajo se basa en fundamentos legales como la solidaridad entre los miembros de la sociedad, de modo que no se observa entre ellos a un hambriento ni necesitado, en bases pedagógicos y científicas como la cooperación de los científicos en sus investigaciones, y los estudiantes en sus tares científicas o en bases patrióticas por el desarrollo y el florecimiento de la nación en todos los campos.

No es el trabajo basado en los llamamientos destructivos que intentan asesinar, destruir, derramar la sangre, destruir las naciones e intentan debilitarlas o derribarlas, son llamamientos basados en mentiras y falsificación de verdades, que no se atienden a la religión, nación o conciencia.

El trabajo en equipo a que aspiramos es el trabajo en aras de la religión, patria y humanidad. Son cosas inseparables, pues nos hace falta establecer este espíritu en nuestros hijos, convertirlo en un modo de vida para que se difunda el amor y la armonía entre los miembros de la sociedad. Así, podremos desarrollar nuestra nación y elevarla a la posición que merece  en todos los campos. En este sentido queremos afirmar que el pueblo egipcio puede conseguir lo que los demás ven imposible si se difunde el espíritu de trabajo; pues las pruebas, experiencias y la realidad son el mejor testigo de ello.

¡Oh nuestro Señor, tranquilízanos en nuestras patrias, ayuda a nuestros gobernantes y protege a nuestro país de la maldad de los enemigos y la corrupción de los corruptos!